CAPITULO XX.
El Adivino.
- ¿SE fijó usted en el sujeto que acaba de salir? me dijo luegomi huésped.
-Para corresponderle el saludo i nada mas, le contesta, pues yotenia mi atencion ocupada en las ideas i razonamientos delFilósofo.
-Sabrá usted que este hombre es digno de ser conocido iadmirado; se le llama El curandero o médico; su nombre i apellido,Pedro Mulines. Se le tiene por adivino i goza de una gran famaentre las jentes de la comarca de su habitacion, i aun llega apueblos distantes esa fama, pues vienen constantemente de lejanastierras a consultarle.
Se entiende que las personas que lo solicitan, son las delpueblo pobre e ignorante, prefiriéndole a los profesores graduadosen medicina, ya porque Mulines apanas les pide solamente algunoscentavos por la receta, cuando la da por escrito, ya porque tienenfe viva en su facultad de curar. Es un hombre que en su miradatiene un poder magnético poderoso: basta que la fije por tres ocuatro minutos sobre un vaso de cristal, para que éste salte enpedazos. Este fenómeno curioso a que da la jente del pueblo elnombre de "ojo" i que produce a veces la enfermedad en los niños ila muerte en los animales, es causado, como usted sabe, por unadescarga del fluido llamado magnético; lo que se halla comprobadopor la ciencia. Esto lo he visto aquí mismo en este gabinete,sentado Mulines donde usted se halla, i el vaso de cristal en esamesa del frente; saltó en pedazos, con solo haberle dirijido sumirada.
- ¿Vive Mulines cerca de aquí?
-A distancia de unas tres leguas.
-I viene con frecuencia?
-No. I le diré a usted que tengo una preocupacion respecto delas visitas de ese hombre en mi casa. Ha venido nada mas que tresveces con esta. La primera vez fue pocos dias ántes de la muerte demi hijo; estábamos en este mismo gabinete, Emilia con Eliseo en susbrazos, i yo; se fijó en el niño i noté que ese hombre meneó lacabeza sin mover los labios. La segunda, pocos dias ántes de lamuerte del sér mas querido; tambien habiamos tres aquí mismo,Emilia, otro amigo i yo; entónces fué cuando rompió el vaso con sumirada a invitacion de ese amigo, quien habia oido decir que haciaproducir con la vista aquel fenómeno. Ahora……..ya veusted la coincidencia, se ha presentado hallando en el mismogabinete tres personas. Siempre ha venido sin ser llamado i sinobjeto aparente. Las cosas o hechos que de él se cuentan i quecorren de boca en boca, son tan estraordinarias, como increibles.Cuando se pierde alguna cosa o se quiere descubrir algun hechooculto, acuden a él para que les dé las noticias que desean. Haiquien supone que su adivinacion proviene del uso que hace de unasustancia que se llama en el pais "Tonga:" sustancia a que seatribuye un gran poder sobre los órganos del cerebro,desarrollando en éste el magnetismo o sonambulismo vidente.
-I usted cree en estas cosas?
-Yo……..verdaderamente dudo, pero no me atrevo anegar que sucedan, puesto que no tengo razones en que fundar lanegativa de lo que no conozco. I cuando estoi viendo en estostiempos los milagros de la ciencia, i que los hechos que se teniancomo cuentos fabulosos ahora tres siglos vienen realizándose hoi ala vista de todos, no veo cosa alguna como imposible. Ya recordaráusted que a mediados del siglo XVI, segun refiere Juan RodríguezFresle, padre de algunos de los conquistadores de América, se fijóun papel en las paredes del Cabildo de Santafé de Bogotá en que sedecia que en ese dia habia naufragado en la Bermuda, el buquellamado La Capitana,
|
1
donde habian perecido los oidores Góngora i Galarza; i pasado eltiempo llegó la confirmacion de la noticia o anuncio contenido enel papel fijado, lo que hizo averiguar cómo o quién habia podidosaber aquel hecho sucedido a mas de doscientas leguas en el mismodia, atribuyendo a poder del diablo i a obra de brujería aquelprodijio. Pues bien: hoi tenemos realizado el fenómeno, por mediodel telégrafo eléctrico, obteniendo noticia instantánea de hechossucedidos a millares de leguas. Hoi por medio de los que se llamanajentes físicos, el calor, la luz i la electricidad, se hacen talesprodijios en las combinaciones que provocan los químicos, que dos otres siglos atras se habrian reputado como obras de brujería: latrasformacion de la dextrina o fécula de algunos frutos i raices,lo que llamamos almidon, en goma, en azúcar i en alcohol, esverdaderamente un juego; lo mismo que la conversion del agua envino por medio de las manipulaciones magnéticas.
-Verdaderamente merecen el exámen los hechos que se refieren queejecuta ese hombre, buscando ántes la comprobacion de ellos. ¿No hapensado usted en esto?
-Sí, muchas veces, pero no lo he intentado porque ya he dicho austed, que tengo cierta preocupacion respecto de ese hombre; letengo miedo. Ya referí a usted que pocos dias despues de su primeravisita murió mi hijo i a los tres de la segunda, habia yo entrado ala gruta del bosque acompañado de Emilia; todo respiraba alegría,el sol doraba la enramada con sus rayos matutinos; las avesentonaban sus melodiosas voces; el perfume del ambiente eradelicioso. Al salir de la gruta ví cerca de ella i a ciertaelevacion el ánjel del bosque aplicando el dedo índice a suslabios, teniendo en la otra mano una guirnalda de azucenas. Lavision fué momentánea. Al llegar yo al dintel de la sala ví aEmilia pálida como la muerte; se apoyó en mis hombros i me dijo:"me muero!" La alcé en mis brazos i la llevé a su lecho; le hablé ino me contestó; habia perdido el sentido; sí, para siempre en estemundo; habia muerto! Mi desesperacion llegó hasta la locura; veintedias pasaron para mí entre angustias i dolores; viendo la vida conodio, intenté suicidarme, cargué de láudano una copa de agua i laapuré con firmeza; me vino el sueño de la muerte i perdí elconocimiento. Al siguiente dia supe que el médico, que fué llamado,advirtió que yo habia tomado láudano; conocimiento que tuvo por losrestos que en la copa quedaron i por la postracion en que me halló.Hizo todas las aplicaciones necesarias para neutralizar el veneno ime volvió a la vida. Despues de esto quedé anonadado, me eradifícil la resignacion a sufrir mi suerte.
|
1
|
Segun el historiador citado, el anuncio fijado en las paredesdel Cabildo era el siguiente: "Esta noche se perdió La Capitana enel paraje de la Bermuda i se ahogaron Góngora, Galarza i el Generalcon toda la jente."
|