|
|
|
Señor
Señor, por qué cuando te alejas de mi lado
siento el alma henchida de amargura?
Señor, por qué si eres tan bueno me has negado
un poco de cariño y de ternura?
No será porque tengo un sentimiento y
una pena de amor tan infinita,
y por eso no escuchas mis lamentos
ni aún siquiera te apiadas de mis cuitas?
!Mas dicen, Señor, que eres tan bueno!
Dicen, y yo pregunto si es verdad,
pues a cambio de miel me das veneno
mientras vas pregonando caridad.
!Señor!, si tu pecho sacrosanto vive abierto,
y de su fondo tan sólo mana almíbar
Dime Señor, por qué es que vivo muerto
y en mi vaso tan sólo existe acíbar ?
|