EL
LOBO PINTOR
Garrote vil; tal era la sentencia
Que sobre un Lobo criminal pendía
Cuando apeló llorando a la clemencia
Del que vengar sus víctimas debía;
-"Quiero purgarme en santa penitencia
"Y a pan y agua poner mi gula impía.
"No probaré más carne, te lo juro,
"'Ni olvidaré jamás trance tan duro".
Conmovido
el Pastor dio libre al reo;
Y encontrando éste, a poco trecho andado,
Un cerdo que en sabroso chapoteo
En un pantano se revuelca echado;
"¡Cumplo lo dicho! exclama; y como veo
"Que eso no es carne ya, sino pescado,
"Puedo en conciencia hacer el sacrificio".
-Y así respeta su palabra el vicio.