FABULAS Y VERDADES
     
 

EL HOMBRE Y LA PULGA

Sorprendida in fraganti cayó la pulga un día,
Y cuando entre uña y uña llegó su hora fatal,
Dijo al verdugo, en tono que a un tigre amansaría:
"¡Perdóname, perdóname! ¡te hice tan poco mal!"

-"Es cierto, él le responde, tu picadura es leve,
"Mas no por eso esperes mitigue mi rigor;
"Muy poco mal me hiciste, mas ello se te debe
"A que te era imposible hacérmelo mayor".

 
   
Escrito por Rafael Pombo; Ilustraciones originales de Lorenzo Jaramillo

© Derechos Reservados de Autor

Banco de la República  Biblioteca Luis Ángel Arango