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Nostalgias
Sin una estrella en el cielo,
sin una luz en el llana,
con tu recuerdo lejano
viviendo dentro de mí,
voy solitario en la noche,
sobre el medanal sediento.
Truenos, relámpagos, vientos
nada me aparta de ti.
Te conocí una mañana
de puro sabor llanero:
pasaste junto al estero
donde vivía mí ilusión,
y tus palabras y aliento
se metieron en mi vida,
se cerraron mis heridas y
floreció un gran amor.
En el romántico lago
donde yacían mis pesares,
tus juveniles cantares
trajeron nueva ilusión.
Nada ni nadie, creía,
me robaría tu cariño;
lo esperaba desde niño
como al rocío la flor,
Como al estero la garza,
como a Mayo el invierno,
o como los tallos tiernos
necesitan protección.
Pero hoy que te veo distante,
y al marcharte de mi lado
dejaste mi amor truncado,
sin esperanzas, sin fe.
Sobre el estero infinito
y el medanal somnoliento,
pasa fugaz mi lamento
con tu recuerdo, mujer.
Yo sólo quiero, te juro
que seas feliz en la vida,
que todo sean alegrías
y que no exista el dolor.
que las penas que te toquen
se aumenten a las mías,
que así, yo feliz sería,
viéndote reír, mí amor.
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