FACIO, MIGUEL (Mompós, 1931). Primaria en el Convento de San
Agustín, bachiller del Colegio Pinillos, médico de la Universidad
de Cartagena, especializado en la del Valle. Catedrático de la
Universidad de Cartagena y de la Armada Nacional. Concejal,
diputado, senador. Siembra árboles y prepara sus libros en su casa,
en una colina de Turbaco.
FACIO LINCE, CARLOS (Cartagena, 1932). Abogado de la Universidad
de Cartagena, especializado en criminología y derecho penal en
España. Juez, concejal, diputado, senador de la república, miembro
de la dirección del Partido Liberal. Fue decano de derecho de la
Universidad de Cartagena y presidente del Colegio de
Abogados.
Libro:
|Gritos y mordazas (1962).
Dice Eutiquio Leal: «Para este poeta no hay nada impuro, nada
impropio de la poesía. Toma los ingredientes que lo rodean y
trabaja con ellos. Incorpora todos los elementos, potables e
impotables, y con ese amasijo crea el plan integral de su poesía. A
su paso por la tierra no halla ni musas, ni hadas, ni doncellas
ideales... En cambio palpita en sus versos la constante del hombre,
el compás de la vida en su incesante lucha redentora... Facio Lince
siempre ve e interpreta al hombre por su ángulo positivo, fervoroso
en su salvación terrenal. Si alguna vez ha tenido su caída, su
depresión intelectual, sólo ha sido como pretexto para confirmar su
vocación de optimismo».
FACUSEH, MONIQUE (Santa Marta, 1964). Tecnóloga en
administración de empresas turísticas, se destacó en el Encuentro
de mujeres poetas de Roldanillo, Valle, en 1992, y en el concurso
de poesía de la revista Ko’ Eyú Latinoamericano en Caracas en
1994. Miembro de la Fundación Poetas al Exilio de la capital del
Magdalena.
Libros:
|Interno (1992) y
|Ciudad al fondo
(1995)
|. «La ausencia, el triple filo de sus rostros en
rotación en el texto: desamor, anonadamiento del ser, nostalgia
metafísica —dice Rómulo Bustos sobre este poemario—
acechando por los grandes signos romántico-simbolistas de la luna,
la noche, la dulce muerte»... En 1988 publica
|Entre
tonos.
FAILLACE, AUGUSTO (Barranquilla, 1918). Estudios, desde primaria
hasta psicología, química y arte dramático en Roma. Piloto de
aviación, políglota y estudioso de diversas lenguas y literaturas.
Autor de la
|Oda a Italia (1967), que en 1.200 endecasílabos
cuenta la historia de Italia, y de la cual Julio Enrique Blanco
dice es «una interpretación como creo que no se había hecho hasta
entonces ni se ha hecho después por nadie: ante todo estética, para
ser enseguida ética, y finalmente crítica ...». Tradujo algunos
cantos de la
|Divina Comedia y los grabó con otros versos en
un disco de 33 revoluciones al cual se refirió Otto de Greiff así:
«Al llamar extraordinario este disco no pecamos por hipérbole...
producto netamente colombiano que ahora sale a la luz con el nombre
de
|Poesía interpretate de Augusto Faillace (1960) y que es
una muy sumada antología de la poesía italiana desde Dante hasta
Leopardi, Carducci y Trilusa, a comienzos de nuestro siglo».
Libros:
|Obsesión, scherzo (1961);
|Oda a Italia
(1967).
FAJARDO, JULIO JOSÉ (Cali, 1926; Bogotá, 1997). Hizo primaria en
el Liceo Francés de Bogotá y bachillerato en el Berchmans de Cali.
Ingeniero civil de la Universidad Nacional de Colombia e ingeniero
mecánico de Georgia Institute of Technology (Atlanta). Colaboró en
el montaje de Paz del Río; gerente de su empresa Vargas y Fajardo;
asesor del presidente Lleras Camargo en la Oficina de
Rehabilitación (para la solución de los conflictos guerrilleros),
fundador y gerente de la primera fábrica de acero de Colombia
(Encocables); presidente de la Cámara Colombiana de la
Construcción; presidente del XXIII Congreso Interamericano de la
Construcción; ingeniero consultor de Hudson Institute; asesor del
Ministerio de Obras Públicas y Transporte de Colombia y en varias
entidades nacionales y extranjeras.
Se dedicó, pues, «a la producción de unos proyectos de ingeniería
de indudable lirismo y a escribir una poesía alucinada, de un
hermetismo que la ha resguardado de la popularidad de sus
coetáneos, pero que encierra una belleza raramente igualada en la
poesía de los últimos decenios». Sus construcciones estrictamente
poéticas están en sus libros
|Hombre esencial (1948) —o
sea, que es de la generación «cuadernícola»—;
|Epicoidal
(1966), ganador del premio nacional de poesía «Guillermo Valencia»
de la Academia de la Lengua;
|Erotario (1986) y
|Amo-rosa-mente (1995). También es autor de una novela,
|Del presidente no se burla nadie (1972), finalista en el
premio Nadal de España, del ensayo
|San Agustín, una cultura
alucinada (1977) y del «ensayo-humor»
|Enciclopedia extensa
de la tauromaquia (1976). Su poesía ha sido traducida al inglés
y al francés en varias antologías.
Jorge Zalamea saludó la aparición de
|Epicoidal afirmando
—además de lo que citamos arriba— que este «canto de amor
a América entra, con un decoro insólito en nuestros días de
confusión, en su órbita estelar de obra maestra... No obstante la
diafanidad del lenguaje y el rigor casi geométrico de la metáfora,
todo el poema tiene el aura de las recitaciones mágicas, de las
grandes declamaciones rituales y de los oráculos favorables».
Gustavo Ibarra Merlano le ha dicho a Junior, como lo llamaban su
allegados: «Sus libros me han mantenido en vilo deslumbrado por la
limpia complejidad de su estilo que trata los poemas más variados
sin cejar un punto en su altura lírica y en las estructuras tan
originales que hacen de usted un poeta inolvidable y que
indudablemente pertenece a lo mejor de nuestra actual
literatura».
FAJARDO FAJARDO, CARLOS (Cali, 1957). Distinguido en concursos
nacionales e internacionales de poesía, entre ellos primer premio
en el «Antonio Llanos» de Cali, 1991.
Libros:
|Origen de silencios (1985) —selección del
concurso de Icfes de 1984—;
|Serenidad sitiada (1990);
|Veraneras (1995).
FALQUEZ, FLAVIA (Barranquilla, 1958). Se graduó en filosofía y
letras en la Universidad de los Andes de Bogotá con su tesis
|García Lorca y
|el sortilegio del duende que mereció
la calificación de
|suma cum laude. Su libro
|Hojas de
nostalgia (1979) mereció el premio de poesía de la Universidad
Javeriana en 1978. Su segundo libro,
|Cartas a Leonor (1995)
había obtenido el segundo lugar en la VII convocatoria del Premio
Nacional de poesía «Carlos Castro Saavedra». «Es éste —dice
Meira Delmar— un fino libro escrito con hondo sentimiento y
contenido pulso. Las palabras, sabiamente escogidas —como lo
hiciera Rut con las espigas bien ganadas en los campos de
Booz— conforman un manojo de estrofas por las que discurre la
nostalgia, tal un río que no lleva prisa. Y aunque su poética
obedece a un estilo actual de libre andadura y ritmos nuevos,
alcanzan a percibirse allí vagos ecos del mester de juglaría que
floreciera bajo las góticas torres del siglo XII. Hay voces de
evocación, de un tiempo a otro, nieblas de lejanía».
FALLON, DIEGO (Santa Ana, Tolima, 1834; Bogotá, 1905). Nacido en
la población que hoy tiene como nombre su apellido (castellanizado
fonéticamente Falan), residió en la capital colombiana, que lo tuvo
como hijo dilecto. Matemático, ingeniero (graduado en Inglaterra),
músico, preceptor, poseía una personalidad noble y atractiva. Dejó
una obra majestuosa —según la crítica de la época— y
aunque influyó mucho en su tiempo, las nuevas generaciones sólo
leen su canto
|A la Luna (pues es insoslayable en las
antologías, que a veces también incluyen
|A la palma del
desierto y
|Las rocas de Suesca). En prosa demostró sus
dotes de crítico, entre otras piezas, en una carta a Miguel Antonio
Caro. Tradujo especialmente a Longfellow. Su libro fue llamado,
como casi todos los de esas calendas, simplemente
|Poesías.
Nicolás Bayona Posada lo vio así: «Posee Fallon una imaginación
fertilísima, una sensibilidad extrema, una admirable facilidad para
la versificación. Esas cualidades, con todo, se hallan dominadas en
él por un deseo de superación, por un afán insomne de no producir
sino belleza absoluta. Por eso su obra, que habría podido ser muy
vasta, quedó reducida a algunas composiciones de ocasión y a tres
poemas breves.., suficiente cada uno para dar pasaporte de
inmortalidad a su autor».
FALLON BORDA, LUIS CARLOS (Ibagué, 1944). Abogado de la
Universidad Nacional. Periodista, profesor, funcionario público.
Pertenece a academias y fue condecorado por Naciones Unidas por su
labor voluntaria en desarrollo de programas de paz (1986).
Libros, fuera de su estudio jurídico sobre
|El Mar
Territorial (1973)
|Canto interior (1974); Mientras mueren
las horas (1975)
|y La llama y las sombras.
FARINA, ABEL —Antonio María Restrepo— (Aguadas, 1875;
Medellín, 1921). Inició estudios con los jesuitas pero los abandonó
para seguir como autodidacta tras la ciencia, el derecho, la
filosofía, el arte y las letras, llegando a dominar varios idiomas,
inclusive el latín. Devoto de los simbolistas, cantó a Mallarmé y
tradujo a Verlaine y a Musset. Sus páginas de crítica fueron
famosas por su objetividad, rigor y justicia. Fue considerado «uno
de los más grandes poetas de Antioquia, tierno, sincero y
hondamente melancólico, nuevo en la forma, correcto en la
expresión», dice la
|Historia del padre Ortega. Y el crítico
Abel García Valencia lo llama «primer poeta de Antioquia». Rafael
Lema Echeverri, poeta y antólogo de Caldas, dice que la poesía de
Fama «es una de las más bellas, hondas y depuradas de toda la
poesía colombiana».
Libros:
|Páginas locas (1900) y
|Juvenilia (1924).
Después de su muerte, sus hermanos publicaron su obra poética con
el título de
|Musa clásica y
|musa romántica (1926). Y
en 1973 se hizo otra edición de sus
|Obras poéticas
escogidas. Para ingresar a la Academia de la Lengua, Javier
Ocampo López publicó en 1996 su libro Abel
|Farina, el Quijote
soñador.
FARLAY, SURLAY (Medellín, 1971). Estudiante de sicología en la
Universidad de Antioquia.
Libro:
|A la espera de Nayán (1994).
«Hijo de un mago y criado por un brujo, Surlay Farlay nació
predestinado a la poesía» dice Jaime Jaramillo Escobar, quien hace
un magistral esbozo biográfico de su discípulo en el taller de
poesía de la Biblioteca Piloto de Medellín, publicado en el Boletín
Bibliográfico de la Biblioteca Luis Ángel Arango (número 36, de
1995).
FERNÁNDEZ, ENRIQUE W. (Medellín, 1858; Bogotá, 1931). Periodista
y poeta católico y tradicionalista. Dirigió los periódicos La
Sociedad y La Familia Cristiana y colaboró en La Lira Nueva.
Publicó sus versos en Londres, en dos tomos, en 1986 y 1987. El
crítico español F. Navarro Ledesma dijo que «su ingenio es lozano y
grande». Muy popular, fue protegido por Suárez y elogiado por
Núñez.
FERNÁNDEZ MADRID, JOSÉ (Cartagena, 1789; Barnes, Inglaterra,
1830). Eminente médico y abogado, graduado en El Rosario, hizo una
brillante carrera pública, destacándose como orador y periodista.
Publicó el periódico El Argos Americano en Cartagena, Tunja,
Santafé de Bogotá y La Habana, Cuba. Perteneció a la tertulia del
Buen Gusto. Fue signatario del documento de la emancipación de la
Ciudad Heroica, representante al Congreso y triunviro presidencial
en 1816. Perseguido por el Pacificador Morillo, huyó al sur. La
enfermedad de su esposa lo obligó a entregase a las autoridades
españolas, que lo enviaron en castigo a la Península, pero él se
quedó en Cuba, donde vivió varios años. Allí publicó su primer
libro,
|Poesías, en 1822, que reeditó en 1828 en Londres,
cuando el Libertador lo nombró representante ante los gobiernos de
la Gran Bretaña y Francia. Aunque «nadie escribió versos mejores en
la Nueva Granada», él es más reconocido por sus tragedias
|Atala y
|Guatimoc en verso. Fue, pues, pionero de
nuestras artes dramáticas. Muchos recuerdan al gran romántico por
su ramillete amoroso de
|Las rosas (1816), otros al poeta del
hogar y de la patria.
El español José Joaquín Mora dijo de él en Chile: «La colección de
sus poesías es una de esas publicaciones que servirían a las
generaciones futuras como faros luminosos en medio de la oscuridad
en que las circunstancias del día envolvían el buen gusto de
España».
Se le considera, pues, fundador de la escuela liberal romántica,
lazo de unión entre el clasicismo del siglo XVIII y el romanticismo
del XIX. José de la Vega juzga que «el carácter conviene más a sus
atributos de poeta lírico, cantor de nuestras glorias marciales,
panegirista vibrante de los goces caseros y aun de acaecimientos de
ecuménica resonancia».
FLÓREZ, JULIO (Chiquinquirá, 1867; Usiacurí, Atlántico, 1923).
El más famoso y representativo de los bohemios de La Gruta
Simbólica y quizás el más popular de los poetas colombianos,
cantado y recitado todavía. «Es el tipo del trovador espontaneo y
romántico, de estro tumultuoso y que ostenta todos los ardores y
todos los reflejos del sol tropical», dijo Gómez Restrepo. «La
imagen materna iluminó su corazón como el sol las cavernas», opinó
Víctor E. Caro. Su compañero Luis María Mora dice que «el socio de
La Gruta que sobresalía entre todos era Julio Flórez... por sus
versos llenos de inspiración y por lo triste y melancólico de su
vida que parecía marchita en plena juventud». Y Eduardo Carranza
reconoce que «ningún otro poeta ha arraigado tan hondo y
entrañablemente en el corazón de su pueblo».
Sus obras, algunas de ellas publicadas en España, son:
|Fronda
lírica (1908)— título por demás adecuado para toda su
obra—;
|Cardos y
|lirios (1905);
|Manojo de
zarzas (San Salvador 1906);
|Cesta de lotos (1906);
|Gotas de ajenjo (1909);
|Oro y
|ébano (1943).
Por sus títulos podríamos hoy catalogar al «caballero del
romanticismo», también, entre los poetas ecológicos... y podría ser
el santo patrono permanente del Festival del Despecho, aunque
«entre las hojas de laurel, marchitas,/ de la corona vieja,/ que en
lo alto de mi lecho suspendida,/ un triunfo no alcanzado me
recuerda...», como dice en
|La araña, fue consagrado como
poeta nacional y se lo coronó, en su lecho de agonía en Usiacurí,
el 14 de enero de 1923. Su poema
|Las flores negras ocupó el
tercer lugar en el concurso para escoger «el mejor verso de la
poesía colombiana» en el primer Encuentro con la Palabra realizado
en Bogotá en 1987. Pero para muchos el mejor verso, estrictamente,
es «Algo se muere en mí todos los días» del mismo Flórez, o «Todo
nos llega tarde, hasta la muerte»... Selecciones de sus poemas
siguen apareciendo infinitamente.
El poeta boyacense, que fue también un cantor de Bogotá, estuvo
una temporada como adjunto de nuestra legación en España, visitó
algunos países europeos y en América realizó exitosas giras en las
cuales fue aplaudido con delirio.
En 1994 apareció la biografía de Flórez titulada
|Todo nos llega
tarde, por Gloria Serpa Flórez, y en 1997 el libro
|Julio
Flórez en las letras nacionales y
|boyacenses por el
académico Julio Barón Ortega.
Gabriela Mistral dijo en su momento: «Para mí no ha habido en
América un poeta de mayor inspiración, ni un romántico más
aristocrático que Julio Flórez. Cada estrofa suya vale por un
poema. Su rima es delicada y sencilla. Y ... ¿se ha hecho justicia
a su obra en Colombia?».
El maestro Guillermo Valencia lo calificó de «enorme poeta» y en
una dedicatoria lo llamó «divino».
Enrique Anderson Imbert dice que la poesía de Flórez se
caracterizó por «chorros de color.., pero este ardiente, este
apasionado, este espontáneo, tenía una visión tétrica de la
vida».
Pero una de las mejores definiciones críticas la hizo Carlos
Arturo Torres: «Flórez es, ante todo, el poeta, gran poeta, nada
más que poeta; éste es el secreto de su fuerza. En la división del
trabajo intelectual, él ha seguido con fe una sola vía y por eso ha
ido lejos. En su marcha no se ha detenido a espigar en la ajena
heredad; su espíritu no ha sido solicitado por esos múltiples
problemas sociales, económicos, políticos o filosóficos que atraen,
en las postrimerías de nuestra centuria, la parte militante de la
inteligencia, produciendo hondas y dolorosas turbaciones... Su
horizonte se ha limitado a su propia alma, y nos la muestra en cada
uno de los versos, vasta, insondable, ardiente, iluminada por vagos
rayos de luna o por cárdenos relámpagos de tempestad que descubren
ora la magnífica florescencia de una creación virgen, ora las
mustias soledades de un mundo en minas».
FLÓREZ FRANCO, GERMÁN (Socorro, Santander, 1938). Abogado. Fue
distinguido con la Pipa de Oro por el grupo Las Trece Pipas en
1993.
Libros:
|Al filo de un poema (1977);
|Escombros del
olvido (1983);
|Río de gritos (1993).
FLÓREZ MOYA, CICERÓN (Condoto, Chocó, 1938). Periodista, se
radicó en Cúcuta en 1957, vinculándose como subdirector al diario
local La Opinión y donde dirige el suplemento «Imágenes» y, como
corresponsal, a El Tiempo de Bogotá.
Publicó el libro de crónicas
|La puerta abierta.
Su obra en verso aparece parcialmente en el volumen 12 de la
Biblioteca de Autores Ocañeros
|Antología poética (1973) y en
|Poesías (1977), en la misma colección.
FLÓREZ PRIETO, TALLULAH (Barranquilla, 1957). Primaria y
secundaria en su ciudad natal, estudios de lingüística y filología
en la Universidad Popular de Bucarest, Rumania. Licenciado en
filosofía y lingüística por la Universidad Javeriana de Bogotá.
Miembro del Consejo Editorial de la revista Olas.
Libros:
|Poesía para armar(1988);
|Voces del tiempo
(1993) y
|Cinematográfica (1996).
FLÓREZ RODRÍGUEZ, ANTONIO MARÍA (Don Benito, Badajoz, España,
1959). Hijo, pues, de madre extremeña y de padre caldense. Desde
niño
|vivió en Marquetalia, Caldas. En Manizales obtuvo su
grado de médico y se especializó en medicina deportiva en el
Brasil. Máster en drogas en la Universidad Complutense de Madrid.
Profesor universitario y asesor del gobierno colombiano. Como poeta
ganó el primer premio de poesía de la Fundación Givré de la
Argentina y del Festival Iberoamericano de la Cultura en
1992.
Libros:
|El círculo cuadrado (1987);
|Dos voces en cámara
lenta —con Robert Zapata— (1989);
|Zoo: poemillas
de amor antiecológico (1994) y
|El bar de las cuatro rosas
(1995).
FLÓREZ TÁMARA, ÓSCAR (Chochó, Sucre, 1957). Secundaria en
Sincelejo, donde fue lotero y presidente de su sindicato; derecho
en la Universidad San Simón de Barranquilla, en la cual es
presidente de su biblioteca de humanidades. Ha fundado varias
publicaciones y ha sido distinguido en concursos de poesía.
Libros:
|Entre el tiempo y la sonrisa (1983);
|En la
soledad mis ojos (1984);
|En los estambres de la aurora;
Canto para todos (1988);
|Flor de cactus y uno de
ensayos:
|Parábolas de la ironía.
FORERO, MANUEL JOSÉ (Bogotá, 1902). Fecundísmo historiador,
ensayista y, en su juventud, poeta lírico. Fuera de sus muchos
libros sobre los próceres de la Independencia, sobre leyendas
santafereñas y, en fin, sobre temas de la historia patria, se
destacan sus obras literarias
|El estilo de los grandes
historiadores de Colombia, Apuntes sobre el folclor de Colombia
y
|La poesía de Francisco A. Vélez Ladrón de Guevara.
FORERO OTERO, ANTONIO (Zapatoca, 1910). Licenciado en idiomas
por la Universidad Pedagógica Nacional, abogado de la Universidad
Libre, doctor en filosofía y letras en la Universidad Javeriana,
especializado en lengua francesa en La Sorbona de París, profesor
de las universidades Nacional, Libre, Javeriana y Pedagógica,
magistrado del tribunal administrativo de Santander. En su obra
literaria se destacan sus traducciones de Virgilio y de los poetas
franceses.
Libro:
|Sonetos intemporales, publicado con el seudónimo de
Antonio Nasón.
FORERO REYES, CAMILO (Onzaga, Santander, 1871-1940). Capitán en
la Guerra de los Mil Días, maestro y finalmente miembro de la
comunidad de los Agustinos, en los Estados Unidos, a donde llegó
después de visitar a México y Cuba.
Libro:
|Abejas de mi colmena (1947).
FRANCO, GABRIEL JAIME (Medellín, 1956). Ganador, con el libro
|Reaprendizaje del alfabeto, del primer premio en el II
Concurso nacional de poesía convocado en 1995 por Cootramed
(Cooperativa de Trabajadores del Municipio de Medellín) bajo el
lema de «Fuego en palabras». Miembro del consejo editorial de la
revista Prometo y, por lo tanto, uno de los organizadores del
Festival Internacional de Poesía de Medellín. Cofundador y director
de la revista Siglótica.
Destacado en el premio nacional de poesía «Aurelio Arturo»,
1991.
Libros publicados:
|En la ruta de día (1989);
|La tierra
de la sal (1993). Juan Manuel Roca, quien lo incluyó en su
antología
|Disidencia del limbo (1992) dice: «A mi manera de
entender, Gabriel Jaime Franco es uno, si no el más logrado de los
poetas nacidos en la década de los cincuenta. Lo mejor de sus
poemas quizás tiene que ver con la «despersonalización», aquello
que Hugo Friedrich señala como propio del mejor lirismo moderno a
partir de Baudelaire, y que rebasa la poética puramente
confesional. Se trata de un yo lírico que se hace colectivo».
FRANCO VÉLEZ, JORGE (Envigado, Antioquia, 1922; Medellín, 1996).
Humanista. Autor de una novela que se ha vendido como arepa en
Antioquia:
|Hildebrando, y continuador, en ese mismo estilo
regional, de
|El Quijote a lo paisa del gazapero Argos de El
Espectador; médico internista y profesor emérito de la facultad de
medicina de la Universidad de Antioquia, director del departamento
médico del Seguro Social en Antioquia y, según Alberto Mesa
Vallejo, «permanente servidor de la sociedad en sus consultorios
médicos y apóstol anónimo que ha ayudado a miles de compatriotas
para salir del infierno de las drogas y el alcohol a través de sus
conferencias, de su ejemplo y de sus consejos».
Obra poética:
|Palabras del transeúnte (1978);
|Una
elegía y otros cantos (1987).
René Uribe Ferrer le dijo: «Es la suya una poesía esencial ... se
concreta a algunos temas esenciales de la vida humana. De aquellos
que nos torturan y nos llenan de plenitud: la fe y la duda, el
anhelo dionisíaco y la resignación estoica; el amor y el olvido, la
naturaleza, no descrita sino contemplada en sus rasgos
fundamentales; la fugacidad del tiempo, y la muerte. Y también las
pequeñas pero auténticas alegrías vitales; el amor a la poesía y a
los grandes creadores estéticos».
FUENMAYOR, JOSÉ FÉLIX (Barranquilla, 1885-1966). Periodista
profesional, político, fundador de las revistas Mundial y Semana
Ilustrada, así como del Grupo de Barranquilla, al cual, como ya lo
sabe todo el mundo, pertenecieron Gabriel García Márquez, Héctor
Rojas Herazo, Álvaro Cepeda Samudio, Germán Vargas y su hijo
Alfonso Fuenmayor, entre otros. «Verdadero patriarca del cuento
regional de la Costa Atlántica colombiana y uno de los iniciadores
de la novela urbana nacional», dice Eduardo Pachón Padilla. Publicó
sus versos juveniles en el Libro
|Musa del trópico (1910).
Luis M. Sánchez dice que es un «bardo claro, sencillo y lleno de
sensibilidad».