XIV. - A PICHILÍ.
Ven aquí á mi lado, preciosa criatura,
Simpática y dulce, gentil Pichilí,
De negros cabellos, de leve cintura,
De mirada casta y labios de rubí.
Ven tu linda mano sobre mi ancha frente,
Ligera y amorosa, contenta á posar,
Y que tu sonrisa, preciosa, inocente,
Tus dientes de nácar me venga á mostrar.
Déjame que escuche palpitar sereno
Con dulce, apacible y armónico són,
Bajo del turgente y mórbido seno,
Tu noble, sencillo y leal corazón.
No ves á lo lejos la hermosa ribera
Y un cielo brillante, cubierto de tul?
Allí, linda niña, mi barca te espera,
Cubierta de flores, sobre un mar azul.
Pasemos el lago mecidos del viento,
Tu pecho en mi pecho, mi labio en tu sien,
Cambiemos los besos á cada momento,
Que así los placeres se cambian también.
Cantemos, si quieres; yo adoro tu canto,
Me siento inspirado, también, junto á ti,
Mas hay otros goces mejores, y un tanto
Prefiero tus versos, gentil Pichilí.