INDICE




V.

 

DE FELIPA A ANITA,

Chiquinquirá, 22 de diciembre de 1851.

QUERIDA ANITA.-Estamos mui contentas: yo estoi que bailo en un pié, apesar de los regaños de papá i de las reservas de Carolina.

Figúrate que salgo por las mañanas a ver ordeñar, i ya tengo un ternerito que me quiere mucho i me lame las manos. Es un ternerito blanco, con la cara pintada de negro, i me lo voi a llevar para Bogotá con la madre, cueste lo que costare. Mi papá sabe mi pensamiento, i aunque al principio dijo que no, fué tanto lo que lo importuné que al fin ha dicho que sí. Muchas gracias, mi querido papá! ¿Para qué sirven esas onzas viejas que tiene guardadas, sino para darle gusto a su JUICIOSÍSIMA FELIPA? Eso es! a su negra encantadora como dice usted, cuando está de buen humor.

Figúrate Anita, que cuando vuelvo de ver mi ternerito, a mi cielo de cara pintada, salto el arroyo, i cojo rosas a manos llenas hasta me canso, i pongo mi sombrero adornado con ellas que parece una canastilla: ayer se rieron mucho cuando pasé por la plaza como disfrazada, con gargantilla, alfiler, pulseras i cinturón de rosas. No sé que dia de esos, me entró la humorada de meterme a cazadora de mariposas, i cojí muchas blancas, negras i amarillas; pero ai! una azul, grandísima, con las alas plateadas se escapó; yo corrí, la perseguí, pero me embarré las medias i los zapatos. Al regresar a casa estaba papá furioso, porque no habia vuelto a la hora del almuerzo; pero al verme tan embarrada a pesar de eso tan carialegre, no pudo contenerse i me dió un beso en la frente. Por supuesto he prometido que seré mui juiciosa, i estoi pensando en ello.

¿Qué te diré de los nidos de pajaritos que he descubierto? Figúrate sobre todos uno que hai entre unos jazmines silvestres, cerca del camino que va para Hato de Burras. Ah! qué nombre tan cansado i tan de mal tono, i puesto a una hacienda que tiene bellísimos campos! El nido está formado de pajitas i de plumas, i tiene huevos chiquirriticos, así, azulados i con unas pintas pardas primorosas. La  pájara, que me vió llegar ayer saltó a una rama, i volaba i revolaba como queriendo picarme. Alma mia! ¡quién le iba quitar sus huevitos! Habría sido un sacrilejio! No tengo corazon para esas chanzas! Todos los dias voi a ver cuando pican los polluelos la cáscara, i he de seguir observándolos hasta que alcen vuelo i se vayan a otra parte. Entónces cojeré el nido vacio para ponerlo en una de las bombas de cristal que tengo en mi gabinete. Compraré un pajarito disecado para que duerma allí,  i esa me traerá a la memoria mis paseos i travesuras por los alrededores de Chiquinquirá.

Anoche tuve que acompañar a Carolina en un duo de la Somnámbula, porque has de saber que aquí hai un piano viejo. Un piano del tiempo de la conquista, en el cual sin duda se entretendría Mr. Quesada cuando estaba cansado de cazar indios, como si fueran mariposas. No sé cómo Carolina no rebentó de la cólera, pues me propuso echarle a perder el duo, dando todas las voces discordantes. Sin embargo, dijeron que habia sido primoroso, admirable! Despues empezaron a discutir el programa de una tertulia casera, discusión para la cual tuvieron el capricho de negarme un miserable voto. No hago caso de niñerias; si sale mala, allá se las haya! Me reiré como una loca.

La tertulia será pasado mañana, cuando haya llegado Teodomiro, romántico insoportable, que aunque es mui buen mozo i mas mi primo, muele i atornilla bastante con su very well, i con citar a las noches romanas i sus viajes por el Rin. Si.

Cuando llegue a la edad de casarme, pues no he cumplido los catorce, si se me presentara uno de esos románticos, ai mi hijita! seria yo la mujer mas feliz, para tener el gusto de darles unas calabazas de marca mayor i echarlo a rodar con su spleen, con sus anteojos i con su chivera: yo pienso de otro modo: a mi no me vengan con ficciones ni con embelescos, me gusta el talento; pero con viveza i naturalidad, i sobre todo, buen jénio, i hombría de bien. Supongo que esta le sobra a Teodomiro.

Parece que basta por hoi: luego te escribiré dándote razon del baile, i de todo lo que impresione el corazon de esta tu negra que te ama mucho; pero sin pisca de romanticismo-Felipa.

P. D. Eso que digo de Quesada parece que es un chabacanismo, o anacronismo como dice papá.

anterior | índice | siguiente