INDICE

Prólogo

Ser Poeta

Nocturno Nº Uno

Nocturno Nº Dos

No es pecado

Soy llanero

Mi trasegar por el llano

El tiempo

Juan Parao

Juan Cisneros

Nostalgia de mi llano

La venganza de Hilarión

El llanto del veguero

El gallo pinto

Luna llanera

Mi cabaña

El caballo llanero

Tarde de toros coleados

Otro amanecer

El niño mentiroso

David Parales

Castaño contra veneno

El niño trabajador

Casanareña

Que digan

Dios salve a Casanare

Para ti

Plegaria llanera

Reminiscencias

Luna

Que reine la justicia

Ven

Señorita Casanare

Nostalgias

Señora de los llanos

Dignísima señora

Sueño

El petróleo

No es Justicia

Dios guarde nuestra tierra

Soneto

Violencia

Tempestad

Invierno

Señor

Campesino

Casanare

Angel Custodio Loyola

Salutación al río Pauto

A Lizbeth Cedeño Reina Nacional del Folclor

A Jorge González

Himno a Juan José Rondón

Himno a la bandera

Himno a Casanare

Glosario

 

Nocturno No. Uno

Fue una noche feliz,
sin luz de luna.
En el lejano azul,
apareció una estrella;
estabas triste y sola
sobre una ínmensa roca
y el río junto a ti
pasaba musitando un poema.
!Parecías tan distante¡
Quise acercarme a ti
viendo en tus ojos de esmeralda
brillar un cielo en la penumbra,
tomé tus blancas manos
y Ias lleve a mis labios,
sintiendo palpitar todo tu cuerpo
en las cuerdas del arpa de lo ignoto.
Luego besé tus senos, dos palomas blancas
que, al emerger del santuario de tus velos,
se perdieron en la noche voluptuosa,
temerosas, con frágil aletear.
Y la brisa, acariciando las palmeras,
del amor mensajera, improvisó un cantar.
Y embriagado en un mundo de promesas,
yo te volví a besar...
y la noche, perdida entre las sombras,
seguía su lento andar...
Y tu cuerpo y el mio confundidos
nada supieron más

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