VÉLEZ, RUBÉN (Medellín, 1956). Abogado. María Mercedes Carranza
dice en el
|Manual de la literatura colombiana (1988):
«Publicó en 1980 su libro
|Turismo irregular, una memoria de
viajes por Europa en un tono sarcástico y despersonalizado, tono
que se repite, igualmente, en su segundo libro,
|La gente es un
caso (1981), donde la paradoja unida a una aguda visión, le
sirve de instrumento formal para desmenuzar las farsas de la vida
diaria en una ciudad como Medellín». En 1981 ganó el premio Enka de
literatura infantil con
|Hip, hipopótamo vagabundo. Otros
libros:
|El joven Federico a un paso de nuestra ética y De parte
del arrinconado.
VÉLEZ, TIRSO (Aguaclara, Cúcuta, 1954).
|
Pedagogo y
político.
Libro:
|Poemas perseguidos.
VÉLEZ, VICTORIANO (Manizales, 1891-1956). Destacadísimo hombre
de estudio, influyó mucho en su generación y subsiguientes
especialmente en la política y la cultura. Combativo periodista,
dirigió El Liberal a la muerte de su fundador, Rafael Uribe Uribe.
Fue uno de los maestros de la literatura regional caldense.
Fundador de la Revista Nueva. Libros:
|De mis breñas
(1927)—cuentos costumbristas— y
|Del socavón al
trapiche (1958)
|
—novela—. Amigo de Silva,
Valencia y Sanín Cano, no publicó sin embargo su obra poética,
siempre bien acogida por ellos.
VÉLEZ DE MEZIAT, NEYLA (Guaduas, Cundinamarca, 1943). Bachiller
del Gimnasio Femenino de Bogotá. Licenciada en periodismo por la
Universidad Javeriana. Posgrado en Ciespal (en Quito, Ecuador)
—periodismo—. Trabaja en desarrollo organizacional.
Miembro de la Sociedad de Escritores y del PEN Club de Colombia. Ha
ejercido la docencia, el periodismo y las relaciones públicas.
Libro :
|En la esfera (1991).
VÉLEZ ESCOBAR, SANTIAGO (Titiribí, 1900; Medellín,
|1955).
Famoso por su repentismo bohemio, por su chispa genial —el
mejor y más fino humor paisa— y por sus composiciones en verso
que alcanzaron gran popularidad por su inspiración sentimental,
como la letra de la canción
|Al calor de tu afecto, el
«Caratejo» Vélez fue uno de los más queridos personajes de la vida
antioqueña en la primera mitad de este siglo. Es el ejemplo del
trovador tradicional. En libro sólo hemos hallado el dato del que
escribió con otros amigos con el título de
|La demanda.
VÉLEZ LADRÓN DE GUEVARA, FRANCISCO ANTONIO (Santafé de Bogotá,
1721-1781). Cronológicamente considerado el primero de los poetas
festivos neogranadinos, cultivó la poesía cortesana a la sombra y
favor de los virreyes y
|
también la religiosa, como era
natural en su época. Estudió en el Colegio del Rosario, fue abogado
de la Real Audiencia, consultor del Santo Oficio, procurador del
Concejo y alcalde de la capital. Largas tiradas de sonoros
octosílabos forman sus romances laudatorios, satíricos o burlescos.
Su obra —que incluye un
|Octavario a la Inmaculada
Concepción (1774)— se conserva manuscrita en un códice en
la Biblioteca Nacional de Bogotá. Sus poesías fueron publicadas
como primicia en 1992, por Héctor Orjuela, quien afirma: «Vélez
Ladrón de Guevara se perfila como el bardo más representativo del
Rococó hispanoamericano y como nuestro mejor poeta del siglo
XVIII».
VÉLEZ PAREJA, RICARDO (Cartagena, 1948). Estudió en la
Universidad de Cartagena y se graduó como abogado en el Externado
de Colombia en Bogotá. Profesor de la Universidad de Cartagena,
presidente y
|
fundador de la Casa de la Cultura y Amistad de
los Pueblos, directivo del Museo de Arte Moderno, gerente del
Festival Internacional de Cine 1987-1989, periodista -columnista de
El Universal y de El Periódico de Cartagena.
Libros:
|Desde el balcón (1992)
|y Ritos y mitos
(1995).
El profesor y
|
ensayista Homero Mercado dice que sus poemas
«parecen hechos al calor de una conversación vespertina en donde
las palabras cortantes, directas, se asoman con absoluta
naturalidad; esto es, aparece el lenguaje con todo su poder
sugeridor; pocas voces son suficientes para expresar un concepto o
una idea que, para otros, demandarían mayores recursos
lingüísticos».
VÉLEZ RACERO, PEDRO (Montería, 1859; Bogotá, 1909). Estudió
derecho en la Universidad del Magdalena y
|
en Panamá. General
de la República, presidió el Senado y
|
la Cámara y
|
ejerció el periodismo. Su único libro fue
|Poesías
(1890) y sus sobrinos José y Fernando de la Vega publicaron
bellamente en 1934 otra edición de sus versos. El padre Ortega
Torres dice que Vélez Racero fue «un pulcro y
|
elegantísimo
poeta que cantó al mar, a la religión y al amor» y
|
el padre
Camilo Villegas Ángel se refiere a su condición de precursor del
erotismo poético, «aunque el erotismo de Vélez Racero no es
descarado, sí intenso y
|
decidor». El mismo Fernando de la
Vega dice: «Cualquiera percibe (en sus estrofas) los estruendos de
ese abismo cubierto de flores que simbolizó su vida».
VENTURA, BELLA CLARA. Ella misma explica cómo su nombre no es
seudónimo: «Nací con el nombre que me fue dado desde el vientre...
Bella por mi abuela materna, Clara por su madre de la lejana
Turquía y
|
Ventura, el apellido de mi padre nacido en
Johannesburgo». Estudios de psicología y periodismo, se entrega
primordialmente al cine, realizando cortos y
|
mediometrajes
como guionista y directora, algunos galardonados
internacionalmente. Adapta y
|
realiza
|El papá Simón de
Maupassant. Publicó su novela
|Almamocha en 1994 y su primer
libro de poesía,
|Diáspora y asombro, en 1996.
VENEGAS, ANÍBAL MANUEL (Roldanillo, Valle, 1950)
|.
Artesano de oficio, tempranamente publicó su libro
|Canto del
proletario (1975)
|. A su «sentido poético asombroso, si
se tiene en cuenta su edad y su condición de autodidacta» se
refiere Femando Garavito en su libro
|Diez poetas colombianos
(1976), y
|
agrega: «Venegas aporta a la poesía de hoy temas
que le han sido ajenos... los del obrero que habla de sus
experiencias como tal frente a una sociedad que lo segrega. No se
trata desde luego, de mostrar a Venegas como un objeto de
exhibición gracias a sus capacidades literarias y
|
dadas sus
condiciones económicas. Se trata de señalar, otra vez,
|
que
la
|
impostura es madre de la mala poesía y
|, por
oposición, que es posible ingresar a ella temas que son ajenos a la
expresión artística burguesa y lograr para ellos una dimensión
poética, siempre y cuando se viva el terreno que se pisa. De ahí
que su poesía no sea un panfleto, sino la realidad poética de su
experiencia como persona, que de una manera específica está inmersa
en la sociedad».
VERBEL Y MAREA, EVA (Cartagena, 1856- ?).
|
Empezó a
escribir muy tempranamente sobre temas cotidianos, familiares y
|
domésticos, así como «poemas tipográficos» y
|
de
muchas y
|
no muy selectas condiciones. Su libro
|Ensayos
poéticos —confundidos prosa y verso—, fue publicado
en 1874, figura en las antologías colombianas
|Folletines de La
Luz, de Rafael María Merchán, en 1884, y
|Parnaso
colombiano, de Julio Áñez, en 1887, así como en otras editadas
en España. También publicó la novela romántica
|Soledad
(Panamá, 1893). Después de lo cual no se volvió a hablar de ella y
ni siquiera se conoce la fecha de su fallecimiento.
VERGARA, JOSÉ MANUEL (Pasatiempo, Planeta Rica, Córdoba, 1934).
Abogado de la Universidad Nacional, especializado en ciencia penal
y
|
penitenciaria, su carrera pública se inició como concejal
de la cabecera de su distrito y
|
de la capital de su
departamento, después fue diputado, secretario de Educación de
Córdoba y
|
senador de la república. Vivió en Cartagena y en
1985 se radicó en Montería, donde fue gerente de Intercor y dirige
actividades culturales en la Junta Regional y en la Casa de la
Cultura. Pertenece al grupo El Túnel. En la Feria Internacional del
Libro en 1987 recibió un homenaje.
Sus libros:
|Mis pantalones cortos (1978);
|De pies en la
tierra (1979);
|Poemas nuevos (1980);
|Solamente
amor (1982);
|Poemas finales (1988);
|En el Valle de
las Tempestades (1990);
|La patria boba (1992). También,
en prosa, un ensayo sobre Alejo Durán (1981);
|Crónicas de vida y
muerte (1982);
|Apuntes esenciales (1984);
|El
principio de algunas cosas (1990);
|Afanes y agonías
(1995);
|Otras palabras (1997).
José Luis Garcés dice: «La poesía de José Manuel Vergara va
dirigida hacia el hombre particular. Es un llamado a la conciencia
unipersonal. Es una voz que tiene destinatario. No es para la masa
amorfa. Vergara poco cree en la veracidad de la muchedumbre. El
mismo, en lo personal, tiende hacia la soledad y
|
hacia la
duda. Para él la máxima de Descartes no es Pienso luego existo,
sino Dudo luego existo. Su poesía, entonces, más que testimonio de
su fe, es testimonio de su duda». Así nos explicamos por qué se
retiró de la política...
Con razón le dice Eduardo Pastrana Rodríguez al referirse a su
libro La
|patria boba: «En adelante la historia es sometida a
un duro juicio en el banquillo de tus poemas».
VERGARA, LUIS AURELIO (Santa Marta, 1896; Gaira, 1942). Estudió
en el Liceo Celedón, pero en literatura fue autodidacta. Ejerció la
docencia en San Juan del Cesar, Ciénaga y Aracataca, así como en la
capital del Magdalena, donde ganó violeta de oro por sus versos en
los juegos florales de 1925.
Padeció dificultades y
|
miserias, por su carácter altivo y
contestatario. A su obra postmodernista se refirió Alfonso Reyes
cuando escribió: «Vergara es ante todo un poeta millonario de
recursos de léxico, y esta virtud lo amerita como poeta universal y
|
de variadas exquisiteces». Y José Ignacio Echeverría: «No sé
yo de ningún poeta colombiano de nuestros tiempos que haya empleado
en sus versos un léxico tan abundante».
Su obra poética:
|Rapsodias del éxodo (1925); Vórtice
(1930);
|A la intemperie y
|Epigramas (1941).
A la «indiferencia hostil y a la incomprensión de sus
contemporáneos» de que habla Augusto J. Illidge, respondió el
Instituto de Cultura del Magdalena, para celebrar el cincuentenario
de su muerte, con la publicación de su
|Obra poética (1993),
seleccionada, coordinada y prologada por Rafael Darío Jiménez,
quien añadió a los libros publicados el inédito titulado
|Apóstrofes. Vergara también publicó dos versiones del
|Rubayat de Omar Khayam.
VERGARA BARROS, FRANCISCO. Gobernador del Magdalena en 1904,
tradujo las
|Odas de Horacio, publicadas con prólogo de Marco
Fidel Suárez. En la
|Antología poética del Magdalena (1986)
dice Jaime Villarreal Torres que aunque Vergara Barros y Rafael
Celedón «no pulsaron la lira en forma permanente... dejaron un
sabio testimonio de algo útil a la cultura que, entre todas las
ocupaciones humanas, no hay otra más dulce y eficaz que la poesía
para restaurar nuestras fuerzas espirituales, después del trabajo
agotador».
VERGARA CHÁVEZ, RICARDO (Las Piedras, Toluviejo, Sucre, 1954).
Primaria en Betulia, secundaria en Sincelejo. Ha fundado
periódicos, revistas y centros de divulgación cultural, como
Expresión Naciente. Codirector de Signo de Tierra.
Libro:
|A casa del fuego (1985).
VERGARA DÍAZ, LUCÍA (Bogotá). Bibliotecaria de las universidades
Nacional y
|
de los Andes y
|
del Colegio de San
Bartolomé.
Libros:
|Camino de bruma (1953);
|Casi un sueño (1961);
|Espejismos (1963);
|El signo (1967);
|Pórtico;
Poesías (1981).
Desde su primera obra Lucía Vergara mostró el «retorno a ciertos
moldes clásicos, a buscar una mayor unidad de contenido y forma, a
expresar sentimientos de índole contemporánea pero con claridad de
estilo».
VERGARA Y VERGARA, JOSÉ MARÍA (Bogotá, 1831-1872). El más
gentil, generoso y fecundo de los escritores capitalinos de su
época, fundador y primer director de la Academia de la Lengua, del
Liceo Granadino y de muchos periódicos, y alma del grupo de El
Mosaico. «Pocos literatos colombianos tienen tantos títulos como él
al respeto de la posteridad». De su variadísmo y
|
extenso
trabajo, al cumplirse el centenario de su nacimiento su familia
editó sus
|Obras escogidas, en cinco volúmenes: cuadros de
costumbres, artículos literarios, biografías, y
|
su
|Historia de la literatura de la Nueva Granada, y
|El
Parnaso colombiano. Otras dos importantes creaciones suyas no
incluidas en estos libros son
|Olivos y aceitunos todos son
unos, novela costumbrista, y
|Versos en borrador, con
notas de exquisita ingenuidad
|y frescura, ternura y
|
espontaneidad. Es famosísimo su sabroso relato
|Las tres
tasas. Su obra es fundamental para el estudio literario de
obras y autores de la Colonia, a quienes salvó del olvido, dice el
padre José A. Núñez Segura en su
|Literatura colombiana.
VICTORIA, LAURA —Gertrudis Peñuela— (Soatá, Boyacá,
1910). En Tunja se graduó en La Presentación como profesora y
ejerció —en realidad, nunca ha dejado de ser maestra—.
Escribió sus primeros versos «que revolucionaron la casta poesía de
su época» a los 14 años. Su primer libro causo escándalo, entre
entusiastas lectores y
|
furibundos detractores, pues mientras
los más pacatos —en una sociedad todavía enemiga de audacias
sociales y literarias— criticaban a tan bella joven su «crudo
sensualismo, indigno de una dama de su condición y
|
talento»,
otros le dieron el espaldarazo, entre ellos el maestro Valencia,
quien le dice: «En su manera de escribir no hay artificio, ni
rebuscamiento, ni alarde, ni falsía, ni engañoso brillo, ni tortura
de formas: es el libre fluir de la vena poética, con un ritmo
sosegado y acento natural en que la pasión apenas tiñe en rosa la
albura de las corolas, y en que las fuerzas humanas se retuercen,
no con el moverse diabólico de las serpientes sino con las castas
ondulaciones del durazno en flor. Siga creando esos poemas tan
sencillos, tan pulcros, tan sinceros, que ellos saben llegar a
nuestros corazones, como un hálito de frescura, y como dulce
arrullo a las almas tiernas y juveniles». Y ratificó:
«Los primeros versos que leí de usted, me fueron una revelación;
había vuelto a encontrar la fuente de la poesía tal como irrumpe
del mismo corazón de la vida: canora, diáfana, purísima. Recibió
usted el don de la poesía en su forma más auténtica, la más
envidiable, la más pura». Como natural resultado de esa polémica,
su libro se agotó en ocho días. En 1937 ganó los juegos florales de
Bogotá —en competencia, entre otros, con Eduardo
Carranza—. Y ofreciendo su cálida palabra en recitales
teatrales recorrió, aplaudida y mimada, escenarios de Venezuela,
Ecuador, Panamá, Costa Rica, Cuba, Honduras, Guatemala, México y
Estados Unidos. Residió muchos años —y allá levantó y
consolidó su familia— en México, donde ejerció el periodismo y
desempeñó la cancillería de la embajada de Colombia. También fue
agregada cultural en Roma y
|
residió en España. A su regreso
tardío a Colombia se entregó a una vida callada, de meditación y
nostalgias, y
|
a escribir una poesía crepuscular de acento
místico. De sus lecturas bíblicas y
|
su visita a Tierra Santa
es testimonio su libro
|Viaje a Jerusalén, publicado en
México en 1985, y
|
termina en 1995
|Actualidad de las
profecías bíblicas juzgado por el jesuita Oscar González
Quevedo así: «Su libro es claro, es diáfano. Con asombrosa claridad
desvenda usted el futuro. No parece un libro de interpretación de
profecías. Parece un libro de historia».
Obra poética:
|Llamas azules (1933);
|Cráter sellado
(México, 1938);
|Cuando florece el llanto (España, 1960);
|Crepúsculo (1989).
El maestro Rafael Maya escribió:
|«Llamas azules es, sin
disputa, el mejor libro poético publicado por mujer alguna en
Colombia».
Federico de Onís también la consagra: «Laura Victoria es una de
las personalidades más sobresalientes de Hispanoamérica. Su obra
poética ha volado por todo el continente en alas de la fama». (En
realidad según el prólogo de Gustavo Páez Escobar para su último
libro, «Laura forma con Gabriela Mistral, Juana de Ibarbourou,
Alfonsina Storni, Delmira Agustíni y Rosario Sansores la galería de
grandes líricas hispanoamericanas» y
|
fue amiga personal de
ellas, con quienes mantuvo correspondencia y
|
recibió
numerosos reconocimientos públicos).
VIDAL, GONZALO (Popayán, 1863; Bogotá, 1946). Este insigne
maestro de la música, a quien tanto deben la Montaña y
|
el
país entero, es considerado «paisa» por haberse radicado en
Medellín desde sus trece años y
|
por ser autor de la música
del Himno Antioqueño. Llevaba la música en la sangre —la
transmitió de su padre a su hijo— y la enseñó principalmente
en la Escuela Santa Cecilia y en la Banda de Medellín. Hasta cuando
murió, ciego y pobre, refugiado en la capital colombiana, fue
incansable cultor de la música popular colombiana sí que también de
la religiosa, reconocido internacionalmente. A los 33 años había
sido miembro honorario de la Academia Musical de Bogotá. De él dijo
Julio Vives Guerra, su contertulio en la peña que fundara el doctor
Uribe Ángel: «Es admirado por todos, hasta por los búhos del arte,
y un poeta ingenioso que le saca epigrama hasta a un papayo seco».
Residió también en Bogotá y perteneció a la Gruta Simbólica.
Publicó en libro sus
|Chispazos (1925), del cual tomamos
éste, autobiográfico: «Bendigo al Sumo Hacedor / que quiso hacerme
cristiano, / músico, godo, caucano / y
|
antioqueño y
entrador. ¿Podría haber dicha mayor / que la de ser uno así? /
Delicioso es para mí / pasar la vida tocando, / componiendo y
enseñando: / (do, re, mi, fa, sol, la, si)».
VIDALES, LUIS (Calarcá, Quindío, 1900; Bogotá, 1990). Su obra
|Suenan timbres (1926) fue la primera en verso que
—antes de los «nadaístas»— escandalizó con sus
provocativas, irónicas y, según él mismo, antipoéticas poesías a
sus contemporáneos. Amigo de los vanguardistas en París, donde
tanto miró, admiró y
|
asimiló, seguramente esa fresca
influencia lo animó para lanzarse a la aventura, que fue tan
bienvenida como desdeñada. A los cincuenta años fue publicada (en
1976) la segunda edición, con ensayos reivindicativos como obra
que, a pesar de lo irreverente para su tiempo, quedó en los altares
de la consagración colombiana —porque también los libros que
desmitifican pueden convertirse en mito—. El bautizo público
de la poesía de Vidales, que críticos como Fernando Charry Lara
dicen que se manifestó primordialmente en greguerías, lo hizo su
compañero de bohemia, correligionario y espíritu gemelo suyo, el
gran cronista Luis Tejada, con estas palabras: «Yo presento hoy, y
reclamo para él el título de poeta en el mejor y más noble sentido
de la palabra ...
|
La poesía de este muchacho es, en esta
primera etapa de su obra, una poesía de ideas, sobria y
|
sintética; él no sufre la voluptuosidad rudimentaria del
color ni de la forma; sufre la voluptuosidad de las ideas puras
y
|, lo que es todavía más revolucionario y excepcional entre
nosotros, las presenta en una forma esencialmente humorista».
Muchos años más tarde, Eduardo Carranza reconoció: «Es necesario
decir que Luis Vidales fue, entre sus contemporáneos, el único que
escribió a la altura de su tiempo, el único que se plantó con un
libro extraordinario en la vanguardia, el único que incorporó a su
poesía las nuevas criaturas lucientes de la técnica, la inquietud
revolucionaria que insurgía con las primeras victorias del
socialismo, y
|
los tesoros oníricos que venían de la
inmersión freudiana en el subconsciente».
Vidales se incorporó al grupo de Los Nuevos de 1920. Fue uno de
los fundadores del Partido Comunista Colombiano en 1930 y su
secretario general entre 1932 y
|
1935. Hasta 1945, año en que
publicó su
|Tratado de estética, mantuvo intensa actividad en
la política, en la cátedra universitaria y
|
en el periodismo
(gran critico de arte y
|
literatura). En 1948 edita
|La
insurrección desplomada —a propósito del bogotazo del 9 de
abril— y
|
en 1973
|La circunstancia social en el
arte. Presidió el Comité Nacional Colombiano Antifascista en
los 30 años de la victoria democrática en la II Guerra
Mundial.
Sus libros principales después del primero son:
|La
obreríada (La Habana, Cuba, 1978);
|Poesía inédita
(1982);
|Antología poética (1985);
|El libro de los
fantasmas (1985);
|Poemas del abominable hombre del barrio de
Las Nieves (1985). En 1986 preparó Juan Manuel Roca para la
Universidad de Antioquia la
|Antología poética de Luis
Vidales.
Recibió en 1982 el Premio Nacional de Poesía Por Reconocimiento de
la Universidad de Antioquia. Como ideólogo marxista sufrió
persecuciones, cárcel y desahucio, pero también reconocimiento
internacional como el premio Lenin de la Paz en Moscú en 1983.
Estadígrafo de profesión, prestó servicios a la administración
pública en Colombia y en Chile y
|
publicó el que Isaías Peña
Gutiérrez llama «uno de los libros más esperados en la bibliografía
del país:
|Historia de la estadística colombiana... pues
ciencia y poesía ha sido para Luis Vidales una y mágica cosa. La
ternura, la expectativa, la emoción que ha puesto en su
investigación socioeconómica, también las encontramos en la
indagación, en la ensoñación, en la conformación de su mundo
poético».
VIEIRA, MARUJA (Manizales, 1922). Compañera
|y «novia» de
los cuadernícolas y de los fundadores del grupo Mito (aunque nunca
colaboró en la revista), fue reconocida en su fina calidad lírica
desde su primer libro con estas palabras de Álvaro Sanclemente,
poeta muerto y olvidado prematuramente: «Su poesía de ahora, dulce
y fuerte al mismo tiempo, llena de elementos heterogéneos, de
misteriosas sugerencias y cálidas evocaciones, trata el tema eterno
e inagotable del amor, pero lo hace en forma sencilla y humana,
lejos de toda estridente combustión».
Contraste —o confirmación, mejor— es lo que dice Jaime
Mejía Duque en 1984: «El lirismo de Maruja Vieira parece haber
seguido en la corriente del tiempo un rumbo inverso al de muchos
otros poetas: en vez de diluirse en reiteraciones ciegas de los
hallazgos juveniles, sus versos se han ensimismado en una poética
cuyos rasgos fueron siempre la economía y la llaneza. Su destino
último no seña el hermetismo, sino que por el contrario su
comunicabilidad se ha preservado plenamente. Cierto es que lo
esencial del mundo, de la experiencia, es bien diverso para cada
sensibilidad, en cada poeta. ¿En qué consiste para Maruja
Vieira?... Destacaremos un solo tema: el amor...».
Ha sido una activísima colaboradora de los medios de comunicación,
líder en verdad del periodismo cultural. Se ha desempeñado en
relaciones públicas y ha sido una verdadera embajadora intelectual
en Ecuador y en Venezuela. Al quedar viuda —en plena luna de
miel— del poeta José María Vivas Balcázar, cuando residían en
Cali, regresó a Bogotá, donde ha sido profesora universitaria,
ejecutiva cultural de nunca desmayado entusiasmo y
|
secretaria del PEN Club. Es miembro de número de la Academia
Colombiana de la Lengua.
Libros:
|Campanario de lluvia (1947);
|Los poemas de
enero (1951);
|Poesía (1951);
|Palabras de la
ausencia (1953)
|; Ciudad remanso (1955);
|Clave
mínima (1965);
|Mis propias palabras (1986);
|Tiempo de
vivir (1992). Una selección de poesías de Maruja Vieira publicó
en Medellín el poeta Jorge Montoya Toro en 1951.
VILLA LÓPEZ, FRANCISCO (Anorí, Antioquia, 1889; Medellín, 1978).
Contabilista, novelista, cuentista, profesor y crítico literario.
En Medellín fundó y dirigió las revistas Arte, Sábado, Lectura
Breve y Voz Literaria. Fue «V. De Lussich» en el grupo de Los
Panidas. Entre sus obras se destacan:
|El libro de Gabriel
Jaime (1921), Éste
|era un rey (1925),
|Álbum de
Medellín (1932),
|Juicios y comentarios sobre Tomás
Carrasquilla —compilación—
|y Antioquia y sus
poemas.
Tomás Carrasquilla dijo sobre su primer libro: «La ausencia de
vanidad y pretensiones, y ésta como modestia y humildad que unge y
perfuma las páginas de El libro de Gabriel Jaime, es lo que más nos
cautiva. Ahí está de cuerpo entero la calidad selecta y
aristocrática del autor. Forjar un libro delicioso como lo ha hecho
Quico, con detalles tan intangibles, con naderías hogareñas y
pueriles, es crear; es parecerse a la abeja... y hoy, cuando se
devoran tantas cosas que atedian y perturban, nos vienen de perlas
unas cuantas páginas que refresquen y serenen... bien sienta el
agua fresca en las irritaciones de la orgía».
VILLA M. EDILSON (Sopetrán, Antioquia, 1970). Estudios de
filosofía y letras en la Universidad de Antioquia.
Libros:
|Poesía temprana —coautor— (1993):
|La
danza de las mariposas (1995).
VILLAFAÑE, CARLOS (Roldanillo, 1882; Cali, 1959). Como cronista
periodístico se hizo famoso con el seudónimo de Tic-Tac y
|
con Clímaco Soto Borda dirigió el periódico La Barra, en
Bogotá. Llegó a dominar el
|calembour bogotano —como
buen socio de La Gruta Simbólica y
|
brillante exponente de la
generación del Centenario. Sentimental y
|
romántico, fino y
|
armonioso, «humorista sentimental» lo llamó Gómez Restrepo,
«Uno de los poetas estelares de este valle, este cielo y este río»,
opina Octavio Gamboa en su
|Poesía del Valle del Cauca (1986)
y
|
agrega: «Hombre sencillo y
|
humilde, que atravesó la
vida sin hacerse notar, confiado en la perduración de sus versos».
Y Lino Gil Jaramillo afirma que «alma y
|
paisaje se confunden
en la poesía de Villafañe más que en ningún otro poeta
vallecaucano».
Libros:
|Tierra del alma; Ingenuidades tristes; De sol a
sol—poesías— (1943);
|Memorias de un desmemoriado
(1959). Sus ingeniosas notas se recogieron en el tomo
|Pathé
journal.
VILLAMIL, CARLOS (Popayán, 1867). Médico de brillantes carrera y
|
ejecutorias, hábil polemista y poeta de expresión delicada y
profunda, que José Ignacio Bustamente coloca al lado de la de
Alfredo Gómez Jaime y Miguel Rasch Isla, «con las cuales tiene
innegables similitudes de estilo y forma». Fue rector de la
Universidad del Cauca y
|
destacado representante
político.
VILLAMIZAR BERTI, ARTURO (Cúcuta). Pedagogo e historiador. Su
obra poética está dispersa en periódicos y revistas entre 1930 y
|
1950. Libros publicados:
|José Asunción Silva y su
ascendencia nortesantandereana, Fundación de Cúcuta y Águeda
Gallardo.
VILLAMIZAR BUITRAGO, OFELIA (Villa Sucre, Arboledas, Norte de
Santander, 1921; Cúcuta, 1991). Estudió bachillerato en la Normal
de Bucaramanga, se especializó en castellano y literatura en la
Universidad Javeriana de Bogotá y
|
en bibliotecología en
Medellín y en Bogotá. Educadora, regentó planteles en Bucaramanga y
|
Cúcuta. Directora de la Biblioteca Julio Pérez Ferrero de la
capital nortesantandereana. Cumplió una amplia labor cultural en el
periodismo y en numerosos ateneos y academias, principalmente de
historia. Escribió
|Folclor infantil en Norte de Santander.
Laureada en los juegos florales de Zipaquirá en 1954 por
|Mater
admirábilis y
|
en los juegos florales de Cúcuta en 1956
por
|Torcoroma, así como en concursos de Cromos y
|
de
El Tiempo. Sus libros de poesía:
|Raíz afuera (1956),
|Noria (1973),
|Isla verde y Cántaros de greda, éste
publicado póstumamente por Colcultura.
VILLAMIZAR CORZO, AMPARO (Pamplona, Norte de Santander, 1949).
Trabajadora de la cultura, su labor literaria ha sido premiada en
concursos nacionales. Bibliotecaria del Instituto de Cultura y
Bellas Artes de su departamento.
Libros:
|Conversaciones bajo el mosquitero (1971),
|Liturgia de la noche y La retórica del llanto (1986).
VILLAMIZAR MELO, JOSÉ LUIS (Cornejo, Norte de Santander, 1931).
Abogado de la Universidad Javeriana de Bogotá, catedrático
universitario, escritor por vocación y
|
ejecutorias, promotor
cultural, miembro numerario de la Academia de Historia de su
departamento y correspondiente de la Colombiana y
|
de otras
importantes asociaciones, algunas de las cuales lo han
condecorado.
Libros:
|Poemas (1962);
|Sombra bajo (1970);
|Poesía
de urgencia (1978);
|Patria elemental (1985)
|; Teoría
del crepúsculo (1988);
|Variaciones para una epopeya (al
general Santander) y
|Confines (1994). Otros, en prosa:
|Perfiles memoriosos —ensayos biográficos— y
|Poesía en Norte de Santander —antología publicada por
Colcultura en 1995—.
Villamizar Melo «ha consagrado su vida al cultivo de los sueños»,
dice en la presentación de esta última obra Gustavo Gómez Ardua,
presidente de la Asociación de Escritores Nortesantandereanos.
VILLAMIL PERALTA, HOMERO (Chiquinquirá, Boyacá, 1928).
Condecorado con la medalla cívica «Ciudad de Chiquinquirá» en
1994.
Libros:
|Mientras crecen los árboles (1956);
|Un algo de
cristal (1963);
|Espacios del amor (1992);
|Hoy es el
día de cantarle a todo (1994);
|Al paso de los días
(1996).
Vicente Landínez Castro dice: «Villamil no canta la golondrina, ni
la palma, ni la nube, pero trata de pintar, en cambio, el paisaje
triste, desolado y
|
macabro del espíritu del hombre en los
tiempos que corren. Toda su hambre, todo su desamparo, toda su
miseria. Por eso su poesía es una poesía sincera, como su dolor,
como su generación, como sinceros son los precursores de un mundo
más bueno, más humano, menos convencional y menos cruento».
VILLANUEVA PARRALES, JORGE HUMBERTO (Ibagué, 1970). Estudiante
de comunicación, director de programas culturales en la Universidad
Externado de Colombia. Continúa estudios en Londres.
La única noticia que tenemos —sobre su único o primer libro,
|El equilibrista (1993)— nos la da Jorge Ernesto Leyva:
«Humberto Villanueva es un poeta activo, peripatético; deambula la
cotidianidad con gran capacidad de búsqueda, mira por todas partes,
siente la necesidad de experimentar nuevas situaciones; se ubica en
el Tolima, y
|
se deja subyugar por la mitología y
|
el
paisaje, luego da el salto a Cali, donde se topa con Caicedo y sube
al cielo con el narrador cautivante de
|Que viva la música;
pero le surge la idea borgiana y
|
lo seduce el escritor
argentino que llenó de situaciones la literatura continental...
Villanueva recuerda que en su ciudad muere lentamente un poeta
viejo en el rincón de un café, olvidado de todos, y le aporta su
cuota de solidaridad; le canta, luego, a su amigo muerto... Es la
ternura de un poeta adolescente, que busca basado en sus valores
una explicación a la muerte. Es su cosmovisión, armado de un
lenguaje variado, poblado de situaciones inherentes a la poética
nueva, con sus actividades e influencias. Humberto Villanueva,
nuevo poeta tolimense, ya inició el camino prometedor dentro de la
poesía colombiana».
VILLEGAS, AQUILINO (Manizales, 1879-1940). «El más grande de los
caldenses» —lo llama Hernando Salazar Patiño— destacó
como combativo periodista político y
|
ensayista de vasta
cultura, orador y
|
panfletista y poeta «clandestino» pero de
gran popularidad. Fue director del diario La Patria en Manizales y
contertulio de La Gruta Simbólica en Bogotá. Galardonado por versos
propios y
|
traducciones: en Roma por su poema
|Parábola de
los asnos cargados de cosas preciosas y
|
en los juegos
florales de Manizales en 1904 por su versión
|de Agonía de
D’Annunzio. Entre sus ensayos se destacan los que escribió
sobre Berta Síngerman (la gran declamadora de poesía universal),
Jorge Enrique Rodó, Gabriel D’Annunzio, Porfirio Barba-Jacob,
Simón Bolívar, Víctor M. Londoño y
|La balada de la cárcel de
Reading de Óscar Wilde. Así como sus libros
|Por qué soy
conservador y
|La moneda ladrona. Sólo parcialmente se
han recogido sus escritos literarios y políticos y sus editoriales
para La Patria. En 1945 la biblioteca de Escritores Caldenses editó
su libro
|Las letras y los hombres —selección realizada
por Antonio Álvarez Restrepo—; en 1991 el gobierno de su
departamento publicó un volumen de sus
|Obras escogidas.
VILLEGAS ARANGO, ALFONSO (Abejorral, Antioquia, 1872; Manizales,
1951). Abogado del Rosario, profesor universitario, periodista
(director de La Patria), rector de la Normal de Varones de la
capital de Caldas, diputado y representante, superintendente del
Ferrocarril y director de Educación de Caldas.
VILLEGAS BARRIENTOS, FEDERICO (Fredonia, Antioquia, 1926).
Colaborador de los medios de comunicación en Medellín.
Libros:
|Carambolas de papel (1965);
|Infarto de plomo
(1974).
René Uribe Ferrer dice que «la sincera inspiración poética de
Villegas se expresa en formas muy propias suyas... Pienso ante todo
en Luis C. López... (En Villegas) hay la misma intuición
sonrientemente despiadada de nuestra política que en el poeta
cartagenero... Son auténtica y
|
profundamente humoristas...
Villegas es poeta de las realidades elementales, por lo mismo que
se preocupa por la suerte del hombre... Buena parte de los poemas
de este libro está dedicada a la injusticia social y
|
al
consiguiente problema de la paz o la violencia».
VILLEGAS BRAVO, ALEJANDRO (Rionegro, Antioquia, 1829; Medellín,
1889). Estudió en Medellín en el colegio regentado por José María
Facio Lince. Publicó los poemas
|Un escultor en 1873 y
|
un
|Un jesuita en 1874 y en
|Antioquia literaria
(1878) aparecen otros de sus mejores versos.
VIVAS, ANA MERCEDES (Cali, 1960). Bachiller del Liceo Banalcázar
de su ciudad natal, donde ganó la Medalla de Literatura «Marco
Fidel Suárez» con un trabajo sobre Máximo Gorki. Comunicadora
social egresada de la Universidad de la Sabana, se especializó en
comunicación corporativa en el área de la publicidad, y
|
en
la unidad de dicha rama trabajó en la firma McCann-Erickson en
Bogotá. También ha sido coordinadora de información de Semana,
directora de Aló, jefe de prensa de Caracol Televisión y de la
revista Consigna.
Libros:
|Verso a verso (1986);
|Las trampas del amor
(1991);
|Cartas de la nostalgia, premio «Carlos Castro
Saavedra» 1992;
|La noche del girasol (1996).
VIVAS BALCÁZAR, JOSÉ MARÍA (Tunía, Cauca, 1918; Cali, 1960). En
cada una de las tres etapas en que puede dividirse su existencia
vivió con entrega el papel que le correspondió: en su juventud,
periodista bajo el ala de Laureano Gómez en El Siglo, donde se
convirtió en una especie de poeta oficial, por su amor a la
tradición, a la religión y
|
al culto bolivariano. Fue
reportero, comentarista y
|
director del suplemento literario.
Posteriormente fue director de la Revista de Indias y
|
subdirector de la Radiodifusora Nacional. En el ínterin,
enviado como agregado cultural, quedó encargado de negocios de la
embajada en Chile. A su retorno se radicó en Cali, la tierra de sus
mayores, donde se dedicó a la enseñanza, para la cual tenía
especiales aptitudes, ya que no sólo era un estudioso sino un ser
humano bondadoso de vida ejemplar y de honda vocación docente y
|
humanista. Contrajo matrimonio con la poetisa Maruja Vieira
y antes de que celebraran un año se cumplió lo que dijo en el poema
que escribió el día de su boda: «Ahora me puedo morir / como si
nunca me muriera...». Póstumamente nació su hija Ana
Mercedes.
Lino Gil Jaramillo dice en el prólogo de la
|Selección
poética que en homenaje póstumo publicó la Gobernación del
Valle: «Tres parcelas de su vasto mundo interior cultivó Vivas
Balcázar con esmero de sencillo hortelano: el amor a la tierra
nativa y a su paisaje circundante, el amor a la patria y
|
al
heroísmo personificado en Bolívar, y
|
el amor al amor, al
soñado amor, al hallado amor, al encantado amor.. Pero el poeta
comprendió al final que poesía no es solamente la que ofrecen el
sueño y la leyenda, la fantasía y la fábula, el vuelo y
|
el
ala, sino que también existe en la aventura de unas palabras
desnutridas y
|
hambrientas, de pie en tierra y
|
vestidos desgarrados, de rostro pálido y
|
ojeras
profundas y
|
fue cuando tomó la ruta de Neruda en las
|Odas
elementales y escribió
|La luz y los laureles, en que al
lado del canto a Jorge Isaacs... se encuentra la luz de Siloé,
‘pequeño pesebre desdentado’ de la pobreza...».
Libros:
|Humo azul (1947);
|El corazón vacío (1948);
|El héroe ha de volver —en tres tomos: I Canción para la
espada, II Tiempo de un día, III Ha llegado la aurora
|(1952); La
doncella (1954);
|María y el Viacrucis (1955); Oda a la
Libertad (1957);
|La luz y los laureles (1958)
|y
Selección poética (1974).
VIVES GUERRA, JULIO —José Velásquez García— (Santa Fe
de Antioquia, 1873; Bogotá, 1950)
|. Los cronistas de mediados
del siglo lo recuerdan como la rediviva estampa de un hidalgo
español, con su capa y chambergo y
|
su perilla puntiaguda...
Digno empaque para un castizo, ingenioso y noble escritor, que
aunque de estilo festivo y
|
agudo, nunca hirió a nadie con su
pluma. Amó el periodismo desde niño y cuando llegó a la sana
Medellín de entonces, se dedicó al periodismo mientras vivía de su
sueldo de empleado público —como siempre lo fue, en cargos
administrativos y de contabilidad y finalmente en Bogotá como jefe
de Correos Nacionales—. En Medellín fundó, dirigió y redactó,
con otros jóvenes aventureros, El Dúo (1895), La Bohemia Alegre
(1896), El Cirirí y El Aviso (1898), Pierrot (1906), El Medellín y
|
El Bateo.., y
|
en Bogotá escribió en El Tiempo y
|
una columna de correcciones de lenguaje en El Espectador con
el seudónimo de Luis de Obando. Fue jefe de redacción de Cromos y
El Gráfico y colaboró en las revistas de humor de la época, como
Semana Cómica, Fantoches y Bogotá Cómica. Era, pues, uno de los más
leídos cronistas, por la amenidad de sus notas, abundantes en
anécdotas históricas, leyendas regionales, y desde luego románticas
y domésticas poesías. La Academia lo invitó a su seno pero él,
según Fray-Lejón, «declinó el preciado honor, en su desenfadado
amor por la libertad, a fin de gozar de la independencia de poderse
expresar mal cuando quisiera».
Su obra, elogiada entre otros por Luis Eduardo Nieto Caballero,
aparece en los siguientes
|libros: Prosas y versos (1899);
|Volanderas y tal (1910);
|Aires antioqueños; Correcciones
de lenguaje (1938);
|Gestas de la mi cibdad (1963). La
Colección Autores Antioqueños publicó en 1994 una selección de sus
|Crónicas.