Ficha bibliográfica
Titulo: Escaparate del biblíófilo - Año 1968
Autores: Raúl Jiménez Arango
Edición original: 1968
Edición en la biblioteca virtual: Septiembre de 2005
Notas: Artículos escritos por Raúl Jiménez Arango, para el periódico El Tiempo
Consulte y lea en línea libros completos, textos, revistas, imágenes y páginas interactivas sobre temas relacionados con Colombia.

|
| Escaparate del biblíófilo - Año 1968

Reseña del libro: Salpique de Versos



Datos bibliográficos:
Clímaco Soto Borda. Bogotá Aguila Negra Editorial 1ª CALLE REAL - 406 1912--- 17 X 12 Cmts. LXII páginas. Una hoja de índice.

Artículo escrito por Raúl Jiménez Arango, para El Tiempo, en Septiembre 15 de 1968.

Recoge este corto volumen solo una mínima parte de la producción poética de Clímaco Soto Borda. Bastante variado en el contenido, no puede sin embargo, considerarse como antológico o representativo, sino como una simple muestra, por cierto no muy feliz, del ingenio poético del autor. Incluye 43 composiciones precedidas de una breve epístola al lector ---firmada por "C. S. B." --- y la "llovizna" ---en verso--- de Alvarez Henao, que dice:
"Tu intelectual jardín apenas toco;
salpicas con tan suave y cruel cariño,
que siento desgranarse poco a poco
con la risa de un hombre a veces niño
la llovizna de lágrimas de un loco".

Comprende las siguientes poesías, de acuerdo con el índice: "El vino bueno", "Carbón", "Idilios rotos", "Silva", "La reclame", "La limosna de Luz", "Campanada", "Jamona alegre", "La copa del árbol", "Allá", "Margarita", "Colas de ratón", "La voz de los besos", "Lied", "Miserere", "¿Y qué", "¿Vive Dios?", "Soneto Rojo", "Horóscopo", "Bendito usurero", "A todo vapor", "Juegos florarles", "La calavera de oro", "Carnaval", "Paradoja", "Canas al aire", "Pas plus", "Los perfumes", "Náufragos", "Canción"; "El cucarachero", "¡Oh Cristo", "Tic"; "Confesión de boca", "Carne y hueso",. "El Dios-te-de", "Un responso al olvido", "Kodak", "Amour frappé"; "No tal", "Agua fuerte", "Mi dulcinea" y "Guitarrista". Gran parte de este material ---si no todo--- había sido ya publicado en diversos periódicos y revistas, desde años atrás. Es de suponerse que algunas composciones no vieron la luz en hojas que el mismo soto Borda fundó o dirigió, tales como "El Rayo X", "El Carnaval", "Oriente", "El Diluvio" y "La Barra".
Una noticia sobre la obra apareció en el número 219 de "El Artista", correspondiente al 15 de junio de 1912. Manifestaba:
"Salpique de versos" "Soto Borda ---y basta de elogios--- publicará próximamente un libro con el título de estas líneas. Será un verdadero manjar literario que todos debemos apresurarnos a saborear, ayudando así con nuestro contingente, no esperando que el autor nos envíe su libro con dedicatoria, ya que Soto es amigo de sus admiradores que lo somos todos, con que apresurarse a recibir con aplauso y pesetas a este hijo del ático literario".
"El Nuevo Tiempo Literario", por su parte, publicó el 26 de enero de 1913, en el número 16-3628, un comentario firmado por Eduardo Echeverría, que, después de varios párrafos floridos nos dice:
"Salpique de versos me ha traído a la memoria 'El libro de Lázaro' del inmortal Heine, obra llena de amable ironía e indefinible encanto, y no es que Soto Borda siga huella alguna, porque su espíritu inquieto e indisciplinado no se lo permitiría"… …"La aparición de 'Salpique de versos' señala un día de gala en nuestra literatura. Como los antiguos caballeros, entra al palenque armado de todas las armas y ostentando en los cuarteles de su escudo el talento y originalidad. Por demás estará aquí hablar de la popularidad de que goza el autor del libro y de la profunda simpatía que ha sabido conquistarse en toda la República. Lo anoto de paso únicamente para demostrar que 'Salpique de versos' está asegurado contra incendios y contra olvido".
Otro comentario puede leerse en el artículo necrológico de Luis María Mora, aparecido en "El Gráfico" el 23 de agosto de 1919.
Unas pocas poesías son de corta extensión, y agudo y sorpresivo contenido, por lo que bien podrían considerarse como "chispazos", género en el cual fue Soto Borda maestro indiscutible. Léase la titulada "Kodak":

"He visto tu retrato: siempre bella
con tus labios de llamas y de flores,
con tus brillantes ojos tentadores,
y tu tranquila palidez de estrella.

¡También lo vio un amigo, y cosa extraña!
aunque no te conoce; con un aire
de compasión me dijo: ---¡Qué donaire!
Juro que se parece…¡está que engaña!"