OTRA VEZ
EL LIBRO DEL SABIO
Jason habia cumplido su promesa. El libro del Sabio había sido
separado unas cuantas veces del escritorio del misterioso viajer,
para se puesto en las manos del no menos misteriosa lady Ágata; i
esta encerrada en su aposento favorito, lo habia leido con
creciente interes.
|
El libro empezaba asi:
"Viaja, me dijisteis un dia, i busca en las maravillas de la
naturaleza i en las extravagancias de los hombres, la distracción
que hace falta a tu espiritu. Consejo que fue una órden. Estoi
viajando yá ; i anque eso
|no es
|ni puede ser un
lenitivo para mi amor, basta que os agrade para que yo lo haga con
gusto. Me habeis desterrado; i ya que no puedo veros ni hablares,
hago lo de siempre
|pienso en vos. Dicen que las grandes
pasiones crecen con la ausencia i que las pequeñas se acaban. Feliz
de mi, si es solo por probarme que me habeis despedido! Tengo fe
absoluta en la intensidad de mis sentimientos, i la prueba me dará
la victoria.
"Esto sentado, permitidme que, de Cuando en cuando, arranque de
mi cartera de viajes las pajinas que suelo llenar por la noche con
mis impresiones del dia. Nada nuevo ni bello hallareis en ellas;
pero, en fin, yo las escribo pensando en vos - quiero decir que os
las dedico. En las ofrendas puede más l intencion que el valor.
Leed mis cartas i perdonad su incoherencia.
"He llegado al Cairo en los mamertos de la inundacion del Nilo.
Este rio, aca el más singular de la tierra, crece cada ano durante
cien dias, empezando a crecer, por lo comun, del 20 de junio al 1
de julio, e inundando el Ejipto Medio i el Delta hasta despues del
mes de setiembre. Baja en octubre, i deja en un lecho periódico,
que no abandona hasta fines de mayo, un limo fecundo al cual debo
al país su prosperidad. Como en el valle del Ejipto no llueve
nunca, el rocío africano, que es mili abundante, hace en él el
oficio del invierno.
"Cuando la inundacion no pasa de 7 1/2 metros, lo que basta para
cubrir las tierras de labor, el año os bueno i hai abundancia pero
si pasa de ahí, es perjudicial, porque el desagüe dura mas de lo
que conviene a las sementeras. Sin el Nilo, las 600 leguas de
tierra que forman su hoya, serian completamente estériles. Lo que
el rio arrastra i deja a su paso, es alúmina i carbonato de
magnesio, tan útiles para la agricultura. Se calcula que este
acarreto levanta el suelo del Ejipto 126 milímetros por siglo.
El valle del Nilo es en algunas parte hacia el Sur, tan
estrecho, que no pasa de unos centenares de metros el espacio que
separa a las dos cadenas de montañas se apartan luego hácia el
Norte, hasta una distancia de 50 leguas.
"Las cataratas del Siena son una corriente rápida del
rio,-producida por unas rocas a flor de agua,-que aunque no la
impiden, dificultan su navegacion. Despues de ellas, el Nilo corre
en un sólo cauce hasta el Delta, en donde se parte en siete brazo
si entra en el Mediterráneo. Cinco de esos brazos son si canales; i
los otros dos son corrientes de Roseta i de Damieta, que en una
antigüedad mui remota, el Ejipto debió ser un golfo, el cual fué
calido despues paulatinamente por las arenas del mar.
El Delta es un hermoso triángulo. Se atribuye el descubrimiento de
la jeometría a los ejipcios, quienes la aplicaron par medir las
heredades despues de cada inundacion; pero respecto de eso hai que
observar que los chinos, más antiguos que ellos, la conocian yá. A
propósito de tierras, os dire que los sacerdotes ejipcios decian
haber recibido de Isis o la luna- una de sus divinidades - la
propiedad do la tercera parte del territorioo ejlpcio, por la que
no cagaban ningun impuesto al Estado, aunque si cobraban diezmo
por otras tiempo del hebreo José i durante una época de
hambre,
todo el suelo del Ejipto volvió a ser propiedad esclusiva del rei,
por cesion de los partictilares.
"La causa de las inundaciones periódicasdel Nilo ha sido en todos
tiempos un problema para los sabios. Heródoto, que escribió 400
años Cintes de Cristo, atribuye éstas al calor del sol; i hoi,
despues de 2,000 años, todos estan contestes en ello, pues este
calor es el que produce las violentas, lluvias de la Abisinia, lo
mismo que las de todas las rejiones de la zona tórrida. Los coptos
i otros cristianos del dicen i creen que estas inundacione
provinen de que San Miguel
hace todos los años en el rio, el 17 de junio una gota de un
líquido sumamente formentado, que es la que lo hace crecer i
desbordarse. Es por oso por lo que los coptos llaman al 17 de junio
nocta, que en su lengua sinifica gota, i por lo que celebran, el
dia la fiesta del arcánjel.
- visité, junto al Cairo-Viejo, una mezquita donde hai un pozo
grande i cuadrado, con un pilar octágono, de granito,
el cual esta dividido en díjitos o líneas distantes entre sí como
una pulgada. Estos aljibe i pilar sirven de Nilo-metro. El agua del
rio entra en el aljibe por un canal subterráneo i marca en el
octágono la altura de a inundacion. Los oficiales que hacen las
obervaciones la trasmiten a los heraldos públicos, i éstos a la
multitud. En tiempos aiitiguos la galtura de la inundacion era un
secreto para el vuIo.
"No hai agua más dulce en el mundo que la del Nilo durante las
avenidas. Guardada en cisternas o en cántaros, no se corrompa
nunca, ni es causa de enfermedades, a pesar del mucho tiempo que se
mantiene estancada en los plantíos de arroz.
"El Nilo es mui hermoso en todas partes, pero principalmente en
las inmediaciones del Cairo.
"La fiesta de la inundacion era en otro tiempo mui esplendida; hoi
ha decaido mucho. En en el momento en que escribo, el:
Ñilo ha penetrado por calles i por plazas, i todos los habitantes
esta refujiados en los terrados. Hai un contento grande, fiestas i
entusiasmo. Por la noche, las familias se reunen embarcadas en
botes adornados con ricos tapices i mullidos cojines, i hai
iluminacion jeneral.
"Algun retardo en mi viaje no me permitió presenciar la gran
fiesta, tal como se celebra hoi; pero copio de otro viajero las
líneas que signen 'El momento de la innndacion es el de la mayor
alegría i del júbilo más espresivo que pueda imajinarse. Desciende
el bajá del castillo, acompañado do toda su corte, ¡se traslada con
gran pompa a Fostat, en donde principia el canal que atraviesa el
Cairo, i en donde se coloca bajo un magnífico pabellon, en frente
del dique. Los beyes, precedidos de una banda de música i seguidos
de sus mamelucos, forman su comitiva. Los ministros de la relijion
se presentan tambien en la en caballos ricamente enjaezados, los
habitantes, unos a pié, a caballo i algunos barcos, concurren
a solemnizar la fiesta. Las lanchas, graciosamente pintadas i
adornadas de un pasos, ostentan, con alegro pompa, banderolas de
graciosos colores. Los esquifes de las mujeres se conocen
fácilmente por su elegancia i su riqueza ; las varillas que
sostienen el quisol suelen ser doradas, a las que agregan, por
decoro, una celosía. Un silencio admirable tiene inmóbiles a todos
los concurrentes hasta el instante en que el bajá da la señal de
costumbre. Resuena entónces el aire con gritos de alegría, i con el
estrépito de trompetas, andros i otros instrumentos moriscos. Vense
al punto subir sobre el dique diversos operarios para sumerjir en
el rio una estatua de arro, que llaman la Esposa, resto del antiguo
culto dolos ejipcios, quienes consagraban una virjen al Nilo.
Despues se derriba el diquei las aguas, no hallando yá obstáculo,
se estienden libremente hácia el Gran Cairo. El virei echa en el
canal monedas do oro i de plata, i esto hace que crezca el
entusiasmo en los circunstantes, hasta el punto de parecer ebrios
de alegría. Miéntras tanto, una multitud de bailarines saltan i
brincan en la marjen del canal, i aumentan el regocijo i el júbilo
de los espectadores, con bulliciosos hiles, que, a decir verdad, no
son de los más decentes. El dia entero es de disipacion para toda
clase de personas, i hasta los más pobres se dan a la crápula.
A su resplandor, se encaminan los habitantes, en masas
numerosas, al sitio de la principal sonidad. El templo dedicado al
Nilo estaba fuera de las puertas de Tóbas, i podia ser considerado
como el edificio más bello de los muchos e aquella magnífica
metrópoli.
La luz de las lámparas dejaba ver distintamente el propilon, el
obelisco, la piramide i las estatuas colosales, todo como si fuese
el conjunto de una gran ciudad. La entrada principal a alguna
distancia de la cual se detenia el jentio, estaba iluminada con
luces tan altas
que se perdian entre las estrellas. La gran puerta del centro,
sostenida por estatuas de 60 metros de altura, se abria luégo
totalmente, i se presentaba una majestuosa procesion de sacerdotes,
en hábito pontifical, la cual marchaba al són de una música
solemne, opresiva de sentimientos humildes i suplicatorios, mui a
propósito para preparar el espíritu a la majestad de la escena que
iba a seguirse.
"La fachada del templo daba frente al rio, del cual distaba unas
500 varas. Los espectadores se colocaban en ámbos lados, con el
mayor órden, i dejando i a medio una calle espaciosa. Los
sacerdotes caminaban pareados, precedidos del pontífice sumo, i
seguidos de tina infinidad de músicos. A uno i a otro lado de los
circunstantes, i mui altos, aparecían millares de vasos de colores,
formando cifras i signos representativos de los caractéres
sacerdotales de la época. Lo sacerdotes se detenian de trecho en
trecho a contemplarlos, i a esplicar al pueblo el significado de
las inscripciones. Cuando llegaban a la orilla del rio, se metian
en un bajel magnifico, decorado con flores de loto i vistosa mente
iluminado. Navegando mansamente,j iban al centro del rio, en donde
hacian oracion, i ofertorios de mirra i de incienso. Los ejipcios
no hicieron sacrificios sangrientos hasta el tiempo de los
Tolomeo.
"Para facilitar la colocacion del gran número de forasteros que
concurrian, de todas partes, a presenciar la fiesta, se levantaban
tablados
a alguna distancia de la escena, lo que daba al golpe de vista
mucho de imponente. La brillante iluminación de la ciudad,
reflejada para multitud de columnas, de obeliscos i de colosos que
encerraban sus 100 puertas; la estraordinaria i majestuosa
elevacion del edificio destinado al culto del rio; la arrodillada
multitud, que cubria, cual una mar, un vasto espacio, en densidad
no interrumpida, i muda como la muerte misma; el porte venerable de
los sacerdotes, cubiertos de blanquísimas túnicas, i batiendo,
sobre el agua iluminada del rio, sus incensarios de oro; los
acordes no interrumpidos de la música ; i el espectáculo de una
interminable fila de bárbaros, abigarrada i promiscuamente
mezclados, cada uno de los cuales parecia un fuerte relieve, merced
a la luz i a las
sombras ; todo, daba a esta fiesta si grandiosidad
desconocida.
Cuando la ceremonia llegaba a cierto punto, cesaba de repente el
sonido de la música, al silencio profundo sucedia, gradualmente, un
murmullo ocasionado por la oracion propiciatoria, pronunciada
primero en voz baja por los sacerdotes, i repetida luégo por el
último acompañante, de modo que, poco, remedaba los sonidos
tremendos de triunfo, cuya vibracion parecia estremer toda la
ciudad i todo el reino.
"Las sacerdotes volvian al templo en el mismo órden i compostura
con que habian venido, i el resto de la noche lo pasaba el pueblo
en diversiones de toda clase."
"El Cairo está situado a média legua de la orilla oriental del
Nilo, un poco mas arriba del Delta. Antes del descubrimiento del
cabo de Buena-Esperanza, el Cairo era el emporio del comercio entro
el Asia i la Europa, i sus operaciones se estendian desde los
puntos más remotos de la India hasta las ruinas de Hércules. Hi yá
nó,
esto haya perdido mucho esplendor, a estilo asiático; esto es,
magnificos edificios en medio de barrios llenos o casuchas
miserables.
A los ricos i grandes de Oriente. cuyas casas están cercadas de
paredes altas, importa mui poco la clase de jente a su alrededor, i
basta lisonjea su orgullo el contraste que hace su opulencia con
las
privaciones i la escasez de sus vecinos. "Las calles del Cairo son
angostas i torcidas, sin empedrado, levantan de continuo una densa
polvareda.
'Los musulmanes son la jente más relijiosa que hai sobre la tierra,
í por eso el Cairo solo, , intramuros, cuenta más de trecientas
mezquitas, cerca de la cuales no se permiten edificios, ni
tiendas, ni nada que pueda tomarse corno una irreverencia a la
divinidad. Todas las mezquitas tienen retes bellísimos, de uno a
cuatró, los que, vistos de lejos, simulan una bahía llena de
buques.
El Cairo tendría unos 300,000 habitantes, pero nada de fijo se
puede afirmar sobre eso, porque los turcos no permiten que se
levanten censos de poblacion, ni llevan rejistros de nacimientos ni
de defunciones. La masa de los habitantes es árabe siguen despues
los coptos, i despues infinidad de individuos de Asia, de Africa, i
de la parte oriental de la Europa. El vestido comun del pueblo es
una camisa de algodón, blanca i basta, que les
a las rodillas, í otra de color azul o de la blanca, más
corta
ámbas por un cinto de cuero. Las mujeres de la ínfima clase llevan
estas túnicas sueltas, i ademas se cubren la cabeza con un velo mui
tupido, de color negro, el cual les baja hasta los pechos.
Para
ver, dejan dos agujeros enfronte de sus ojos. Por el contrario,
las personas ricas visten espléndidamente, de sedas i de
bordados.
"No es permitido a los pobres cabalgar, salvo que sea en burros ;
i cuando encuentran a su paso algun bojo magnate, tienen que echar
pié a tierra, mientras éste pasa. El que no hace eso, sufre una
bastonada.
- Las casas del Cairo son de mui triste apariencia esterior, por
cuanto Mahoma dispuso que ellas fueran hechas de madera, sin
adornos ni entalladuras; i todas son de una elevacion dada, pues se
ha dejado para los templos, para los hospitales i deinas obras
públicas, toda la majestad i todos los recursos de la arquitectura.
En el interior de ellas, los ricos estáis dispensados de estos
preceptos. El aspecto jeneral de las casas del Cairo es como el de
los ranchos de- las pampas o de las campiñas de Chile, de Colombia
i de Venezuela; pues, como allá, están acá construidas de barro ¡
de palos. Aún los más ricos comerciantes suelen edificar las suyas
con solo adobes.
"El esterior de una casa grande o palacio en el Cairo es una pared
do ladrillo, de seis o siete varas de alto, con otra ventanilla,
cubierta con una celosía mui espesa. La entrada es una puerta de
dos hojas, sobre grande, un balcon con o de tablitas para que
penetre la luz cuerpo de estos edificios es de de piedra, a causa
de los incendios, mui frecuentes en el Cairo, por el uso de los
braseros, utensilios que ponen en la mitad de las habitaciones para
calentarse durante los meses frios, pues no hai estufas. Lo
restante de los palacios es el interior; es magnifico por su
elegancia, su claridad, buen gusto i riqueza. Los patios son, por
lo comun, espaciosos, enlosados con mármoles de colores, o
cubiertos con finísimas esteras de Siria, pues en el Cairo no
llueve nunca. Sobre. los patios hai azoteas de balaustradas
hermosas, galerías i alcobas ricamente pintadas, a cuyos pis so ven
bellos cuadros do flores i cohininas delgadas, de estilo arábigo,
soportando el balconaje, que sale más de un metro de largo.
El código civil mahometano declara pecador contra Dios, al hombre
que rehusa el agua a su vecino. El que descubre un manantial o abro
un pozo, se hace dueño del suelo en donde esté ese manantial o ese
pozo i el que fabrica un acueducto, es honrado o santo despues de
su muerte.
"En las piezas bajas de las casas están la espensa, las
habitaciones de los criados y las oficinas .Una escalera ancha,
conduce al salon o corredor, el cual mira hácia el patio, i sirve
de antecámara de las habitaciones del dueño del palacio. Este
corredor se estiende,
a veces, hasta por dos o tres lados del patio. "En él están los
criados i los que tienen negocios con el jefe de la casa, jentes
que se distraen fumando hasta que les llega el turno do ser
recibidas.
"Las paredes de las casas son de madera i están pintadas de
arabescos, para lo cual emplean el verde, el azul, el amarillo i el
rojo.
"En el seundo piso, las casas están divididas con lumia exactitud:
cierto número de piezas, llamadas salerntic, están destinadas para
el señor i sus hijos, i a ellas tienen acceso los criados varones,
i en ellas son recibidas las visitas. Otra porcion de piezas forman
el harem, en donde viven las mujeres.
"La idea, muí jeneral entre los europeos, de que las mujeres de
Oriente están condenadas al encierro, es errónea: - Ejipto, al
menos, no es así. La leí de Mahoma sí les manda que no se dejen ver
el rostro do los hombres,- escepto de sus padres, sus esposos i de
sus hijos,-i por eso usan velo, i por eso está prohibida la entrada
en los harenes, hasta a los eclavos mismos del servicio doméstico.
Las mujeres casadas fuman casi tanto como sus maridos, i todas son
mui aseadas. La educacion de sus hijo, i los quehaceres do la casa,
constituyen sus ocupaciones habituales. En los ratos de ocio, hacen
bordados de gran precio, o se visten entre si con mucha frecuencia,
para hacer alarde de sus trajes, para conversas i contarse
historias, a las que son mui aficionadas. Las que son ricas no
andan a pié sino en borrico, en silla alta i ancha, sobre la cual
se colocan a la jineta, descansando los piés sobre estribos. Un
criado lleva del rosal la cabalgadura. Aunque tienen los ojos mui
negros, se tiñen los párpados i las pestañas con un tinte llar mado
klso4 uso que debe de ser mui antiguo, i pues se han hallado
vasijas, con esta sustancia, en sepulcros de ahora muchos siglos.
Tambien se tiñen las manos con unas hojas que dan un color verde o
azul, como suelen hacerlo los marineros.
"Las señoras no frecuentan las tiendas. De lo que necesitan, las
proveen las vendedoras ambulantes, quienes recorren los harenes
llevando consigo sus mercancías. Estas vendedoras hacen tambien el
oficio de noticieras i de casamenteras entre sus parroquianas, a
quienes hablan de l virtud i de la hermosura, respectivamente, de
las personas que han entrado en la edad núbil.
"Es deshonroso para las jóvenes permanecer solteras, cuando están
en edad de tomar estado i tienen los recursos necesarios para
soportarlo. Jeneralmente son las madres las que dirijen la eleccion
de los novios. Convenidos éstos, se presenta un amigo o un pariente
al padre de la jóven, i ajusta con él, segun el rango de la
familia, el precio de la novia. Despues se paga la mitad de ese
precio, i se solemniza el acto con ciertas ceremonias, entre ellas
la de recitar el primer capitulo del Coran. El padre da luégo una
pequeña funcion, a la que no se invita al novio, sino a lo amigos
mas íntimos, i en la cual so fija el dia de la boda. Durante los
siete dias que preceden a ésta, el jóven hace iluminar, por la
noche, la calle en donde vive, con vasos de colores, suspendidos
con cuerdas al traves de ella; decora las ventanas con vistosas
banderas, i memidea los festines. La víspera del dia de la
ceremonia tiene lugar la fiesta llamada de la cancion, a la cual se
hace concurrir gran número de músicos i de danzarinas. Al dia
siguiente el padre de la novia se avista con el novio i firman el
contrato nupcial. Se hace servir luégo una suntuosa comida;
terminada la la cual, los convidados forman una rueda i ponen
medio de ella al padre de la jóven i al novio, cojidos de las
manos. El padre recita una oracion, i dice: "Te doi a mi hija en
matrimonio, segun la leí de Dios." I el novio responde: "Recibo a
tu hija en matrimonio, segun la lei de Dios." El pudre pregunta
luégo: Aceptas a mi hija? i el novio responde: "La he aceptado yá"
El padre agrega: Dios te bendiga, i a ella" i el novio observa:
"Espero en Dios que recibiré en ella una bendicion. Se repite la
lectura del primer capitulo del Coran, siguen las congratulaciones
del caso, i termina la ceremonia.
"Un dia antes de la boda, a la cual no asiste la novia, va ésta al
baño público, alquilado esclusivamente para ella i para sus amigas.
La conducen bajo un dosel de seda, bordado, que llevan cuatro
hombres, acompañados de bandas de música i de comparsas, quienes
ejecutan pruebas i finjen combates. De regreso del baño, coje la
novia un pedazo grande de hena, i yendo Inicia donde están los
circunstantes, solícita de cada uno de ellos una dádiva en
metálico. Los circunstantes le dan, cada uno, una monedita, la que
ponen en el hena. De ahí las toma la novia al concluir, para
ponérselas en las manos i en los piés. La noche en que se ejecuta
esta ceremonia, se llama "Noche del hena"
"Al dia siguiente, miéntras el novio está en el banquete de boda
con sus amigos, la novia se encamina a la casa de su futuro dueño,
i entra en el liaren, hasta cuya puerta la acompaña sus amigas.
Momentos despues llega el novio, i ofrece dinero a su mujer porque
se deje ver el rostro. Ella se niega, i él porfía; al fin cede la
esposa, i era sea ésta bella o nó, como el enlace está hecho, dice
el marido 'En nombre de Dios, el misericordioso i el benévolo,
bendita sea esta noche!' La esposa responde 'Dios te bendiga!' Las
mujeres estacionadas en la puerta prorumpen entonces en gritos de
alegría, a los que contestan otras, situadas de trecho en trecho,
hasta que el clamoreo llega a la calle i se estiende por la
vecindad. Esa es la prueba de que la novia ha sido aceptada por su
marido.
"Aunque los musulmanes pueden tener hasta cuatro mujeres, lo comun
es que se conformen con una sola. De otro modo no tendrían sosiego
doméstico.
"Las salas de las visitas carecen de adornos, pues los prohibe
el Profeta, i no se hallan en ellas sino algunos sofás i algunas
alfombras ó esteras. Las paredes están pintadas de un
color, i sobre las puertas hai inscripciones, sacadas del Coran,
en letras doradas.
Se sueIe ver tambien en algunas paredes el monograma del Sultan
reinante.
"En los aposentos particulares de los mahometanos no hai sillas,
bancos, taburetes, escabeles, mesas, estantes, cuadros ni espejos.
Los hombres se sientan en sofás, nó a la europea, sino con las
piernas cruzadas, asi, fumando sus pipas, reciben sus visitas o
despachan sus negocios. Para escribir, no usando mesa, sino que
ponen el papel sobre la rodilla, i hacen sus garabatos con una
pluma de caña.
Solo para comer dejan el sofá, pues el banquillo que les sirve de
mesa lo pone el criado, siempre, en medio de la sala. A ese
banquillo se acercan, í sentándose con las piernas cruzadas sobre
la alfombra, hacen su comida. Terminada ésta, retiran el banquillo
i se vuelven al sofá, para fumar la pipa.
"Los señores turcos, lo mismo que los rusos, tienen dormitorios i
camas. Cuando quieren dormir, se estienden en el sofá donde han
pasado el dia, i un criado les echa encima una coleha, más o ménos
pesada segun la estacion. Aunque tienen junto al sofá, en donde
pasan su vida, una tabla sujeta a la pared, i en ella las cosas de
su uso ordinario, no estiran nunca el brazo para cojerlas, sino que
llaman al criado. Para esto no emplean las campanillas. Llaman
dando palmadas.
"Las ventanas dan siempre desde el su hasta el techo, i tienen
celosías. Los cielos rasos son la parte de la casa que miran con
mas cuidado.
Las hermosas orillas del Nilo son los lugares escojidos para los
paseos de por la tarde. Estas orillas estan cubiertas de
naranjeros i de otros arboles de olor agradable y de bello
follaje, i en el rio hai siempre multitud de góndolas,
caprichosamente talladas i doradas las que lo suben o bajan a la
vela o al remo. No se ve ni una mujer por ninguna por lo cual falta
al paisaje el mas apetecido de sus adornos. Los de los turcos, los
ejipcios i los abisinios andan solitarios o en grupos de dos o
tres, pero sin hacer caso de nadie ni de nada.
A alguna distancia del Cairo esta Shubra, residencia favorita
del virei de Ejipto.
Es un palacio poco notable por su arquitectura, pero lleno de mui
bellos jardínes i de magnificas glorietas, con un gran kiosko o
adoi, el cual está reputado como una de las obras más elegantes del
injenio humano, una calle de elevados sicérnoros-árboles del
mar en Oriente-lleva a un bosque do naranjos, en medio del cual
está la brillante subIiblimé puerta del kiosko, verdadero
sitio
de delicias. Una gradería de mármol da a un cuadrángulo, adornado
con una herrmosa columnata de mármol blanco, acuyo pié hai un
pequeño lago, de limpias aguas, con barcos pintados i dorados,
amarrados con cuerdas de seda i argollas de bronce, lujo que
a la memoria a Cleopatra, antigua i mui celebre soberana del país.
La columnata terminaen la orilla del lago, en una hermosa
entrada, i hácia el centro de cada ángulo de ella hai una escalera
con cocodrilos de marmol blanco, de talla heroica, a los
lados,
que hacen de guardianes o de centinelas de aquel sitio
precioso.
En el ángulo opuesto al que ocupa la entrada, hai varias
cortinas do palio de grata con correderas, para cubrir o descubrir
las magníficas salas de los banquetes.
"Durante la fiesta del Bairan - pascua de los mahometanos- el
virei tiene i corte en Shubra. Me fué dado ver esa corte en toda su
gracia i su esplendor, i por ella me formé, aunque inexactamente,
una idea de la antigua poderosa corte de los califas de Bagdad.