Señor Felipe Pérez.
En el álbum de la Señora Dolores Moure.
Como hombre ya casado
y lleno de experiencia,
Voy a darte, Dolores,
De mi amistad la prueba,
A guisa de romance,
Trazándote las reglas
De pasarte la vida
Sin zozobras ni penas.
Eres joven y hermosa,
Y mas que hermosa, buena;
Eres inquieta y viva
Como una tomineja;
Beata no te dicen
Pues no eres rezandera,
Y mas te gusta el baile,
Sin duda, que la iglesia.
Pues bien, estás en punto
De retener mis reglas,
Y con ellas labrarte
La dicha. Me oye atenta:
El placer es la vida,
La vida son las fiestas,
Las tertulias, los juegos,
Las deliciosas cenas,
En que, entre vino y flores
Y lámparas soberbias,
En apartada estancia
Al oído, tenues llegan,
Como un eco del cielo
Las dulces confidencias
Del alma que enamora
Nuestra alma, y se recrea
En desbordar la copa
Que el ánimo deleita.
¡Oh noches casi siempre
Revestidas de estrellas,
De silencio y de aromas,
De dulce encanto llenas ! ....
Yo recuerdo sus lunas,
Misteriosas viajeras,
Melancólicas siempre
Y siempre solas, yertas!
Y tú, buena Dolores,
¿ También no las recuerdas?..
La luna, amiga mía,
De hermosas y poetas
Es el astro obligado....
Es tan cándida y bella!
Vive, pues, como manda,
Dolores, la leyenda
" Entre risas y versos"
Perfumes, oro y seda;
La nívea, joven frente
Nunca adusta ni fiera;
El ojo vivo, inquieto,
Rayo de amor, en regla!
Y ceñida con pámpanos
La blonda cabellera;
Listo el labio a la risa,
Lista el alma a la fiesta,
Y listo el pié, Dolores,
A la danza ligera.
Y si tocan a muerto
O te hablan de cuaresma,
Tápate los oídos
De Ulíses con la cera.
Si te llaman la loca,
Alborotada y necia,
No hagas caso a esos dichos....
Serán las malas lenguas.
Vidas de santo, historias
Por nada, amiga, leas,
Que es lectura pesada,
Chabacana, indigesta.
Yo en los libros, Dolores,
Prefiero las novelas,
Los cuentos exquisitos
De Mora y de Saavedra,
Y los versos rotundos
De José de Espronceda.
El violín no me gusta,
Odio la pandereta,
Pero en cambio me encanta
La guitarra somera;
Y si está acompañada
Del canto de una bella
Entonces, moro al agua
Al punto soy... .me entierran.
En el cuarto en que habites
Ten siempre flores nuevas,
Pinturas amorosas,
Cortinajes y adelfas;
La media luz prefiere
Siempre a la luz entera;
Y haz que en la blanda alfombra
Los pasos siempre mueran,
"Que a muchos ha perdido"
(No lo tomes a mecha)
El crujir de una bota
Sobre la dura estera.
Habla siempre argentino,
Mira siempre de veras,
Muévete con donaire,
Baila con gracia, y presta;
A las mujeres trata
Como amigas a medias,
Y de los hombres oye
Las cosas como necias;
Escucha sus requiebros
Pero jamás les creas,
Ay! que son la mentira
Con guantes y calcetas;
Y huye del matrimonio
Como de Dido, Eneas.
La juventud es breve;
Pásala toda amena;
No faltes a los bailes,
Ni a la fútil comedia,
Concurre a los pesebres,
Y al templo cuando hay fiesta.
Sobre amores, amiga,
No extenderé mi arenga,
Que en esto sois vosotras
Algo mas que maestras.
Concluyo en fin. Dolores,
Ten presentes mis reglas
Y cuando ya te acose
La vejez, siempre tétrica,
Échate al cuello un lazo,
Cuélgate y patalea.
Ello es mejor sin duda
Que el que te llamen vieja.