CONTESTACION
A UN AMIGO
Tu
carta, Juan, recibí,
Y tus refranes leí,
Y aunque en saberlos me ganes,
Contestaré con refranes
Ya que lo quieres así.
Me dices en tu misiva
Que en amar a una mujer
Tu felicidad estriba,
Y que quieres que te escriba
Diciéndote qué has de hacer.
Procúra,
Juan, que ella te ame;
Pero si te pone trabas,
Justo es que a tu oído exclame:
-Si en tu casa cuecen habas...
El buey suelto bien se lame.
Pero
si te ama la chica,
Cásate, pues siendo rica
Te diré en buen español:
-Cuando llueve y hace sol...
Sarna con gusto no pica.
No
seas tan insensato,
Y pues en eso no hay yerro,
Dirás, dándote buen trato:
-Tajada que lleva el gato...
Pierde pan y pierde perro.
Vive
contento y ufano
Mientras tu amor satisfagas,
Que es un refrán castellano,
Que el que está hecho a bragas...
Amanece más temprano.
Serás
feliz de seguro;
No mi consejo te enoje,
Pues aunque el trance es de apuro,
Quien bien tiene y mal escoge...
A buen hambre no hay pan duro.
¡Cómo
vas a disfrutar!
Yo, Juan, aunque poco valgo,
Sé bien que para gozar,
No por mucho madrugar...
De casta le viene al galgo.
Pronto
mi consejo tóma;
No esperes a que te diga
La gente en tono de broma:
Que en nombrando al ruin de Roma...
San Pedro te lo bendiga.
Cásate,
amigo, estimado;
No más disparates hagas,
Pues ya sabes demasiado
Que a caballo regalado...
Las costuras le hacen llagas.
Hoy,
Juan, como en otros días,
Comparto tus alegrías,
Tus dudas y tus afanes,
Y basta ya de refranes,
¡Y basta de tonterías!