XXVI. - ESCENAS DEL HOGAR.
Esto no es vida,
Querida Rosa,
Es espantosa
La situación.
Estar oyendo
Como borrachos
Cinco muchachos,
¡Qué confusión!
¿Y en esto paran
Los galanteos?
¿Los coqueteos
En esto dan?
¿Por qué Dios santo
No te hizo fea?
¡Malhaya sea
Mi padre Adán!
Cuando escribiendo
Estoy un canto,
Principia el llanto
La Mirrilín;
Y ¡adios la musa!
Se va en Pegaso,
Y ese retazo
Queda sin fin.
Tomo una escena
De mi Proteo,
Y en alto leo:
« ¡Ay! infeliz!
Su pecho hiere
Punzante dardo.»
-Papá Medardo,
¿Qué es meretriz?
Esta pregunta
A quema-ropa
Y viento en popa,
Me hace Nené!
-Oye, es un cuento
Muy divertido,
Cuyo sentido
Te explicaré.
Con estas frases
Zafarme quiero
¡Zas! el tintero,
Lo derramó,
Manchando toda,
Toda la escena;
Y tanta pena
Que me costó!
Con mil trabajos
La escena copio…..
¡Mi telescopio!
¡Jesús, Jesús ¡
Lo lleva el Pancho
Roto y dañado,
Pues ha formado
Dél una cruz.
Corro á cogerlo
Todo mohino,
Pero ese chino
Me corre más
Y va mi anteojo
Dando traquidos
Dando estallidos,
Y haciendo ¡tras!
En esto el Bebe
Se me atraviesa
Y de cabeza
Rodando va;
El inocente
Con mis papeles
Unos bajeles
Haciendo está.
El Bebe llora,
La Nene grita,
Y la chiquita
Llora también.
Y el Pancho llora,
Porque el anteojo
Le dió en un ojo
O en una sien.
Jesús, Dios santo
¡Qué gritería!
¡Qué algarabía!
¡Qué confusión!
Esta no es vida,
Querida Rosa,
Es espantosa
La situación ¿Y en esto paran
Los galanteos?
¿Los coqueteos,
En esto dan?
¿Por qué Dios santo
No te hizo fea?
¡Malhaya sea
Mi padre Adán!
Pero no hay nada,
Nada perdido,
Del convertido
Se vale Dios;
Mañana mismo
Nos separamos,
Nos divorciamos,
Y, abur, adios!
-Y los muchachos?
Dí ¿quién los cuida?
Rosa querida,
Preguntarás
-Pues los muchachos,
-Siendo tan bellos,
Que vayan ellos
Con Satanás!
-Vaya, me quedo,
Si te parece,
Y mientras crece,
Con la Nené:
Es tan sensible,
Tan primorosa,
Que alguna cosa
Con ella haré.
O el lindo Pancho,
Mi idolatría,
Si es mi alegría
Verlo reír;
Más bien el Bebe,
En cuya frente
Veo refulgente
Su porvenir.
No, no, qué digo!
Dejar la cuna?
Si es mi fortuna
La Mirrilín.
No sé qué hacerme!
Si son tan bellos
Con todos ellos
Me quedo en fin.
Y tú, mi linda,
Rosa querida,
Flor bendecida
De la amistad,
Ven á mis brazos,
Ven, dame un beso
Y te confieso
Ya la verdad.
Yo soy el hombre
Más venturoso,
Y es delicioso
Mi pobre hogar:
A cada hora,
Cada momento,
Nuevo contento
Me da á probar.
Tú sabes, china,
Que soy tu esclavo
Pero algo bravo;
¡Cómo ha de ser!
Y rabiar algo
Con las diabluras
De esas criaturas
Es un placer.
Si en esto paran
Los galanteos,
Los coqueteos
En eso dan;
Bendito el cielo
Que te hizo hermosa!
¡Qué buena cosa
Fué el padre Adán!