CANTOS DE PTEROS

Jorge Eliécer Triviño Rincón

 

PIENSO EN TI

Pienso en ti
como en la luz del día,
como se piensa en la brisa,
en el viento,
en el rielar del agua del riachuelo,
como se piensa en la flor
serena y callada del crepúsculo,
en un sueño lejano que puede ser tangible,
en el aire fresco de maitines,
en la esencia y el aroma del jengibre,
en el zumbido del abeja
y en el canto melódico del grillo.

Pienso en ti
igual que en el respiro
en que la vida insufla
su penetrante flama.

Pienso en ti,
habitas en mi mente,
sola, quieta, en actitud callada.

ĦOh musa inspiradora!
con tu talle de doncella,
de arábiga princesa,
con tu risa placentera
y tu voz
-purpúrea rosa-

Pienso en ti,
como llega el ocaso
a abrigar de paz
nuestra consciencia,
como se da una flor,
una palabra buena,
una caricia,
como se da un poco
de agua fresca,
como se enseña
el sendero al extraño,
al visitante.

Pienso en ti,
con la sencilla placidez
del vuelo de las mariposas
y con la frecuencia
con que nace el lirio.

Pienso en ti,
con la fuerza
de la mar bravía
y con la vitalidad
del rayo y la tormenta.

Pienso en ti,
con la serenidad del lago
y con la profunda extensión
del infinito espacio.