LXX. - LAS DOS ONDAS.
Nacen dos ondas de la misma fuente,
Pero al nacer dividen su carrera
Una feliz, deslízase ligera
Y la lleva entre espumas el torrente:
Otra á la orilla va, y dulcemente
La acaricia la flor de la pradera
Mas el lodo la ensucia en la ribera,
Y entre rocas la estrella la corriente.
Tú, viajero feliz; yo, peregrino;
Tu existencia tranquila es conducida
Por un sabroso y próspero camino
Entre flores y cieno confundida,
Agitada sin fin por el destino,
Estrellada tal vez, esta es mi vida.