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OTRA VEZ

 

EL LIBRO DEL SABIO

Jason habia cumplido su promesa. El libro del Sabio había sido separado unas cuantas veces del escritorio del misterioso viajer, para se puesto en las manos del no menos misteriosa lady Ágata; i esta encerrada en su aposento favorito, lo habia leido con creciente interes.
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El libro empezaba asi:

"Viaja, me dijisteis un dia, i busca en las maravillas de la naturaleza i en las extravagancias de los hombres, la distracción que hace falta a tu espiritu.  Consejo que fue una órden. Estoi viajando yá ; i anque eso |no es |ni puede ser un lenitivo para mi amor, basta que os agrade para que yo lo haga con gusto. Me habeis desterrado; i ya que no puedo veros ni hablares, hago lo de siempre |pienso en vos. Dicen que las grandes pasiones crecen con la ausencia i que las pequeñas se acaban. Feliz de mi, si es solo por probarme que me habeis despedido! Tengo fe absoluta en la intensidad de mis sentimientos, i la prueba me dará la victoria.

"Esto sentado, permitidme que, de Cuando en cuando, arranque de mi cartera de viajes las pajinas que suelo llenar por la noche con mis impresiones del dia. Nada nuevo ni bello hallareis en ellas; pero, en fin, yo las escribo pensando en vos - quiero decir que os las dedico. En las ofrendas puede más l intencion que el valor. Leed mis cartas i perdonad su incoherencia.


"He llegado al Cairo en los mamertos de la inundacion del Nilo. Este rio, aca el más singular de la tierra, crece cada ano durante cien dias, empezando a crecer, por lo comun, del 20 de junio al 1 de julio, e inundando el Ejipto Medio i el Delta hasta despues del mes de setiembre. Baja en octubre, i deja en un lecho periódico, que no abandona hasta fines de mayo, un limo fecundo al cual debo al país su prosperidad. Como en el valle del Ejipto no llueve nunca, el rocío africano, que es mili abundante, hace en él el oficio del invierno.
"Cuando la inundacion no pasa de 7 1/2 metros, lo que basta para cubrir las tierras de labor, el año os bueno i hai abundancia pero si pasa de ahí, es perjudicial, porque el desagüe dura mas de lo que conviene a las sementeras. Sin el Nilo, las 600 leguas de tierra que forman su hoya, serian completamente estériles. Lo que el rio arrastra i deja a su paso, es alúmina i carbonato de magnesio, tan útiles para la agricultura. Se calcula que este acarreto levanta el suelo del Ejipto 126 milímetros por siglo.

El valle del Nilo es en algunas parte hacia el Sur, tan estrecho, que no pasa de unos centenares de metros el espacio que separa a las dos cadenas de montañas se apartan luego hácia el Norte, hasta una distancia de 50 leguas.

"Las cataratas del Siena son una corriente rápida del rio,-producida por unas rocas a flor de agua,-que aunque no la impiden, dificultan su navegacion. Despues de ellas, el Nilo corre en un sólo cauce hasta el Delta, en donde se parte en siete brazo si entra en el Mediterráneo. Cinco de esos brazos son si canales; i los otros dos son corrientes de Roseta i de Damieta, que en una antigüedad mui remota, el Ejipto debió ser un golfo, el cual fué calido despues paulatinamente por las arenas del mar.
El Delta es un hermoso triángulo. Se atribuye el descubrimiento de la jeometría a los ejipcios, quienes la aplicaron par medir las heredades despues de cada inundacion; pero respecto de eso hai que observar que los chinos, más antiguos que ellos, la conocian yá. A propósito de tierras, os dire que los sacerdotes ejipcios decian haber recibido de Isis o la luna- una de sus divinidades - la propiedad do la tercera parte del territorioo ejlpcio, por la que no cagaban ningun impuesto al Estado, aunque si cobraban diezmo por  otras tiempo del hebreo José i durante una época de hambre,
todo el suelo del Ejipto volvió a ser propiedad esclusiva del rei, por cesion de los partictilares.


"La causa de las inundaciones periódicasdel Nilo ha sido en todos tiempos un problema para los sabios. Heródoto, que escribió 400 años Cintes de Cristo, atribuye éstas al calor del sol; i hoi, despues de 2,000 años, todos estan contestes en ello, pues este calor es el que produce las violentas, lluvias de la Abisinia, lo mismo que las de todas las rejiones de la zona tórrida. Los coptos i  otros cristianos del dicen i creen que estas inundacione provinen de que San Miguel
hace todos los años en el rio, el 17 de junio una gota de un líquido sumamente formentado, que es la que lo hace crecer i desbordarse. Es por oso por lo que los coptos llaman al 17 de junio nocta, que en su lengua sinifica gota, i por lo que celebran, el dia la fiesta del arcánjel.
- visité, junto al Cairo-Viejo, una mezquita donde hai un pozo grande i cuadrado, con un pilar octágono, de granito,
el cual esta dividido en díjitos o líneas distantes entre sí como una pulgada. Estos aljibe i pilar sirven de Nilo-metro. El agua del rio entra en el aljibe por un canal subterráneo i marca en el octágono la altura de a inundacion. Los oficiales que hacen las obervaciones la trasmiten a los heraldos públicos, i éstos a la multitud. En tiempos aiitiguos la galtura de la inundacion era un secreto para el vuIo.
"No hai agua más dulce en el mundo que la del Nilo durante las avenidas. Guardada en cisternas o en cántaros, no se corrompa nunca, ni es causa de enfermedades, a pesar del mucho tiempo que se mantiene estancada en los plantíos de arroz.
"El Nilo es mui hermoso en todas partes, pero principalmente en las inmediaciones del Cairo.
"La fiesta de la inundacion era en otro tiempo mui esplendida; hoi ha decaido mucho. En en el momento en que escribo, el:
Ñilo ha penetrado por calles i por plazas, i todos los habitantes esta refujiados en los terrados. Hai un contento grande, fiestas i entusiasmo. Por la noche, las familias se reunen embarcadas en botes adornados con ricos tapices i mullidos cojines, i hai iluminacion jeneral.


"Algun retardo en mi viaje no me permitió presenciar la gran fiesta, tal como se celebra hoi; pero copio de otro viajero las líneas que signen 'El momento de la innndacion es el de la mayor alegría i del júbilo más espresivo que pueda imajinarse. Desciende el bajá del castillo, acompañado do toda su corte, ¡se traslada con gran pompa a Fostat, en donde principia el canal que atraviesa el Cairo, i en donde se coloca bajo un magnífico pabellon, en frente del dique. Los beyes, precedidos de una banda de música i seguidos de sus mamelucos, forman su comitiva. Los ministros de la relijion se presentan tambien en la en caballos ricamente enjaezados, los habitantes, unos a pié, a caballo i algunos barcos, concurren
a solemnizar la fiesta. Las lanchas, graciosamente pintadas i adornadas de un pasos, ostentan, con alegro pompa, banderolas de graciosos colores. Los esquifes de las mujeres se conocen fácilmente por su elegancia i su riqueza ; las varillas que sostienen el quisol suelen ser doradas, a las que agregan, por decoro, una celosía. Un silencio admirable tiene inmóbiles a todos los concurrentes hasta el instante en que el bajá da la señal de costumbre. Resuena entónces el aire con gritos de alegría, i con el estrépito de trompetas, andros i otros instrumentos moriscos. Vense al punto subir sobre el dique diversos operarios para sumerjir en el rio una estatua de arro, que llaman la Esposa, resto del antiguo culto dolos ejipcios, quienes consagraban una virjen al Nilo. Despues se derriba el diquei las aguas, no hallando yá obstáculo, se estienden libremente hácia el Gran Cairo. El virei echa en el canal monedas do oro i de plata, i esto hace que crezca el entusiasmo en los circunstantes, hasta el punto de parecer ebrios de alegría. Miéntras tanto, una multitud de bailarines saltan i brincan en la marjen del canal, i aumentan el regocijo i el júbilo de los espectadores, con bulliciosos hiles, que, a decir verdad, no son de los más decentes. El dia entero es de disipacion para toda clase de personas, i hasta los más pobres se dan a la crápula.

A su resplandor, se encaminan los habitantes, en masas numerosas, al sitio de la principal sonidad. El templo dedicado al Nilo estaba fuera de las puertas de Tóbas, i podia ser considerado como el edificio más bello de los muchos e aquella magnífica metrópoli.
La luz de las lámparas dejaba ver distintamente el propilon, el obelisco, la piramide i las estatuas colosales, todo como si fuese el conjunto de una gran ciudad. La entrada principal a alguna distancia de la cual se detenia el jentio, estaba iluminada con luces tan altas
que se perdian entre las estrellas. La gran puerta del centro, sostenida por estatuas de 60 metros de altura, se abria luégo totalmente, i se presentaba una majestuosa procesion de sacerdotes, en hábito pontifical, la cual marchaba al són de una música solemne, opresiva de sentimientos humildes i suplicatorios, mui a propósito para preparar el espíritu a la majestad de la escena que iba a seguirse.


"La fachada del templo daba frente al rio, del cual distaba unas 500 varas. Los espectadores se colocaban en ámbos lados, con el mayor órden, i dejando i a medio una calle espaciosa. Los sacerdotes caminaban pareados, precedidos del pontífice sumo, i seguidos de tina infinidad de músicos. A uno i a otro lado de los circunstantes, i mui altos, aparecían millares de vasos de colores, formando cifras i signos representativos de los caractéres sacerdotales de la época. Lo sacerdotes se detenian de trecho en trecho a contemplarlos, i a esplicar al pueblo el significado de las inscripciones. Cuando llegaban a la orilla del rio, se metian en un bajel magnifico, decorado con flores de loto i vistosa mente iluminado. Navegando mansamente,j iban al centro del rio, en donde hacian oracion, i ofertorios de mirra i de incienso. Los ejipcios no hicieron sacrificios sangrientos hasta el tiempo de los Tolomeo.
"Para facilitar la colocacion del gran número de forasteros que concurrian, de todas partes, a presenciar la fiesta, se levantaban tablados
a alguna distancia de la escena, lo que daba al golpe de vista mucho de imponente. La brillante iluminación de la ciudad, reflejada para multitud de columnas, de obeliscos i de colosos que encerraban sus 100 puertas; la estraordinaria i majestuosa elevacion del edificio destinado al culto del rio; la arrodillada multitud, que cubria, cual una mar, un vasto espacio, en densidad no interrumpida, i muda como la muerte misma; el porte venerable de los sacerdotes, cubiertos de blanquísimas túnicas, i batiendo, sobre el agua iluminada del rio, sus incensarios de oro; los acordes no interrumpidos de la música ; i el espectáculo de una interminable fila de bárbaros, abigarrada i promiscuamente mezclados, cada uno de los cuales parecia un fuerte relieve, merced a la luz i a las
sombras ; todo, daba a esta fiesta si grandiosidad desconocida.


Cuando la ceremonia llegaba a cierto punto, cesaba de repente el sonido de la música, al silencio profundo sucedia, gradualmente, un murmullo ocasionado por la oracion propiciatoria, pronunciada primero en voz baja por los sacerdotes, i repetida luégo por el último acompañante, de modo que, poco, remedaba los sonidos tremendos de triunfo, cuya vibracion parecia estremer toda la ciudad i todo el reino.
"Las sacerdotes volvian al templo en el mismo órden i compostura con que habian venido, i el resto de la noche lo pasaba el pueblo en diversiones de toda clase."

"El Cairo está situado a média legua de la orilla oriental del Nilo, un poco mas arriba del Delta. Antes del descubrimiento del cabo de Buena-Esperanza, el Cairo era el emporio del comercio entro el Asia i la Europa, i sus operaciones se estendian desde los puntos más remotos de la India hasta las ruinas de Hércules. Hi yá nó,
esto haya perdido mucho esplendor, a estilo asiático; esto es, magnificos edificios en medio de barrios llenos o casuchas miserables.

A los ricos i grandes de Oriente. cuyas casas están cercadas de paredes altas, importa mui poco la clase de jente a su alrededor, i basta lisonjea su orgullo el contraste que hace su opulencia con las
 privaciones i la escasez de sus vecinos. "Las calles del Cairo son angostas i torcidas, sin empedrado, levantan de continuo una densa polvareda.

 


'Los musulmanes son la jente más relijiosa que hai sobre la tierra, í por eso el Cairo solo, , intramuros, cuenta más de trecientas mezquitas, cerca de la cuales no se permiten edificios, ni  tiendas, ni nada que pueda tomarse corno una irreverencia a la divinidad. Todas las mezquitas tienen retes bellísimos, de uno a cuatró, los que, vistos de lejos, simulan una bahía llena de buques.

El Cairo tendría unos 300,000 habitantes, pero nada de fijo se puede afirmar sobre eso, porque los turcos no permiten que se levanten censos de poblacion, ni llevan rejistros de nacimientos ni de defunciones. La masa de los habitantes es árabe siguen despues los coptos, i despues infinidad de individuos de Asia, de Africa, i de la parte oriental de la Europa. El vestido comun del pueblo es una camisa de algodón, blanca i basta, que les
a las rodillas, í otra de color azul o  de la blanca, más corta
ámbas por un cinto de cuero. Las mujeres de la ínfima clase llevan estas túnicas sueltas, i ademas se cubren la cabeza con un velo mui tupido, de color negro, el cual les baja hasta los pechos. Para
ver, dejan dos agujeros enfronte de sus ojos. Por el contrario, las personas ricas visten espléndidamente, de sedas i de bordados.
"No es permitido a los pobres cabalgar, salvo que sea en burros ; i cuando encuentran a su paso algun bojo magnate, tienen que echar pié a tierra, mientras éste pasa. El que no hace eso, sufre una bastonada.
- Las casas del Cairo son de mui triste apariencia esterior, por cuanto Mahoma dispuso que ellas fueran hechas de madera, sin adornos ni entalladuras; i todas son de una elevacion dada, pues se ha dejado para los templos, para los hospitales i deinas obras públicas, toda la majestad i todos los recursos de la arquitectura. En el interior de ellas, los ricos estáis dispensados de estos preceptos. El aspecto jeneral de las casas del Cairo es como el de los ranchos de- las pampas o de las campiñas de Chile, de Colombia i de Venezuela; pues, como allá, están acá construidas de barro ¡ de palos. Aún los más ricos comerciantes suelen edificar las suyas con solo adobes.
"El esterior de una casa grande o palacio en el Cairo es una pared do ladrillo, de seis o siete varas de alto, con otra ventanilla, cubierta con una celosía mui espesa. La entrada es una puerta de dos hojas, sobre grande, un balcon con o de tablitas para que penetre la luz cuerpo de estos edificios es de de piedra, a causa de los incendios, mui frecuentes en el Cairo, por el uso de los braseros, utensilios que ponen en la mitad de las habitaciones para calentarse durante los meses frios, pues no hai estufas. Lo restante de los palacios es el interior; es magnifico por su elegancia, su  claridad, buen gusto i riqueza. Los patios son, por lo comun, espaciosos, enlosados con mármoles de colores, o cubiertos con finísimas esteras de Siria, pues en el Cairo no llueve nunca. Sobre. los patios hai azoteas de balaustradas hermosas, galerías i alcobas ricamente pintadas, a cuyos pis so ven bellos cuadros do flores i cohininas delgadas, de estilo arábigo, soportando el balconaje, que sale más de un metro de largo.
El código civil mahometano declara pecador contra Dios, al hombre que rehusa el agua a su vecino. El que descubre un manantial o abro un pozo, se hace dueño del suelo en donde esté ese manantial o ese pozo i el que fabrica un acueducto, es honrado o santo despues de su muerte.
"En las piezas bajas de las casas están la espensa, las habitaciones de los criados y las oficinas .Una escalera ancha, conduce al salon o corredor, el cual mira hácia el patio, i sirve de antecámara de las habitaciones del dueño del palacio. Este corredor se estiende,
a veces, hasta por dos o tres lados del patio. "En él están los criados i los que tienen negocios con el jefe de la casa, jentes que se distraen fumando hasta que les llega el turno do ser recibidas.
"Las paredes de las casas son de madera i están pintadas de arabescos, para lo cual emplean el verde, el azul, el amarillo i el rojo.
"En el seundo piso, las casas están divididas con lumia exactitud: cierto número de piezas, llamadas salerntic, están destinadas para el señor i sus hijos, i a ellas tienen acceso los criados varones, i en ellas son recibidas las visitas. Otra porcion de piezas forman el harem, en donde viven las mujeres.

 
"La idea, muí jeneral entre los europeos, de que las mujeres de Oriente están condenadas al encierro, es errónea: - Ejipto, al menos, no es así. La leí de Mahoma sí les manda que no se dejen ver el rostro do los hombres,- escepto de sus padres, sus esposos i de sus hijos,-i por eso usan velo, i por eso está prohibida la entrada en los harenes, hasta a los eclavos mismos del servicio doméstico. Las mujeres casadas fuman casi tanto como sus maridos, i todas son mui aseadas. La educacion de sus hijo, i los quehaceres do la casa, constituyen sus ocupaciones habituales. En los ratos de ocio, hacen bordados de gran precio, o se visten entre si con mucha frecuencia, para hacer alarde de sus trajes, para conversas i contarse historias, a las que son mui aficionadas. Las que son ricas no andan a pié sino en borrico, en silla alta i ancha, sobre la cual se colocan a la jineta, descansando los piés sobre estribos. Un criado lleva del rosal la cabalgadura. Aunque tienen los ojos mui negros, se tiñen los párpados i las pestañas con un tinte llar mado klso4 uso que debe de ser mui antiguo, i pues se han hallado vasijas, con esta sustancia, en sepulcros de ahora muchos siglos. Tambien se tiñen las manos con unas hojas que dan un color verde o azul, como suelen hacerlo los marineros.
"Las señoras no frecuentan las tiendas. De lo que necesitan, las proveen las vendedoras ambulantes, quienes recorren los harenes llevando consigo sus mercancías. Estas vendedoras hacen tambien el oficio de noticieras i de casamenteras entre sus parroquianas, a quienes hablan de l virtud i de la hermosura, respectivamente, de las personas que han entrado en la edad núbil.
"Es deshonroso para las jóvenes permanecer solteras, cuando están en edad de tomar estado i tienen los recursos necesarios para soportarlo. Jeneralmente son las madres las que dirijen la eleccion de los novios. Convenidos éstos, se presenta un amigo o un pariente al padre de la jóven, i ajusta con él, segun el rango de la familia, el precio de la novia. Despues se paga la mitad de ese precio, i se solemniza el acto con ciertas ceremonias, entre ellas la de recitar el primer capitulo del Coran. El padre da luégo una pequeña funcion, a la que no se invita al novio, sino a lo amigos mas íntimos, i en la cual so fija el dia de la boda. Durante los siete dias que preceden a ésta, el jóven hace iluminar, por la noche, la calle en donde vive, con vasos de colores, suspendidos con cuerdas al traves de ella; decora las ventanas con vistosas banderas, i memidea los festines. La víspera del dia de la ceremonia tiene lugar la fiesta llamada de la cancion, a la cual se hace concurrir gran número de músicos i de danzarinas. Al dia siguiente el padre de la novia se avista con el novio i firman el contrato nupcial. Se hace servir luégo una suntuosa comida; terminada la la cual, los convidados forman una rueda i ponen
medio de ella al padre de la jóven i al novio, cojidos de las manos. El padre recita una oracion, i dice: "Te doi a mi hija en matrimonio, segun la leí de Dios." I el novio responde: "Recibo a tu hija en matrimonio, segun la lei de Dios." El pudre pregunta luégo: Aceptas a mi hija?  i el novio responde: "La he aceptado yá" El padre agrega: Dios  te bendiga, i a ella" i el novio observa: "Espero en Dios que recibiré en ella una bendicion. Se repite la lectura del primer capitulo del Coran, siguen las congratulaciones del caso, i termina la ceremonia.
"Un dia antes de la boda, a la cual no asiste la novia, va ésta al baño público, alquilado esclusivamente para ella i para sus amigas. La conducen bajo un dosel de seda, bordado, que llevan cuatro hombres, acompañados de bandas de música i de comparsas, quienes ejecutan pruebas i finjen combates. De regreso del baño, coje la novia un pedazo grande de hena, i yendo Inicia donde están los circunstantes, solícita de cada uno de ellos una dádiva en metálico. Los circunstantes le dan, cada uno, una monedita, la que ponen en el hena. De ahí las toma la novia al concluir, para ponérselas en las manos i en los piés. La noche en que se ejecuta esta ceremonia, se llama "Noche del hena"
"Al dia siguiente, miéntras el novio está en el banquete de boda con sus amigos, la novia se encamina a la casa de su futuro dueño, i entra en el liaren, hasta cuya puerta la acompaña sus amigas. Momentos despues llega el novio, i ofrece dinero a su mujer porque se deje ver el rostro. Ella se niega, i él porfía; al fin cede la esposa, i era sea ésta bella o nó, como el enlace está hecho, dice el marido 'En nombre de Dios, el misericordioso i el benévolo, bendita sea esta noche!' La esposa responde 'Dios te bendiga!' Las mujeres estacionadas en la puerta prorumpen entonces en gritos de alegría, a los que contestan otras, situadas de trecho en trecho, hasta que el clamoreo llega a la calle i se estiende por la vecindad. Esa es la prueba de que la novia ha sido aceptada por su marido.
"Aunque los musulmanes pueden tener hasta cuatro mujeres, lo comun es que se conformen con una sola. De otro modo no tendrían sosiego doméstico.
 

 "Las salas de las visitas carecen de adornos, pues los prohibe el Profeta, i no se hallan en ellas sino algunos sofás i algunas alfombras ó esteras. Las paredes están pintadas de un
 color, i sobre las puertas hai inscripciones, sacadas del Coran, en letras doradas.
Se sueIe ver tambien en algunas paredes el monograma del Sultan reinante.


"En los aposentos particulares de los mahometanos no hai sillas, bancos, taburetes, escabeles, mesas, estantes, cuadros ni espejos. Los hombres se sientan en sofás, nó a la europea, sino con las piernas cruzadas, asi, fumando sus pipas, reciben sus visitas o despachan sus negocios. Para escribir, no usando mesa, sino que ponen el papel sobre la rodilla, i hacen sus garabatos con una pluma de caña.
Solo para comer dejan el sofá, pues el banquillo que les sirve de mesa lo pone el criado, siempre, en medio de la sala. A ese banquillo se acercan, í sentándose con las piernas cruzadas sobre la alfombra, hacen su comida. Terminada ésta, retiran el banquillo i se vuelven al sofá, para fumar la pipa.
"Los señores turcos, lo mismo que los rusos, tienen dormitorios i camas. Cuando quieren dormir, se estienden en el sofá donde han pasado el dia, i un criado les echa encima una coleha, más o ménos pesada segun la estacion. Aunque tienen junto al sofá, en donde pasan su vida, una tabla sujeta a la pared, i en ella las cosas de su uso ordinario, no estiran nunca el brazo para cojerlas, sino que llaman al criado. Para esto no emplean las campanillas. Llaman dando palmadas.

 "Las ventanas dan siempre desde el su hasta el techo, i tienen celosías. Los cielos rasos son la parte de la casa que miran con mas cuidado.

Las hermosas orillas del Nilo son los lugares escojidos para los paseos de por la tarde. Estas orillas estan cubiertas de naranjeros  i de otros arboles de olor agradable y de bello follaje, i en el rio hai siempre multitud de góndolas, caprichosamente talladas i doradas las que lo suben o bajan a la vela o al remo. No se ve ni una mujer por ninguna por lo cual falta al paisaje el mas apetecido de sus adornos. Los de los turcos, los ejipcios i los abisinios andan solitarios o en grupos de dos o tres, pero sin hacer caso de nadie ni de nada.

A alguna distancia del Cairo esta Shubra, residencia favorita del virei de Ejipto.
Es un palacio poco notable por su arquitectura, pero lleno de mui bellos jardínes i de magnificas glorietas, con un gran kiosko o adoi, el cual está reputado como una de las obras más elegantes del injenio humano, una calle de elevados sicérnoros-árboles del
mar en Oriente-lleva a un bosque do naranjos, en medio del cual está la brillante subIiblimé puerta del kiosko, verdadero sitio
de delicias. Una gradería de mármol da a un cuadrángulo, adornado con una herrmosa columnata de mármol blanco, acuyo pié hai un pequeño lago, de limpias aguas, con barcos pintados i dorados, amarrados con cuerdas de seda i argollas de bronce, lujo que
a la memoria a Cleopatra, antigua i mui celebre soberana del país. La columnata terminaen la orilla del lago, en una hermosa
entrada, i hácia el centro de cada ángulo de ella hai una escalera con cocodrilos de marmol blanco, de talla heroica, a los lados,
que hacen de guardianes o de centinelas de aquel sitio precioso.

 En el ángulo opuesto al que ocupa la entrada, hai varias cortinas do palio de grata con correderas, para cubrir o descubrir las magníficas salas de los banquetes.
"Durante la fiesta del Bairan - pascua de los mahometanos- el virei tiene i corte en Shubra. Me fué dado ver esa corte en toda su gracia i su esplendor, i por ella me formé, aunque inexactamente, una idea de la antigua poderosa corte de los califas de Bagdad.

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