INDICE

Prólogo

Ser Poeta

Nocturno Nº Uno

Nocturno Nº Dos

No es pecado

Soy llanero

Mi trasegar por el llano

El tiempo

Juan Parao

Juan Cisneros

Nostalgia de mi llano

La venganza de Hilarión

El llanto del veguero

El gallo pinto

Luna llanera

Mi cabaña

El caballo llanero

Tarde de toros coleados

Otro amanecer

El niño mentiroso

David Parales

Castaño contra veneno

El niño trabajador

Casanareña

Que digan

Dios salve a Casanare

Para ti

Plegaria llanera

Reminiscencias

Luna

Que reine la justicia

Ven

Señorita Casanare

Nostalgias

Señora de los llanos

Dignísima señora

Sueño

El petróleo

No es Justicia

Dios guarde nuestra tierra

Soneto

Violencia

Tempestad

Invierno

Señor

Campesino

Casanare

Angel Custodio Loyola

Salutación al río Pauto

A Lizbeth Cedeño Reina Nacional del Folclor

A Jorge González

Himno a Juan José Rondón

Himno a la bandera

Himno a Casanare

Glosario

 

No es pecado

Yo no sé si te quiero
o si acaso te odio.
Yo no sé si me alegro
porque voy a partir.
Mas he de recordarte
aunque pasen los años,
aunque sé que al marcharme
te olvidarás de mí.
Yo no sé si es pecado
o si existen murallas,
sólo sé que las leyes
fueron hechas por Dios.
Mas él me dio los ojos
y, vaya donde vaya,
allí estaré contigo
para vivir los dos.
Si es pecado quererte,
culpable yo no he sido:
culpable es el destino
que me lleva hacia ti,
y sólo él es culpable
de lo que ha sucedido;
y aunque pecado sea,
me has de querer así.
Acaso tiene culpa
el río majestuoso
que lleva, sin saberlo,
sus aguas hacia el mar?
por qué, si soy culpable,
Señor, me dio los ojos?
Por qué me dio los labios
y enseñó a besar?
Acaso tiene culpa
la sabana en verano,
que su verdor lo opaque
el sol canicular?
Forjaste nuestro encuentro,
en un confín del llano
y diste a nuestras almas
la tempestad del mar.
Por eso no es pecado
querer ni que me quieras.
Por eso no es pecado
que tú vengas a mí,
porque si Dios dispuso
que se amaran la fieras,
así mismo, dispuso
que fueras para mí.

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