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DIVAGACIONES Y EROTISMO

Asuntos de un hidalgo disoluto,
Héctor Abad Faciolince
Tercer Mundo Editores, Bogotá, 1994.

Reseña de Dario Jaramillo Agudelo

 

Para muchos creadores no es relevante la tradicional distinción entre los géneros literarios. En concreto la mezcla del ensayo con la narración no es ni siquiera una novedad desde Huxley. Cabría decir, con pertinencia particular en este caso, que desde Sterne, homenajeado por Abad con un significativo capítulo, titulado muy a la manera de este libro: "donde se hace un elogio del silencio y se declara lo que no se dice al pasar por alto algunos años de vida".

Montada en una arquetípica estructura novelística mejor, narrativa como es la (auto)biografía imaginaria de Gaspar Medina, esta novela, titulada con realismo y acierto, es una sucesión de asuntos, de ensayos breves, donde confiesa y, a veces, exhibe "cierta inclinación a las divagaciones irreverentes."

No es novedad en la literatura antioqueña un autor joven Abad nació en Medellín en 1958, va por sus treinta y seis escribiendo ficción/ensayo en la primera persona de un hombre mayor. El hidalgo disoluto de Abad tiene más de setenta, edad aproximada de los Pensamientos de un viejo obra de juventud de Fernando González. La ventaja de Abad es que tiene destreza para escribir y se le nota oficio con las palabras. Esto último es particularmente notable en las escenas eróticas. La descripción de los senos de Cunegunda es tan perfecta como los atributos descritos; y la historia de amor con Angela Pietragrúa es memorable.

Gaspar Medina, más que un hombre con cualidades, según él mismo, es un individuo sin defectos. La novela es un dictado del pasado y presente de Gaspar con frecuentes interludios ensayísticos sobre el amor ("tal vez en la vida pueda faltar el amor, pero en un libro no. El amor es la sal de los libros, así como el adulterio es la sal del matrimonio, el matrimonio la sal del adulterio y la sal es la sal de la sopa"), las mujeres, la riqueza, los pobres, el servicio doméstico, la familia, en fin, la política: "no era difícil imaginar cómo alcanzar el poder en una tierra de borrachos. ¿Cómo votos? Bah, en este país el poder se compra con litros de aguardiente en los pueblos montañeros, con garrafas de ron en la costa y con botellas de whisky en los clubes de la gente de mi clase."

Con los Asuntos de un hidalgo disoluto, Héctor Abad entra en un selecto grupo de escritores paisas De Greiff, Gonzalo Arango, Fernando Vallejo que con más agudeza, sentido crítico e ironía, se han referido en sus escritos a su tierra nativa.