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SIN AMARRARSE EL CINTURON

La Vida en Colombia
Jeremy Horner
Villegas Editores, Bogotá, 207 pág., 1994.

Reseña de Dario Jaramillo Agudelo

 

Entre los libros de gran formato, cada vez más existen publicaciones que se aprovechan del tamaño, la fotografía y el color para volver tangible y multiplicar algún área del saber. Libros útiles, que agregan al conocimiento, como los libros dedicados al arte, los catálogos de exposiciones, los manuales de gastronomía, los testimonios de la naturaleza. Esos, a pesar de la apariencia y el colorido, no son los coffee table books.

El coffee table book es otra cosa. Si lleva texto, éste es absolutamente prescindible para el lector, así el editor lo considere necesario por siaca. En el coffee table book, lo esencial es la parte gráfica que, además, no debe exigir ningún esfuerzo del "lector", más que el indolente ejercicio de pasar las páginas casi distraído, presa fácil, sujeto pasivo. Siempre dispuesto a dejarse asombrar por la maestría de una foto, por la novedad de una imagen.

Un país, Colombia por ejemplo, un país sin más precisiones, suelen ser el tema de los coffee table books: usted, sin necesidad de amarrarse el cinturón, sin cambios de líneas, sin mosquitos, sin ruidos y sin olores, parqueado en una sala de espera o en una biblioteca, hace el tour completo, de aquí a la cumbre, de la cumbre al llano, siempre en ágil y continuo movimiento.

Víctor Engelbert y Patrick Rouillard -vaya la criollez de los apellidos- han sido dos fotógrafos que han intentado el coffee table book sobre el país. Pero el mejor de todos es el resultado que consiguió Jeremy Horner, fotógrafo inglés, de quien Benjamín Villegas acaba de publicar La vida en Colombia, fruto de un recorrido de cuatro meses por todo el país.

En un primer lugar está la calidad del trabajo editorial, llevado a cabo en el Japón bajo el patrocinio de Corredores Asociados. Pero lo principal es que hay materia prima, quizás porque Horner no se propuso esa visión idílica, propia de revista de aerolínea, ni tampoco lo contrario: con un ojo de alto stándard estético, con un sentido de los ángulos que permitan observar cosas conocidas como si fuera la primera vez, con un enorme respeto por el trabajo y los juegos del colombiano común, Horner logra coronar el coffee table book perfecto, aquél que permite el placer de estar recorriendo un país requeteconocido como si fuera la primera vez.