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EL MEJOR REGALO

Casa Campesina.
Edición conmemorativa de Cuéllar Serrano Gómez
Villegas Editores, Bogotá, 1993.

Hernán Díaz, Retratos.
Villegas Editores, Bogotá, 1993.

Reseña de Dario Jaramillo Agudelo

 

El mejor regalo siempre es un libro. Y la manera de acertar es con aquellos que, de entrada, antes de leer el texto, seducen el ojo: libros ilustrados. Un buen síntoma del avance de la industria colombiana (véase "Coctel de libros para bibliófilos", Cambio 16 #23) es la gran calidad que se ha alcanzado en este tipo de ediciones. Benjamín Villegas es nuestro especialista en coffee-table-books: libros de diseño sobrio impresos en el Japón en papeles gruesos y gratos al tacto. Cultura gráfica, objetos bellos, regalos perfectos, libros impecables.

Casa Campesina, patrocinado por Cuéllar Serrano Gómez con motivo de sus sesenta años dedicados a la construcción, trae fotos -la mayoría de Antonio Castañeda- y textos de Germán Téllez, quien suma sus calidades de arquitecto e historiador con un estilo literario de altos kilates. Leer a Téllez, a Germán, es asistir a un delicioso espectáculo de lucidez. "Las imágenes que conforman este libro están aquí, fundamentalmente por ser bellas, para proponer y difundir ideas de orden y belleza poco conocidas y apreciadas", escribe Téllez, para quien la arquitectura vernácula va a lo esencial, es efímera, no dependen del entorno para los materiales y presenta constantes tecnológicas de región a región aún variando el clima. Las 287 fotografías, que recorren toda la geografía del país, son una magnífica documentación, escogida con riguroso criterio estético.

El otro volumen editado por Villegas, reúne una selección de los Retratos de Hernán Díaz. Hernán Díaz es la figura central de la historia de la fotografía en Colombia. Nuestro clásico. El reúne destreza, minuciosidad y profesionalismo, conoce a fondo los intríngulis del oficio, posee una formidable cultura y, lo que es más, esta dotado de una finísima sensibilidad de artista.

Fotógrafo de Time, de Life, autor de siete libros, invitado a la Bienal de Venecia, acreedor de numerosos premios, lo que más acentúa su carácter de clásico es que es el autor de imágenes arquetípicas de Colombia; la Cartagena de Hernán Díaz es la visión más clásica del Corralito. En el texto introductorio, Eduardo Serrano se ocupa de recorrer los temas de nuestro fotógrafo. Al final, unas breves y entrañables páginas de Hernán Díaz, completan las claves de su vocación. Allí revela que se hizo fotógrafo profesional por los retratos, que tomó "por el solo placer mío"; y como retratista, dice Serrano, es "como Hernán Díaz alcanzaría su definida personalidad como fotógrafo y sus más penetrantes y espléndidas imágenes." La muestra es este hermosísimo libro, que reúne por primera vez "en conjunto lo más significativo de mi obra de retratos."