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VÉLEZ, RUBÉN (Medellín, 1956). Abogado. María Mercedes Carranza dice en el |Manual de la literatura colombiana (1988): «Publicó en 1980 su libro |Turismo irregular, una memoria de viajes por Europa en un tono sarcástico y despersonalizado, tono que se repite, igualmente, en su segundo libro, |La gente es un caso (1981), donde la paradoja unida a una aguda visión, le sirve de instrumento formal para desmenuzar las farsas de la vida diaria en una ciudad como Medellín». En 1981 ganó el premio Enka de literatura infantil con |Hip, hipopótamo vagabundo. Otros libros: |El joven Federico a un paso de nuestra ética y De parte del arrinconado.

 

VÉLEZ, TIRSO (Aguaclara, Cúcuta, 1954). | Pedagogo y político.
Libro: |Poemas perseguidos.

 

VÉLEZ, VICTORIANO (Manizales, 1891-1956). Destacadísimo hombre de estudio, influyó mucho en su generación y subsiguientes especialmente en la política y la cultura. Combativo periodista, dirigió El Liberal a la muerte de su fundador, Rafael Uribe Uribe. Fue uno de los maestros de la literatura regional caldense. Fundador de la Revista Nueva. Libros: |De mis breñas (1927)—cuentos costumbristas— y |Del socavón al trapiche (1958) | —novela—. Amigo de Silva, Valencia y Sanín Cano, no publicó sin embargo su obra poética, siempre bien acogida por ellos.

 

VÉLEZ DE MEZIAT, NEYLA (Guaduas, Cundinamarca, 1943). Bachiller del Gimnasio Femenino de Bogotá. Licenciada en periodismo por la Universidad Javeriana. Posgrado en Ciespal (en Quito, Ecuador) —periodismo—. Trabaja en desarrollo organizacional. Miembro de la Sociedad de Escritores y del PEN Club de Colombia. Ha ejercido la docencia, el periodismo y las relaciones públicas. Libro : |En la esfera (1991).

 

VÉLEZ ESCOBAR, SANTIAGO (Titiribí, 1900; Medellín, |1955). Famoso por su repentismo bohemio, por su chispa genial —el mejor y más fino humor paisa— y por sus composiciones en verso que alcanzaron gran popularidad por su inspiración sentimental, como la letra de la canción |Al calor de tu afecto, el «Caratejo» Vélez fue uno de los más queridos personajes de la vida antioqueña en la primera mitad de este siglo. Es el ejemplo del trovador tradicional. En libro sólo hemos hallado el dato del que escribió con otros amigos con el título de |La demanda.

 

VÉLEZ LADRÓN DE GUEVARA, FRANCISCO ANTONIO (Santafé de Bogotá, 1721-1781). Cronológicamente considerado el primero de los poetas festivos neogranadinos, cultivó la poesía cortesana a la sombra y favor de los virreyes y | también la religiosa, como era natural en su época. Estudió en el Colegio del Rosario, fue abogado de la Real Audiencia, consultor del Santo Oficio, procurador del Concejo y alcalde de la capital. Largas tiradas de sonoros octosílabos forman sus romances laudatorios, satíricos o burlescos. Su obra —que incluye un |Octavario a la Inmaculada Concepción (1774)— se conserva manuscrita en un códice en la Biblioteca Nacional de Bogotá. Sus poesías fueron publicadas como primicia en 1992, por Héctor Orjuela, quien afirma: «Vélez Ladrón de Guevara se perfila como el bardo más representativo del Rococó hispanoamericano y como nuestro mejor poeta del siglo XVIII».

 

VÉLEZ PAREJA, RICARDO (Cartagena, 1948). Estudió en la Universidad de Cartagena y se graduó como abogado en el Externado de Colombia en Bogotá. Profesor de la Universidad de Cartagena, presidente y | fundador de la Casa de la Cultura y Amistad de los Pueblos, directivo del Museo de Arte Moderno, gerente del Festival Internacional de Cine 1987-1989, periodista -columnista de El Universal y de El Periódico de Cartagena.
Libros: |Desde el balcón (1992) |y Ritos y mitos (1995).
El profesor y | ensayista Homero Mercado dice que sus poemas «parecen hechos al calor de una conversación vespertina en donde las palabras cortantes, directas, se asoman con absoluta naturalidad; esto es, aparece el lenguaje con todo su poder sugeridor; pocas voces son suficientes para expresar un concepto o una idea que, para otros, demandarían mayores recursos lingüísticos».

 

VÉLEZ RACERO, PEDRO (Montería, 1859; Bogotá, 1909). Estudió derecho en la Universidad del Magdalena y | en Panamá. General de la República, presidió el Senado y | la Cámara y | ejerció el periodismo. Su único libro fue |Poesías (1890) y sus sobrinos José y Fernando de la Vega publicaron bellamente en 1934 otra edición de sus versos. El padre Ortega Torres dice que Vélez Racero fue «un pulcro y | elegantísimo poeta que cantó al mar, a la religión y al amor» y | el padre Camilo Villegas Ángel se refiere a su condición de precursor del erotismo poético, «aunque el erotismo de Vélez Racero no es descarado, sí intenso y | decidor». El mismo Fernando de la Vega dice: «Cualquiera percibe (en sus estrofas) los estruendos de ese abismo cubierto de flores que simbolizó su vida».

 

VENTURA, BELLA CLARA. Ella misma explica cómo su nombre no es seudónimo: «Nací con el nombre que me fue dado desde el vientre... Bella por mi abuela materna, Clara por su madre de la lejana Turquía y | Ventura, el apellido de mi padre nacido en Johannesburgo». Estudios de psicología y periodismo, se entrega primordialmente al cine, realizando cortos y | mediometrajes como guionista y directora, algunos galardonados internacionalmente. Adapta y | realiza |El papá Simón de Maupassant. Publicó su novela |Almamocha en 1994 y su primer libro de poesía, |Diáspora y asombro, en 1996.

 

VENEGAS, ANÍBAL MANUEL (Roldanillo, Valle, 1950) |. Artesano de oficio, tempranamente publicó su libro |Canto del proletario (1975) |. A su «sentido poético asombroso, si se tiene en cuenta su edad y su condición de autodidacta» se refiere Femando Garavito en su libro |Diez poetas colombianos (1976), y | agrega: «Venegas aporta a la poesía de hoy temas que le han sido ajenos... los del obrero que habla de sus experiencias como tal frente a una sociedad que lo segrega. No se trata desde luego, de mostrar a Venegas como un objeto de exhibición gracias a sus capacidades literarias y | dadas sus condiciones económicas. Se trata de señalar, otra vez, | que la | impostura es madre de la mala poesía y |, por oposición, que es posible ingresar a ella temas que son ajenos a la expresión artística burguesa y lograr para ellos una dimensión poética, siempre y cuando se viva el terreno que se pisa. De ahí que su poesía no sea un panfleto, sino la realidad poética de su experiencia como persona, que de una manera específica está inmersa en la sociedad».

 

VERBEL Y MAREA, EVA (Cartagena, 1856- ?). | Empezó a escribir muy tempranamente sobre temas cotidianos, familiares y | domésticos, así como «poemas tipográficos» y | de muchas y | no muy selectas condiciones. Su libro |Ensayos poéticos —confundidos prosa y verso—, fue publicado en 1874, figura en las antologías colombianas |Folletines de La Luz, de Rafael María Merchán, en 1884, y |Parnaso colombiano, de Julio Áñez, en 1887, así como en otras editadas en España. También publicó la novela romántica |Soledad (Panamá, 1893). Después de lo cual no se volvió a hablar de ella y ni siquiera se conoce la fecha de su fallecimiento.

 

VERGARA, JOSÉ MANUEL (Pasatiempo, Planeta Rica, Córdoba, 1934). Abogado de la Universidad Nacional, especializado en ciencia penal y | penitenciaria, su carrera pública se inició como concejal de la cabecera de su distrito y | de la capital de su departamento, después fue diputado, secretario de Educación de Córdoba y | senador de la república. Vivió en Cartagena y en 1985 se radicó en Montería, donde fue gerente de Intercor y dirige actividades culturales en la Junta Regional y en la Casa de la Cultura. Pertenece al grupo El Túnel. En la Feria Internacional del Libro en 1987 recibió un homenaje.
Sus libros: |Mis pantalones cortos (1978); |De pies en la tierra (1979); |Poemas nuevos (1980); |Solamente amor (1982); |Poemas finales (1988); |En el Valle de las Tempestades (1990); |La patria boba (1992). También, en prosa, un ensayo sobre Alejo Durán (1981); |Crónicas de vida y muerte (1982); |Apuntes esenciales (1984); |El principio de algunas cosas (1990); |Afanes y agonías (1995); |Otras palabras (1997).
José Luis Garcés dice: «La poesía de José Manuel Vergara va dirigida hacia el hombre particular. Es un llamado a la conciencia unipersonal. Es una voz que tiene destinatario. No es para la masa amorfa. Vergara poco cree en la veracidad de la muchedumbre. El mismo, en lo personal, tiende hacia la soledad y | hacia la duda. Para él la máxima de Descartes no es Pienso luego existo, sino Dudo luego existo. Su poesía, entonces, más que testimonio de su fe, es testimonio de su duda». Así nos explicamos por qué se retiró de la política...
Con razón le dice Eduardo Pastrana Rodríguez al referirse a su libro La |patria boba: «En adelante la historia es sometida a un duro juicio en el banquillo de tus poemas».

 

VERGARA, LUIS AURELIO (Santa Marta, 1896; Gaira, 1942). Estudió en el Liceo Celedón, pero en literatura fue autodidacta. Ejerció la docencia en San Juan del Cesar, Ciénaga y Aracataca, así como en la capital del Magdalena, donde ganó violeta de oro por sus versos en los juegos florales de 1925.
Padeció dificultades y | miserias, por su carácter altivo y contestatario. A su obra postmodernista se refirió Alfonso Reyes cuando escribió: «Vergara es ante todo un poeta millonario de recursos de léxico, y esta virtud lo amerita como poeta universal y | de variadas exquisiteces». Y José Ignacio Echeverría: «No sé yo de ningún poeta colombiano de nuestros tiempos que haya empleado en sus versos un léxico tan abundante».
Su obra poética: |Rapsodias del éxodo (1925); Vórtice (1930); |A la intemperie y |Epigramas (1941).
A la «indiferencia hostil y a la incomprensión de sus contemporáneos» de que habla Augusto J. Illidge, respondió el Instituto de Cultura del Magdalena, para celebrar el cincuentenario de su muerte, con la publicación de su |Obra poética (1993), seleccionada, coordinada y prologada por Rafael Darío Jiménez, quien añadió a los libros publicados el inédito titulado |Apóstrofes. Vergara también publicó dos versiones del |Rubayat de Omar Khayam.

 

VERGARA BARROS, FRANCISCO. Gobernador del Magdalena en 1904, tradujo las |Odas de Horacio, publicadas con prólogo de Marco Fidel Suárez. En la |Antología poética del Magdalena (1986) dice Jaime Villarreal Torres que aunque Vergara Barros y Rafael Celedón «no pulsaron la lira en forma permanente... dejaron un sabio testimonio de algo útil a la cultura que, entre todas las ocupaciones humanas, no hay otra más dulce y eficaz que la poesía para restaurar nuestras fuerzas espirituales, después del trabajo agotador».

 

VERGARA CHÁVEZ, RICARDO (Las Piedras, Toluviejo, Sucre, 1954). Primaria en Betulia, secundaria en Sincelejo. Ha fundado periódicos, revistas y centros de divulgación cultural, como Expresión Naciente. Codirector de Signo de Tierra.
Libro: |A casa del fuego (1985).

 

VERGARA DÍAZ, LUCÍA (Bogotá). Bibliotecaria de las universidades Nacional y | de los Andes y | del Colegio de San Bartolomé.
Libros: |Camino de bruma (1953); |Casi un sueño (1961); |Espejismos (1963); |El signo (1967); |Pórtico; Poesías (1981).
Desde su primera obra Lucía Vergara mostró el «retorno a ciertos moldes clásicos, a buscar una mayor unidad de contenido y forma, a expresar sentimientos de índole contemporánea pero con claridad de estilo».

 

VERGARA Y VERGARA, JOSÉ MARÍA (Bogotá, 1831-1872). El más gentil, generoso y fecundo de los escritores capitalinos de su época, fundador y primer director de la Academia de la Lengua, del Liceo Granadino y de muchos periódicos, y alma del grupo de El Mosaico. «Pocos literatos colombianos tienen tantos títulos como él al respeto de la posteridad». De su variadísmo y | extenso trabajo, al cumplirse el centenario de su nacimiento su familia editó sus |Obras escogidas, en cinco volúmenes: cuadros de costumbres, artículos literarios, biografías, y | su |Historia de la literatura de la Nueva Granada, y |El Parnaso colombiano. Otras dos importantes creaciones suyas no incluidas en estos libros son |Olivos y aceitunos todos son unos, novela costumbrista, y |Versos en borrador, con notas de exquisita ingenuidad |y frescura, ternura y | espontaneidad. Es famosísimo su sabroso relato |Las tres tasas. Su obra es fundamental para el estudio literario de obras y autores de la Colonia, a quienes salvó del olvido, dice el padre José A. Núñez Segura en su |Literatura colombiana.

 

VICTORIA, LAURA —Gertrudis Peñuela— (Soatá, Boyacá, 1910). En Tunja se graduó en La Presentación como profesora y ejerció —en realidad, nunca ha dejado de ser maestra—. Escribió sus primeros versos «que revolucionaron la casta poesía de su época» a los 14 años. Su primer libro causo escándalo, entre entusiastas lectores y | furibundos detractores, pues mientras los más pacatos —en una sociedad todavía enemiga de audacias sociales y literarias— criticaban a tan bella joven su «crudo sensualismo, indigno de una dama de su condición y | talento», otros le dieron el espaldarazo, entre ellos el maestro Valencia, quien le dice: «En su manera de escribir no hay artificio, ni rebuscamiento, ni alarde, ni falsía, ni engañoso brillo, ni tortura de formas: es el libre fluir de la vena poética, con un ritmo sosegado y acento natural en que la pasión apenas tiñe en rosa la albura de las corolas, y en que las fuerzas humanas se retuercen, no con el moverse diabólico de las serpientes sino con las castas ondulaciones del durazno en flor. Siga creando esos poemas tan sencillos, tan pulcros, tan sinceros, que ellos saben llegar a nuestros corazones, como un hálito de frescura, y como dulce arrullo a las almas tiernas y juveniles». Y ratificó:
«Los primeros versos que leí de usted, me fueron una revelación; había vuelto a encontrar la fuente de la poesía tal como irrumpe del mismo corazón de la vida: canora, diáfana, purísima. Recibió usted el don de la poesía en su forma más auténtica, la más envidiable, la más pura». Como natural resultado de esa polémica, su libro se agotó en ocho días. En 1937 ganó los juegos florales de Bogotá —en competencia, entre otros, con Eduardo Carranza—. Y ofreciendo su cálida palabra en recitales teatrales recorrió, aplaudida y mimada, escenarios de Venezuela, Ecuador, Panamá, Costa Rica, Cuba, Honduras, Guatemala, México y Estados Unidos. Residió muchos años —y allá levantó y consolidó su familia— en México, donde ejerció el periodismo y desempeñó la cancillería de la embajada de Colombia. También fue agregada cultural en Roma y | residió en España. A su regreso tardío a Colombia se entregó a una vida callada, de meditación y nostalgias, y | a escribir una poesía crepuscular de acento místico. De sus lecturas bíblicas y | su visita a Tierra Santa es testimonio su libro |Viaje a Jerusalén, publicado en México en 1985, y | termina en 1995 |Actualidad de las profecías bíblicas juzgado por el jesuita Oscar González Quevedo así: «Su libro es claro, es diáfano. Con asombrosa claridad desvenda usted el futuro. No parece un libro de interpretación de profecías. Parece un libro de historia».
Obra poética: |Llamas azules (1933); |Cráter sellado (México, 1938); |Cuando florece el llanto (España, 1960); |Crepúsculo (1989).
El maestro Rafael Maya escribió: |«Llamas azules es, sin disputa, el mejor libro poético publicado por mujer alguna en Colombia».
Federico de Onís también la consagra: «Laura Victoria es una de las personalidades más sobresalientes de Hispanoamérica. Su obra poética ha volado por todo el continente en alas de la fama». (En realidad según el prólogo de Gustavo Páez Escobar para su último libro, «Laura forma con Gabriela Mistral, Juana de Ibarbourou, Alfonsina Storni, Delmira Agustíni y Rosario Sansores la galería de grandes líricas hispanoamericanas» y | fue amiga personal de ellas, con quienes mantuvo correspondencia y | recibió numerosos reconocimientos públicos).

 

VIDAL, GONZALO (Popayán, 1863; Bogotá, 1946). Este insigne maestro de la música, a quien tanto deben la Montaña y | el país entero, es considerado «paisa» por haberse radicado en Medellín desde sus trece años y | por ser autor de la música del Himno Antioqueño. Llevaba la música en la sangre —la transmitió de su padre a su hijo— y la enseñó principalmente en la Escuela Santa Cecilia y en la Banda de Medellín. Hasta cuando murió, ciego y pobre, refugiado en la capital colombiana, fue incansable cultor de la música popular colombiana sí que también de la religiosa, reconocido internacionalmente. A los 33 años había sido miembro honorario de la Academia Musical de Bogotá. De él dijo Julio Vives Guerra, su contertulio en la peña que fundara el doctor Uribe Ángel: «Es admirado por todos, hasta por los búhos del arte, y un poeta ingenioso que le saca epigrama hasta a un papayo seco». Residió también en Bogotá y perteneció a la Gruta Simbólica. Publicó en libro sus |Chispazos (1925), del cual tomamos éste, autobiográfico: «Bendigo al Sumo Hacedor / que quiso hacerme cristiano, / músico, godo, caucano / y | antioqueño y entrador. ¿Podría haber dicha mayor / que la de ser uno así? / Delicioso es para mí / pasar la vida tocando, / componiendo y enseñando: / (do, re, mi, fa, sol, la, si)».

 

VIDALES, LUIS (Calarcá, Quindío, 1900; Bogotá, 1990). Su obra |Suenan timbres (1926) fue la primera en verso que —antes de los «nadaístas»— escandalizó con sus provocativas, irónicas y, según él mismo, antipoéticas poesías a sus contemporáneos. Amigo de los vanguardistas en París, donde tanto miró, admiró y | asimiló, seguramente esa fresca influencia lo animó para lanzarse a la aventura, que fue tan bienvenida como desdeñada. A los cincuenta años fue publicada (en 1976) la segunda edición, con ensayos reivindicativos como obra que, a pesar de lo irreverente para su tiempo, quedó en los altares de la consagración colombiana —porque también los libros que desmitifican pueden convertirse en mito—. El bautizo público de la poesía de Vidales, que críticos como Fernando Charry Lara dicen que se manifestó primordialmente en greguerías, lo hizo su compañero de bohemia, correligionario y espíritu gemelo suyo, el gran cronista Luis Tejada, con estas palabras: «Yo presento hoy, y reclamo para él el título de poeta en el mejor y más noble sentido de la palabra ... | La poesía de este muchacho es, en esta primera etapa de su obra, una poesía de ideas, sobria y | sintética; él no sufre la voluptuosidad rudimentaria del color ni de la forma; sufre la voluptuosidad de las ideas puras y |, lo que es todavía más revolucionario y excepcional entre nosotros, las presenta en una forma esencialmente humorista».
Muchos años más tarde, Eduardo Carranza reconoció: «Es necesario decir que Luis Vidales fue, entre sus contemporáneos, el único que escribió a la altura de su tiempo, el único que se plantó con un libro extraordinario en la vanguardia, el único que incorporó a su poesía las nuevas criaturas lucientes de la técnica, la inquietud revolucionaria que insurgía con las primeras victorias del socialismo, y | los tesoros oníricos que venían de la inmersión freudiana en el subconsciente».
Vidales se incorporó al grupo de Los Nuevos de 1920. Fue uno de los fundadores del Partido Comunista Colombiano en 1930 y su secretario general entre 1932 y | 1935. Hasta 1945, año en que publicó su |Tratado de estética, mantuvo intensa actividad en la política, en la cátedra universitaria y | en el periodismo (gran critico de arte y | literatura). En 1948 edita |La insurrección desplomada —a propósito del bogotazo del 9 de abril— y | en 1973 |La circunstancia social en el arte. Presidió el Comité Nacional Colombiano Antifascista en los 30 años de la victoria democrática en la II Guerra Mundial.
Sus libros principales después del primero son: |La obreríada (La Habana, Cuba, 1978); |Poesía inédita (1982); |Antología poética (1985); |El libro de los fantasmas (1985); |Poemas del abominable hombre del barrio de Las Nieves (1985). En 1986 preparó Juan Manuel Roca para la Universidad de Antioquia la |Antología poética de Luis Vidales.
Recibió en 1982 el Premio Nacional de Poesía Por Reconocimiento de la Universidad de Antioquia. Como ideólogo marxista sufrió persecuciones, cárcel y desahucio, pero también reconocimiento internacional como el premio Lenin de la Paz en Moscú en 1983. Estadígrafo de profesión, prestó servicios a la administración pública en Colombia y en Chile y | publicó el que Isaías Peña Gutiérrez llama «uno de los libros más esperados en la bibliografía del país: |Historia de la estadística colombiana... pues ciencia y poesía ha sido para Luis Vidales una y mágica cosa. La ternura, la expectativa, la emoción que ha puesto en su investigación socioeconómica, también las encontramos en la indagación, en la ensoñación, en la conformación de su mundo poético».

 

VIEIRA, MARUJA (Manizales, 1922). Compañera |y «novia» de los cuadernícolas y de los fundadores del grupo Mito (aunque nunca colaboró en la revista), fue reconocida en su fina calidad lírica desde su primer libro con estas palabras de Álvaro Sanclemente, poeta muerto y olvidado prematuramente: «Su poesía de ahora, dulce y fuerte al mismo tiempo, llena de elementos heterogéneos, de misteriosas sugerencias y cálidas evocaciones, trata el tema eterno e inagotable del amor, pero lo hace en forma sencilla y humana, lejos de toda estridente combustión».
Contraste —o confirmación, mejor— es lo que dice Jaime Mejía Duque en 1984: «El lirismo de Maruja Vieira parece haber seguido en la corriente del tiempo un rumbo inverso al de muchos otros poetas: en vez de diluirse en reiteraciones ciegas de los hallazgos juveniles, sus versos se han ensimismado en una poética cuyos rasgos fueron siempre la economía y la llaneza. Su destino último no seña el hermetismo, sino que por el contrario su comunicabilidad se ha preservado plenamente. Cierto es que lo esencial del mundo, de la experiencia, es bien diverso para cada sensibilidad, en cada poeta. ¿En qué consiste para Maruja Vieira?... Destacaremos un solo tema: el amor...».
Ha sido una activísima colaboradora de los medios de comunicación, líder en verdad del periodismo cultural. Se ha desempeñado en relaciones públicas y ha sido una verdadera embajadora intelectual en Ecuador y en Venezuela. Al quedar viuda —en plena luna de miel— del poeta José María Vivas Balcázar, cuando residían en Cali, regresó a Bogotá, donde ha sido profesora universitaria, ejecutiva cultural de nunca desmayado entusiasmo y | secretaria del PEN Club. Es miembro de número de la Academia Colombiana de la Lengua.
Libros: |Campanario de lluvia (1947); |Los poemas de enero (1951); |Poesía (1951); |Palabras de la ausencia (1953) |; Ciudad remanso (1955); |Clave mínima (1965); |Mis propias palabras (1986); |Tiempo de vivir (1992). Una selección de poesías de Maruja Vieira publicó en Medellín el poeta Jorge Montoya Toro en 1951.

 

VILLA LÓPEZ, FRANCISCO (Anorí, Antioquia, 1889; Medellín, 1978). Contabilista, novelista, cuentista, profesor y crítico literario. En Medellín fundó y dirigió las revistas Arte, Sábado, Lectura Breve y Voz Literaria. Fue «V. De Lussich» en el grupo de Los Panidas. Entre sus obras se destacan: |El libro de Gabriel Jaime (1921), Éste |era un rey (1925), |Álbum de Medellín (1932), |Juicios y comentarios sobre Tomás Carrasquilla —compilación— |y Antioquia y sus poemas.
Tomás Carrasquilla dijo sobre su primer libro: «La ausencia de vanidad y pretensiones, y ésta como modestia y humildad que unge y perfuma las páginas de El libro de Gabriel Jaime, es lo que más nos cautiva. Ahí está de cuerpo entero la calidad selecta y aristocrática del autor. Forjar un libro delicioso como lo ha hecho Quico, con detalles tan intangibles, con naderías hogareñas y pueriles, es crear; es parecerse a la abeja... y hoy, cuando se devoran tantas cosas que atedian y perturban, nos vienen de perlas unas cuantas páginas que refresquen y serenen... bien sienta el agua fresca en las irritaciones de la orgía».

 

VILLA M. EDILSON (Sopetrán, Antioquia, 1970). Estudios de filosofía y letras en la Universidad de Antioquia.
Libros: |Poesía temprana —coautor— (1993): |La danza de las mariposas (1995).

 

VILLAFAÑE, CARLOS (Roldanillo, 1882; Cali, 1959). Como cronista periodístico se hizo famoso con el seudónimo de Tic-Tac y | con Clímaco Soto Borda dirigió el periódico La Barra, en Bogotá. Llegó a dominar el |calembour bogotano —como buen socio de La Gruta Simbólica y | brillante exponente de la generación del Centenario. Sentimental y | romántico, fino y | armonioso, «humorista sentimental» lo llamó Gómez Restrepo, «Uno de los poetas estelares de este valle, este cielo y este río», opina Octavio Gamboa en su |Poesía del Valle del Cauca (1986) y | agrega: «Hombre sencillo y | humilde, que atravesó la vida sin hacerse notar, confiado en la perduración de sus versos». Y Lino Gil Jaramillo afirma que «alma y | paisaje se confunden en la poesía de Villafañe más que en ningún otro poeta vallecaucano».
Libros: |Tierra del alma; Ingenuidades tristes; De sol a sol—poesías— (1943); |Memorias de un desmemoriado (1959). Sus ingeniosas notas se recogieron en el tomo |Pathé journal.

 

VILLAMIL, CARLOS (Popayán, 1867). Médico de brillantes carrera y | ejecutorias, hábil polemista y poeta de expresión delicada y profunda, que José Ignacio Bustamente coloca al lado de la de Alfredo Gómez Jaime y Miguel Rasch Isla, «con las cuales tiene innegables similitudes de estilo y forma». Fue rector de la Universidad del Cauca y | destacado representante político.

 

VILLAMIZAR BERTI, ARTURO (Cúcuta). Pedagogo e historiador. Su obra poética está dispersa en periódicos y revistas entre 1930 y | 1950. Libros publicados: |José Asunción Silva y su ascendencia nortesantandereana, Fundación de Cúcuta y Águeda Gallardo.

 

VILLAMIZAR BUITRAGO, OFELIA (Villa Sucre, Arboledas, Norte de Santander, 1921; Cúcuta, 1991). Estudió bachillerato en la Normal de Bucaramanga, se especializó en castellano y literatura en la Universidad Javeriana de Bogotá y | en bibliotecología en Medellín y en Bogotá. Educadora, regentó planteles en Bucaramanga y | Cúcuta. Directora de la Biblioteca Julio Pérez Ferrero de la capital nortesantandereana. Cumplió una amplia labor cultural en el periodismo y en numerosos ateneos y academias, principalmente de historia. Escribió |Folclor infantil en Norte de Santander. Laureada en los juegos florales de Zipaquirá en 1954 por |Mater admirábilis y | en los juegos florales de Cúcuta en 1956 por |Torcoroma, así como en concursos de Cromos y | de El Tiempo. Sus libros de poesía: |Raíz afuera (1956), |Noria (1973), |Isla verde y Cántaros de greda, éste publicado póstumamente por Colcultura.

 

VILLAMIZAR CORZO, AMPARO (Pamplona, Norte de Santander, 1949). Trabajadora de la cultura, su labor literaria ha sido premiada en concursos nacionales. Bibliotecaria del Instituto de Cultura y Bellas Artes de su departamento.
Libros: |Conversaciones bajo el mosquitero (1971), |Liturgia de la noche y La retórica del llanto (1986).

 

VILLAMIZAR MELO, JOSÉ LUIS (Cornejo, Norte de Santander, 1931). Abogado de la Universidad Javeriana de Bogotá, catedrático universitario, escritor por vocación y | ejecutorias, promotor cultural, miembro numerario de la Academia de Historia de su departamento y correspondiente de la Colombiana y | de otras importantes asociaciones, algunas de las cuales lo han condecorado.
Libros: |Poemas (1962); |Sombra bajo (1970); |Poesía de urgencia (1978); |Patria elemental (1985) |; Teoría del crepúsculo (1988); |Variaciones para una epopeya (al general Santander) y |Confines (1994). Otros, en prosa: |Perfiles memoriosos —ensayos biográficos— y |Poesía en Norte de Santander —antología publicada por Colcultura en 1995—.
Villamizar Melo «ha consagrado su vida al cultivo de los sueños», dice en la presentación de esta última obra Gustavo Gómez Ardua, presidente de la Asociación de Escritores Nortesantandereanos.

 

VILLAMIL PERALTA, HOMERO (Chiquinquirá, Boyacá, 1928). Condecorado con la medalla cívica «Ciudad de Chiquinquirá» en 1994.
Libros: |Mientras crecen los árboles (1956); |Un algo de cristal (1963); |Espacios del amor (1992); |Hoy es el día de cantarle a todo (1994); |Al paso de los días (1996).
Vicente Landínez Castro dice: «Villamil no canta la golondrina, ni la palma, ni la nube, pero trata de pintar, en cambio, el paisaje triste, desolado y | macabro del espíritu del hombre en los tiempos que corren. Toda su hambre, todo su desamparo, toda su miseria. Por eso su poesía es una poesía sincera, como su dolor, como su generación, como sinceros son los precursores de un mundo más bueno, más humano, menos convencional y menos cruento».

 

VILLANUEVA PARRALES, JORGE HUMBERTO (Ibagué, 1970). Estudiante de comunicación, director de programas culturales en la Universidad Externado de Colombia. Continúa estudios en Londres.
La única noticia que tenemos —sobre su único o primer libro, |El equilibrista (1993)— nos la da Jorge Ernesto Leyva: «Humberto Villanueva es un poeta activo, peripatético; deambula la cotidianidad con gran capacidad de búsqueda, mira por todas partes, siente la necesidad de experimentar nuevas situaciones; se ubica en el Tolima, y | se deja subyugar por la mitología y | el paisaje, luego da el salto a Cali, donde se topa con Caicedo y sube al cielo con el narrador cautivante de |Que viva la música; pero le surge la idea borgiana y | lo seduce el escritor argentino que llenó de situaciones la literatura continental... Villanueva recuerda que en su ciudad muere lentamente un poeta viejo en el rincón de un café, olvidado de todos, y le aporta su cuota de solidaridad; le canta, luego, a su amigo muerto... Es la ternura de un poeta adolescente, que busca basado en sus valores una explicación a la muerte. Es su cosmovisión, armado de un lenguaje variado, poblado de situaciones inherentes a la poética nueva, con sus actividades e influencias. Humberto Villanueva, nuevo poeta tolimense, ya inició el camino prometedor dentro de la poesía colombiana».

 

VILLEGAS, AQUILINO (Manizales, 1879-1940). «El más grande de los caldenses» —lo llama Hernando Salazar Patiño— destacó como combativo periodista político y | ensayista de vasta cultura, orador y | panfletista y poeta «clandestino» pero de gran popularidad. Fue director del diario La Patria en Manizales y contertulio de La Gruta Simbólica en Bogotá. Galardonado por versos propios y | traducciones: en Roma por su poema |Parábola de los asnos cargados de cosas preciosas y | en los juegos florales de Manizales en 1904 por su versión |de Agonía de D’Annunzio. Entre sus ensayos se destacan los que escribió sobre Berta Síngerman (la gran declamadora de poesía universal), Jorge Enrique Rodó, Gabriel D’Annunzio, Porfirio Barba-Jacob, Simón Bolívar, Víctor M. Londoño y |La balada de la cárcel de Reading de Óscar Wilde. Así como sus libros |Por qué soy conservador y |La moneda ladrona. Sólo parcialmente se han recogido sus escritos literarios y políticos y sus editoriales para La Patria. En 1945 la biblioteca de Escritores Caldenses editó su libro |Las letras y los hombres —selección realizada por Antonio Álvarez Restrepo—; en 1991 el gobierno de su departamento publicó un volumen de sus |Obras escogidas.

 

VILLEGAS ARANGO, ALFONSO (Abejorral, Antioquia, 1872; Manizales, 1951). Abogado del Rosario, profesor universitario, periodista (director de La Patria), rector de la Normal de Varones de la capital de Caldas, diputado y representante, superintendente del Ferrocarril y director de Educación de Caldas.

 

VILLEGAS BARRIENTOS, FEDERICO (Fredonia, Antioquia, 1926). Colaborador de los medios de comunicación en Medellín.
Libros: |Carambolas de papel (1965); |Infarto de plomo (1974).
René Uribe Ferrer dice que «la sincera inspiración poética de Villegas se expresa en formas muy propias suyas... Pienso ante todo en Luis C. López... (En Villegas) hay la misma intuición sonrientemente despiadada de nuestra política que en el poeta cartagenero... Son auténtica y | profundamente humoristas... Villegas es poeta de las realidades elementales, por lo mismo que se preocupa por la suerte del hombre... Buena parte de los poemas de este libro está dedicada a la injusticia social y | al consiguiente problema de la paz o la violencia».

 

VILLEGAS BRAVO, ALEJANDRO (Rionegro, Antioquia, 1829; Medellín, 1889). Estudió en Medellín en el colegio regentado por José María Facio Lince. Publicó los poemas |Un escultor en 1873 y | un |Un jesuita en 1874 y en |Antioquia literaria (1878) aparecen otros de sus mejores versos.

 

VIVAS, ANA MERCEDES (Cali, 1960). Bachiller del Liceo Banalcázar de su ciudad natal, donde ganó la Medalla de Literatura «Marco Fidel Suárez» con un trabajo sobre Máximo Gorki. Comunicadora social egresada de la Universidad de la Sabana, se especializó en comunicación corporativa en el área de la publicidad, y | en la unidad de dicha rama trabajó en la firma McCann-Erickson en Bogotá. También ha sido coordinadora de información de Semana, directora de Aló, jefe de prensa de Caracol Televisión y de la revista Consigna.
Libros: |Verso a verso (1986); |Las trampas del amor (1991); |Cartas de la nostalgia, premio «Carlos Castro Saavedra» 1992; |La noche del girasol (1996).

 

VIVAS BALCÁZAR, JOSÉ MARÍA (Tunía, Cauca, 1918; Cali, 1960). En cada una de las tres etapas en que puede dividirse su existencia vivió con entrega el papel que le correspondió: en su juventud, periodista bajo el ala de Laureano Gómez en El Siglo, donde se convirtió en una especie de poeta oficial, por su amor a la tradición, a la religión y | al culto bolivariano. Fue reportero, comentarista y | director del suplemento literario. Posteriormente fue director de la Revista de Indias y | subdirector de la Radiodifusora Nacional. En el ínterin, enviado como agregado cultural, quedó encargado de negocios de la embajada en Chile. A su retorno se radicó en Cali, la tierra de sus mayores, donde se dedicó a la enseñanza, para la cual tenía especiales aptitudes, ya que no sólo era un estudioso sino un ser humano bondadoso de vida ejemplar y de honda vocación docente y | humanista. Contrajo matrimonio con la poetisa Maruja Vieira y antes de que celebraran un año se cumplió lo que dijo en el poema que escribió el día de su  boda: «Ahora me puedo morir / como si nunca me muriera...». Póstumamente nació su hija Ana Mercedes.
Lino Gil Jaramillo dice en el prólogo de la |Selección poética que en homenaje póstumo publicó la Gobernación del Valle: «Tres parcelas de su vasto mundo interior cultivó Vivas Balcázar con esmero de sencillo hortelano: el amor a la tierra nativa y a su paisaje circundante, el amor a la patria y | al heroísmo personificado en Bolívar, y | el amor al amor, al soñado amor, al hallado amor, al encantado amor.. Pero el poeta comprendió al final que poesía no es solamente la que ofrecen el sueño y la leyenda, la fantasía y la fábula, el vuelo y | el ala, sino que también existe en la aventura de unas palabras desnutridas y | hambrientas, de pie en tierra y | vestidos desgarrados, de rostro pálido y | ojeras profundas y | fue cuando tomó la ruta de Neruda en las |Odas elementales y escribió |La luz y los laureles, en que al lado del canto a Jorge Isaacs... se encuentra la luz de Siloé, ‘pequeño pesebre desdentado’ de la pobreza...».
Libros: |Humo azul (1947); |El corazón vacío (1948); |El héroe ha de volver —en tres tomos: I Canción para la espada, II Tiempo de un día, III Ha llegado la aurora |(1952); La doncella (1954); |María y el Viacrucis (1955); Oda a la Libertad (1957); |La luz y los laureles (1958) |y Selección poética (1974).

 

VIVES GUERRA, JULIO —José Velásquez García— (Santa Fe de Antioquia, 1873; Bogotá, 1950) |. Los cronistas de mediados del siglo lo recuerdan como la rediviva estampa de un hidalgo español, con su capa y chambergo y | su perilla puntiaguda... Digno empaque para un castizo, ingenioso y noble escritor, que aunque de estilo festivo y | agudo, nunca hirió a nadie con su pluma. Amó el periodismo desde niño y cuando llegó a la sana Medellín de entonces, se dedicó al periodismo mientras vivía de su sueldo de empleado público —como siempre lo fue, en cargos administrativos y de contabilidad y finalmente en Bogotá como jefe de Correos Nacionales—. En Medellín fundó, dirigió y redactó, con otros jóvenes aventureros, El  Dúo (1895), La Bohemia Alegre (1896), El Cirirí y El Aviso (1898), Pierrot (1906), El Medellín y | El Bateo.., y | en Bogotá escribió en El Tiempo y | una columna de correcciones de lenguaje en El Espectador con el seudónimo de Luis de Obando. Fue jefe de redacción de Cromos y El Gráfico y colaboró en las revistas de humor de la época, como Semana Cómica, Fantoches y Bogotá Cómica. Era, pues, uno de los más leídos cronistas, por la amenidad de sus notas, abundantes en anécdotas históricas, leyendas regionales, y desde luego románticas y domésticas poesías. La Academia lo invitó a su seno pero él, según Fray-Lejón, «declinó el preciado honor, en su desenfadado amor por la libertad, a fin de gozar de la independencia de poderse expresar mal cuando quisiera».
Su obra, elogiada entre otros por Luis Eduardo Nieto Caballero, aparece en los siguientes |libros: Prosas y versos (1899); |Volanderas y tal (1910); |Aires antioqueños; Correcciones de lenguaje (1938); |Gestas de la mi cibdad (1963). La Colección Autores Antioqueños publicó en 1994 una selección de sus |Crónicas.

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