INDICE

Prólogo

Ser Poeta

Nocturno Nº Uno

Nocturno Nº Dos

No es pecado

Soy llanero

Mi trasegar por el llano

El tiempo

Juan Parao

Juan Cisneros

Nostalgia de mi llano

La venganza de Hilarión

El llanto del veguero

El gallo pinto

Luna llanera

Mi cabaña

El caballo llanero

Tarde de toros coleados

Otro amanecer

El niño mentiroso

David Parales

Castaño contra veneno

El niño trabajador

Casanareña

Que digan

Dios salve a Casanare

Para ti

Plegaria llanera

Reminiscencias

Luna

Que reine la justicia

Ven

Señorita Casanare

Nostalgias

Señora de los llanos

Dignísima señora

Sueño

El petróleo

No es Justicia

Dios guarde nuestra tierra

Soneto

Violencia

Tempestad

Invierno

Señor

Campesino

Casanare

Angel Custodio Loyola

Salutación al río Pauto

A Lizbeth Cedeño Reina Nacional del Folclor

A Jorge González

Himno a Juan José Rondón

Himno a la bandera

Himno a Casanare

Glosario

 

No es Justicia

¡Señor, tú eres justicia!
¿Existes en colombia ?
¿Por qué, entonces permites
al hombre hacer el mal?
¿Por qué se vierte sangre
del inocente niño,
del desvalido anciano,
del labrador rural?
¿Por qué en nombre de algo
Llamado ideología
se pregona con voz alta
de todos la igualdad
y, en aras de esa meta,
se asesina al soldado,
se mata al guerrillero,
se incinera la paz?
¿Por que el vil atentado
derrama inútilmente
la sangre de quien pasa,
sin ninguna razón?
¿Por qué quienes pregonan
el amor a su patria,
destruyen sus costumbres
y mancillan su honor?
Por qué volar los puentes
o el próspero oleoducto
que genera progreso,
futuro, promisión?
¿Por que no al campesino
dotarlo, en donde vive,
de plenas garantías
salud y educación?
Que no viaje a esos monstruos
a esas grandes ciudades
frías como el cemento
donde no alumbra el sol.
¿Por qué, Señor,
llorando esta colombia,
si lo bueno y lo malo
en tus manos está?
¿Qué pecado debemos?
¿Qué condena pagamos?
¿Es esa tu justicia,
Señor de la equidad?
Si sólo en ti confiamos
si sólo en ti creemos
acaso ello es pecado,
que nos niegas la paz?
Me enseñaron de niño
que eras Dios de justicia,
amor, vida, esperanza,
para todos igual.
¡Olvidaste a Colombia!.
No te importan los niños,
ni muerte del anciano,
ni la guerra letal.
¿Pero aún a lo lejos
sigues siendo esperanza,
lucero en lontananza
primavera de paz.

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