Monólogo del flautista de Hamelin
Las ratas se han comido mis manos y mis labios. He perdido la
música en la batalla de las aguas. Cómo recordar bajo la tierra
la
canción del cielo, si la memoria es un nido de polillas. Sólo
escucho a los niños cantar en sus madrigueras. La rata de ojos
de
polvo que me mira tiene en sus labios mi flauta.
El juego de mi padre
Un día mi padre, siendo niño, me dijo: (ya no recuerdo sus
palabras): escóndete en la casa, luego te buscaré. Sigo
escondido,
esperando.
***
aaaLlevo en los bolsillos rotos de mi pantalón
un trozo del cielo que perdí.
aaaEn mi voz un pájaro muerto y a mi espalda
la sombra de la piedra que escuchó su muerte.
aaaEn mi vientre llevo el viento que deambula
por las calles vacías.
aaaLlevo esta condena de ignorar lo que escri-
ben mis manos.
***
.........como el niño ciego recorro la casa con el
tacto. Ausculto, con el bastón del silencio, el vacío
de sus huesos.
aaaaVoy por los pasillos a tientas, entre el polvo
de la sombra que el alba desconoce.
La noche en mí no entra, de mí sale
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