Señora Silveria Espinosa
Des bas et des vers. *
Alarmado EL MENSAJERO
Va diciendo a las naciones,
Que las damas,
A pesar del mundo entero,
En vez de zurcir calzones,
Están escribiendo dramas.
Y al entenderlo EL HERALDO,
Va dando la voz de alerta,
Repitiendo en cada puerta:
¡ No habrá quien cosa las medias!
No habrá quien nos guise un caldo,
Si hacen las damas comedias!
Y luego EL ECO, pasando
El ancho mar, clamorea:
"Ya no hay mujer que no sea
Literata!"
¡Mil dramas están forjando,
Y esta epidemia nos mata!
Y en medio de la plegaria,
La noticia funeraria
Va corriendo;
Y desde el niño de escuela
Hasta el galante Orihuela,
Van diciendo:
"Si estas nuevas no son bolas
De la gente,
No bajan de cien las damas
Españolas,
Que están escribiendo dramas
Actualmente."
"Mas si está de norabuena
Nuestra escena,
Los varones
En vez de trajes de gala
Debemos vestir crespones,
Que estamos de noramala."
"Señor ! por tus cinco llagas,
Reprende a ese sexo impío,
Pues si da en hacer comedias
Quién, Dios mío,
Nos remendará las bragas
Y las medias?"
Mas, ¡ oh tendencia dañina,
La tendencia femenina !
¡ Un placer
Es el que halla en rebelarse,
En replicar y obstinarse,
En el mal toda mujer!
Llegó a los Andes la nueva
Y las buenas hijas de Eva,
Al oír
Tan alarmante noticia,
Con refinada malicia,
Se pusieron a reír.
Y al saber que los varones
Gasas de duelo y crespones
Vestirán!
Y que a Dios piden reprenda,
Castigue, si no hay enmienda,
A las biznietas de Adán;
Piden papel y tintero,
Y llaman al cancionero
Alfaquí;
Y por mostrar cuánto le odian,
Sus mismos versos parodian
Bien o mal, diciendo así:
Si estas nuevas no son bolas
De la gente,
Si pasan de cien las damas
Españolas
Que están escribiendo dramas
Actualmente,
Cuando está de norabuena
Nuestra escena,
Los varones,
En vez de trajes de gala,
¿ Quisieran vestir crespones
Y enviarnos a noramala?....
Señor! por tus cinco llagas
Da por esposa al impío
Que nos vede hacer comedias,
Una que solo, Dios mío,
Le sepa zurcir sus bragas
y sus medias!
Una que viva a su lado,
Sin hablar de otros asuntos,
Que de ese asunto elevado,
Portentoso;
Que de ese asunto elevado,
Portentoso;
De la ciencia de los puntos
De las medias de su esposo:
Una que nunca le diga,
Ni en verso ni en linda prosa,
Las palabras que prodiga,
Con angélica dulzura,
Una esposa
Al dueño de su ternura:
Una lindísima prenda,
Sin alma ni entendimiento,
Un jumento
Que conozca su sendero,
Y los goces no comprenda
De la pluma y el tintero.
Da, Señor, a los varones,
Que deploran la manía
De las damas,
En vez de negros crespones,
Esposas de Cafrería
Que no hagan versos ni dramas;
Mas, al que acepte contento,
Los versos de las mujeres,
Da una linda compañera,
Que prefiera
Al brillo de su talento
La gloria de sus deberes.
De la ciencia de los puntos
De las medias de su esposo:
Una que nunca le diga,
Ni en verso ni en linda prosa,
Las palabras que prodiga,
Con angélica dulzura,
Una esposa
Al dueño de su ternura:
Una lindísima prenda,
Sin alma ni entendimiento,
Un jumento
Que conozca su sendero,
Y los goces no comprenda
De la pluma y el tintero.
Da, Señor, a los varones,
Que deploran la manía
De las damas,
En vez de negros crespones,
Esposas de Cafrería
Que no hagan versos ni dramas;
Mas, al que acepte contento,
Los versos de las mujeres,
Da una linda compañera,
Que prefiera
Al brillo de su talento
La gloria de sus deberes.
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El célebre D. Manuel Breton de los Herreros escribió una
letrilla, haciendo una donosa burla de las damas españolas que se
habían dedicado a componer comedias: nuestra compatriota la señora
Silveria Espinosa de Rendón sacó la cara y respondió dirigiéndose a
D. A. A. Orihuela, creyéndolo autor de aquella chanza, y Orihuela
le contestó echándole la culpa a Breton. Esta noticia debe tenerse
en cuenta para entender la presente composición.
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