Señor Ricardo Carrasquilla.
Suerte de mis versos
Malditos los especieros,
Boticarios y pulperos,
Que profanan, ay de mí!
Mis mejores producciones,
Envolviendo camarones,
Ungüento blanco y maní.
Si escribo al desdén de Rosa
Composición lacrimosa,
A poco tiempo, ay de mí!
Miro mi triste elegía
En inmunda chichería
Envolviendo ajonjolí.
Muchas veces los ratones
Han roído por montones
Mis cánticos, ay de mí!
Los desprecio, los perdono,
Para concentrar mi encono
En los que envuelven maní.
Si escribo un himno sagrado,
Y sale en tipo dorado,
A poco tiempo, ay de mí!
Lo miro en una taberna
De forro de una linterna,
O envolviendo ajonjolí.
Mil angustias y sudores
Mis largos cantos de amores
Me costaron, ay de mí!
Y por toda recompensa
Los miro en una despensa
En cartuchos de maní.
Nunca habrá literatura,
Ni progreso, ni cultura,
En nuestra patria, ay de mí!
Pues todas mis producciones
Son para cebar ratones
Y envolver ajonjolí.
Respetad esta letrilla!
No sufra yo la mancilla
De contemplarla, ay de mi!
Entre sucios cordobanes,
Sirviendo a rudos patanes
Para envolver el maní.
Desgraciadas hijas mías,
Adoradas elegías,
Do quiera os miro, ay de mí!
En empolvados rincones,
Comidas por los ratones,
O envolviendo ajonjolí.
Estoy loco, despechado,
Oh qué terrible atentado!
En poder de Blanchard vi
Mis sonetos de Ayacucho
Formando enorme cartucho
De almendras y de maní.
Malditos los especieros,
Boticarios y pulperos,
Que profanan, ay de mi!
Los frutos de mi talento
Envolviendo suelo ungüento,
Despreciable ajonjolí.