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INDICE
CREDITOS Y PRESENTACION
PROLOGO
AGUIRRE, SAUL
Las Lavanderas
ALBA, LAUREANO
Bogotá, Julio/90
ALVARADO TENORIO, HAROLD
El ultraje de los Años
AMORTEGUI, OCTAVIO
Mar Afuera
Playa
ANGEL MONTOYA, ALBERTO
Pasión Tardía
ARANGO, DANIEL
Canto a Heine
ARANGO, JOSE MANUEL
Momentos
Hay Gentes que Llegan Pisando Duro...
Ocupaciones Apacibles
Una señal
ARANGO, GONZALO
Poema a mi Sobrenada
Revolución
ARBELAEZ, FERNANDO
El Viejo de la Ciudad (1)
ARBELAEZ, JOTA MARIO
Ronda de la Muerte
ARIAS RAMIREZ, JAVIER
Autobiográfica
ARIAS, MEDARDO
Angel de la Guarda
ARTEL, JORGE
Velorio del Boga Adolescente
ARTURO, AURELIO
Morada al Sur
AYARSA DE HERRERA, EMILIA
Testamento
BEDOYA, LUIS IVAN
Punto de Partida
La Luna tan Colonizada
BENAVIDES, HORACIO
El Gato
El Cerdo
BOSSA HERAZO, DONALDO
El Jarro
BONELLS, DAVID
Segundo Anti-poema
BONNET, PIEDAD
En Consideración a la Alegría
BURGOS, ALVARO
Regimiento de Retaguardia
BURGOS LOPEZ, CAMPO RICARDO
Coles
BUSTAMANTE, JORGE
De Vilnius a Trakái con Mizhelaities
BUSTOS, ROMULO
Balada del Agua de Cacagual
CALDERON, LUIS FERNANDO
Como un Hilo Subiendo a su Ovillo
CAMACHO RAMIREZ, ARTURO
Nada es Mayor
Mujeres de otro Día
CARRANZA, EDUARDO
Epístola Mortal
CARO, GABRIEL JAIME
Nueva York, Verano...
CARRANZA, MARIA MERCEDES
Poema de los Hados
El Corazón
CASTRO SAAVEDRA, CARLOS
Epitafio
CASTAÑO, YIRAMA
Parque Nevado
CASTELLANOS, DORA
Deslumbramiento
CASTAÑO, JAIME LEON
La Muerte del Deseo
CASTILLO, OMAR
Limaduras del Sol
CHARRY LARA, FERNANDO
El Lago
Llanura de Tuluá
CHAPARRO VALDERRAMA, HUGO
En Memoria de una Torre
COBO, JUAN GUSTAVO
Poder
Apolo y Dafne
Conyugal
Poética
COTE LAMUS, EDUARDO
Estoraques
COTE, RAMON
Lenguaje
DE GREIFF, LEON
Trova de los Navíos, de Odiseo, de Calypso y de la Aventura
Canción de Sergio Stepansky
Balada de la Fórmula Definitiva y Paradojal
Envío
Señora Muerte
DEL CASTILLO, RAFAEL
Maneras de Mirar una Piedra
DEL MAR, MEIRA
Angel
DELGADO, OSCAR
Esquema de Diciembre
DIAZ GRANADOS, JOSE LUIS
Espía
ECHAVARRIA, ROGELIO
El Transeúnte (1)
ved
Polvo
Vida Corriente
En la Mesa de los Jubilados
ECHEVERRI JARAMILLO, DANIEL
Elegía a la Muerte de una Abeja
El Desertor
ECHEVERRI MEJIA, OSCAR
El Niño
ESCOBAR, ALBERTO
Cantos a la Manera Elegiaca
ESCOBAR, EDUARDO
El Tango de los Hampones
ESCOBAR HOLGUIN, RODRIGO
Ausente
ESPINOSA, GERMAN
Salmo de los Fracasados
ESPINOSA, MATILDE
Mi Sombra
La Noche sin Aroma
FITZGERALD TORRES, JOHN
Historia
FRANCO, GABRIEL JAIME
Poemas de Guerra
GAITAN DURAN, JORGE
Siesta
Cada Palabra
Si Mañana Despierto
Sé que Estoy Vivo
No Pudo la Muerte Vencerme
GALAN CASANOVA, JOHN
Regreso del Pródigo
GALLO, ORLANDO
El Odio
GAMBOA, OCTAVIO
El Paisaje
GARCIA AGUILAR, EDUARDO
Pena del Extranjero
GARAVITO, FERNANDO
Son Neto
GARCES, GUSTAVO ADOLFO
El Premio
GARCIA MAFFLA, JAIME
La Escritura
Al Poeta
Lejanías de Cico Barón
GARCIA USTA, JORGE
No hay mas cielo que este
GARCES GONZALEZ, JOSE LUIS
Inventario
GAVIRIA, VICTOR
El Poeta Vuelve a su Casa
GOMEZ, EDUARDO
A una Vieja Servidora
GOMEZ CAMPILLO, FRANCISCO JAVIER
Templo
GOMEZ JATTIN, RAUL
El Dios que Adoro
Me Defiendo
Conjuro
HENAO, RAUL
Sacerdote Huasteco
La Confesión
HERRERA GOMEZ, FERNANDO
Russian River
En un Balneario
HERNANDEZ, MANUEL
La Nostalgia
HERNANDEZ, OSCAR
Las Contadas Palabras
HOLGUIN, ANDRES
Soneto a mi Manso
HOYOS, ALBERTO
Infancia
IBARRA MERLANO, GUSTAVO
Conmemoraciones
IBAÑEZ, JAIME
El Hospital
IRIARTE, MIGUEL
Escribe tu Dolor
JARAMILLO AGUDELO, DARIO
Razones del Ausente
Arte Poética Una: La Palabra
JARAMILLO ESCOBAR, JAIME
Teoría
JARAMILLO, SAMUEL
El Murmullo del Río
JIMENEZ, CARLOS
Las Cuarenta
JIMENEZ PANESSO, DAVID
Pequeña Oda al Instante Perfecto
JURSCH DURAN, MARIO
Elegía
LEIVA, JORGE ERNESTO
Estocolmo
LEMOS, DARIO
Lluvia en la Cárcel
LEON CASTAÑO, JAIME
La Muerte del Deseo
LINERO, FERNANDO
Mis Hijos Maduran
Desde la ventana
LLANOS, ANTONIO
Oh Madre
Elegía con Música de Amor
LOZANO Y LOZANO, JUAN
Farewell
LOZANO, ORIETTA
Este Triste Animal...
LUQUE MUÑOZ, HENRY
Carta a Satán
MACIAS, LUIS FERNANDO
La Muerte de mi Abuela
MALLARINO FLOREZ, GONZALO
Los Párpados Cerrados
MANRIQUE ARDILA, JAIME
Los Lobos
MAYA, RAFAEL
Rafael Maya
La Espina
MARTIN, CARLOS
Armando Inútilmente las Palabras
MARTINEZ GONZALEZ, GUILLERMO
La Creciente
Los Muertos
MARTAN GONGORA, HELCIAS
Loa del Currulao
El Rey Pelé
MATTEI, OLGA ELENA
Beber Agua
MEDELLIN, CARLOS
Para Sembrar Colores
MEJIA VELILLA, DAVID
Nueve Estancias del Lejano Amor
MEJIA MEJIA, FERNANDO
El Sol
MEJIA VALLEJO, MANUEL
Prácticas para el Olvido
MENDIA, CIRO
Mejor Así
Cambio de Escena
En Casa
En los Funerales de un Amigo
Nada de Misereres
Discurso del Homenaje
Antes de Caer el Telón
Sacándole el Cuerpo
MENDEZ CAMACHO, MIGUEL
Para Asumir la Soledad
MIRANDA, ALVARO
Simulación de un Reino
MONTOYA TORO, JORGE
Nuevo Soneto a Cristo
MOSQUERA, ALBERTO
Del Atardecer y del Viento
De un Amor sin Interrogantes
MUTIS, ALVARO
Tríptico de La Alhambra
MUTIS, SANTIAGO
Paolo Uccello
OBREGON, CARLOS
Claustro
OCAMPO ZAMORANO, ALFREDO
Tengo una Especial Predilección...
OSPINA, WILLIAM
El Mongol
En las Mesetas del Vaupés
ORDOÑEZ, MONSERRAT
Cenicienta
ORTIZ FORERO, OMAR
La Casa
El Barrio
OSORIO, AMILCAR
Morada
PARDO GARCIA, GERMAN
El Festín
Ignorancia
Unico dueño
PAYAN ARCHER, GUILLERMO
El Tiempo, el Enemigo
PAZ OTERO, VICTOR
Textos de la Sombra
PERRY, EDMUNDO
Grupo de Trabajo
PINILLA, AUGUSTO
Poema Filosófico
POE RESTREPO, EDGAR
El Caballero de la Mano al Pecho
PORRAS, JOSE LIBARDO
Desertor
Santidad
POSADA, GLORIA
Enemigo
POTDEVIN SEGURA, PHILIP
Tengo Dos Razones
PUERTA, ANA MILENA
Oración de los Insaciables
QUESSEP, GIOVANNI
Carta Imaginaria
QUINTERO OSSA ROBINSON
La Obra de sus Manos
RENDON, FERNANDO
Historia
Cita de Mascarones
RESTREPO, ELKIN
Te Entregas...
Lo que se te Da...
En lo Banal...
Amor
RESTREPO, JUAN
Sur
La Durmiente
RIBERO, MARIO
Balada de las Cosas Perdidas
RINCON, OVIDIO
El Regreso a la Aldea
RIVERA JARAMILLO, HERNANDO
El Recuerdo
Adivinanza
ROCA, JUAN MANUEL
Canción del que Fabrica los Espejos
Epigrama del Poder
Una Carta rumbo a Gales
Biblioteca de Ciegos
RODRIGUEZ TORRES, ALVARO
Desde las Cercanías y las Distancias
RODRIGUEZ BALLESTEROS, ARMANDO
Casino
ROJAS HERAZO, HECTOR
La Casa entre los Robles
Estampa de Año Nuevo
Las Ulceras de Adán
ROJAS, JORGE
El Salmo de los Arboles
Lección del Mundo
El Agua
ROMERO, ARMANDO
Haz de Ascetas (1)
Pálidos Monjes
Incrédulo
Los Monasterios
RUIZ GOMEZ, DARIO
Mira hacia el Lado que te Hace Falta...
Aquel Dios...
RUIZ, JORGE ELIECER
Duelo
SAMPER, DARIO
Jinetes Van
SANCHEZ NIETO, EUGENIA
Vigilia
SERRANO, SAMUEL
Cuando Cese la Tormenta
SILVA, MIGUEL
Fin de Siglo
SOCARRAS, HERNANDO
Es un Repetido Licor
En Interiores
Navío la Sombra. Sólo la Sombra
Eréctico
SOTO, CARMELINA
Pretéritas
SUESCUN, NICOLAS
Memoria Colectiva
TATIS GUERRA, GUSTAVO
En esta Casa va a Nacer...
Dios
TORRES, ANABEL
El Sótano de los Descuentos
TORRES DUQUE, OSCAR
Norma Jean
TREJOS, CARLOS HECTOR
Señor Rimbaud
TURBAY TURBAY, FELIX
Reino Incierto
UMAÑA BERNAL, JOSE
José Umaña Bernal
Otoño Amigo
Ahora
URREA, RAFAEL
La Estrategia del Angel
VALENCIA, GERARDO
Las Cuatro Estaciones
VARELA, HECTOR FABIO
Exilio
VARGAS OSORIO, TOMAS
El Poeta Sueña a su Patria
VASQUEZ, RAFAEL
Primavera
VELEZ, JAIME ALBERTO
Un Pequeño Vacío
VELEZ, ALBERTO
Después del Abrazo
El Remordido
VICTORIA, LAURA
Intima
VIDALES, LUIS
Coro de los Obreros Dormidos
Le Doy mi Voto de Confianza al Día
Informe sobre la Claridad
Super-ciencia
VIEIRA, MARUJA
El Nombre de Antes
VIVAS BALCAZAR, JOSE MARIA
Unico Instante
ZALAMEA, LUIS
Los Muertos Míos
ZALAMEA, JORGE
Canto del Pobre
ZAPATA, FLOBERT
Reflexiones de una Madre acerca de la Guerra
ZIBARA, ANTONIO
Herencia de las Piedras
Larga Fatiga
El Mar de la Ciudad
Esmerada Blancura
Un lugar Determinado
ZULUAGA, BEATRIZ
Si Preguntan por mí...
ZULUAGA, FRANCISCO JAVIER
La Fuga del Amor
BIBLIOGRAFIA
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Prólogo
Este segundo volumen de la Antología de la Poesía Colombiana queincluye la Presidencia de la República en su Biblioteca Familiar esla amplia y abierta exposición de una obra —la mayor parte"en marcha"— que ofrece indicios de lastendencias de nuestro siglo. Es demasiado escasa la muestra de cadaautor para que se pueda sacar alguna conclusión en particular, perola suma de todos los poemas resalta la sensibilidad, la calidad, laevolución y la variedad de nuestra lírica.
Hemos prescindido en el libro de la clasificación de los poemaspor escuelas ("simulacros didácticos" paraBorges), en generaciones y sus "casi siempre dudosascompartimentaciones" (palabras de Cobo Borda) y de señalarprocedencias —tanto geográficas como culturales— porquecreemos que la trama o la imbricación de las diversas promociones,por su complejidad y ambigüedades, exige una perspectiva confiable,de la cual no disponemos todavía, por lo menos en lo que se refierea esta segunda mitad de siglo.
Sin embargo, para atender a una exigencia periodística ypedagógica —por el carácter de la colección en que seintegra—, el encargado del acopio de este tomo ha consideradopertinente dar aquí una idea de la conformación de los máscentrales movimientos colombianos del siglo XX, con base en susnóminas y en algunas breves citas de la mayor autoridad. Se tratade una enumeración escueta, y en orden cronológico, que intentamostrar el oleaje poético en el aparentemente quieto mar de nuestraliteratura
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(1)
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* * *
Encabalgada en los dos siglos, el XIX y el XX, la Generación delCentenario dio origen por reacción al primer grupo de escritores yartistas de nuestra centuria, denominado
|Los Nuevos como suefímera revista, que apareció en 1925. Sus integrantes teníanpredominantemente ambiciones de cambio político (uno de susdirectores fue el después Presidente Alberto Lleras) pero suspoetas ignoraron la conflictiva realidad mundial y
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la
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revolución internacional de las vanguardias y
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despuésde unos iniciales arrestos parricidas terminaron regresando a latradición y
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al escapismo, con la excepción de parte de laobra de León de Greiff y
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de Luis Vidales, en la queaparecen asomos de los ismos posteriores a la primera guerramundial. Sin embargo,
|Los Nuevos, a pesar de lasdescalificaciones que sufrieron de parte de sus sucesores, son paraArmando Romero "el grupo intelectual más importante deColombia en este siglo hasta el advenimiento de
|Mito, en ladécada del 50"
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(2)
. FernandoCharry Lara opina que "
|Los Nuevos, a pesar de loque proclamaron, fueron conformistas y tardos ante la súbitallamarada que encendían sus compañeros latinoamericanos. A laherejía y a la insolencia opusieron un tono asordinado... No podríadejarse de reconocer que el revuelo de los años 20 vino a abundar,como su similor y sus joyas falsas, en lo intrascendente yapócrifo. Pero los mejores representantes de
|Los Nuevos,terminemos poniéndolo de manifiesto, se mostraron ejemplares en laconciencia y en la dignidad de lo literario"
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(3)
. Fueron ellos: León de Greiff, RafaelMaya, Luis Vidales, José Umaña Bernal, Jorge Zalamea, Juan Lozano yLozano y, un poco al margen, Germán Pardo García, Alberto AngelMontoya y Rafael Vásquez.
Pero uno de sus más ilustres representantes, Rafael Maya, noduda en decir: "Este grupo, si bien representó unrompimiento político y literario en relación con loscentenaristas... permaneció fiel a ciertas escuelas del siglopasado, como el simbolismo y el parnasianismo franceses, por unaparte, y de otro lado a la tendencia clásica, profundamentemodificada por lo que hubo en el modernismo de más próximo a estaescuela"
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(4)
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* * *
En 1939 aparecen, como una fresca granizada lírica, los librosde
|Piedra y Cielo, nombre tomado de uno de Juan RamónJiménez, el maestro de la generación española de 1927, que tantoinfluyó en los poetas colombianos de este ciclo. El mecenas-editor,Jorge Rojas, invitó a filas a sus amigos Eduardo Carranza (quien seproclamó "orgulloso capitán de
|Piedra y Cielo, lageneración más importante de la poesía colombiana"), TomásVargas Osorio, Arturo Camacho Ramírez, Gerardo Valencia, CarlosMartín y Darío Samper (quien había pertenecido al grupúsculoamericanista y terrígeno de
|Los Bachués). Lospiedracielistas, sintonizados con movimientos internacionales delmomento, especialmente de España, México, Chile y Venezuela, fueronmirados con recelo por los bardos que los antecedían y recibieronel anatema, entre otros, de Juan Lozano, quien dijo de sus versosque "eran galimatías de confusión de palabras".Carlos Martín, el único sobreviviente del grupo, defiende a suscompañeros después de haberles hecho sus más sentidos epitafios:"
|Piedra y Cielo es la historia de una hazañapoética emprendida por un grupo de poetas nacidos entre 1908 y 1914y surgidos a la vida pública del canto de 1935 a 1940. Nutridos deidénticos o semejantes alimentos tradicionales y renovadores, lavocación lírica nos agrupó, en el término de breve tiempo, en formacoincidencial y fervorosa. Bajo signos de responsabilidad ydevoción por los valores nacionales del espíritu y la tierra asícomo por la fidelidad a un destino poético, se anudó la voluntad,la vigilia y el sueño, de ocho jóvenes cruzados, a la más viva yhermosa raíz del tiempo y de la humana historia: la hazaña de lacreación poética. Ella dio alas para que todos ellos sean conocidosen su patria y para que algunos de ellos gocen de un firmeprestigio en todo el orbe donde se habla nuestra lengua"
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(5)
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El ensayista del grupo de
|Mito Rafael Gutiérrez Girardotllama "revolución en la tradición" la de
|Piedra y Cielo, "si se la compara con el desarrollode la poesía latinoamericana nacida del Modernismo (con CésarVallejo, por ejemplo), más bien una reacción. Convirtió a Madrid enla capital de la lírica colombiana y universal... Introdujo unanueva concepción de la literatura en Colombia, pero en el fondo,ésta sólo desplazaba los acentos: de una retórica de ampulosidadacartonada, como la que cultivaba Guillermo Valencia, pasaron a unaretórica de primor ingenioso; de un mimetismo de segunda mano, comoel de Valencia, pasaron a un mimetismo más accesible, el de loespañol"
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(6)
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Juan Gustavo Cobo nos cuenta cómo se refería el chileno Pablo deRokha al piedracielismo: "Rokha se sorprende al ver cómo,durante el segundo gobierno de López Pumarejo, muchas figurasintelectuales de la clase media, que adoptan las formas académicasde la versificación caduca y que arrastran aun la marca de lacamisa negra del fascio representan una tendencia innovadora. Leasombra, una vez más, comprobar cómo la actitud académica de Piedray Cielo aparece como revolucionaria"
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(7)
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Los
|pospiedracielistas aparecieron inmediatamente, en unarelación con sus predecesores que Armando Romero califica"de alumnos a maestros". Fueron ellos FernandoCharry Lara, Andrés Holguín, Eduardo Mendoza Varela, Daniel Arango,José Constante Bolaño, Jaime Ibáñez, Ovidio Rincón, Helcías MartánGóngora, Meira Delmar, Jaime Tello, Oscar Echeverri Mejía, SaúlAguirre, Guillermo Payán Archer, Edgar Poe Restrepo, José Nieto...Eduardo Carranza los llamó
|La Generacioncita con ironía ypaternalismo no sólo porque algunos eran sus colaboradores en elsuplemento literario de El Tiempo (su propia capilla), sino porquetambién fueron generosamente acogidos en
|Generación, elsuplemento de El Colombiano de Medellín...
Jaime Ibáñez inauguró en 1944 los cuadernos de
|Cántico,que no sólo dieron a conocer las primeras obras de los principalesde estos poetas (Charry y Holguín) sino las de un huidizo ysilencioso poeta nariñense (Aurelio Arturo) a quien a vecesincluían en su grupo los piedracielistas al lado del caleño AntonioLlanos y del cartagenero Jorge Artel.
Daniel Arango, al referirse a sus compañeros y
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coetáneos,dice: "Este grupo, que oscila entre los 20 y
|
|22 años, constituye por su ardiente vocación y
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cultura, y
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la responsabilidad de sus realizaciones,un suceso literario de notoria importancia. Aparecidosinmediatamente después de
|Piedra y Cielo, estos poetas noparticipan esencialmente de lo que pudiéramos llamar su climalírico, pero han asimilado de esa brillantísima nómina las mejoresconquistas, presentando no como reacción sino comoperfeccionamiento, una equilibrada poesía que ya comienza
|
atomar
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perfiles duraderos, poemas augurales"
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(8)
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Charry Lara, el gran poeta de esta generación, "es elmás interesado en teorizar —dice Armando Romero—. Su
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aguda inteligencia y
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facilidad de poder expresarse enbella
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prosa crítica le facilita el camino a la observación yal análisis. Al defender la línea romántica se comprometía comoescritor a desbrozar
|
el camino para posibles cambiosfuturos, a la vez que se hacía consciente del gran problemaexistencial que conectaba al hombre con su medio en una épocaazarosa... Charry, por su capacidad crítica y su altura poética,establece los puntos de unión entre los integrantes de estageneración, a la vez que prepara el camino de apertura que será
|Mito"
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(9)
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* * *
En realidad, fue Charry quien mejor comprendió a los más jóvenespoetas a fines de la década del 40 (acababan de publicar susprimeros libros Jorge Gaitán Durán, Alvaro Mutis, RogelioEchavarría), los estimuló y se identificó tanto con ellos
|
que fue asimilado naturalmente a los
|
|cuadernícolas, de donde surgió
|Mito.
|Cuadernícolas fueron llamados por la revista
|Semana en 1949 todos los poetas que habían publicadocuadernos (tal vez por los de
|Cántico), libros o apenas suspoemas sueltos, como era el caso de Fernando Arbeláez, a quien ledio la carátula. Lo peyorativo del mote se reveló en la informaciónque hablaba de la incapacidad de los muchachos para hacer poesía yde su pretendida bohemia. Y se destacó gráficamente a quienes, sólopor eso, fueron considerados los integrantes del grupo
|Cuadernícola, aunque muchos más lo merecían. Fueron ellos:Fernando Charry Lara, Alvaro Mutis, Jorge Gaitán Durán, RogelioEchavarría, Guillermo Payán Archer, Jaime Ibáñez y Maruja Vieira.Gaitán Durán acogió el nombre de cuadernícolas en la
|Antologíade la Nueva Poesía Colombiana que publicó en 1949. Seis añosmás tarde fundó la revista
|Mito, a la cual invitó acolaborar a quienes después llamaría "grupo de
|Mito" la generación subsiguiente. Fue ArmandoRomero quien primero habló de sus integrantes, como un grupo, en sulibro
|Las palabras están en situación (1985). Entoncesafirmó y explicó: "En definitiva, trataremos de verificarla tesis de que los poetas del 40 plantean la ruptura másimportante a nivel generacional que se ha dado en la poesíacolombiana en este siglo, que sólo será realizado por la generaciónde
|Mito... La selección de esta nómina de
|Mito—por haber colaborado en la revista— (Fernando CharryLara, Héctor Rojas Herazo, Alvaro Mutis, Jorge Gaitán Durán,Fernando Arbeláez, Rogelio Echavarría y Eduardo Cote Lamus, enorden cronológico) no es arbitraria ni excluyente en mayor medida.Aquí están todos los que son, los que fueron los integrantes de
|Mito. Añadir poetas, sin ningún juicio crítico válido, sóloateniéndose a las proximidades generacionales, como ha hecho AndrésHolguín, es simplemente contribuir a la confusión y a la anarquía,estados casi generales en que la crítica ha mantenido a la poesíaen este país por mucho tiempo". (Los poetas a los que serefiere Romero y que Holguín incluye como de
|Mito sin serloen su
|Antología crítica (1974) son: Carlos Obregón, CarlosCastro Saavedra, Julio José Fajardo, Dora Castellanos y GabrielGarcía Márquez, "que nunca publicaron en
|Mito o quenunca escribieron un solo verso".
Armando Romero, uno de los fundadores del
|Nadaísmo enCali, termina así su ensayo: "Sólo
|Mito, quesaltará de esta situación de atraso a la posvanguardia, afirmará loencontrado en todo el esfuerzo vanguardista del siglo XX. Y es así,viendo las cosas desde esta perspectiva, como podemos comprender elporqué de la aparición en la década del 60, luego de
|Mito,del grupo
|Nadaísta, que postulará una vanguardia con treintaaños de atraso, pero que será la ruptura definitiva con todas lastradiciones intelectuales colombianas"
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(10)
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Aquí también Cobo Borda se refiere a las nuevas alternativas:"En un país que la ignoraba,
|Mito, en los finalesde la década del 50 fue la vanguardia, o sea la ruptura. Unavanguardia existencialista. Fue también, y en cierto modo, el puntode partida hacia otra cultura: no servil ni elocuente. Podríanvenir luego aventuras mucho más radicales, pero esto no sucedióasí, al menos entre nosotros. Su último número dedicado al
|Nadaísmo, muestra hasta qué punto la apertura que iniciaronera consecuente: el
|Nadaísmo fue, por cierto, la negación detodo lo que
|Mito había hecho; o mejor aún: su prolongación ycontradicción a partir de su vertiente más deletérea: el escándaloy la provocación"
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(11)
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Rubén Sierra Mejía, a su vez, se refiere "al papelrenovador que jugaron en nuestra literatura los poetas y escritoresque se agruparon en torno a la revista
|Mito. Sus siete añosde vida fueron suficientes, por la profunda influencia que ejercióen la vida nacional, para considerar que aquella publicación señalael momento en que la cultura colombiana decide instalarsedefinitivamente en la modernidad ...Tienen razón entonces quienes,después de más de treinta años de la desaparición de Mito, insistenen su importancia fundamental para comprender el movimientoposterior de la cultura colombiana"... Y más adelante:"En
|Mito comenzaron las cosas" cuentaPedro Gómez Valderrama que le dijo en alguna ocasión Gabriel GarcíaMárquez. Las generaciones posteriores —sigue SierraMejía— lo hemos sentido así. No podemos negar esa herencia,pues no se comprende el trabajo posterior si no es referido a lageneración de
|Mito".
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(12)
Finalmente —en lo que toca a lo poético en esta alternativageneracional— dice Henry Luque Muñoz en su antología
|Tamborde la Sombra, que aparece a fines de 1996:
|"Piedray Cielo tendía a la levedad,
|Mito a la afirmaciónterrestre... En
|Piedra y Cielo el drama del hombre tiende aser individual; en
|Mito entraña un sentido claramenteplural. Vemos a esta generación más enraizada en la modernidad, porsu agudo sentido de la destrucción; soñar no significa evadirse,sino ahondar en la ruina... En
|Piera y Cielo reina ciertohedonismo metafísico y en
|Mito un nihilismo esperanzado...En los piedracielistas el tema de la muerte pareciera ser más untema literario, una agreste manera de fijar contrastes; en
|Mito la conciencia de la muerte es precondición paraentender la vida, una proclamación del caos como eje de larealidad, que impone tácitamente la urgencia de rehacer la vida...Con
|Mito, el poeta dejaba de ser el héroe, a la maneraromántica, y empezaba a convertirse en el amanuense puntual ycómplice de sus contemporáneos. Reconocerse en el deterioro y ladesintegración es tarea moderna que este movimiento comprendió yaprovechó. Así, el poeta se convertía en tembloroso secretario dela ruina".
|
(13)
* * *
El
|Nadaísmo fue fundado en Medellín en 1958 —año desu escandalosa insurgencia— por Gonzalo Arango y AlbertoEscobar Angel, quienes desertaron, y por Jaime Jaramillo Escobar(X-504), Jotamario (Arbeláez), Amílcar U. (Osorio), Darío Lemos,Eduardo Escobar y Armando Romero. Fue, realmente, el único grupoque como tal se ha constituido —con manifiesto y todo— enColombia en nuestro siglo. Su influencia se regó "como unaplaga" entre la muchachada de los 60 y de la 60,especialmente en capitales departamentales y en Bogotá. No necesitóun medio de divulgación: sus escandalosos desplantes, sus"boutades" y blasfemias, su "terrorismointelectual" fue "cubierto" —odescubierto— al día y minuciosamente por toda la prensa delpaís. Oscar Collazos diría: "El
|Nadaísimo alimentócambios profundos, aunque marginales, en la vida cotidiana delpaís; fue un revulsivo moral y literario; pero sobre todo, recordóa lectores y críticos que entre el
|Modernismo finisecular yel grupo de la revista
|Mito había un vacío literario y deespíritu: la ausencia de radicales propuestasvanguardistas"
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(14)
.
También se matricularon en el
|Nadaísmo en sus comienzosMario Rivero y Elkin Restrepo, quienes hicieron mutis (conminúscula) por el foro para fundar sus propios foros. Ycontemporáneos del
|Nadaísmo (pero que "estaban enotra cosa" como diría el primero de éstos) fueron JoséManuel Arango y Darío Ruiz Gómez, quienes en Medellín fundaron larevista
|Acuarimántima, entre otras. Y en Bogotá NicolásSuescún, también entre otros.
* * *
El más
|renombrado núcleo posterior es el de la
|Generación sin Nombre, así bautizada por el poeta españolJaime Ferrán en su
|Antología de una Generación sin Nombre(1970)
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(15)
. Estos "últimospoetas colombianos" son Elkin Restrepo, William Agudelo,Henry Luque Muñoz, Alvaro Miranda, Augusto Pinilla, David Bonells(quien también fue nadaísta), Darío Jaramillo Agudelo y JuanGustavo Cobo Borda. El libro fue dedicado a Aurelio Arturo, comoreconocimiento a su maestría, ignorada —o tratada conreticencia— por sus coetáneos, pero ampliamente reconocida portodas las sucesivas generaciones.
Los mismos y otros muchachos —hasta nuestros confusosdías— son también denominados
|Generación de Golpe deDados por el colombianista norteamericano James Alstrum debidoa su contemporaneidad y a la incorporación de varios de ellos a lanómina de colaboradores de la revista fundada en 1973 por MarioRivero. Alstrum dice que "se consagró como rasgo constantede la revista una suerte de intertextualidad cosmopolita que marcatambién la obra poética de toda esta generación. Si empleamos susintegrantes (Jaime García Maffla, Darío Jaramillo Agudelo, AugustoPinilla, Giovanni Quessep, Miguel Méndez Camacho, Harold AlvaradoTenorio, María Mercedes Carranza, Juan Manuel Roca, Anabel Torres,Renata Durán y Alvaro Rodríguez) veremos que este coro polifónicoenseña que han dejado de existir en Colombia las promocioneslíricas estéticamente unidas e identificables". Y concluyeAlstrum así su capítulo en la primera
|Historia de la PoesíaColombiana (1991): "En vísperas del siglo XXI, los
|posnadaístas ya participan plenamente en el diálogointertextual del mundo. Aunque no constituyen un grupo homogéneo,reflejan circunstancias vitales de su tiempo. Su labor poética hasurgido de la confluencia temática y formal de
|Mito y el
|Nadaísmo: abierto cuestionamiento reflexivo sobre su arte enun ambiente universal para dejar de escribir poesía de entrecasa ytransformarla en un medio de expresión que exalte paradojalmentesus flaquezas... Entre las diversas voces de poetas nacidos despuésde 1950, se observa menos desencanto escéptico en comparación consus antecesores inmediatos, aunque su mayor preocupación temáticaes todavía la indagación poética. Y se han destacado a consecuenciade la publicación de sus libros (algunos premiados) los nuevospoetas de los ochenta como David Jiménez, Samuel Jaramillo,Santiago Mutis Durán, Eugenia Sánchez Nieto, Orietta Lozano,Medardo Arias, Rafael del Castillo y Ramón Cote Baraibar"
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(16)
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A su vez, María Mercedes Carranza aclara, informa y compara:"No resulta muy preciso darles a estas notas (en el
|Manual de la Literatura Colombiana (1988) el título depoesía
|posnadaísta, pues si hacemos uso de la cronología,advertiremos que varios de los poetas a los cuales habría queconsiderar como
|posnadaístas son mayores en edad que losmismos nadaístas... No se ha dado aún en el terreno de la poesíauna ruptura formal con la "escuela"
|nadaísta. En realidad, la poesía que hacen los escritores noinscritos en el grupo
|nadaísta durante las décadas de losaños 60 y 70 está vinculada de alguna manera con las propuestas del
|Nadaísmo o continúa las tendencias iniciadas por lageneración de los años 50, conocida con el nombre de
|Mito.En algunos casos, las conquistas de uno y otro grupo son utilizadasindistintamente. Cuando hablo de continuidad con relación al grupode
|Mito, tal vez como reacción al predominio de lasensibilidad y de lo sensorial en la poesía colombiana durantealgunas décadas por el influjo de los piedracielistas, lleva lapoesía a otros terrenos en los que predomina el propósito deescribir una poesía racional, en la que se da importancia a lareferencia cultural. Pero también los poetas más interesantes deesta generación, y aquí hablo de Gaitán Durán, Cote Lamus y RogelioEchavarría, introducen un elemento novedoso en nuestra poesía: elhombre visto a través de un prisma existencial, concediendo mayorinterés al hombre concreto, de carne y hueso, al existir concretoque se revela y se comprueba a través de una cotidianaconfrontación con las situaciones límite como es, por ejemplo, lamuerte.
"Frente a otras concepciones de carácter idealistadonde el hombre viene a ser la realización de una naturaleza previay común dentro de un esquema de valores e ideas preestablecidos, laimportancia de aquella otra concepción llevada al terreno denuestra poesía radica en que abre las puertas a una poesíacotidiana, cuyo ejercicio interesará a varios poetas posteriores ycuyos aciertos —valiosísimos, como en el caso de MarioRivero— serán algunos de los aportes más originales que harála poesía escrita en las dos últimas décadas"
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David Jiménez añade a los nombres mencionados antes los de MarioJursich, Orlando Gallo, Miguel Iriarte, Héctor Ignacio Rodríguez,Víctor Gaviria, Raúl Gómez Jattin, Helí Ramírez, Jaime AlbertoVélez, Jaime Manrique Ardila, Jorge Mario Echeverri, José LibardoPorras, León Gil, Carlos Vásquez y Luis Fernando Baquero. Yconcluye así: "Los caminos de la poesía hoy no pueden sersino negativos: no dice nada directamente, no es discursopropagandístico, no vende ni sirve a ningún poder, ni proclamaninguna verdad absoluta. Sin embargo, tiene su propia manera departicipar en la historia colectiva. Aunque dé la impresión de nosometerse para nada a las normas de la cultura como instituciónsocial y de crecer por su propio impulso como si obedeciese a leyesnaturales —a la respiración o a los instintos del poeta—,no es, sin embargo, culturalmente inocente. Detrás de su aparienciasalvaje o excesivamente privada y secreta, se levanta el testimoniomás revelador acerca de los conflictos y aspiraciones de unasociedad. Precisamente porque el poema sólo puede tratarlos encuanto experiencia vivida por un individuo, no en cuanto esquemageneral y abstracto, la poesía traza la línea menos insegura cuandose ha de reconocer la verdad de un sentimiento colectivo o laautenticidad de un comportamiento cultural. Pueden recorrerse todaslas demás artes, tanto como las ciencias sociales, los medios decomunicación o incluso la novela: ninguna forma de expresión haseñalado con más certera precisión lo que somos, cómo sentimos ydónde nos duele la realidad a los colombianos"
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Lo que más nos preocupa —entre las muchas falencias quepueden imputársele a esta taxonomía— es que poetas tanimportantes como los matriculados en grupos quedan marginados porno haber pertenecido a ninguno. Pero están en lo fundamental: en laAntología. La obra está adelante y por encima de este canonnominativo, la defensa de su insularidad o independencia pertenecea distintas instancias. Otros aparecen en varias promociones, aveces sin propiedad o sin buscarlo. Es, para hablar de uno y el másflagrante caso, el de Aurelio Arturo. Siendo anterior a
|Piedra yCielo, su primer cuaderno aparece en
|Cántico, su primerlibro con
|Mito, y hoy sigue siendo, según un filósofo deeste grupo, Danilo Cruz Vélez, el poeta colombiano de mayorsignificación universal después de Silva.
Entonces... ¿no es inútil tratar de atrapar a un poeta en lastelarañas de la anécdota literaria?
* * *
Ezra Pound dice que "el valor de crítico no se conocepor sus argumentaciones, sino por la calidad de lo queescoge". Pero ésta no es la antología de un crítico sinola de un poeta ("si es ello ser poeta..."). Demanera que, en este caso, el crítico no es el colector, sino ellector.
Y hasta aquí la historia. Lo que sigue es la poesía.
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|Rogelio Echavarría
1996
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Siglo xx
(De Los Nuevos hasta los másnuevos)
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1.
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Hemos tenido que prescindir de lasnotas biográficas sobre cada uno de los poetas incluidos en estaantología, debido a los límites fijados para el volumen. Pero elautor las publicará en libro aparte, que aparecerá con el título de"Quién es quién en la poesía colombiana".
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2.
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Armando Romero,
|Las palabrasestán en situación (Bogotá: Nueva Biblioteca Colombiana deCultura, Procultura, y Presidencia de la República, 1985), p.40.
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3.
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Fernando Charry Lara, "LosNuevos", en
|Manual de literatura colombiana, tomoII (Bogotá: Procultura y Planeta 1988), p. 85.
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4.
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Rafael Maya,
|Consideracionescríticas sobre la literatura colombiana (Bogotá: EditorialVoluntad, 1944), p. 112.
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5.
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Carlos Martín, "Piedra yCielo: ¿Qué se hicieron las llamas de los fuegosencendidos?", en
|Manual de literatura colombiana,tomo II (Bogotá: Procultura y Planeta 1988), p. 92.
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6.
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Rafael Gutiérrez Girardot,"La Literatura colombiana 1925-1950" en
|Manualde Historia de Colombia, Tomo III (Bogotá: Instituto Colombianode Cultura, 1980), p. 522.
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7.
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Juan Gustavo Cobo Borda,
|Poesíacolombiana 1880-1980 (Medellín: Universidad de Antioquia,1987), p. 94.
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8.
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Daniel Arango, "Poetasposteriores a Piedra y Cielo", Suplemento literarioGeneración, de El Colombiano, Medellín, 1941.
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9.
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Armando Romero,
|op. cit.,pp. 55 y 139.
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10.
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Armando Romero,
|op. cit., p.180.
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11.
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Juan Gustavo Cobo Borda,"Mito", en
|Manual de literaturacolombiana, tomo II (Bogotá: Procultura y Presidencia de laRepública), p. 157.
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12.
|
Rubén Sierra Mejía, "Mito,una generación", en
|Magazín Dominical de ElEspectador (Bogotá: 13 de noviembre de 1994), pp. 15 y 17.
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13.
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Henry Luque Muñoz, Prólogo de
|Tambor en la Sombra, poesía colombiana del siglo XX (México:Editorial Verdehalgo, 1996).
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14.
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Oscar Collazos,"Nadaísmo", en
|Historia de la poesíacolombiana (Bogotá: Ediciones Casa Silva, 1991), p. 472.
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15.
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Jaime Ferrán,
|Antología de unageneración sin nombre (Madrid: Ediciones Rialp, ColecciónAdonais, 1970).
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16.
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James Alstrum, "Generaciónde Golpe de Dados", en
|Historia de la poesíacolombiana (Bogotá: Ediciones Casa Silva, 1991), pp. 514 y525.
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17.
|
María Mercedes Carranza, "Poesía posterior alNadaísmo" en
|Manual de literatura colombiana, tomoII (Bogotá: Procultura y Planeta, 1988), pp. 240, 248 y 249.
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18.
|
David Jiménez, "La nuevapoesía, desde 1970" en
|Gran enciclopedia deColombia, tomo IV (Bogotá: Círculo de Lectores, 1992), pp. 319y 320.
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