Indice

 

Los rincones de Casandra

Casandra de Campo Alegre
Ediciones Gobernación del Atlántico, Tomos I y II
Barranquilla, 1994.

Reseña de Dario Jaramillo Agudelo

 

Las relaciones provincia-metrópoli se parecen mucho a un cuarto de espejos de feria donde nunca se puede determinar cuál es la materia y cuáles sus reflejos, qué irradia y qué es mera refracción. En esa aventura el papel ridículo no le corresponde, como pareciera, a la modestia provinciana (cuando el provinciano es fiel a sí mismo), sino a la pose cosmopolita.

En Colombia, el conflicto tiene ribetes de zarzuela, dado el hecho incontrovertible de que nuestra "metrópoli", estuvo aislada del mundo por siglos aunque nunca renunció a su pretención de cosmopolitismo, ni a su completo de centro del mundo sólo atenuado por las ganas de los bogotanos de parecer londinenses. En eso tan intrascendente de estar sintonizados con el mundo antes de la CNN la sola ubicación geográfica permitió durante mucho tiempo a nuestras ciudades caribes ser mucho más cosmopolitas, muchísimo menos provincianas que la paramuna capital de los muiscas.

Limitando el asunto a los pastos de los ganaderos de Galapa, en Barranquilla se jugó fútbol por primera vez en Colombia y allí se desarrolló el patronazgo cultural de Ramón Vinges, que alcanzaba a iluminar la Medellín de los Panidas y sirvió de lumbre a un premio Nobel.

Un universalismo que es espíritu de tolerancia y sentimiento vital de la cultura se ha mantenido en Barranquilla gracias, entre otros al profesor Alberto Assa, de quien la Gobernación del Atlántico acaba de editar poco más de 1.400 páginas en dos tomos de Los rincones de Casandra, su columna multitemática arte, literatura, educación, viajes, memorias, publicada en los periódicos de la ciudad.

El apresurado comentarista semanal no alcanzó a la lectura de las exactamente 1.519 páginas de rincones. A cambio se dedicó con asombro y delicia a los comentarios y traducciones de poesía. Los primeros atinados, informados; las segundas, sensitivas y ÄsiempreÄ de la lengua original. De Nazim Hikmet ("yo lo conocí en Istanbul cuando él tenía apenas unos treinta años"), de Rilke, Günter Grass, Hermann Hesse, Goethe, La Rochefoucaud, Pascal ("Ni ángel ni bestia es el hombre. Más la desgracia está en que quien quiere pasar por ángel, se meta a bestia". "¿Qué alguien se dedica a contar chistes? ¡Mala señal!").

Con ellos se entremezclan notas sobre conciertos y crónicas de visitas a museos de Europa y Estados Unidos y una pasión sostenida y obsesiva por mantener viva la actividad de conciertos en Barranquilla.