EL YOGUI
"Cansado, señora, de tántas imposturas, groseras las unas,
profundamente filosóficas las otras; disgustado de visitar tántos
templos magníficos, esplendidos santuarios de nerosos ídolos; no ha
dado en Brama, en en Mahoma, ni todos los que so lo parecen, sino
la misma imperfecta i aventurada cosmogonia de todos los siglos,
como un úItimo
|esfuerzo, para llegar a mi último desengaño,
me resolví a buscar a los
|yoguís, primer o postrer eslabon
de esta cadena incomprenible, de oro i de hierro, de las creencias
más antiguas de la ludia. Hasta entoces yo habia despreciado los
yoguis, como jentes fuera de sentido, como otros tantos obsesos
estúpidos, especie de pumas del espiritu
|, i eso habia
alejado de ellos. Pero como en este mundo la ciencia es error i el
error es ciencia, quiero que juzgueis, por vos misma, de lo que me
pasó con aquel con quien logré verme, que era sin duda el más
avanzado de
los de su tiempo.
El yoguí
|era princesa, un penitente solitario,
|vivo
absorto
|en místicas contemplaciones, que permanece inmóbil,
por años enteros, en mismo punto.
"Cuando pregunta por ellos, re me contestó lo que un carretero
habia contestado al rei Dasmanta: 'Vé más allá de aquel bosque
sagrado, en donde está un piadoso yogui con los cabellos espesos i
erizados, inmobil i fijos los ojos en el disco del sol. Obsérvalo
cuerpo aparece como medio incrustado en la arcilla que allí
depositan los termitas; una piel de serpiente cine su cintura;
plantas espesas i undosas se enroscan en derredor de su cuello, i
nidos de pájaros cubren sus hombros.'
"Yo tomé esta respuesta por una
|
burla, pero bien pronto me
persuadí de su exactitud. Los compañeros de Alejandro, como vos lo
sabeis, pintaron a los yoguis alimentándose con raíces en los
bosques, vestidos de corteza de árbol i con los cabellos largos,
ocupados en vender reliquias i remedios milagrosos, en decir la
buenaventura, en encantar serpientes, i espuestos siempre a los
rayos del sol, a la lluvia i a la mordedura de toda clase de
insectos. Alejandro fué a la India más
|
de tres siglos ántes
de Jesucristo.
"Estrabon habló de los yoguís i de los
|faquires como de
personajes fabulosos; mas es lo cierto que hoi en dia se les
encuentra aún en los bosques i alrededores de los templos de la
India, entregados a las mismas mortificaciones i prácticas que en
tiempo de Augusto
|i de Tiberio, que fué tambien el tiempo en
aquel célebre jeógrafo.
"El que yo escojí para avocarme con él, estaba en un paraje
solitario, sentado con las piernas cruzadas a la oriental, i los
brazos levantados a estilo de estatua. Tenia la barba i las uñas
mui crecidas, secas las partes carnosas de su cuerpo, i entumecidos
los músculos. No comia,
|i se alimentaba fumando
|pusti, que es una planta que adelgaza, que consume el
cuerpo, i que embriaga. Aquel hombre era dogmáticamente escéptico,
i su voluntad de hierro i su enerjía moral las revelaba la vida que
llevaba, de la cual no saldría sino para entrar en la tumba.
"Los seres encadenados por un destino inexorable, pero que es
solo consecuencia de las acciones de las creaturas, estan en
continua agitación en el Universo visible, el cual se compone de
tres mundos, unidos entre si por superposicion.
'La especie humana debe esforzarse por llegar al absoluto
inmaterial; i puesto que la materia corrompe al espíritu cuando
|se une a él, hai que librar a éste del dominio de los
sentidos, lo que no se consigue una voluntad constante, i sin la
práctica de las seis virtudes trascendentales, que son la
|limosna, la
|moral, la
|ciencia, la fortaleza,
la
|paciencia i la
|caridad.
|
'La
|contemplación no necesita de estudios ni de libios
santos. A la
|devocion se llega por ella sola. ¿De que sirve
un pozo cuando e agua abunda en todas 0partes? No
|existe
sino aquel que posee la virtud, ni es sabio, entre los mortales,
sino aquel que halla el reposo en el trabajo i el trabajo en el
reposo.
Las a
|cciones inicuas son inferiores a la contemplación i a
la vida devota. El verdadero devoto no distingue,
|
|en
la tierra, las buenas obras de las malas. Todo aquel que
|
|cree,
adquiere ciencia, i ésta da en seguida la
tranquilidad suprema. Al que cree, aun cuando esté manchado con
toda clase de pecados, la ciencia de que es poseedor lo librará del
infierno. El mortal prudente i moderado, libre de trabajos i de
desvelos, gobierna una ciudad provista de nuevo puertas, i no es
tina simple lámpara ajitada por el viento.
'La noche, descanso para lo animales, es vijilia para el
abstinente,
'Busca el devoto a Dios i lo ve en el buei, en el elefante, en el
perro i en el hombre. Elejida su morada al aire libre, permanece
|en ella con el
|ánimo fijo, abstraído sus
pensamientos, encadenado en sus sentidos i emociones, i gozando,
inmobil, de la vista de la luz celestial.
'Hombres, animales, troncos, todos son una misma cosa. Una fuerza
perpetua, eterna, ha creado cuanto vemos; lo conduce de movimiento
en movimiento, i lo renueva
|sin descansar nunca. Lo que es
hoi hombre, fué ayer planta, materia inerte, i mañana volvera su
primer estado. Una vez que
|principio es eterno, ¿qué
importan lo accidentes? Fuera del principio eterno, no hai sino
ilusion i apariencia El mérito do toda obra está en consumar ésta
con profunda indiferencia al respecto de lo que de ella
resulte.
"El que cumple sus deberes sin miras interesadas, esento todo
pecado, puede compararse a la flor del loto, que sale pura d en
medio de las aguas. No es digno de estima sino el que procedo del
mismo módo respecto de amigos
|i de enemigos, hombre pecador
i del virtuoso. Agradable es, dice Crin, la sensible ofrenda de
razon humilde, que en su adoracion me pre
|senta flores,
frutos i agua. igual
|para todos: ni el amor ni el odio me
dirijen. Estoi en aquellos que me adoran sensiblemente
|i
olios están en mi. Cuando el pecador vuelve a mí arrepentido, no lo
diferencio del resto, i lo reputo digno de la felicidad eterna.
Aquí voy
El hombre que no tiene en sus obras otro objetivo que mi
divinidad, que me mira como Sér Supremo, que me sirve a mí sólo,
que no piensa en su beneficio, i que además vive sin ira entre sus
semejantes, ése está unido a mí.
"El hombre que se regocija con la felicidad do la naturaleza, que
me adora como incorruptible, inefable, invisible, presente en todas
partes, omnipotente, incomprensible, móbil, i que, a la par, domine
sus latones, avasalle su entendimiento i se muestre igual en todas
las cosas, se unirá a mí algun dia."
'Aquellos cuyos espíritus siguen mi invisible naturaleza, deben
soportar rudas fatiga., porque es difícil a los mortales seguir un
sendero invisible.
'A aquellos que, por preferirme a todo, todo lo abandonan por
seguirme, i que, apartados de todo otro culto, me adoran a mí sólo,
me contemplan i me sirven, lo levanto siempre sobre el océano de la
inmortalidad.
'Yo soi el
|alma que reside en todos los cuerpos yo soi el
|principio, el
|medio i el in de todas las criaturas...
Entre las letras soi la A, i entre las palabras la cópula que
une:
el Universo entero reposa en mi esencia.
'Cuando el dios se manifiesta a sus discípulos, resplandece como si
mil soles se alzaran de repente - ser inconmensurable, sin
principio, ni medio, ni fin - e ilumina i llena la inmensidad del
espacio. Es el tiempo, que abre una enorme boca, a la cual llegan a
abismarse las jeneraciones, como lo nos en el océano, i como los
insectos voladores i bandadas en la mortífera llama.
Pregunté en seguida al yoguí -- era cierto que tenia la facultad
de ver al revés de lo cuerpos opacos, i me respondió que si, pero
que solamente con los ojos del alma.
"Quiso
|entonces saber si yo podria alcanzar ese poder, i me
dijo que nada era fácil, puesto que eso so couseguia por medio de
la abstracción absoluta i de la fijacion atenta en el objeto que se
quiera conocer. Una luz repentina i clara iluminó entónces toda mi
intelijencia: comprendí que se trata del magnetismo, nó producido
en otro sino en uno mismo, i que el poder sobrenatural atribuido a
los yoguís, los magos, los adivinos, &, lo mismo que el
éxtasis comun a los indostanes, no era otra cosa sino sonambulismo,
en mayor o menor lucidez intelectual ; i dedujo de ahí, que el que
lograria magnetisarse sí mismo, tendria no solo el poder do la
doble vista, sino el imperio absoluto que tiene el magnetizador
sobre el magnetizado. Todo dependería de poseer el fluído magnético
i de hacerlo obrar sobre uno mismo, conservando la direccion de
él.
El problema así formulado era difícil sin duda, pero nó de
resolucion imposible.
"El arte de la adivinacion, tan antigua como el mundo, aun cuando
no se le
|
|reco
nozcan todas las victorias que él se
atribuye, es, sin duda, un arte que ha existido; como un acto
respecto de él."
¿Cuántas cosas que ahora siglos se tuvieron por milagrosas o
sobrenaturales, han venido a ser comunes i sencillas, gracias
|a los progresos científicos de la
|humanidad?
|
"Las personas cultas i los majistrados formaban, en lo antiguo,
la clase de los magos, clase del órden sacerdotal, hereditaria,
única poseedora de la ciencia. Sus descubrimientos celestes fueron
mui notables ; i si la astronomía les agregó la
|astrolojía
judiciaria - arte vano de conocer el porvenir por medio de los
astros i de las constelaciones- debióse aquello a la supersticion
de los primeros tiempos i a la jeneral creencia en el destino del
hombre..
|Inexorabilo faturn.
|
"Mas como hai que esplicar de algun modo los pocos aciertos de
los magos en medio do sus infinitas imposturas, lo mismo que los de
los oráculos, los de las pitonisas, los de los profetas, nada más.
razonable que
|tomar estos aciertos
|como resultados
naturales de causas poco conocidas en ántes i aun ahora, pero
naturales en sí mismas, tambien.
"Entre los persas, parece que los magos fueron instituidos por
Homanes, simbolizado despues en la estrella Sirio. Los magos persas
eran los maestros de la leyes reveladas, i formaron un grupo
|o tribu semejante
|a los levitas de Israel i a los
caldeos de Asiria. Como señal de gran distincion, se admitía entro
ellos
|a los estranjeros notables, como sucedió con Daniel i
con Temístocles; i a todos se los hacía pasar por un noviciado,
para ejercitar su paciencia, durante el a cavar la tierra hasta
encontrar pasar al traves del fuego, o ayunar en sitios
solitarios.
"Simón el mago, samaritano, se vanagloriaba de poder volar, de
hacerse invisible convertir las piedras en pan, pero fue victima de
sus ensayos, se hecho a volar y lastimosamente se destrozo.
"Apolonio de Tiane, de Capadocia, pues de ceder todos sus bienes a
los miembros de su familia, se retiró a Sicilia, en donde vivió en
el templo de Esculapio, ocupado en curar enfermos. Pasó despues a
Nínive, en donde vivió entre-los magos, i luégo fué a residir entre
los partos, en donde decidió a interpretar el lenguaje de los
|animales.
En la India conferenció con los bramanes, en donde predicó el
culto y regreso a Jania.
Predijo una peste, i cuando ésta llegó la hizo cesar. No
habiendo querido el Inerofante de Atenas admitirlo en los grandes
misterios, Apolonio l dijo: 'Tu sucesor me admitira;
|i el
hecho se cumplió cuatro años despues. En Roma fué admitido, aunque
e acababa de
desterrar a Musonio, su igual en sabiduría.
Apolónio espulsaba los demonios i anunciaba el porvenir. Dijo que
el
|istmo de Corinto no cortado i no sería cortado, o que se
cree que sucedió, pues Neron guiso cortarlo despues interrumpió la
obra. Vaticinó que una cosa sucedería i no sucedería, i se dijo que
habia aludido a un rayo que cayó junto a aquel emperador i le quitó
la copa que tenia en la mano sin causarle daño.
"Acusado ante Domiciano, se presentó en Roma a justificarse, pero
ese mismo dia lo vieron en Pozuoli i en Efeso. Estando luégo en
esta última ciudad, i estando hablando al úbico, interrumpió de
repente su discurso i esclamó: 'Hiére ! hiere! Luégo se
volvio
a sus oyentes i les dijo: 'El tirano es muerto; i era la verdad
que Domiciano acababa de caer herido de muerto por Estéban, liberto
de la esposa del emperador.
"En 1838, un francos llamado Michel rió desde Paris caer herido,
en el sitio de Constantina, al Jeneral Danirémont. ¿A qué puede
atribuirse este fenómeno sino a la doble vista magnética?
"Sabido es que Mesmer, que creía en la inocencia de los planetas
sobre los hombres, sabia trasformar a estos últimos en maquinas
eléctricas perfectas. Cagliostro evocaba
los muertos, i Hoffmann creía en la influencia del Demonio sobre
las enfermedades. Negar la existencia de los taumaturgos seria
negar la historia. -
"Es cosa probada por la esperiencia, q los sonámbulos no
esperimentan acesden ninguno en las perambulaciones que ejecuta
cuando están dormidos. Los objetos
|i los i rajes que los
rodean están tan presentes e su imajinacion, o ellos los ven tan
claramente que andan por los tejados, atraviesan los torrentes i
salvan los precipicios con una serenidad que no tendrian si
estuvieran despierto.
"Son mui frecuentes en la Escritura Sagrada, dice un autor moderno,
las alusiones a la práctica de la majia i de la adivinacion Los
judíos, despues de su cautiverio en Ejipto, se aficionaron tánto a
esta creencia, mui frecuentemente se les prohibió entregar sea
procedimientos que para ellos formaban solo parte de la
|idolatría. La cabala juadaica tuvo su oríjen en tiempos muí
remotos, pero solo se manifestó en todas sus variedades durante la
Edad Media, que fué cuando reflejó los misterios relijiosos dél
rabinismo.
|Círbaia, en su sentido recto, significa tradicion
o doctrina recibida, i en su oríjea parece haber sido una doctrina
puramente relijiosa, especie de teolojía secreta cuyo objeto era
esplicar el sentido misterioso de los sagrados escritos; pero yá,
antes de la Edad Média, habia llegado a ser el vehículo imajinario
de comunicacion con les séres o espíritus de otros mundos. Dividído
en dos secciones: una de ellas trataba de las virtudes
secretas.
Más adelante consultaron los oráculos, a los cuales consideraban
como los verdaderos intérpretes de la voluntad de los dioses. El
oráculo de Apolo en Delfos, por medio de la sutileza i de la
ambigüedad de sus respuestas, adquirió una reputacion
|inmensa i duradera. En algun tiempo formó parte del sistema
regular de instruccion que se les daba a los jóvenes principales,
algunos de los cuales eran enviados, de órden del Senado, a los
Estados de Etruria a estudiar el arte. Sus augures, que al
principio pertenecían esclusivamente a la clase patricia, i
despues, parcialmente, a la plebeya, fueron incorporados en un
colejio i eran ténidos ri grande estimacion. Disfrutaban de muchos
privilejios, i no podian ser privados de sus destinos por grandes
que fueran los delitos que cometiesen. Derivaban sus agüeros de la
apariencia de los cielos, del vuelo i del canto de las aves, del
modo de picar de los pollos, de la inspeccion de las entrañas de
las víctimas, del azar de la lotería, &." Algunos de estos
esperimentos eran de naturaleza mui ridícula. Es digno de notarse
que muchos de los observadores más profundos de la antigüedad
creyeron en el poder de pronosticar lo futuro
|; mas hai que
tener presente que entrelos antiguos la adivinacion se hallaba
asociada, más o ménos, con las solemnidades i los misterios
relijiosos. Con todo, Caton espresa su admiracion por los países,
en el siglo XIII. El
|elixir de vida, o medicina universal
para la curacion de toda clase do enfermedades i para la
prolongacion de la vida, no ha tenido menor número do servidores.
Helvecio publicó un relato de lo que él mismo habia presenciado en
su casa, ejecutado por un forastero de hábito plebeyo i de aspecto
grave. Este relato se intitula El Breve del Becerro de Oro, que
descubre el
|milagro más raro de la naturaleza: a saber:
cómo, por medio de una pequeñísima porcion de piedra filosofal, fué
trasformado un gran trozo de plomo en oro purísimo i
resplandeciente, en la Haya, año de 1666'
El papa Juan XXII, de quien se dice dejó 18 millones de florines
en oro i en piedras preciosas, en una obra que se le
atribu
|ye, dice que había producido él barras de oro, cada
una de las cuales pesaba 100 Iibras. Varios reyes de Inglaterra
espidieron decretos en favor de los alquimistas, a quienes el vulgo
perseguía por atribuirles pactos con el espiritu maligno. Los
mahometanos han sido siempre grandes astrólogos. Catalina de
Medicis se servia siempre de éstos.
El celebre alquimista Paracelso verificó curas maravillosas.
"Cualesquiera que hayan sido las de la persistencia do la
humanidad, por siglos enteros i en países diferentes, en lo que se
refiere & estos prodijios, es innegable que han debido ser
algunas que merecen respeto . En cuanto a mí, tengo que, aparte del
papel que desempeñasen de la ciencia, secretos hoy vulgarizados, la
doble vista magnetica era lo principal, al menos no tocante a la
adivinación i a lo que se creía que comunicación con los espíritus,
malígnos o no.
El encantador empezó sus conjuros escribiendo algunas palabras
sobre un papel, las que separé luégo cortándolas con unas tijeras.
De estas palabras el encantador dió copia a Mr. Lane.
"En seguida pidió un braserillo con
|carbou encendido, i
echó en él un poco de incienso i de semilla de cilantro, i dijo a
Mr. Lane que luciese entrar en un cuarto el muchacho que quisiese,
de los muchos que pasaban por la calle. Hízolo as Mr. Lane, i
habiendo colocado el majíco el braserillo en el centro del cuarto,
cojió la mano derecha del muchacho i dibujo en la palma de ésta un
diagrama, en el centro del cual puso una gota de tinta del tamaño
de una bala de pistola.
"En aquel momento, yá el cuarto estaba lleno de humo, producido
éste por los perfumes echados en el brasero. El majico murmuró
entónces algunas palabras misteriosas, i arrojó a las llamas
algunos de los pedazos de papel que habia cortado con las tijeras;
otros, en donde habia escrito algunas palabras del Coran, colocó en
el gorro del muchacho, al que no habia soltado, pues le tenia
cojida la mano es donde le habia pintado el díagrama. Hecho esto,
preguntó al muchacho si veía algo en la gota de tinta, i éste le
respondió que no veía nada. Un momento despues el muchacho empozó a
temblar, i dijo que veía en la gota de tinta un hombre que estaba
barriendo el suelo. El májico le dijo entónces -'Cuando-el hombre
acabe de barrer, avisame.' Pasó un rato i el muchacho dijo: - 'Yá
concluyó el hombre,' Mandó entónces el májico al muchacho que p
diese una bandera, i pedida ésta, se rió una bandera roja en la
gota de tinta. Despues de la bandera roja, aparecieron siete
banderas más, las cuales fué describiendo el muchacho con mucha
naturalidad i exactitud. - de ahora la tienda del Sultan,' dijo el
májico'; el muchacho se despipidió, i dijo al
|rato 'Varios
hombres han traido aria tienda de campaña mui grande, de color
verde, i la están alzando yá está…alzada : -' Ahora, dijo el
májico, 'mánda que vengan soldados i que acampen al rededor de la
tienda del Saltan.' El muchacho obedeció, i de pronto dijo:-.--'Veo
muchos soldados alzando sus tiendas.... yá están alzadas.'- - Di
ahora; dijo el májico, que se forman los soldados en batalla.' El
muchacho obedeció; luégo dijo: -' YA están formados.'
"En este punto, el májico habia echado yá en el brasero cuatro de
los papelitos cortados; i al hacer lo mismo con el quinto,
dijo:
-'Mánda ahora que traigan un toro.' El muchacho obedeció i dijo
:--' Veo que traen un toro ; es rojo ; cuatro hombres tiran de él i
otros cuatro lo van arriando.'-'Mánda matarlo, cortarlo en pedazos
i poner la carne en cacerolas, para quela guisen i se la asoman los
soldados.'El muchacho dió todas esas órdones i todas fueron
obedecidas; el májico le preguntó despues qué veía, i el muchacho
le contestó que veía al Sultan, quien habia venido montado en un
caballo cayo, se habia desmontado i habia entrado en la tienda, en
donde tomó el café con sus oficiales.
"El májico preguntó entónces a Mr. Lane si deseaba que el muchacho
viese alguna persona determinada, viviese o nó esa persona. Mr.
Lane nombré a lord Nelson, de quien el muchacho no habia oído
hablar nunca, i nombre que costó mucho trabajo hacerle pronunciar
bién. A poco rato dijo el muchacho que veía un hombre vestido de
azul turquí ¡manco del brazo izquierdo. Despues añadió:
-'No le falta el brazo; es que lo tiene doblado sobre el pecho.'
Era verdad que lord Nelson llevaba la manga vacía de su casaca
sujeta al pecho, pero no era que le faltase e? brazo izquierdo sino
-el derecho. Mr. Lane preguntó al májico
|
|si
los
objetos aparecian en la gota de tinta lo mismo que en un espejo el
májico dijo que sí. Entónces Mr. Lane comprendió porqué el muchacho
se habia equivocado, pues todo lo que está a la derecha aparece a
la izquierda de los espejos.
|
|
"En alguna ocasion, un caballero inglés que se hallaba presente
trató de burlarse de los májicos del Cairo,
|i dijo que no
creía nada si no se le daba una descripción completa de su padre, a
quien nadie conocia allí,
|
|i
que no habia salido
|nunca de su país. El muchacho que servia por el momento de
ausiliar en lo esperimentos, obedeciendo al mandato del májico,
dijo que veía un hombre con ante ojos, de su edad, vestido con
traje de tal clase, i con un pié levantado hacia atrás, a causa de
una anquilósis. El incrédulo quedó entónces convencido, i dijo que
la anquilósis la sufría su padre de resultas de una caida de a
caballo en una cacería
"Estos hechos están afirmados, además, por el testimonio del
célebre viajero Laborde, por el de lord Prudhoc, por el del mayor
Félix, por el de Mr. Salt, Cónsul inglés en el Cairo, i por el
corresponsal mismo del.
|"Quartely Review," una de las
publicaciones periodísticas, científicas iliterarias más antiguas i
acreditadas de Lóndres. En el año XLIX de este periódico, se
refiere que un hijo del intérprete del Cónsul trances en el Cairo,
desempeñando las funciones del muchacho, vió las mismas personas en
la gota de tinta. En esta ocasion, los espectadores, entre los
cuales se hallaban Laborde i varios caballeros ingleses, pidieron
que el duque de la Riviére apareciese tambien. El duque apareció
tambien, i fué reconocido por uniforme bordado de plata. - de la
Riviére, dijo Laborde, es ciertamente el único oficial frances que
tiene ese uniforme, es el distintivo del jefe de los
monteros.
"¿Porqué no atribuir estos esperimentos a la accion magnética?
Lo que me dijo el yogui me pareció tan obvio, que lo acojí con una
confianza absoluta; i desde ese momento me dediqué a buscar los
medios de producir en mi mismo i por medio de ¡ni voluntad - en
reemplazo de los
|pases magnéticos - el estado lúcido, sin
sueño i sin otra volicion imperativa que la mía misma. Yo no quería
tener poder sobre otro para mandarle que durmiese i viese por ti,
sino tener ese poder sobre mi mismo, i entrar en el estado lúcido i
salir da él por mí mismo ver con mis propios ojos, ver estando
despierto, i sin otro esfuerzo que ¿un simple deseo. La solucion
del problema no se presentaba fácil, peto no era imposible; i en
veinte años de estudio i de esfuerzos, casi superiores a la humana
mente, señora princesa, lo he conseguido. Hé ahí mi secreto, i el
resultado de mis viajes
|por Oriente.
|"Yo no queria el contacto magnético de dos individuos, sino
el mio propio i único; i quena más quena magnetizarme i conservar
el estado normal de mi cuerpo i de mi espíritu; he alcanzado en
esto una perfeccion, que el estado magnético se produce en mí sin
dificultad, i casi sin esfuerzo. He logrado subyugar mi alma
completamente, i cuando quiero le digo
|dormid, como
los magnetizadores cuando se trata de otros, sino
|ved.
Ella me obedece, i yo veo todo lo que quiero, tanto al traves de
los cuerpos opacos, como al traves de las más grandes distancias.
Para mí no está oculto lo que está en lo hondo de las motañas, ni
en el seno de los mares,... Os digo más, preciosa señora:
"leo en la frente de los hombres su pensamientos más recónditos, i,
para mí, el corazón humano no tiene secretos :. -. sabré, empero,
deciros si ésta es una felicidad o una desgracia ; salvo, sí, que
es a ello a lo que debo el veros siempre que quiero, el seguiros a
dondequiera que vais, í el estar siempre junto de vos.... Para mi
alma. hai yá distancias ni sombras."
Al llegar a este pasaje del curioso libro del Sabio, pasaje desde
luego mui interesante, lady Agatha cerró el libro i quedó sumida en
una meditacion estraña. Durante ésta, suspiré unas cuántas veces, ¡
unas cuántas veces tambien rodaron desde sus mejillas hasta el
suele algunas lágrimas, grandes como perlas, muestra inequivoca de
un dolor profundo. En seguida esclamó:
-Que él poseía un
|poder sobrenatural, no era un secreto para
mi, pero sí lo era el que amase. .. Oh, Dios mio! ¿Cómo será capaz
de amar ese hombre tan poderoso, tan varonil i tan
intelijente?.
Despues de algunos minutos do dolor i meditacion, lady Agatha
continué su lectura. El escrito de Mr. Wise contenía, ademas, lo
que sigue:
"La ambición del hombre, señora mía, un mar sin fondo i sin
orillas. No bien habia alcanzado yo el terrible poder magnético que
hoi ejerzo sobre mí mismo, cuando empeze a creerme en posesion de
una fuerza capaz do poner a mí alcance todos los secretos i la
maravillas del mundo inmaterial, i mientras otros buscaban los
espíritus en jeneral,me consagré yo a buscar a Satanás, en
particular. Hallarlo, equivalia para mi a ceder al eslabon
principal de la cadena. Acaso me observareis que porqu6 no preferí
buscar a Dios; mas oh, señora Dios está en todas partes en el sol,
en el océano, en la flor, en el infinito i en la larva; Dios está
al alcance do nuestros ojos i de nuestras manos; con Dios no se
puede jugar. A Dios se le puede comprender, pero no se puede
esplicar. Se puede estar faz a faz de Satanás, pero no se puede
estar faz a faz de Dios... -
"Pues bien, lié aquí el resultado de investigaciones, que no es
más ni ménos que lo que todos saben. Hablo por mí i copio de los
sabios. El principe de los espíritus malos, llamado vulgarmente
|Diablo, era conocido cutre los caldeos con el nombro de
|Bélzebd. entre los hebreos -con el de
|Lucifer, entre
los persas con el de
|Arimanio en las Sagradas Escrituras con
el de
|Salanós.
"Casi todas las reliliones orientales admiran, i aún admiten,
un órden de espíritus, de los cuales unos son tenidos como
|buenos i otros corno
|malos, segun las influencias o
las obras que se les atribuian. Shivu era el jefe de estos
espíritus en la mitolojia indostánica. Zoroastro, en la suya, llamó
Arimaiúo al espíritu malo i Oromazes al bueno. Los griegos
|no ¿dimitieron en su mitolojia espíritus malos. Los hebreos
tomaron de los ejipcios, para admitirlo en su creencia, al Diablo,
i le dieron el nombre de Belzebú. Estos misnios, despues de su
cantidad en Babilonia unieron al impuro Belzebú, cuyo aliento
esparcia la peste, con
|Belial, deidad soberbia que reinaba
en el infierno; con
|Belial, seductor de los hombres ; con
|Lucifer, que vivia en las llamas i era él mismo todo fuego;
¡ con
|Asmodeo, espíritu malo de los mientos, quien habia
matado en una cama nupcial, sucesivamente, los siete maridos de la
sobrina de Tobías. En una palabra, no hube espíritu malo, de pueblo
alguno o de cosmogonía, que los judios no trasfundiesen en su
|Satanás. De entonces acá, todo lo malo, en lo moral i en lo
físico, se ha atribuido a esta deidad i a sus lejiones. Las
enfermedad de mismas se-ha esplicado por la presencia de los malos
espíritus en el cuerpo de los individuos, i los epilépticos i otros
eran tenidos
-por endemoniados. Jesús mismo encontró un demoniaco que tenia
metidos en el cuerpo nada menos que 2,000 espíritus malos, los que,
su órden, se metieron en dos mil cerdos. I estos en su
desesperacion se arrojaron en el mar, i se ahogaron.
"En la lei de Gracia se representa a Satanás con un numeroso
ejército, ánjel primeramente glorioso en el cielo i después
rebelde i Dios, quien lo arrojó, a fuerza de armas, los infierno,
con todos los ánjeles que habian seguido su criminal bandera.
Desterrado Satanás del cielo, juré persecucion i muerte a todas las
cosas i personas buenas, valido de su vasta capacidad i de su poder
anjélico, i estimulado por la envidia, que es el sentimiento que lo
domina. Por eso hizo pecar a nuestros primeros padres; por eso
quiso tentar al Hijo de Dios en el desierto.
"Estas doctrinas, que hallamos en los Evanjelios referentes a
Satanás, principiaron a desfigurarse en el cuarto siglo en la
Iglesia por los anacoretas de la Tebaida, i así desfiguradas se
estendieron por Grecia, por España, por Italia i otros pueblos
cristianos de Europa. Los primeros ermitaños fueron por lo comun
hombres rudos i ociosos, cuya imajinacion, escitada en la soledad
por el ayuno, la penitencia i el repetido ataque de las pasiones,
dieron en atribuir al Diablo lo que era efecto de causas mui
diversas. Entre todos los presuntos perseguidos por el Demonio,
ninguno tan notable como san Antonio Abad, a quien el Espíritu
maligno, a fin de destruir su virtud, visitaba bajo la forma de un
leon hambriento, de una serpiente i bajo otras, entre las cuales
figura, como la más temible, la de una jóven mui hermosa. San
Francisco i otros relijiosos fueron tambien objeto de las
persecuciones diabólicas, pero supieron vencerlas azotándose,
echándose en agua fria, o revolcándose, desnudos, sobre las zarzas.
Sinembaro, todo esto tiene hoi una explicación fisiolójica.
Sabido es que esta hechicera, por medio de, un espíritu familiar,
trajo del otro mundo
|
|aquel profeta, para que
reprendiese a Saúl, i para que le anunciase su muerte i la de sus
hijos.
"Satan, en hebreo, significaba
|adversario.
"En cuanto a mí, yo no he hallado a Satanás en ninguna parte
ni bajo ninguna forma, por lo que creo que él no es otra cosa que
una personificacion figurada del mal, comun a todos los pueblos
|i a todas las épocas del mundo.
"Ni en la cumbre de las altas montañas, ni en el haz de los mares
salvajes, he hallado las huellas de su paso; menos aún he
encontrado los vestijios de su residencia, De noche, entre las
ruinas de-los templos de todas las relijiones conocidas, al pié de
los altares a él levantados o por él destruidos, sólo o acompañado
de los ministros más venerables de los más opuestos cultos, lo he
llamado, lo he invocado, i nunca me ha respondido. ¿En dónde está,
pues? ¿En dónde puede encontrársele sino más allá de la atmósfera
de la tierra o en los viejos i oscuros abismos del cáos?
Sinembargo, hasta allá mismo lo habia seguido, gracias al poder,
casi infinito de mi doble vista; pero lo he seguido en rano. Los
ojos de mi alma se han perdido siempre en las oscuridades de una
eterna noche,
|i se ha apoderado de mi el pavor consiguiente,
en un mortal, a la temeridad que me arrastraba. ... Si yo pudiera
abrir los ojos i ver el infinito; si yo pudiera abrir los ojos y
ver el sol, tal cual el sol, tambien querría entrar en los
alcázares inmortales, tambien querría penetrar en la mansión de
Dios i se repetiría conmigo la tragedia de Icaro…Pedid por
mí, señora princesa;
Convengo en que para ellos no haya distancias, muros ni tiempo;
pero ¿ podrán andar, a su voluntad, por el mundo de los espíritus?.
¿Podrán conocer las miras z los secretos más íntimos del hombre? No
lo creo; no puedo creerlo. Ellos no pueden ver el alma, porque si
pudieran verja, nos la darían a conocer.... Ven, sí, el porvenir;
mas ¿podrán ver tambien el pasado ?.... ¿Podrá alcanzar la doble
vista hasta Dios?
Yo quisiera poner a Mr. Wise sobre la cabeza de la Esfinje o sobre
el ápice de la pirámide de Cheops i decirle :-"Ved, señor, con el
poder de vuestra doble vista, i decidme quiénes hicieron esos
monumentos
|i para qué.
|'Quisiera tambien llevarlo a
las grutas prehistóricas ¿I decirle
|:-" Vamos! hablad,
hombre poderoso, i decidme quién construyó estas maravillas." Haria
más: lo mandaria asistir, con su doblo vista, a la creacion del
mundo i le diría: -"Ved,
|i decidme lo que veais. Yo os
escucho, i para dibujar o para escribir lo que me dicteis, tengo el
pincel o la pluma en la mano."
Si fuera cierto lo que dice Mr.Wise, el siglo XIX sabria, en una
hora, lo que acaso no sabrán nunca los siglos, por má infinita que
sea su sucesion.... Sinembargo, el magnetismo animal
existe…
El libro del Sabio volvió, como había venido, al escritorio de su
dueño, i nadie pensó ya en él, escepto éste.