EL CAMARADA
DEDICATORIA.
SEÑOR DOCTOR PRÓSPERO PEREIRA GAMBA
Muy querido amigo: Por el correo de esta semana me llegó la
interesante novela que tuvo la bondad de remitirme; y por la
segunda vez he leido "LOS AMORES DE UN ESTUDIANTE" con el
entusiasmo y admiracion que me arrancan siempre las obras de
inestimable mérito. Fluidez en el estilo, gracia en la descripcion,
ingenio en la trama, nitidez en el lenguaje, y por último, una
enseñanza moral desde el principio hasta el desenlace del
argumento, he aquí los materiales que constituyen su novela, y que
han hecho de su obra una preciosa joya con que muy bien ha podido
obsequiar á su digna y estimable esposa.
No es la primera vez que usted engalana la guirnalda literaria de
Colombia con flores de valioso mérito, como la obra de que me
ocupo; pues pocos serán los que no hayan gozado al leer el poema
épico "Aquimen-Zaque," la leyenda de don "Angel Ley" y varias otras
producciones, que son un vivo testimonio del adelanto de la
literatura en nuestro pais.
Yo, pobre admirador de lo bello, sin mas timbre que mi entusiasmo
por todo aquello que le dé brillo y renombre á mi patria, no tengo
una joya digna que depositar ante las áras de la poesía, ni una
flor de delicado aroma para coronar á los génios que la ilustran.
Por ahora no tengo otro tributo para rendir á su inteligencia que
este borrajeado cuadro, pálido, incorrecto y sin mérito alguno;
triste resultado de los ensayos de mi pluma, que ajena de todo
brillo y nada acostumbrada á las perfectas descripciones cae
fatigada á sus primeros esfuerzos, como cae roto en mil fragmentos
un débil cincel á los primeros golpes del escultor.. En las paginas
de este bosquejo no encontrará ese estilo florido, ni esas
ingeniosas tramas y brillantes concepciones con que algunos
escritores saben insinuarse en el mundo literario y deleitar la
imaginacion de sus numerosos lectores.
Reciba esta prueba de afecto, júzguela como quiera, pero tenga en
cuenta que mi pobre pluma, ha hecho sus ensayos léjos de la corte,
donde el perfume y los encantos de una culta sociedad contribuyen á
porfía para la ejecucion ó elaboracion de importantes obra, fruto
de aquellos ilustrados escritores que tanto han sabido captarse las
simpatías del mundo civilizado, conmoviendo el espíritu y animando
la sociedad al eco dulce, armónico y sonoro de sus cítaras y
laúdes.
EL AUTOR.
Setiembre, de 1866.