INTRODUCCION.
Al señor doctor Prospero Pereira Gamba, redactor de "ElVapor."
Pital, diciembre 24 de 1857.
Desde que vi aquí el nuevo periódico de Honda, titulado "ElVapor," i supe que se redactaba por U, mi viejo i querido amigo,dije para mi capote: cata bien que en este sí puedo echar alpúblico el párrafo de mis aventuras pasadas, no tanto para quesirva de entretencion, cuanto de sólido escarmiento a los solteros;i me fundaba para pensar así, en nuestras antiguas relaciones, quetendrian la condescendencia de hacerme campo, aunque fuera entrelos precios corrientes i los avisos, para narrar un episodio de mivida, que, mas que curioso, pudiera parecer novelesco. I contaba alefecto con su diestra pluma en esto de construcciones ienmendaturas, para no salir en gramática i retórica, como decíamosen el colejio, por la tanjente.
I ya que U, cuando estuvo en este pueblo, en 1849 o 50 (que norecuerdo bien), supo dejar, aunque de paso, tantas simpatías, apunto de considerarlo ya como neivano, segun el acierto con quegobernó entónces esta desgraciada provincia, es justo que haga conun viejo lo que hacia entónces con los jóvenes que frecuentaban suestudio, es decir, poner en estilo esa relacion que le envío, ipublicarla si merece los honores de la prensa.
Puede ser que el articulejo le sea útil, pues, ¿quién quita queen su jenio cándido i bondadoso no quepa de golpe algun quid proquo que le prepare un desengaño funesto? Si así sucediere, imite U.mi conducta, i ríase de las hijas de Eva con la misma flema queellas se burlan frecuentemente de nosotros los pecadores; a loménos me quedará la satisfaccion de haber ganado para el cielo delos maridos una alma tan bella e intelijente como la suya.
Pero ante todo, Próspero (i dispénseme esta franqueza,autorizada por mi edad, aunque no por merecimientos adquiridos,como U, en el campo de la política i de las ciencias), me importamucho el anónimo, no porque yo ofenda reputacion ninguna, sino porciertos respetillos humanos; con que así, no deje mis papeles sobresu mesa, a vista del primero que llegue, sino que despues decorrejirlos, hasta ponerlos a la altura de su periódico, sáquelosen limpio, de su propia letra, póngalos el seudónimo que tienen alfin, i quémelos, porque hasta en Honda hai personas que me conocen,i no es bueno que sepan que suelo meterme a mayores; i, sobre todo,mi nombre, al pié de un cuadro histórico de costumbres tan real ipositivo como al que le adjunto, le quitaria su poco valor si lotuviera; pues tales somos los granadinos, que nos pagamos mas delanónimo que de los escritos con firma.
La mia quédese para U. solo, como el grande cariño que le tengo,i si de algo puedo servir en esta, deme sus órdenes cuandoguste.
Soi &.a TELMO SATIZÁBAL.