-
José María Vergara y Vergara
La siguiente autografía o
autobiografía, al decir de D. Daniel Samper Ortega retrata de cuerpo entero al más
festivo y delicado ingenio que han tenido las letras colombianas.
Se trata nada menos que del gran
hijodalgo D. José María Vergara y Vergara, primer director de la Academia Colombiana,
fundada el 10 de mayo de 1871; propulsor y animador de la cultura literaria en Santafé de
Bogotá, a mediados del siglo pasado; fundador de la célebre revista El Mosaico y
entusiasta mantenedor de la tertulia literaria bautizada con el mismo nombre; secretario
de nuestra legación en España, Francia e Inglaterra; escritor talentoso y fecundo como
pocos; compilador y editor de varios libros que hoy constituyen verdaderas curiosidades
bibliográficas; autor benemérito, entre otras obras, de la importante Historia de la
Literatura en Nueva Granada; colaborador infatigable en más de una docena de
periódicos (La Caridad, El Iris, El Museo Literario, entre otros); y, así mismo,
fundador y redactor exclusivo de las siguientes publicaciones periódicas: La Siesta
(en asocio de Rafael Pombo), El Sur, La Matricaria, El Heraldo, El Mosaico, El 20 de
Julio, El Entreacto, El Almanaque de Bogotá, El Hogar, La Fe (en unión de D. Miguel
Antonio Caro) y Revista de Bogotá. Títulos y ejecutorias más que suficientes
para que su nombre, de veras ilustre, ocupe y mantenga un sitio destacado en las páginas
de nuestra historia literaria.
José María Samper, contemporáneo y
amigo entrañable del ilustre escritor que ahora recordamos en magnífico ensayo
biográfico nos describe así los rasgos físicos de su homónimo:
Era Vergara hombre de talla bastante más
que mediana, y vigorosa y correctamente conformado; y no obstante la familiaridad de sus
maneras, llanas y afables con todos, y sus instintos y hábitos inofensivamente burlones,
tenía un aire muy distinguido, verdaderamente aristocrático, realzado por facciones
nobles pero de suaves lineamientos, por una magnífica barba, negra como sus cabellos,
abundante y graciosamente rizada, y unos ojos tan acariciadores como bellos.
Vergara y Vergara, "alma generosa,
delicada y sensible", falleció en la plenitud de su vida y de su madurez intelectual
el día 9 de marzo de 1872, es decir, hace cien años.
La autobiografía que nos ocupa, de puño
y letra de tan sobresaliente exponente del costumbrismo colombiano, vino años más tarde
a manos del presbítero José Manuel Marroquín Osorio, hijo del ex presidente Marroquín,
quien la publicó parece que por primera vez en el número 46 de la revista Santafé
y Bogotá, correspondiente al mes de octubre de 1926, de cuya publicación hemos
tomado el texto que más adelante se transcribe:
Mi autografía
I
Nací el 19 de marzo de 1831 en la casa
de esquina, una cuadra adelante de la Candelaria, al norte (vulgo, junto a Chiari). Soy,
pues, santafereño de la cepa.
II
Escuelas
. Para
aprender a leer, la de doña Cerbeleona. Condiscípulos, Margarita Merizalde, mis
hermanas, Ladislao y un bobo cuyo nombre no recuerdo. Sistema de educación: coroza y
pellizcos de monja. Para aprender a escribir, la de don Rafael Villoria. Condiscípulos,
los hijos de don Pedro Gual, los del General París, los Carrasquillas Lemas, Ignacio
Buenaventura, los Morales Montenegros, Juan Crisóstomo Llano y, probablemente, Ricardo
Carrasquilla.
III
Colegios
. Quince
días donde don Ulpiano González; tres meses en el Colegio del Rosario; seis años en el
Seminario de los jesuítas; un año de San Bartolomé; y un año en clases particulares.
Total ocho años, tres meses y quince días, durante los cuales aprendí a no poder ser
comerciante.
IV
Aventuras
. Me fui
al Sur; me enamoré de Saturia el día 12 de mayo de 1851 y me casé el 12 de febrero de
1854. Quisieron darme rejo en 1850 por godo, y palo en 1860 por rojo. Me ahogué el 22 de
diciembre de 1848, y me llevaron a la cárcel el 7 de marzo de 1861.
V
Carrera
pública
.
Secretario de Hacienda y luego de Gobierno en 1854 y 1855 en Popayán. Legislador
provincial y jefe político. Catedrático en el Seminario y Vicerrector de la Universidad:
todo esto pasó en Popayán. No hice nada bueno en todo eso; pero lo peor que hice en esa
época fue admitir un desafío; enseñar gramática griega; botar al Secretario de la
Universidad por un balcón, a causa de que me enfadaba; hacer un mal negocio con Sergio
Arboleda, y comprar una mula resabiada que me iba matando. Congresista en 1858 y 1859;
Legislador del Estado de Cundinamarca en 1859, y luego Secretario de gobierno en el mismo
año. No hice nada bueno. Me acuerdo con gusto de que me escapé con maña para no firmar
la Constitución de 1858, y de que salvé la vida de un hombre.
Tercera
época
.
Fui Secretario de Gobierno de Cundinamarca en 1861. Me acuerdo con gusto de que serví a
órdenes de justo Briceño, que es un corazón de oro y un gran carácter. Me pesa haber
tenido correspondencia oficial como Secretario con Rojas Garrido.
Cuarta época.
Soy agente comisionista, y me aprovecho de la ocasión para avisar que me encargo junto
con mi antiguo amigo y mi buen amigo Galindo, de toda clase de comisiones. Calle de
Bolivia, números 3 y 5. Precio convencional.
Como se ve, hay un punto de contacto
entre don Pacho López Aldana y yo: él terminó su carrera pública por botillero; y yo
por mandadero.
VI
Carrera de escritor. Redacté
"El Sur" en el Sur contra don Mariano Ospina en 1856; y "El Heraldo"
contra él y Julio Arboleda en 1860. Me causa disgusto acordarme de ambos periódicos,
porque me fregaron mucho la paciencia.
He sido cofundador de "El
Mosaico", y me acuerdo con gusto desde su primera página hasta la última.
VII
Obras notables
.
He limpiado tres potreros en El Bosque sin tener plata. Hice o reedifiqué una casita y me
quedó muy a mi gusto.
Obras impresas
.
Versos en varios periódicos; un alegato con Murillo, a favor de los godos; Memorias sobre
la Literatura de la Nueva Granada (que es lo que más quiero); artículos de costumbres,
por costumbre de escribir artículos; necrologías, versos de encargo y sermones.
Obras manuscritas
.
"Mercedes", novela. Cuadros Políticos o "Días Históricos", desde
1849 hasta hoy. Parte del diccionario geográfico; casi todo el diccionario biográfico.
Andando, dos novelas: "Un Chismoso" y "Un odio a muerte". Discurso
sobre la generación del lenguaje; y otras barbaridades que tengo guardadas.
VIII
Gustos, amistades, costumbres,
ambición, etc. Visito a Manuel, Ricardo, Chepe, Pepe, Aníbal, Briceño, M.
Pombo, con frecuencia; de vez en cuando a Valenzuela, al Padre Alpha y Benito Gaitán. Leo
a Fernán Caballero, Trueba, Chateaubriand y Don Quijote. Tomo chocolate al levantarme,
fumo tabaco y cigarrillo todo el día, como manjar blanco todos los días. Quisiera morir
donde jugué de niño.
IX
Carácter, cualidades, etc.
Soy bonachón, sencillo, muy trabajador y muy apegado a mi familia, por una
parte, entrando mis amigos entre mi familia; por otra, no sé trabajar, soy algo
inconstante en mis trabajos, pasando de uno a otro sin criterio ninguno. Soy indiscreto,
imprudente y cabeciduro, y al mismo tiempo no sé decir no o lo que es lo mismo, tengo
debilidad de carácter. He podido corregirme de mis defectos, y no lo he puesto por obra.
Resumen
Cuando tenga sesenta años seré todavía
y no pasaré de ser un buen muchacho. Mis hijos no recibirán de mí sino el
consejo de que no me imiten.
Noticias Culturales,
Instituto Caro y Cuervo, Nº 134,
Bogotá, 1º de marzo de 1972, pp. 13, 17-18.
|