A JENNY
De otro clima hermosa flor,
Brillas hoy en este suelo
Cual fugaz visión del cielo,
Cual fugaz sueño de amor.
Tu presencia inspira paz;
Del sol eres un destello,
Y el querub de Dios más bello
Retratado está en tu faz.
Son tus nombres, Jenny, dos:
Uno que es perecedero,
Y otro eterno y verdadero
Que secreto guarda Dios.
¡Oh! tu lánguido mirar
Y tu lánguida sonrisa
Son más dulces que la brisa
Que el azul pliega del mar.
Y esa mágica expresión,
Que da vida a tu hermosura,
Me recuerda una ventura
Que soñó mi corazón.
¡Ah! si tras tanto penar,
En la dicha aún esperara,
A ti fuera a quien yo amara,
Si otra vez pudiera amar.
Enero 24, 1840