FABULAS Y VERDADES
     
 

EL SERMON DEL CAIMAN

Largo, ojiverde y más feo
Que un podrido tronco viejo,
Pero veloz cual trineo,
A pesar del bamboleo
Con que anda el animalejo,

Iba un paisano Caimán
Más hambriento que alma en pena
Corriendo tras de un gañán
Que sorprendió de holgazán
A orillas del Magdalena.

Casi alcanzábalo ya,
Cuando ocurrió al fugitivo
Cambiar el rumbo en que va,
Pues si nó, no escapará
De un juicio ejecutivo.

Entonce a diestra y siniestra,
En zigzag trotó el patán,
Y fue táctica maestra,
Porque en girar no es muy diestra
La mole de don Caimán.

Este, colérico al fin,
Gritó al gañán: -"¡Hola, amigo!
"Eso es cobarde y ruín;
"Así lucha un malandrín,
"Mas no un hidalgo enemigo.

"Ande usted siempre derecho,
"Cual lo exige la virtud
"Y el honor de un franco pecho.
"Victoria sin rectitud,
"¿A quién dejó satisfecho?"

-"Aplaudo, gritó el zagal,
"Principios tan excelentes;
"Pero en lid de igual a igual
"Debes, según tu moral,
"Arrancarte antes los dientes".

La virtud del monstruo aquel
Es la de todo malvado,
Provechosa sólo a él
Para enlazar su cordel
Al cuello del hombre honrado.

 
   
Escrito por Rafael Pombo; Ilustraciones originales de Lorenzo Jaramillo

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