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INDICE
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INTRODUCCION
Como un recuerdo grato del paisaje encantador del bello valledel Cauca, he puesto la escena de esta novela en aquel territorio.Ademas, las bellezas de sus campos, la frondosidad de sus bosques,los contornos de sus colinas, la cristalina limpidez de suspequeños lagos, las montañas i sus fuentes i la brillantez de sucielo, me han seducido e inspirado el pensamiento de ofrendaralgunos rasgas de mi pluma a ese precioso diamante de Colombia, irica joya de la América. Inspiracion feliz, porque el colorido ianimacion de los cuadros que presento en la obra, siendo, nadaménos, que copias fotográficas tomadas en mi cámara cerebral, iaunque, en verdad, ésta es imperfecta, resaltan por las gracias ilas sonrisas de la naturaleza, prodigadas por el Creador en esevalle privilejiado. Así, debe advertirse que no es mi pluma la queva a trazar el obelisco de sus bellezas, sino que éstas me prestansus preciosidades para ornamento de mi libro. Voi, pues, a colocaral protagonista de mi novela en un paraiso, bajo la luz de un cielode azul hermoso durante el dia i de un espléndido manto deestrellas en las horas de la noche. Voi a presentar al jénio de lameditacion al pié de las palmeras, en las orillas del lago i sobrelas faldas de las colinas de ese suelo seductor; siempre con sumirada fija hácia los brillantes mundos que iluminan el espacio delos cielos; siempre dejando escapar de sus labios la palabra queespresa el móvil soberano de las evoluciones de todo lo creado enel Universo, la palabra AMOR, i contemplando siempre en la patriadel espíritu, más allá del dintel de la muerte sobre la tierra.
En lo jeneral los novelistas han tenido por objeto primordialcolocar al lector sobre alfombras de flores en el teatro del mundopara que presencie maravillosos acontecimientos, i aunquenaturales, inesperados i muchas ocasiones increibles; procurando,en todo el curso de la obra, causar vivas emociones, sosteniendo atodo trance el interes i llamando a cada instante la atencion paraproducir la ansiedad de hallar el desenlace de los acontecimientosen escena. La unidad de accion en la trama, la naturalidad en lasnarraciones, la elegancia del estilo, las novedades de impresion,la variedad de caractéres de las personas que figuran en la obra iel juego de las interrupciones para mantener viva la maga de lailusion, vienen a ser condiciones esenciales de ese objeto, peropocas veces se advierte que el fin que debe proponerse el autor deesas bellezas, no debe ser únicamente el de complacer o deleitar alos lectores; la mision del novelista debe ser más elevada, debetener en mira una instruccion provechosa, ora en el sentido moral,o en el sentido científico. Sin ésto, las obras de recreacionvienen a ser como el árbol sin fruto, como la flor sin perfume,como la mujer sin gracia: belleza sin atractivo, fuegos fatuos queiluminan un instante i se apagan sin dejar estela.
Al escribir este libro he tenido presentes las anterioresconsideraciones, i mi propósito ha sido el de dar a luz una obra derecreaciones morales, de lecciones instructivas para todos. ¿Lohabré conseguido? Los lectores fallarán. En ella se hallan algunasconsideraciones filosóficas dignas de estudio; hai hechoshistóricos en juego, traidos por singulares o estraordinarios, comocuriosos, i sobre todo una accion constante i sostenida en el campode la moral.
Mi labor quedará satisfecha con el bien que pueda alcanzarse conla lectura de la obra.
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