FABULAS Y VERDADES
     
 

TRIPLE SANGRIA

Largas visitas me hacía
Mi intruso amigo Emeterio,
Las cuales siempre acababan
En: "Préstame uno, dos, cinco o diez pesos".

Y después, para probarme
Su agradecimiento eterno,
La dosis se repetía
Y repetíase en posdata el préstamo.

Negar que yo estaba en casa
Fue inútil: sordo, impertérrito
Franqueaba al criado el posma
Y asaltábame piano como espectro.

Díjele al fin: "Caro amigo,
"Para alivio y en obsequio
"De ambas partes contratantes,
"Hagamos un arreglo en estos términos:

"Empieza usted por el fin,
"Necesito tántos pesos;
"Se los doy, márchese al punto,
"Y agradecido yo por ambos quedo.

"Porque cargarme tantísimo
"Para sangrarme luégo,
"Es darme triple sangría,
"De longanimidad, dinero y tiempo".

Esta indirecta de Cobos,
Protesta o pronunciamiento,
Penetró aquel monitor,
Y el bloqueo se alzó: pasó a otro puerto.

Así logré redimirme
Del hipoteca Emeterio.
Transmítase este recurso
A mis emeteriados herederos.

 
   
Escrito por Rafael Pombo; Ilustraciones originales de Lorenzo Jaramillo

© Derechos Reservados de Autor

Banco de la República  Biblioteca Luis Ángel Arango