TABLANCA, LUIS -Dámaso Enrique Pardo Farelo- (El Carmen, Norte
de Santander, 1883-1965). Él mismo decía que sus padres le habían
enseñado a leer y escribir y las cuatro operaciones de la
aritmética, después de lo cual sólo hizo un año de escuela. Estudió
contabilidad. Pero es un caso prodigioso de autoeducación.
Novelista y cuentista, fundó en Ocaña la revista Espigas, órgano
del célebre grupo Los Felibres con los poetas Adolfo Milanés y
Edmundo Velásquez. Vivió en Bogotá, donde L. E. Nieto Caballero
dijo que «por uno de esos privilegios del arte verdadero, lo
espontáneo y lo sencillo manejado por Tablanca tiene exquisita
novedad y deja un reguero de cosas sugestivas». En Cúcuta ocupó
fugazmente un alto cargo departamental. Los últimos años los dedicó
al servicio cívico en su patria chica.
Sus libros:
|Tierra encantada, novela (Bogotá, 1926);
|Cuentos sencillos, (Madrid, España, 1908);
|Cuentos
fugaces (Barcelona, 1917);
|Una derrota sin batalla,
novela (Bucaramanga, 1935);
|La flor de
|los años
(1918) y
|Poesías (s.f.).
TALERO, EDUARDO (El Colegio, Cundinamarca, 1886; Fontibón,
1952). Músico y compositor Poeta de temática campesina y
costumbrista. Libros:
|Cantares criollos y Poesías, este
último publicado en Buenos Aires. Dijo Antonio Gómez Restrepo en
1914: «Talero, quien mantiene con honor en la Argentina el renombre
de la poesía colombiana, es más bien un poeta civil, en quien han
palpitado las pasiones políticas; ha cantado la pluma y la espada
en versos de metálica resonancia. Pero no pierde de vista el ideal
poético, que salva su obra de las prosaicas arideces del editorial
político, y le da un valor literario permanente».
TARIFFA, CLEMENCIA (Codazzi, Cesar, 1959). Bachiller del Liceo
Celedón de Santa Marta, hizo también estudios de danza, música e
historia del arte. Pertenece al colectivo Poetas al Exilio y a la
Asociación Cultural del Magdalena. Tiene un programa radial donde
lee poesía. Ganadora del concurso de poesía del XI aniversario de
la revista Ko'eyú Latinoamericana de Caracas en 1994.
Libro:
|El ojo de la noche (1987).
José Luis Díaz Granados dice que sus poesías son «elaboradas con
la materia húmeda del amor». (¿Erotismo... o lágrimas?).
TATIS GUERRA, GUSTAVO (Sahagún, Córdoba, 1961). Coordinador
cultural de El Universal de Cartagena, ganó el premio nacional de
periodismo «Simón Bolívar», en el área cultural, en 1992, y fue
nominado a otros dos en el mismo; dos veces premio distrital de
periodismo «Antonio J. Olier» (1991 y 1993); mención de honor en el
concurso de poesía costeña en 1984 con el libro
|Saudades, y
segundo puesto en el concurso de cuentos «Carlos Castro
Saavedra».
Otros libros:
|Conjuros del navegante (1988) y
|El edén
encendido (1994). Roberto Burgos Cantor dice: «Muchos lo
recuerdan por la lealtad con que continúa un oficio aprendido de la
habilidad de su padre. El oficio viejo de los magos que consiste en
aumentar la sonrisa de los demás. Tatis Guerra lo logra poniendo a
volar pajaritas de papel que él mismo sopla para que canten y que
revoloteen por siempre en la alegría de la luz. El poeta se despoja
de la máscara y dice: La única contienda verdadera será la mano que
busca otra mano en la oscuridad y le revela su desvelo».
Gonzalo Mallarino Botero habla: «La tentación más peligrosa para
un poeta que, como Gustavo Tatis Guerra, tiene el don natural de la
fluidez del discurrir (no me hace decir discurso ni el anatema de
los obesos profesores) es la concisión. Porque en ocasiones logra
síntesis sobrias y claras y, en ocasiones, reduce a mampostería
lapidaria bellos contrastes y secuencias de ideas».
Y Félix Turbay Turbay (el poeta): «Su idioma nos asegura que en él
habita un afortunado hacedor de augurios, emblemas y caminos, sobre
las alas de una poesía en tierra, pura en navegaciones conjurantes,
y cierta».
TELLO, JAIME (Espinal, Tolima, 1918; Bogotá, 1996). Sus
tempranos estudios en Ibagué, en La Salle y en el Seminario de
Bogotá, en la Universidad Javeriana y en conservatorios musicales;
sus juveniles inquietudes intelectuales y su esmerada preparación
humanística lo llevaron a constituirse en un ilustre y maduro
escritor, profesor universitario y crítico respetadísimo en
círculos internacionales. Se encargó de la dirección del suplemento
literario de El Liberal y de la emisora Nuevo Mundo en Bogotá y
colaboró en la BBC de Londres y en el departamento de radio de las
Naciones Unidas en Nueva York. Por varias décadas y hasta su muerte
fijó su residencia en Caracas, donde realizó una notable labor
cultural, como editor Era desde luego, un solicitadísimo traductor,
especialmente del inglés.
En el homenaje póstumo que le ofrecieron los escritores
venezolanos (y en Colombia no se enteraron los periódicos ni de su
muerte), dijo entre otras muy bellas cosas el canciller Miguel
Ángel Burelli: «Fui amigo de Jaime Tello desde que era yo un joven
diplomático en Bogotá y él, joven también, formaba parte de una
generación de intelectuales que se desarrollaron como primeras
figuras de las letras en un país tan pródigo en ellos...». Ya en
Caracas, «en todos mis emprendimientos de alguna importancia
procuré asociarlo. Así en la Conferencia del Mar, para los libros
que en esa ocasión se editaron. Él tenía uno sobre los moluscos
venezolanos, cosa que nadie podía imaginar. Así, cuando el
cincuentenario (sic) de los Estados Unidos, tradujo al inglés
poemas venezolanos. Así en el Centro Abren de Lima de Estudios
Brasileños, de mi instituto de la Simón Bolívar, donde tradujo
bellamente una antología de trescientos años de poesía brasileña, y
así en Relaciones Exteriores: Jaime era el traductor de la
Cancillería».
Libros:
|Cien años de poesía norteamericana (1965);
|Cuatro siglos de poesía brasileña (1983);
|.Jaikais de
Báshó y de sus discípulos (1941);
|Ocho poemas de Stephen
Spender (1962);
|Contemporary venezuelan poetry (1983);
|Colombia: el hombre y el paisaje (1955);
|Poetas
norteamericanos traducidos por poetas venezolanos (1976);
|Los poetas a Bolívar (1983). Así mismo, inició la edición
crítica de la obra completa de Francisco Álvarez de Velasco y
Zorrilla, titulada
|Rhythmica sacra, moral y laudatoria,
concluida por Ernesto Porras Collantes y publicada por el Instituto
Caro y Cuervo. Su propia obra poética, que vacila -u oscila- entre
surrealismo y tradición hispánica -pero, desde luego, con otras
influencias como la de su muy traducido maestro T. S. Eliot- se
publicó en los siguientes libros:
|Geometría del espacio
(1951);
|Homenaje a Juan Ramón (1965);
|Geometría del
espacio y otros poemas (1971).
TELLO, JOSÉ MARÍA (Neiva, 1788-1869). «Favorito de las musas»
llama a este héroe de las campañas libertadoras del Magdalena y del
Perú Jorge Pacheco Quintero, al reproducir en su antología el
soneto que pronunció en el homenaje que ofreció Chuquisaca al
general Sucre. Tello era coronel y había sido condecorado por el
general San Martín.
TIRADO, BASILISO (Belmira, Antioquia, 1832; Quibdó, 1869).
Estudió en Sopetrán y en Medellín. Se dedicó a labores agrícolas y
comerciales en el Chocó. A su muerte escribió Epifanio Mejía:
«Venid vosotros los que andáis dispersos, / bardos amigos del
amante bardo. / Su frente joven coronad de flores, / pulsad las
liras y entonadle cantos».
TIRADO MACÍAS, CARLOS (Salamina, 1877; Bogotá, 1942). Estudió
medicina en Bogotá y se especializó en Francia. Profesor
universitario y miembro de la Sociedad de Cirugía de Bogotá.
Sobresalió, tal su padre y su hermano Ricardo, como político y
orador. Presidió la Asamblea de Caldas y vino a la Cámara y al
Senado. Cónsul de Colombia en Barcelona y Burdeos. Perteneció a la
Gruta Simbólica y sus versos nunca fueron coleccionados, pero
algunos figuran en antologías.
TIRADO MACÍAS, RICARDO (Salamina, 1873; Bogotá. 1948). Abogado
de la Universidad Nacional, fue un tribuno de plaza pública sin
rival y un periodista político de aguerrida pluma, que fundó y
dirigió El Republicano, El Autonomista con Uribe Uribe y Max Grillo
y con éste la Revista Gris. Sus versos figuran en libros como
|Salamina: ciudad poesía (1956).
TOBAR Y SERRATE, MIGUEL (Tocaima, 1782; Bogotá, 1861). Abogado
del Rosario. Notable hombre público. De extraordinaria erudición,
leía a Homero y a Virgilio en sus propios idiomas y en otros a
diversos autores. Cultivó en su juventud y en su vejez la poesía,
que fue dada a conocer por su nieto Miguel Antonio Caro. Entonces
dijo Menéndez y Pelayo: «Compuso el doctor Tobar con fácil numen
algunas hodas horacianas, o más bien del género y estilo de fray
Diego González y Meléndez, cuando quedan imitar a fray Luis de
León». Pacheco Quintero dice en su
|Antología que «es un
poeta menor, de limitada inspiración y pagado del rigorismo formal
de los neoclásicos de la escuela salmantina de su época».
Escribió la
|Oda al 20 de julio que fue leída en el Congreso
Constituyente de Cúcuta en 1821. Aparecen en antologías sus poesías
|Melgar, Al Muña y la fábula
|El armadillo, la zorra y el
tigre.
TOBÓN MEJÍA, VICENTE (Santa Rosa de Osos, Antioquia, 1888-1944).
Hermano del famoso artista Marco Tobón Mejía (con cuyo nombre se
bautizó justamente la Unidad Cultural Integral de su ciudad),
figura destacada por su prestancia en una sociedad de reconocidas
virtudes tradicionales. De esbelta figura y atuendo caballeresco,
hizo de la fotografía artística su modesto
|modus vivendi y
de la tertulia y algo de bohemia, la manera de escapar de la
prosaica cotidianidad. Novelista, cuentista y dramaturgo, entre sus
obras, inéditas en libro su mayoría, figuran
|Fuerza y violencia,
Talismán trágico, Diario íntimo, El perdón de la vestal, Cuentos
infantiles, Sangre en llamas y
|Lluvia de
estrellas.
Don Vicente fue periodista y dirigió el periódico Ideales, órgano
literario del mismo nombre en la Santa Rosa de los años
treinta.
TONO DE COVO, JOSEFINA (Cartagena, 1895). Bachiller en filosofía
y letras, estudió novelística francesa e inglesa. Miembro de la
Academia de Historia de Bolívar, de la Sociedad de Mejoras y Ornato
y de la Junta Cívica Femenina de Cartagena por más de 20 años. Ha
recibido las medallas de la Armada Nacional y de la Legión Cívica
Nacional.
Libro:
|Al recorrer la jornada (1962).
La académica Judith Porto de González dice que Josefina Tono «es
poetisa de excelentes calidades, cuya obra se destaca por su corte
clásico, su expresión clara y sencilla de las rancias tradiciones,
costumbres e hidalguía en que nació, se educó y vive».
TORO, JULIO (Jericó, Antioquia, 1891-1935). Con
|La vejez de
la granja ganó los juegos florales de su patria chica, en cuya
biblioteca del Centro de Historia se encuentra toda su obra
poética. Otra obra suya muy representativa de su condición humana y
del entorno social en que vivió fue
|Paz espiritual.
|
TORREGROZA, ARMANDO (Ciénaga, Magdalena, 1933). Estudió arte
dramático y periodismo en la Universidad de Guayaquil, Ecuador.
Periodista, director de radio y de Extensión Cultural de Girardot.
De sus libros de poesía sólo ha publicado dos: Raíz y
|continente (1966) -en Panamá- y
|Playamar (1985). Luis
Felipe Palencia Carat dice que «como hombre nacido en el Caribe,
recibió desde su infancia la influencia del paisaje mágico de esa
geografía privilegiada. Como artífice del verso tiene un lenguaje
particular. Utiliza vocablos sonoros, novedosos, originales. Muchos
de ellos son magníficos aportes al enriquecimiento del idioma
español...».
TORRES, ANABEL (Bogotá, 1948). Licenciada en idiomas en la
Universidad de Antioquia. Maestría «Mujer y desarrollo» del
Instituto de Estudios Sociales de La Haya, Holanda (1988). Trabajó
en un proyecto de la Unesco sobre la mujer y los derechos humanos,
fue profesora y traductora de inglés, especialmente en el campo del
desarrollo, y asesora de su padre, el escritor y editor Eddy
Torres, y subdirectora de la Biblioteca Nacional a la muerte de él,
que ocupaba la dirección. En 1973 ganó un concurso nacional de
poesía promovido por la Universidad de Nariño, con el libro
|Casi
poesía, que sólo fue publicado en 1975, por la Universidad de
Antioquia. En 1984 lo reeditó la universidad que le concedió el
premio...
Sus otros libros:
|La mujer del esquimal (1981), premio
nacional de poesía «Universidad de Antioquia»;
|Las bocas del
amor (1982);
|Poemas (1987);
|Medias nonas (1992);
|Selección de poemas, folleto publicado por Poetry
International con versos de los invitados al Festival de 1993 en
Rotterdam, Holanda.
Elkin Restrepo dijo en 1974: «Parece ser un destino de la poesía
el que ella se desarrolle y fortalezca, precisamente, en aquellas
épocas en que las realidades y miserias de una sociedad le son más
hostiles. De ahí que sea importante señalar el momento en que la
poesía de Anabel Torres aparece, incorporándose por su calidad a
esa nueva fuerza poética que de unos tres años acá comienza a
definirse en Medellín, la ciudad más antipoética del mundo; fuerza
que, a no dudarlo, irónica y contradictoriamente, es el producto de
esa limitación que es la vida contemporánea con su grado de
banalización, comercio y falta de sentido, en cuanto exaltación de
aquello que se niega: la vida misma... Como en Emily Dickinson, su
poesía es la última forma de un destino, que se asume como el más
terrible y maravilloso de los tránsitos. Cada poema, cada palabra
surge así de esa inevitable lucha que es el mundo cuando no se
acepta; cuando, demasiado lúcidos, sólo resta acudir al extravío,
esa sola verdad que la poesía hace posible».
TORRES, CARLOS ARTURO (Santa Rosa de Viterbo, 1867; Caracas,
1911). Una de las más prestigiosas figuras intelectuales de
Hispanoamérica, con proyección paradigmática en Europa, donde
recibió su sólida preparación humanística. Gran periodista (fundó
El Nuevo Tiempo, El Impulso, La Crónica, El Republicano, La Opinión
Pública y La Civilización). Abogado, llegó a ser ministro.
Diplomático, murió cuando era ministro plenipotenciario en
Venezuela. Pensador, orador, educador, sociólogo (como tal «sólo
puede compararse en América con Rodó», dijo Ortega Torres) y desde
luego académico. Maestro en la traducción de maestros: Baudelaire,
Vigny, Poe, Leconte de Lisie, Heine, Hugo, Musset, Lucrecio,
Moreas, Samain, Shelley, Leopardi, Nietzsche... Entre sus numerosos
ensayos se destacan los estudios sobre los poetas Shakespeare,
Byron, Núñez de Arce, Alfredo de Vigny, Julio Flórez y Diego Uribe.
Sus más famosas obras en prosa son:
|Estudios ingleses e
|Ídola fori (Ídolos del foro) y en verso
|Eleonora
(1898), hermoso opúsculo escrito cuando surgía el Modernismo, «a
cuyo triunfo contribuyó», según Carlos Arturo Caparroso. Antonio
Gómez Restrepo dijo en el prólogo del
|Parnaso colombiano
(1914) de Eduardo de Ory: «Torres es muy conocido como artista y
literato... Pero él habría muerto inconforme si hubiera creído que
la posteridad prescindía de sus versos. Y no ha ocurrido esto:
porque Torres tuvo la ambición de la poesía trascendental y
filosófica, y dejó pruebas suficientes para demostrar que su
vigoroso talento era capaz de vencer las asperezas del género y
conquistar la palma del triunfo».
Torres publicó en Madrid en 1906 su
|Obra poética (que
incluía
|Poemas filosóficos, Poemas crepusculares y
|Poemas
simbólicos, y en 1907 en París
|Poemas fantásticos, en el
cual incluyó su poema dramático Lope
|de Aguirre.
TORRES DÍAZ, CÉSAR AUGUSTO (Difícil, Ariguaní, Magdalena, 1958).
Licenciado en básica primaria en la Universidad de San Buenaventura
(a distancia) y cursos de pedagogía en la Javeriana. Docente y
agricultor profesional.
Libro:
|Alma triste (1994).
Un ejemplo de superación y de sinceridad en la manifestación de la
cultura rural.
TORRES DUQUE, ÓSCAR (Bogotá, 1963). Lector de poesía mística y
religiosa desde su infancia, quiso ser sacerdote y abogado.
Diplomado en estudios literarios por la Universidad Javeriana, ha
sido profesor en diversos centros educativos, editor y periodista:
catedrático de literatura medieval en la Javeriana y coordinador
editorial de Altamir Ediciones. Fue ganador del premio nacional
Colcultura para ensayistas jóvenes en 1992 con su libro
|La
poesía como idilio. Escribió el capítulo sobre el grupo de Mito
en el tomo cuarto (literatura) de la
|Gran Enciclopedia de
Colombia de Círculo de Lectores (1992). Para la Biblioteca de
la Presidencia de la república preparó
|El mausoleo iluminado
-antología del ensayo en Colombia- (1997).
Sus libros de poesía:
|Manual de cultura general (1994) y
|Desahucios del otro (1984) que publicó con el seudónimo de
Horacio Morell. En 1997 ganó el Premio Nacional de Poesía del
Ministerio de Cultura con la obra
|Visitación del hoy.
TORRES DURÁN, CARLOS (Piedecuesta, Santander, 1892; Bogotá,
1955)
|. «El más grande de tres poetas románticos nacidos en
el siglo pasado en la ilustre villa», llama Rafael Ortiz González a
este «varón estético, un artista de la palabra y de la vida». Desde
muy joven se conocieron sus versos y colaboraciones en distintas
publicaciones en su región y en Bogotá. Fundó con Barrera Parra la
revista Santander. Su soneto
|A
|la batalla de Boyacá
fue premiado en 1919. Cantor de su tierruca y de los seres y las
cosas humildes, la vida cotidiana y la belleza sin complicaciones,
fue considerado por Eduardo Castillo como «uno de los bardos más
íntimos, más verdaderamente vernáculos» de Colombia y algunos de
sus versos han sido consagrados por la memoria popular. Entregado a
su profesión, fue por 32 años secretario de la Cámara de Comercio
capitalina y editor (fundador) de la Revista del Banco de la
República por 25 años.
TORRES QUINTERO, EDUARDO (Tunja, 1909). Primaria en Santa Rosa
de Viterbo y Tunja, bachiller del Colegio de Boyacá. Inició
estudios de medicina en la Universidad Nacional pero terminó
filosofía y letras en el Colegio Mayor del Rosario. Desempeñó
diversos cargos en la administración pública, entre ellos director
de Extensión Cultural de Boyacá. Docente de literatura, idiomas,
ciencias naturales y filosofía en Tunja y en Bogotá. Periodista,
dirigió las revistas Cultura, Cauce y Galería de Autores
Boyacenses.
Su obra poética no ha sido rescatada en libro de las diversas
publicaciones en que apareció. Trabajos suyos destacados en:
|Lira joven: fantasía del soñador y la dama, en el anuario
del Colegio J.J. Ortiz;
|Primera antología poética boyacense
(1960) y
|El cantar del Mio Cid, versión en castellano
moderno.
Dice Darío Achury Valenzuela: «Torres Quintero concibe el verso
con habilidad de artífice para verter en él acendradas esencias de
noble poesía. En algunos de sus poemas transparece la influencia de
D'Annunzio, resuena el eco de la musicalidad rubendaríaca, se
percibe una vaga resonancia del alejandrinismo de Valencia. Pero
esta triple influencia atemperada y discreta, lejos de menoscabar,
subraya la originalidad de Torres Quintero, si no en cuanto a su
contenido, sí ciertamente en cuanto a su expresión formal».
TORRES QUINTERO, GUILLERMO (Tunja, 1904-1932). Rafael Azula
Barrera escribió: «Suprasensible hasta la explosión de la angustia,
fue, como lo expresó él mismo, «un niño enfermo de melancolía»...
No pudo contemplar el mundo sino a través de un velo de lágrimas...
El tema eterno de la mujer y del amor, aparece tratado en sus
estrofas con emoción cálida, impetuosa y ardiente, si bien, así
mismo, con cierto pudor lírico que le impide mostrar la propia
desnudez de su pena, como los primitivos románticos».
Obra:
|La estrella del alba (1961).
TORRES SANMIGUEL, JOHN FITZGERALD (Bogotá, 1964). Magister en
literatura latinoamericana. Ganador del IV concurso «Andrés Bello»
de cuento juvenil (Santiago de Chile, 1980); del I concurso
nacional de autores juveniles «Círculo de Lectores» (Bogotá, 1980);
V concurso internacional de cuento erótico «Prensa Nueva» (Ibagué,
1990), I concurso nacional de cuento ecológico «Fundación Grupo
Ecológico del Cauca» (Popayán, 1991). Pertenece al comité de
redacción de la revista Ulrika y es cofundador y coordinador del
Encuentro de Poetas Hispanoamericanos «Presencia viva de la poesía»
en Bogotá y otras ciudades del país.
Guillermo Linero dice que «el poeta ha incursionado en la
profundización de los contenidos, los objetos y las circunstancias
que dilatan la sustancia de lo poético. Ello es palpable en el
enriquecimiento de la atmósfera que modela sus temas, acercándolos
cada vez más a los argumentos que describen lo humano: el entorno
social, el hombre y su casa. Sin embargo todo ello marcado por un
designio indeleble en él: la soledad...».
|Libros: La camisa en llamas (1987); En
|el centro de la
hoguera (1990).
TREJOS, ÉDGAR (Riosucio, Caldas, 1956). Licenciado en español y
literatura de la Universidad de Antioquia. Promotor de lectura y
talleres de literatura en Medellín. Miembro del comité de las
revistas de poesía Gerifalte y Maya. Sus primeros poemas fueron
publicados por la Biblioteca Pública Piloto de Medellín.
Libro:
|La casa del frío (1983).
Manuel Mejía dice: «Hay una conmovedora seriedad en el oficio de
Édgar Trejos, una dedicación sin concesiones, una seguridad de que
se llega cuando la búsqueda es dolorosa por honda y apasionada.
Poemas que dicen la vida y dicen la soledad y dicen sin
estridencias la pena como otro deber cotidiano».
TREJOS REYES, CARLOS HÉCTOR (Riosucio, Caldas, 1969). Bachiller
del Instituto Nacional Los Fundadores de su ciudad natal. Ganó el
2o. concurso de los juegos florales de Manizales en 1994 con el
|libro Ashverus, que fue publicado en 1995. También es autor
|de Poemas de amor y desamor (1994).
En 1995 aparece
|Manos ineptas, ganador del premio nacional
de poesía Universidad de Antioquia.
TRESPALACIOS, JOSÉ MARÍA (Sopetrán, Antioquia, 1866; Medellín,
1934). Estudió en Rionegro y en la Universidad de Antioquia, donde
se graduó de abogado, especializado en criminalogística. Periodista
y orador. Poeta elegíaco, autor de los libros
|Rimas de la
Montaña y
|Hojas de otoño, publicados en 1904 y en 1933
respectivamente.
TREZZA PACHECO, VICENTE (Barranquilla. 1931). Médico de la
Universidad de Cartagena, especializado en Estados Unidos, donde
reside. Allá ha recibido varias distinciones, entre ellas trofeos y
diplomas del Círculo de Poetas y Escritores Iberoamericanos en
Nueva York.
Libro de versos de juventud:
|Exaltación (1950).
TRONCOSO, CARLOS ALBERTO (Santa Marta, 1962). Reside en Bogotá,
donde ha dado a conocer su poesía y su narrativa.
Obra publicada:
|Libro de los metales de Alejandría
(1994).
TRUJILLO, CLAUDIA (Medellín, 1962). Coeditora de la revista
Gerifalte. Arquitecta.
Libro:
|Alquimia.
TURBAY TURBAY, FÉLIX (El Carmen de Bolívar, 1933). Cuando era
estudiante de medicina (pero se graduó de abogado) frecuentaba el
café Automático e ingresó a la juvenil bohemia de los
«cuadernícolas» aunque, realmente, pertenecía a una generación (una
década) sucesiva. Pero ingresó al mundo burocrático (secretario de
los ministerios de Comunicaciones y del Trabajo) y ese medio
prosaico parece que frustró su vocación poética o por lo menos su
deseo de publicar sus versos. Un día desapareció con su simpatía
generosa y, al fin, supimos que después de viajar por Europa y
América Latina había anclado en Cartagena como eficiente
funcionario de todas sus secretarías y hasta de alcalde encargado y
finalmente secretario de la Gobernación. Fue condecorado y
academizado (por los historiadores). Pero cuando se proponía tomar
su tiempo para la tertulia y los versos, lo mandaron de
diplomático, primero a Venezuela y ahora a Líbano, donde es
embajador. Habrá que esperar, pues, por su libro, pero mientras
tanto releeremos los poemas que le publicaron Fernando Arbeláez en
su
|Panorama de la nueva poesía colombiana (1964) y David
Bonells Rovira en
|Poemas al padre (1972).