Señor Rafael Pombo.
Ayer y hoy.
Tú que conmigo retozabas tierna,
Cuando me ves te ruborizas hoy;
Dejé una niña y encontré una reina;
Era tu amigo, tu vasallo soy!
Mi mano ayer te acariciaba niña,
Y en mis rodillas te sentaba yo,
Y sollo hallabas en mis labios risas,
Y un beso al verte y al decirte adiós.
Tiembla hoy mi mano al estrechar tu mano
Calla hoy mi voz al percibir tu voz;
Y al verte, absorto, deslumbrado, estático
Pienso que es sueño o el ayer o el hoy.
Vuélveme, oh virgen, del ayer mis risas,
Vuélveme un beso de mis besos mil;
Hoy no me niegues la infantil caricia
Que ayer mil veces me volvió feliz.
Somos los mismos: unos mismos sean
En mí el cariño, la inocencia en ti:
No olvides hoy entre tu pompa, oh reina!
Que fuiste ayer mi blanco serafín.