A MI MORENA
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Al señor José María Quijano Otero
Morena del alma mía,
Preciosa flor de granada;
No refrenes mis suspiros,
Vuélveme tu afecto a dar.
Mira que si no me muero
De tristeza y de pesar,
Como muere entre su nido
La paloma desgraciada
A quien cazador aleve
Le mató su prenda amada.
Bogá, Francisco, bogá,
Que aunque el llanto que tú derrames
No lo vengan a enjugar,
¡El alma que se despedaza
Necesita de llorar...!
Dulce encanto de mi vida,
Ven mi troja (21) a
calentar;
No me niegues de tus ojos
La lumbrosa claridad;
Mira que en mi pobre rancho
Reina triste soledad;
La mismita que a la muerte
De mi madre idolatrada...
De mi madre... Jé, Dios mío,
Me dan ganas de llorar;
Que el amor de madre es uno
y más grande que la mar.
Bogá, Francisco, bogá;
¡Y no olvides que la vida
Son pesares nada más...!
¡Que la dicha es puro humo,
Tú lo sabes por demás...!
No me huyas ni te espantes;
Lo que dije es por chocar;
La dicha existe, no es humo,
Está en mi estancia posada;
En mi estancia, que convida
Que provoca a
|jarochar...(22)
Allí tengo
|malibúes,(23)
Astromelias yazáhares;
Tengo lirios olorosos
y jazmín de Malabar;
En cosas de golosinas
Tengo un grande nisperal
Cocos, ciruelos, naranjos,
U n no visto platanal...
Tengo de todo, hasta tabaco,
Un ron que hace bailar .
Sólo falta tu presencia
Para este cielo
|acabalar, (24)
Que la dicha es medio simple
De una hembra sin la sal...
Bogá, Franclsco, bogá,
Porque el llanto que tú derrames
Lo va Francisca enjugar
Con la pollera de Pancho
Que le voy a regalar.
Palomita
|yullilona,(25)
Ven, arrulla en mi morada;
Vuélveme a querer, que nunca
Te volveré a maltratar;
Porque estoy resuelto ahora
A no volverte a celar ,
Ya que las mujeres son...
No digo, Francisca, nada,
Que la hiel no amarga tanto
Como amarga la verdad...
No hay poder que a la gallina
Alcance a modificar;
Si quiere querer a dos gallos
Tiene el macho que aguantar,
Y si encrespan el copete
Necesario es suplicar...
El hombre de amor está enfermo
¡Y sin gallina no hay nada...!
Bogá, Francisco, bogá;
La mujer es caprichosa,
La mujer es resabiada;
¡Nadie puede aquí en el mundo
Cambiarle su natural...!