RESEÑA HISTORICA.
El colombiano ilustre, el jenio de la guerra, el libertador de
Bolívia, el Perú, Ecuador, Nueva Granada i Venezuela, el inmortal
Bolívar dirijió una alocucion al Congreso de Angostura; alocucion
elocuente, patriótica i previsiva, como inspirada por el númem
tutelar del coloso americano; en ella consignó su opinion con
respecto al sistema de gobierno, que juzgaba debia adoptarse en los
pueblos que ántes fueran colonias de la España; decidiéndose
ardiente partidario de los gobiernos fuertes. Sin embargo la patria
era su altar i la libertad el ídolo de su corazon.
Mas, esa noble ambicion de fama i gloria, siempre creciente i
nunca satisfecha, le fascinó hasta el punto de creer a sus
aduladores, cuando le vaticinaban privadamente, que el sol de
Colombia iluminaria para él, el solio del imperio. Se poseyó, sin
duda, de esta idea; ella tenia en su apoyo la conviccion profunda
que le asistia, de que los pueblos recientemente independizados de
la España, necesitaban de un gobierno fuerte i vigoroso, i
consintió en la empresa que debia poner punto a su carrera. La
disolucion de la memorable Convencion de Ocaña, fué un hecho mui
significativo para los patriotas que esperaban afianzar allí la
libertad conquistada, i el establecimiento definitivo del gobierno
republicano. De entónces mas, la conducta del Libertador despertó
el zelo patriótico de los verdaderos amantes de la República: se
creyó que estaba amenazada de muerte la libertad de los pueblos i
en vez de apelar a la opinion nacional para salvar el pais, se
precipitaron algunos patriotas al abismo insondable de una
conspiracion a mano armada. El 25 de setiembre del año de 1828, en
alta noche, fué asaltado el palacio del Dictador de Colombia, a
tiempo que él dormia tranquilamente confiado en las promesas de sus
engañados favoritos. Al golpe de las armas de fuego de que tuvieron
que hacer uso los conspiradores para franquear la entrada,
despertó, i sin mas tiempo que el necesario para evadirse por una
de las ventanas del palacio, protejido por una favorita fiel, salvó
su existencia i burló el intento i las esperanzas de los
conjurados. Los cuerpos de tropa veterana i los jefes adictos a
Bolívar, sofocaron i reprimieron esa conspiracion, que no dió por
fruto, entónces, sino catorce decapitados, exhibidos en horcas en
la plaza mayor; entre ellos el valiente republicano Jeneral
Padilla, benemérito en grado heróico por sus proesas en la guerra
de la independencia, especialmente en Margarita, Cartajena i el
Lago de Maracaibo. Mas tarde fueron los demas conspiradores
notables, condenados a sufrir la pena de prision en los calabozos
de Bogotá, bóvedas de Bocachica i Chágres i algunos a destierró
fuera del territorio de Colombia.
Desde entónces el Dictador se erijió en terrorista: quizá
juzgando que el terror era el medio de sujetar a los pueblos, que
se mostraban remisos a obedecerle ciegamente. Para esto espidió un
decreto invistiéndose del poder de la dictadura, sin restriccion de
ninguna clase. I como una consecuencia i apoyo de sus miras
políticas, espidió los siguientes: 1.° El que coartaba la libertad
de imprenta, contrariando la lei colombiana de 12 de setiembre de
1821 -2.° El de restablecimiento de los conventos que habian sido
suprimidos por otra lei. -3.° El que sostituia cátedras de teolojía
a las de lejislacion i economía política: i algunas otras
disposiciones que restrinjian la libertad de estudios.
El año 1830 se reunió en Bogotá el Congreso llamado por Bolívar
El Admirable, Congreso en que fincaban sus esperanzas el Libertador
i sus adeptos. Por mas de un título se juzgó Bolívar acreedor a
imponer su voluntad a Colombia. Investido por sí de un poder
omnímodo; jeneralísimo de los ejércitos de la República; protector
del Clero i apoyado par las órdenes regulares en lo jeneral; mas,
la influencia de su nombre, el prestijio de su fama i las numerosas
i repetidas manifestaciones de los pueblos que le debian la
libertad; manifestaciones de honor i de adhesion; le hacian juzgar,
con fuertes probabilidades, que el congreso admirable le rendiria
con humillacion el mismo homenaje que le rindieron los hijos de
Bolívia, poco tiempo ántes, proclamándole en su constitucion
política, Dictador vitalicio i con derecho a disponer del trono.
Esperaba, pues, con fundamento tal resultado, i sus allegados no
solamente se lo prometian, sino que blasonaban del presunto
triunfo.
Juzguemos con imparcialidad a ese grande hombre; si la ambicion
de gloria i los resplandores del solio imperial lo cegaron hasta el
estremo de pensar en erijir su trono sobre el altar de la libertad
que él mismo habia levantado, acaso el fin de sus intentos fuera la
felicidad pública; olvidemos su estravío.
El Congreso admirable componiéndose (en su mayoría) de
republicanos firmes, despojó a Bolívar de la investidura
dictatorial i elijió a Don Joaquin Mosquera para Presidente de la
República. Burladas así las esperanzas de los partidarios del
Gobierno fuerte i vigoroso, meditado por el Libertador, levantaron
estos el estandarte boliviano a cuyo alrededor se agruparon, no
solamente los adictos a Bolívar, sino tambien todos los partidarios
del sistema monárquico, llamados godos; i pretestando que el
Gobierno liberal de Don Joaquin Mosquera perseguia la relijion
cristiana, engañaron, la jente sencilla de los campos circunvecinos
hasta el punto de hacerles tomar las armas contra el Gobierno
lejítimo. Entónces se dividieron los colombianos en dos bandos
políticos, titulado el uno, boliviano i el otro liberal; el primero
tomó por divisa para sus sectarios una cinta verde i el segundo se
distinguía por la cinta negra i lacre, con la inscripcion: Libertad
o muerte, que llevaban en el pecho sus adictos. El Jeneral Bolívar
habia salido de la capital con direccion a la costa del Atlántico,
dejando tras de sí huellas de dolor i el corazon de la patria
gangrenado………
En 1830 estalló la revolucion premeditada por los bolivianos; el
batallon llamado El Callao i muchos campesinos armados, alzaron la
bandera de rebelion adornándola con el signo de la cruz, así como
en las banderolas de las lanzas inscribieron el nombre de JESUS: i
al grito de ¡Viva la relijion! marcharon sobre la capital, despues
de haber dejado centenares de muertos i heridos en el sitio del
Santuario, en donde se libró una batalla entre los insurrectos i
los defensores del Gobierno. Tomada la capital proclamaron los
bolivianos Dictador provisional al Jeneral Urdaneta, hasta que el
Jeneral Bolívar se encargara del mando como Jefe Supremo. Esto
último no lo consiguieron porque el 17 de diciembre del mismo año,
murió Bolívar en San Pedro de Santarmarta a las orillas del océano.
|
(a)
Los usurpadores del poder, para afianzar el dominio,
persiguieron a los liberales, condenándolos a sufrir las penas de
prision a unos i las de destierro a otros; pero los pueblos del
centro de Colombia, libres por naturaleza i republicanos por
convencimiento, tomaron las armas i combatieron por la libertad,
obteniendo un triunfo espléndido en los campos de Palmira, bajo las
órdenes de los Jenerales republicanos José María Obando i José
Hilario López, sobre las tropas del Dictador, mandadas por
Muguerza. Al mismo tiempo el Jeneral Moreno, mandando algunos
patriotas de Casanare i los republicanos que de los pueblos del
Norte se le unieron, fué tomando varias plazas en direccion a la
capital de la República.
El 15 de mayo del siguiente a (1831) entró el ejército
libertador a Bogotá, entregándose los usurpadores a la clemencia no
desmentida del partido liberal triunfante. Los vencedores
convocaron una convencion i en efecto se obtuvo esta: se instalé en
Bogotá el 3 de noviembre de 1831 i duró hasta el 2 de abril, del
año de 1832, la que elijió para Vicepresidente de la República,
provisionalmente encargado de ejercer el Poder Ejecutivo, al
Jeneral José María Obando.
Restablecido el órden en el centro de Colombia i habiéndose
erijido en Estado independiente, los pueblos de la antigua
Venezuela, a causa de haberse asegurado en ellos, que se habia
adoptado en la capital de Colombia el Gobierno monárquico, la
Convencion tambien erijió en Estado independiente el territorio que
componia las provincias del centro; bajo el título de República de
la Nueva Granada, dejando a los pueblos del Ecuador en libertad
para gobernarse o constituirse; dictándose sin embargo todas las
medidas conducentes, si no para restablecer la Union, sí para
conservar la armonía.
En el mes de octubre del mismo año de 1832, se hicieron las
elecciones para Presidente de la República de la Nueva Granada i
resultó electo popularmente el Jeneral Francisco de Paula
Santander, residente entónces en Europa a consecuencia del
destierro decretado por el Gobierno dictatorial de Bolívar, como
uno de los republicanos opuestos a las miras políticas de los
bolivianos i bajo el pretesto de haberse complicado en la
conjuracion del 25 de setiembre. Fué llamado para que se encargara
del Gobierno, i en efecto, asumió el mando con beneplácito de todos
los que pertenecian al partido liberal, en tanto que los bolivianos
trabajaban sin descanso para repetir la rebelion del año de 1830.
En efecto, formaron el plan de conspiracion; siendo el principal
Jefe de ella, Sardá; pero descubierto dicho plan por el Gobierno,
persiguió a los conspiradores que tomaron las armas i que marcharon
para el norte, los cuales se entregaron a las tropas del Gobierno
en el pueblo de Iza de la antigua provincia de Tunja. Eran los
mismos partidarios del sistema boliviano unidos a los pocos
realistas que maldecian la República. Para atraerse o ganarse la
opinion de los pueblos, tomaron como en 1830, por pretesto la
defensa de la relijion. Bajo del gabinete Santander afusilaron
algunos i espulsaron a otros de la República: i digo bajo el
gabinete Santander, porque si bien es cierto que fueron juzgados i
sentenciados segun las leyes vijentes, el encargado del ejercicio
del Poder Ejecutivo, pudo en uso de sus facultades, conmutar la
pena de muerte que se le pasó para tal objeto o no quiso emplear la
clemencia apesar de las instancias de varios republicanos, quienes
le hacian presente que ella hacia mas digno del puesto que ocupaba
al vencedor.
Llegaba la administracion Santander a su ocaso; quiso este
grande hombre designar el sucesor, presentando al pueblo como
candidato para el siguiente período constitucional al Jeneral José
María Obando: error funesto que dió lugar a que despertara el celo
republicano i desecharan o rechazaran tal candidatura, muchos de
los liberales juzgando la designacion hecha por Santander, como el
medio de perpetuarse en el mando por interpuesta persona; pues que
siendo el nuevo Presidente hechura de aquel, se creia habria de
acatar su voluntad en todo. De aqui se orijinó la division del gran
partido liberal i en consecuencia obtuvieron el triunfo los
antiguos partidarios de Bolívar quienes hasta entónces habian sido
calificados con el nombra de «serviles, » i en adelante tomaron el
nombre de «ministeriales. » Hizo el Congreso la eleccion en la
persona del Dr. José Ignacio de Márquez, apesar de que tal eleccion
hecha en él se tenia como inconstitucional por estar desempeñando
el electo el destino de Vicepresidente de la República i serle
prohibido tal encargo. Esto dió lugar a una larga i animada
discusion en el Congreso de 1837. El Dr. Rafael María Vásquez, el
Dr. Azuero, el Sr. de Obaldía i otros diputados trataron de
oponerse i de probar en sus discursos i en plena Cámara la
inconstitucionalidad de la eleccion pero inútilmente; el Sr.
Márquez fué electo, i el 4 de abril de dicho año tomó posesion de
la Presidencia.
Desde los primeros dias de su administracion, se manifestó
decidido protector del partido que lo elevó: los nombramientos para
los destinos públicos los hizo esclusivamente entre sus
partidarios; i aun fueron removidos de sus destinos varios
liberales para emplear a los favoritos del nuevo ministerio. Esto
unido a la eleccion inconstitucional referida i a la circunstancia
de que gran parte de sus favorecidos profesaban doctrinas
absolutistas en materia de Gobierno, dió lugar a que los liberales
le hicieran una oposicion fuerte, sistematica i apasionada haciendo
uso de la imprenta
|
(b)
hasta el punto de provocar a la rebelion, que mas tarde tuvo lugar
precipitando el pais en el abismo de la guerra civil. Se habia
enrostrado al Dr. Márquez la debilidad como esencia de su carácter,
i quiso en consecuencia ostentar firmeza, haciendo uso del mismo
defecto, juzgándolo quizá como un medio de salvacion, pues se
arrojó en los brazos de una familia influyente por su riqueza e
intelijencia; la familia Mosquera. Ocupaba la Silla Arzobispal el
Dr. Manuel José de esa familia; tratóse, pues, de unir el báculo i
el baston para conservar el poder. Espidió el Presidente decretos
antiliberales como el que restrinjia la libertad de estudios; i no
daba oidos a los pueblos que sufrian la opresion de algunos
ministeriales apasionados. Tantos elementos de discordia debian dar
por resultado la disociacion, la anarquía i la guerra. En realidad,
el año de 1840 se pronunciaron todas las provincias de la República
contra el Gobierno de Márquez, con escepcion de las de Neiva i
Bogotá; el Presidente estuvo a punto de cápitular con los
revolucionarios de las provincias del norte, i quizá así hubiera
sucedido si el valiente i denodado Coronel Neira, no se hubiera
interpuesto saliendo con unos pocos compañeros a detener las
huestes enemigas que tocaban ya a las puertas de la capital: dió en
éfecto Neira el primer golpe a los revolucionarios, derrotando las
tropas mandadas por Gonzalez (Coronel), tomando 200 prisioneros i
dejando fuera de combate otros tantos en el campo de «La
Culebrera,» el 8 de octubre de 1840. De entonces hasta 1841, todas
las provincias con mui pocas escepciones fueron teatro de la guerra
civil; el Jeneral Tomas C. Mosquera fué el Jeneral en Jefe de las
tropas ministeriales, i el Jeneral José María Obando el Jefe del
partido liberal. El Jeneral Santander habia dejado de existir el 6
de mayo de 1840. La suerte de las armas se decidió en favor del
partido ministerial en Téscua, Aratoca, Chanca i otros campos de
batalla, quedando en consecuencia sometidos los defensores de los
principios liberales a la voluntad de sus enemigos. En el mismo año
de 1840, se hicieron las elecciones para Presidente de la República
en el 3.er período constitucional, i como era de presumirse, recayó
la eleccion en uno de los Jenerales victoriosos. Como para tales
elecciones ocurrió un incidente notable, es de referirse en este
lugar. La mayoría de los granadinos era, como ha sido siempre,
entusiasta por los principios liberales: los candidatos eran el
Jeneral José María Obando, ardiente republicano, i el Jeneral Pedro
Alcántara Herran, decidido partidario de los ministeriales
(antiguos bolivianos): temerosos estos de que fuera favorable la
opinion de la mayoría a su candidato, ocurrieron a un espediente, a
la verdad poco digno de sus autores; sinembargo a él creian que
debian apelar para obtener el triunfo eleccionario. La ciudadanía
era uno de los requisitos esenciales segun la Constitucion, para
ser Presidente; i los derechos de ciudadanía se perdian por el
granadino desde luego que éste tuviera causa criminal abierta; por
consiguiente los votos dados en favor de un individuo contra quien
se hubiera declarado con lugar a seguimiento de causa, por algun
delito, eran nulos. Partieron, pues, de estas premisas los
ministeriales; inhabilitar al candidato antagonista, era
proporcionarse el triunfo.
En el año de 1830 i en la montaña de Berruecos, cuatro malvados
asesinaron al Benemérito Jeneral Antonio José de Sucre: las
autoridades de Popayan de Pasto i de toda aquella comarca
practicaron esquisitas dilijencias a fin de poner en claro i
descubrir los autores de aquel feroz asesinato i de las
averiguaciones, únicamente resultaba que aquellos se escapaban
allende el Carchi……Sucre se dirijía al Ecuador, era
inteligente, ilustrado, activo i valiente, digno por esto, por sus
precedentes como hombre público, de ocupar un lugar distinguido
entre sus compatriotas; Sucre, repito se dirijía al Ecuador; i en
esa seccion de Colombia, solamente él podría rivalizar entónces, al
Jeneral Juan José Flórez. Consta que por Imbabura pasaron cinco
hombres con disfraz i armados, juzgándose que fueron los asesinos
de Sucre. Flórez tuvo la noticia del asesinato, en Guayaquil, antes
que todos; Flórez.... acababa de proclamarse Jefe supremo del nuevo
Estado del Ecuador: no era pues Obando sobre quien debian recaer
las sospechas de aquel crímen. Bien, pues, el asesinato de Sucre
gran mariscal de Ayacucho, era un hecho que debia ocupar un lugar
en la historia, por ser aquel uno de los héroes de la independencia
de Colombia; pero des pues de un año de tal acóntecimiento, a nadie
se le habia ocurrido que las cenizas del héroe podrian convertirse
en una mina esplotable para la política, en efecto sucedió a los
diez años. Vamos a ver como: hemos dicho que el Jeneral José Maria
Obando era el candidato del gran partido liberal para la
Presidencia de la República en 1840; habia probabilidades de que
fuera el electo, i los ministeriales escojitando el medio de
inhabilitarlo, procuraron encausarlo, en cuyo caso los votos que
obtuviera, serían nulos. Conducta, por cierto indigna de hombres
que se preciaran de honrados, pero hasta ese punto ciegan las
pasiones de partido, i hasta ese punto condujo la imprevision a
varios ministeriales, cuyos nombres omito por ser conocidos del
público. El Jeneral Obando se hallaba en Pasto cuando fué asesinado
el Jeneral Sucre (el año de 1830), pues el año de 1840, se
removieron las cenizas de este célebre colombiano levantando un
sumario en el que habia de aparecer Obando como autor o por lo
ménos cómplice de aquel crimen: el sumariado se puso a la
disposicion de los jueces para vindicarse de la calumnia; pero los
manejos ilegales en el procedimiento i por otro lado el
convencimiento que le asistia de que se pensaba en perder1o e
inutilizarlo para la Presidencia, amenazado aun de muerte, le
decidieron a dejar, a quebrantar la prision i ponerse en armas. Esa
trama infernal coadyudó a la sangrienta revolucion que hizo
conmover a la República en todo el territorio granadino.
Vencidos los republicanos, subió al solio presidencial el
Jeneral Pedro Alcantara Herran; durante su administracion se
dictaron, varias providencias con el objeto de establecer el
gobierno fuerte i vigoroso en que soñó el Jeneral Bolívar; se
solicitó de la Inglaterra un protectorado a fin de afianzar el
Poder, bajo el especioso pretesto de asegurar la deuda exterior, a
lo que se negó el gabinete de San James, con el carácter de
honradez que le era propio; se sancionó la tiránica lei de medidas
de seguridad, i se dió al país una nueva Constitucion (la de 1843),
antiliberal en esencia. El año de 1844 se hicieron las elecciones
para Presidente en el 4.º período constituciorial, i como no hubo
eleccion popular, el Congreso de 1845 perfeccionó aquellos,
declarando electo al Jeneral Tomas Cipriano Mosquera, hermano del
Arzobispo José Manuel. Su administracion no fué esclusivista en la
provision de los destinos, ni adoleció de los defectos capitales de
la escuela conservadora, como en las dos administraciones de los
ocho años anteriores: se buscaron hombres para los destinos i no
destinos para los hombres i se promovieron varias mejoras
materiales como base del progreso del pais. Esa administracion fué
indudablemente la precursora del triunfo de los principios
liberales i la intermediaria de la rehabilitacion de los granadinos
proscritos por las autoridades. Ya los «ministeriales» se
denominaban «conservadores».
El año de 1848 se hicieron las elecciones para Presidente en el
5.° período constitucional, i olvidando el Jeneral Mosquera la
leccion que el pueblo habia dado cuando el Presidente Santander
designó sucesor, presentó por candidato al Dr. Rufino Cuervo, i
obtuvo la mayoría de los votos el Jeneral José Hilario López; no
fué popular la eleccion i el Congreso de 1849 la perfeccionó,
declarando electo Presidente al último.
INTROITO.
El 25 de julio de 1851 a las cinco de la tarde, en una quinta de
los arrabales de la ciudad, una mujer anciana colocaba un Crucifijo
sobre Un altar, adornado con pobreza i sencillez. Tenia este por
frontal una concha de color gris; encima habia unos manteles de
algodon; a los lados de la efijie estaban cuatro floreros i seis
bujías, desde el pié hasta la calle, estaba regado el suelo de
rosas i amapolas. Al frente del altar se hallaba un lecho, i en
este postrado, exánime, sin aliento ya, un hombre en cuya fisonomía
se dibujaban las sombras del agonizante. Era.....lo dirémos de una
vez, era el protector de Rosina C. (la heroína de esta obra), que
debia recibir el viático para despedirse del mundo. Media hora
despues estaba aquella pieza llena de jente con la rodilla en
tierra i la frente inclinada al suelo, orando con el respeto mas
profundo. Se ejecutaba esa funcion solemne, último consuelo de la
relijion cristiana. Los rayos del sol poniente entraban por la
puerta i llegaban a la cama del moribundo, como enviados por el
cielo para iluminar la hostia sagrada que iba a recibir. Media hora
mas tarde la pieza estaba sola; el dia habia acabado, i la muerte
demostraba que se habia ejecútado la órden inexorable, del
destino…………………………………………………….Esa
buena mujer que lo asistió hasta verlo espirar, recojió sus
manuscritos i entre ellos so hallaron los siguientes capítulos.
(Capítul 23.)
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(a)
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Cual otro Napoleon le condujo la Providencia a donde la
naturaleza presenta con mas estension i esplendidéz el emblema de
la Libertad: sin embargo del estravío deplorable, las olas del
océano. besaron las plantas del jigante al morir.
|
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(b)
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Entre otras publicaciones dieron a luz «El baluarte,» «La
Bandera,» «El Gallardete,» «El látigo,» «La Esplocion
popular,»
|