Indice

 

MANSIONES VIEJAS

La arquitectura de las casas de hacienda en el Valle del Alto Cauca.
Benjamín Barney y Francisco Ramírez
El Ancora editores, Bogotá, 1994.

Reseña de Dario Jaramillo Agudelo

 

En 1987 los arquitectos Benjamín Barney y Francisco Ramírez emprendieron una investigación patrocinada por la Universidad del Valle y Colciencias acerca de las casas de haciendas del Valle. Los resultados de dicha investigación sirvieron para hacer un resumen por entero accesible al lector no especializado que ocupa las primeras 74 páginas de este libro. El resto del libro va hacienda por hacienda, descriptiva y brevemente presentada, con una planta arquitectónica y espléndidas fotos coloreadas de Fernell Franco.

Las casas de hacienda, ante todo tienen un carácter simbólico para el que las construye y en la sociedad valluna representan el señorío de la tierra. No tienen la ostentación de la casa de hacienda mexicana o brasileña de los mismos períodos, están construídas con sólo tres materiales tierra, madera y piedra pero lograron el rol de centro de poder sobre y territorio y, status adicional y apenas obvio, son escenario de libros como María y El Alferez Real. El estilo de estas casas permite distinguir en ellas tres épocas, uno colonial, otro de transición y el tercero, republicano hasta principios del siglo XX.

Estas casas en principio satisfacían la necesidad que tenían los propietarios de pasar largos períodos en la hacienda. Eran conjuntos de construcciones que, además de la vivienda, podían abarcar acueductos, oratorios, trapiches, ramadas. No se conocen los nombres de los diseñadores, que copiaron modelos de las arquitecturas andaluza y canaria, principalmente.

El repaso fotográfico, además de ilustrativo, es también conmovedor. La austera belleza de estas casas, los paisajes anonadantes poseer es dominar, dominar es abarcar con la vista, las ruinas tristes de viejas mansiones, todo mirado con el lente y el difuminado color de acuarela que Fernell Franco dió a sus fotos.