|
INDICE
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Septiembre
Octubre
Noviembre
Diciembre
|
|
|
Escaparate del biblíófilo - Año 1968
Reseña del libro: Reglamento de uniformes del ejército de la
República. 1849
Datos bibliográficos:
1849. Sello con escudo de la Nueva Granada. Bogotá, Imprenta de
Ancizar i Pardo. -- 26 x 18 Cms. 55 páginas y 2 de erratas. 26
planchas dobladas.
Artículo escrito por Raúl Jiménez Arango, para El Tiempo, en
Febrero 25 de 1968.
Este reglamento, firmado por el presidente Mosquera y su
secretario de guerra, general Joaquín M. Barriga, está constituido
por el decreto de 1º de septiembre de 1848. Tiene como fundamentos
legales los artículos 36, parte I, tratado VI, de la "Recopilación
Granadina y 1º de la ley (inicialmente decreto) de 8 de abril de
1846, que autorizaban al Poder Ejecutivo para designar los
uniformes y divisas de la fuerza armada---, y para expedir los
reglamentos correspondientes. No se trata de la primera publicación
del género hecha en el país. Como antecedente inmediato se conoce
un "Reglamento sobre uniformes y divisas para el ejército y guardia
nacional", impreso en 1843 por J. A. Cualla, en forma muy modesta y
desprovisto de ilustraciones. Un decreto del 24 de enero de 1826,
en tiempo de la Gran Colombia, concedía la misma prerrogativa al
Ejecutivo, con el objeto, entre otras cosas, de "que algunos
oficiales subalternos no intenten llevar un vestido superior a su
sueldo", y de que "los uniformes del ejército y marina serán
sencillos y económicos". No está por demás anotar que la ley de 1º
de junio de 1847, "Sobre establecimiento de un Colejio militar",
ordenaba en el artículo 9º que los alumnos del Colejio militar
usarán el uniforme i divisas (que) el Poder Ejecutivo les
señale".
El "Reglamento de Uniformes" de 1849 se divide en "Títulos y
párrafos. Los "Títulos"y los párrafos están numerados aunque no en
forma continua. En cuanto a la fijación exacta de los primeros,
sobre todo al principio, se observa cierto desorden y confusión. En
otros lugares, para mayor claridad de las innumerables materias
tratadas, hubiera sido aconsejable la inclución de subtítulos
adicionales. Más o menos, el contenido de la obra es así:
Descripción del uniforme del Estado Mayor, gran uniforme, pequeño
uniforme, efectos diversos, divisas y armamento. Montura y jaez.
Uniforme de generales en retiro y del cuerpo de Estado Mayor.
Descripción del uniforme del soldado de infantería, que comprende
túnica, sobretodo, chaqueta, pantalón, chacó, gorra de cuartel,
gastadores, colbac, y divisas de las clases y de los músicos,.
Uniforme de los oficiales de infantería y de sus divisas. Equipo,
con descripción de la cartuchera, cinturón tahalí, tirantes de
cartuchera, vaina de bayoneta, porta-fusil, y modo de colocar y
usar estos objetos. Equipo de tambores, cornetas, zapadores y
músicos. Equipo de oficiales subalternos, jefes y montados. Equipo
menor, Menaje. Uniforme de soldado de artillería. Uniforme de los
oficiales de la misma arma. Uniforme de la caballería. Uniforme de
los oficiales de la misma arma. Uniforme de la caballería, con lo
referente a vestuario, montura y divisas, y por último, vestuario
de la banda de caballería. El equipo menor describe los siguientes
objetos: mochila, morral de zapador, camisa, zapatos, botines,
corbatín, calzoncillo, tirantes, guantes, pañuelo, y saco de túnica
y de capote. El menaje, a su vez menciona accesorios como la
agujeta, la cajeta de armas, cepillos de ropa y zapatos, limpia
botones, martienete, estuche, porta-bandera, blusa y pantalón de
rancheros, armamentos y banderolas. El equipo especial para la
caballería, como es de suponerse habla de ronzal, freno, pretal,
silla, grupera, estribos, pistoleras, gualdrapa, almohadilla,
maleta, bozal, jáquima, testera, fuste, hasto, aciones, cañoneras,
cabeceras y toda clase de pasadores, hebillas y correas. Sobra
advertir que en sus respectivos lugares se describe la esclavina,
el dolman, el gabán, el pompón, el capote, las botas, la dragona,
los respiraderos, el barbiquejo, la túnica, el hacha, el biricú, la
caja, las baquetas, el porta-muslo, el mandil, los penachos,
plumajes, bandas, chapas, mascarones, presillas, golas, borlas e
infinidad de perendengues más. Todo, absolutamente todo, está
escrito y explicado con una minuciosidad desconcertante en cuanto a
materiales, colores, dimensiones, usos y categorías jerárquicas.
Las medidas, hasta para el detalle más insignificante, se hallan
determinadas en milímetros.
Al final del volumen se encuentran, dobladas, 26 planchas
ejecutadas en la litografía de Martínez Hermanos. Muchas de ellas
son de gran mérito tipográfico, y todas, incluyen letreros
explicativos e indicaciones precisas en cuanto al tamaño de los
objetos descritos. Las siete primeras corresponden al uniforme y
equipo de la infantería y las seis finales a la caballería. La
tercera plancha de la infantería comprende dos láminas. No figuran
ilustraciones correspondientes al arma de artillería, porque el
uniforme, en líneas generales, era igual al de la infantería. No
solo está representado lo relativo a la indumentaria, sino también
los equipos personal, ecuestre, de zapadores y de músico. Hoy día,
con los modelos e indicaciones del "Reglamento de Uniformes", un
sastre o un talabartero hábiles podrían reconstruir cualquiera de
las piezas con perfecta exactitud.
Varias láminas se hallan reproducidas en el Código Militar de
1881.
|