Francisco Álvarez De Velasco Y Zorrilla (1647-1704)
Soneto
De los que llamamos bienes de esta vida, no hay alguno que, bien
visto, no sea falso
Si toda vida es una muerte viva,
La juventud, Aurora acelerada,
La salud, una flor del Cierzo ajada,
Y el puesto, un puesto que en el aire estriba.
Si es la nobleza luz de perspectiva,
Si es la belleza rosa deshojada,
Si es el deleite una ilusión soñada,
Si es toda dicha sombra fugitiva.
Si es el aplauso un lisonjero engaño,
Si el séquito el que al loco da el desprecio,
Si las riquezas un dinero a daño.
Salga desde hoy mi error del suyo necio,
Pues veo ya, con la luz del desengaño,
Que el humo al cobre le levanta el precio.
Nada falta para ello a mis pasiones,
ya sabe a ataúd la cama, y yo lo muestro
en que un cuerpo, que estudia en corrupciones,
ya sólo está para cadáver diestro,
seráme así el dolor en sus lecciones texto,
cátedra, libro, oyente, y maestro.