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"VEN PALABRA, DESNUDATE"

Mario Rivero
Mis Asuntos (antología poética 1960-1994)
Arango Editores, Bogotá 1995

Reseña de Dario Jaramillo Agudelo

 

Una poesía áspera como el pavimento, de música sincopada como la de un trancón en la hora pico. Una poesía audaz, que se atreve a crear sus propios mitos y a convertir en carne los viejos

-"Balada para don Simón"-, que opta por el largo poema narrativo en una país de poemacortismo, récord mundial de epigramas por poeta y, acaso, por habitante.

Una poesía que nombra el mundo que nos rodea, el más inmediato, pobre y vulgar y estridente: lo nombra con una precisión, una frescura y una candidez en la mirada, como si lo viera y padeciera por primera vez, insuflándole poesía a nuestra prosaica realidad a fuerza de exactitud: "Del otro lado de la ventana abierta, en el aire matinal la ropa lavada, la ropa puesta a secar. Algunas sábanas, unas cuantas camisaS, dos o tres pantalones ondeando, desnudos de toda forma viva, como algo limpio y lleno de descanso (...)".

Mario Rivero (Envigado, 1935) es autor de poemas memorables: el "Collage sobre ciertas cosas (que no se deben nombrar)", los "Tangos para Irma la dulce", el "Tango final", la "Balada de la muchacha de la pollera pronta", que pertenecen a su libro Baladas, o "El legado", "1945", "Ropa lavada" y "Palabra", de su producción reciente, todos incluídos en esta antología (¿personal?) que abarca 35 años de su quehacer poético y que Arango Editores ha publicado con el título de Mis Asuntos: el más completo volumen con la obra de uno de nuestros grandes poetas vivos.

La incoherencia y la discontinuidad de la vida diaria de la secretaria o el truhan, del obrero o del mismo poeta que repasa su presente y su pasado con estupor y desolación, adquieren una armonía especial, -una correspondencia- con aquellos textos armados con frases callejeras, citas sin comillas, listas, fragmentos, parodias y que, además, tienen su propio sentido cargado de vigor y, a la vez, de tristeza.

El gran aporte de Mario Rivero a la poesía colombiana consiste en que él llegó desnudo a cualquer retórica, de todo armazón formal o moda literaria e inventó un modo verosímil de decir nuestra realidad más inmediata y reconocible, encontró una palabras con una carga de sentido y una música nueva, distintas y honradamente poéticas.