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EL PORVENIR

 

A CAROLINA!

 

I

¡Quién pudiera rasgar el denso velo,

Que esconde el porvenir!

Oh! ¡quién pudiera saber si oculta un estrellado cielo,

O si en sombras envuelve una quimera!

Qué tormento es dudar! qué desconsuelo!

Vive tan solo quien viviendo espera

Sin un rayo de luz en noche oscura,

¿Quién arriba a una playa mal segura?

 

De lágrimas tal vez oculta un rio

El negro porvenir tempestuoso,

O la copa quizá que el lábio mio

Quiere libar frenético i ansioso.

¡Tal vez de algun sepulcro el mármol frio

Entre sus sombras vela misterioso,

I en vez de la sonrisa de la suerte

Llega el amargo dia de mi muerte!

 

¡Que sé yo lo que guarda entre su seno

Tan lóbrego i oscuro!...... Porfiando

Quisiera ver si es piélago sereno,

O mar que lucha en tempestad bramndo.

Si es sol que nace de esperanza lleno,

O luna que se pone menguando,

Entre el horror de la tiniebla oscura,

Como se pone el sol de la hermosura.

 

Quisiera yo saber si tu cariño,

Que como verde planta crece ahora,

Ha de acabar, como parece un niño

A quien su madre inconsolable llora.

I a eso no mas no pienses que me Ciño,

Mas quisiera saber: Oye, Señora,

(I aunque te arranque una jovial sónrisa,)

Es una voz que pasa cual la brisa.

 

Quisiera yo bajar de nuestra vida

La rápida corriente, i las arenas

De aquel inmenso mar, que se apellida

Eternidad, ya libre de cadenas,

Surcar sin dilacion…… i mi florida

Edad de amor, i la de duras penas

Por un momento contemplar ansioso,

I enternecido palpitar de gozo;

 

O palpando uno i otro desengaño

Mirar del mundo la figura vana

I deslizarse un dia, un mes, un año,

Como una sombra rápida i liviana;

I viendo tal mudanza "Nada estraño,

Decir, alzando mi cabeza ufana:

Todo es una ilusion, una quimera.

I de una nube sombra pasajera."

 

 II. 

Porque ora luces como el astro bello

Que se baña en los mares de Occidente,

Porque ora juegan con tu enhiesto cuello

Tus negras trenzas de ébano luciente,

Porque ora mata el lánguido destello

De tus ojos, i muestras la alba frente

De juventud ceñidas i frescas rosas.

I eres bella entre todas las hermosas.

 

Ah! todos le bendicen. Pero viene,

Viene pausadamente caminando

De la vejez el dia. Los colores

Se borran de tu faz, tus negros ojos

Pierden su brillo, encanecidos veo

Esos cabellos que adorara un dia,

I de tanta belleza solo queda

Quién lo dijera? una fugaz memoria.

I es que próximo estando a disolverse

El polvo busca de la madre tierra,

Ese que lo brotó seno fecundo.

 

Caen las rosas, vendabal furioso

Sus hojas barre; la risueña fuente

Convertida en raudas, o en hondo rio

Al mar se avanza i piérdese en su seno:

Bajan las sombras, se oscurece el dia, -

Que entre celajes de oro el sol se pone,

I una hueca tiniebla ocupa todo,

El campo de la luz……………………..

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