Ficha bibliográfica
Titulo:
Descripción precisa, escueta, penetrante
Edición original: 2004-02-20
Publicado: Biblioteca Virtual del Banco de la República
Creador: Jaramillo Agudelo Dario

 

Indice

 

Descripción precisa, escueta, penetrante

Montañas.
José Manuel Arango.
Editorial Norma. Santafé de Bogotá, D.C. 1995.

Reseña de Dario Jaramillo Agudelo

 

Nacido en el decenio anterior a los poetas de mi generación, José Manuel Arango (El Carmen de Viboral, 1937) comenzó a publicar con ella en los setenta y colaboró en una revista emblemática de los nacidos en los cuarenta como fue Acuarimántima.

Desde su primer libro, Arango se situó aparte y terminó desempeñando un rol de poeta insular, del mismo modo que lo fueron Aurelio Arturo, Mutis y Mario Rivero para sus generaciones.

Insular y paradigmático, discreto, casi invisible, Arango ha publicado a lo largo de 20 años una de las más hermosas colecciones de poemas de la literatura colombiana. Arango, profesor de filosofía en la Universidad de Antioquia, es también eximinio traductor de poetas anglófonos (Dickinson, Whitman y Williams), en nada ajenos a su quehacer poético, a su rigor y a su lenguaje propios.

La obsesión descriptiva, la minuciosidad del observador de pájaros parecen venirle de Williams, en lo formal, pero en Arango tienen un toque personalísimo. Este individuo ve su realidad de un modo nuevo y sabe que palabras la nombran de modo que sus lectores reconozcamos esa realidad enriquecida, iluminada por las palabras que Arango le inventa.

Paisaje rural o paisaje urbano, amplias escenas, pero también detalles, destellos, momentos de un pájaro o una flor, nimiedades de una calle. Descripción precisa, escueta, penetrante.

Arango, gran poeta, ha vivido la Medellín de nuestro tiempo, donde más que en ninguna otra parte "hay gentes que llegan pisando duro..., gentes que todo lo consideran suyo que quiebran y arrancan que ni siquiera agradecen el aire". Por eso, no son extrañas las "ocupaciones apacibles": "... Y las acciones suben en la bolsa, los aviones salen a la hora prevista, los oidores oyen, los asesinos asesinan. Hay camiones cargados de fruta que hacen cola en la calle del mercado. Un perro orina contra el grueso tronco de la acacia. En fin las ocupaciones apacibles de un momento antes del acabose".

En Montañas es obsesiva la presencia de la muerte: "Y si voy va detrás, si vengo viene, si me detengo se detiene. Siento sus artejos en mi nuca, su acezo en mi oreja".

Un hermoso y profundo libro de poemas escrito en la plenitud de uno de los más importantes poetas colombianos.