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257     RONDA DESEGADORES A Marcos F.Ayerza.

Columpiamos el santo 
perfil del pan, 
voleando la espiga 
de Canaán.  

Los brazos segadores 
se vienen y se van. 
La tierra de Argentina 
tiembla de pan.   

A pan segado huele 
el pecho del jayán, 
a pan su padrenuestro, 
su sangre a pan.

Alcanza a la cintura 
el trigo capitán. 
Los brazos segadores 
los lame el pan.  

El silbo de las hoces 
es único refrán, 
y el fuego de las hoces 
no quema al pan,  

Matamos a la muerte 
que baja en gavilán, 
braceando y cantando 
la ola del pan.

Gabriela Mistral
(1889-1957)
Chilena.

 

258    SEGADOR

El segador, con pausas de música,
segaba la tarde.
Su hoz es tan fina,
que siega las dulces espigas y siega la tarde. 

Segador que en dorados niveles camina
con su ruido afilado,
derrotando las finas alturas de oro
echa abajo también el ocaso.

Segaba las claras espigas.
Su pausa era música.
Su sombra alargaba la tarde.
En los ojos traía un lucero
que a veces
brincaba por todo el paisaje.

La hoz afilada tan fino
segaba lo mismo
la espiga que el último sol de la tarde.

Carlos Pellicer
(1899-1977)
Mejicano.

 

259          LAESPIGADERA

Zagala donosa,
linda espigadera,
que el dorado fruto
llevas a la era,
pon sobre mis hombros
la carga ligera;
no más afanada
mis ojos te vean.

Mira que, envidiosa,
Venus te aconseja
malogres tus años
en ruda faena.
¿Qué placer te brindan
las desnudas eras,
los tostados haces,
las aristas secas?

El sol, con sus rayos,
abrasa la tierra,
sin que leve sombra
de su ardor descienda.

Enjutas del río
se ven las arenas;
y al margen se apiñan
las mustias ovejas.

Sin flores el prado,
los campos sin hierba,
los árboles secos,
la fuente sedienta.
Ni cantan las aves,
ni céfiro vuela;
la triste cigarra
tan sólo resuena...

Ay, ven! Y en la gruta,
de musgo cubierta,
en pláticas dulces
pasemos la siesta;
que amor te convida,
te llama, te espera,
de gente curiosa
guardando la puerta.

Francisco Martínez de la Rosa
(1787-1862)
Español.

 

260        MADRIGAL

Por el sendero venías
a la vera del trigal.
Tu canción ataba el viento
como la cinta el brial:
¡Madrigal de las Altas Torres...
       ¡ Ay Madrigal!

Rezaban lentos los pinos
su plegaria vesperal.
Eran sus ojos dos moras,
dos moras en el zarzal:
¡Madrigal de las Altas Torres...
       ¡Ay Madrigal!

Dijérate: espigadora,
¿por qué no espigas mi erial?
el beso en que florecieras
no te haría ningún mal.
¡Madrigal de las Altas Torres...
      ¡Ay Madrigal!

Lope Mateo
(1898 - )
Español.

 

COSECHA

261 CANCIÓN DE LACOSECHA

Sobre la | angustia de los hombres fue madurando eltrigo.
Sobre la angustia de los hombres que lo sentían crecer en luchacontra el viento, hundidas las raíces en lo más delicado de suscorazones.
Sobre la angustia que lentamente les fue tiñendo de negro laspupilas.
Sobre la angustia de los hombres que no cesó ni aun viendo
el lento transformarse de sus frescos colores
en un rubio de oro que llenaba de luz el horizonte.
Debió haber nacido la alegría.
Debió haber nacido la sonrisa sobre el campo dorado.
Debió haber nacido alegre la canción cuando hizo su llegada lacosecha.
¿Por qué la sementera lograda no logró la alegría?
¿Por qué maduró el trigo sobre un campo de angustia?
¿Por qué no encontró nadie en un rincón del campo un momento depaz?

Lentamente se elevó hacia el cielo la canción calcinada de loslabradores.
Lentamente, pesada en su amargura,
de los labios resecos de las hembras
que dejaron a un lado sus gavillas de carne
para elevar, apretadas entre sus manos fuertes,
las gavillas de trigo,
se elevó la canción.  
No es esta la alegre y liviana canción de los surcosfructíferos.
No es esta la canción ilusionada del trillador que es dueño de sutrigo.
No es este el movimiento amoroso y cálido de las manosmorenas
que oprimen los manojos de trigo como si fueran vivos manojos desu carne.
Canción atormentada del viejo surco esclavo,
del surco que le niega su semilla al labriego.
Canción llena de angustia,
pesada canción del trillador cansado,
del trillador que sabe que no trilla su trigo.
Canción desesperada, enronquecida,
que lastima el pecho,
canción de la cosecha grande que maduró

en la angustia de los hombres
y logró un color de oro para el campo,
y logró la riqueza..., pero no la alegría.
¿Cuándo dejarás de brotar angustiada, canción de la cosecha?
¿Cuándo tus notas claras, como una madrugada,
anunciarán que el trigo puso paz en las almas
e hizo rubias las notas de todas las canciones?
¿Cuándo tu día dorado será un día de amor?
¿Para lograrte alegre,
angustiada canción de la cosecha,
tendrán los sembradores que fecundar con sangre el surco de sutrigo,
tendrán los segadores que segar las cabezas como espigas
y habrá sobre las eras una roja trilla de corazones?

Sí... y esa sangre aclarará la voz en los pechosheridos
y a través de su color ardiente descubrirán la luz las cansadaspupilas.
Para oír la nueva canción estará el campo virgen como en laprimera madrugada,

y temblarán los hombres, mientras en sus ojos duros
les aflorará límpida una marea de lágrimas.
Renacerás robusta y nueva, vieja canción de la cosechaantigua,
purificada, apta para llenar los pechos de los trabajadores,
que ante su propio trigo y ante su propia tierra
abrirán un camino, con sus brazos nervudos
hacia el mundo extendidos.
Y sin herir los pechos,
de un coro de millones de voces,
partirás, serena, emocionada y grande,
hacia el azul eterno.
Porque ya habrán hallado su paz los labradores.

| Alejandro Carrión
(1915- )
Ecuatoriano.

 

262         TRIGO ARGENTINO

El pan está sobre el campo,
como grandes ropas, hijo,
azorado de abundancia,
de dichoso, sin sentido...

Parece el manto de David
o las velas de Carlos Quinto,
parece las Once Mil Vírgenes
que caminasen, hijo mío.

Nos atarantan, nos atajan,
nos enredan los tobillos
los locos perros dorados,
la traílla furiosa del trigo.

Nos dejamos envolver
por el ímpetu vencidos.
¡Todos los hombres del llano
en espigas han caído

batidos y rasguñados,
ciegos de crines y brillos...!

En cuanto la espiga dobla
su cogollo desfallecido;
en cuanto cuaja la harina,
calla-callando, hijo mío,
antes de que toque el suelo
y como barro sombrío,
y vaya a ser magullado
el cuerpo de Jesucristo,
se levantan a segar
los brazos santafesinos.

El trigo mejor que ámbares
y que brazada de lino,
no ha de quedar en el surco,
lleno de noche y de olvido,
por ser la espalda doblada
del amor de Jesucristo.

En el llano, corta y corta,
lo están levantando en vilo;
en el carro de su suerte
ahora lo suben en vilo;
y nosotros lo alzaremos
así en el pan, así en vilo.

Gabriela Mistral
(1889- 1957)
Chilena.

 

263      PER RURA (*) A Domício da Gama.

Clara manhá; rutilante
Ascende o sol no horizonte;
Corre uma aragem fragrante
Por vale, planicie e monte,¡
Trazendo nas frías asas
Um lindo som de cantigas.

De cimas daquelas casas, 
Casinhas brancas e amigas, 
Sobem fumos azulados;

E há pombos pelos telhados. 
Cresce o rumor das cantigas...

Surge um farrancho de gente
Alegre, tarta e contente,
De samburás e de gigas. 
Andam colhendo as espigas
Do milharal pardo e sêco;
É dalí que vem o eco
De táo bonitas cantigas...
Cantai, cantal, raparigas!

Bernardino da Costa Lopes
(1859-1916)
Brasileño.

 

264    CORTE DECEBADA

En un cuerno vacío de toro
soplé el Juan el mensaje de la cebada lista.

En sus casas de barro
las siete famillas 
echaron un zumo de sol
en las morenas vasijas.
La loma estaba sentada en el campo 
con su poncho a cuadros.

El colorado el verde, el amarillo
empezaron a subir por el camino.

Entre un motín de colores
se abatían sonando las cebadas de luz
diezmadas por las hoces.

La Tomasa pesaba la madurez del cielo
en la balanza de sus brazos tornasoles.

Le moldeaba sin prisa la cintura
el giro lento del campo.

Hombres y mujeres de las siete familias,
sentados en lo tierno del oro meridiano,
bebieron un zumo de sol
en las vasijas de barro.

Jorge Carrera Andrade
(1903-   )
Ecuatoriano.

 

265     TIME FOR DIGGING (**)

It is the time for digging now
For digging yams en the hillside
For the sweat to fall from the honest brow. 

It is the time for singing now
For reaping the crop of our early sowing
To dig for the yam that is swiftly growing
It is the time for digging now...

Come lift the hoe, and fell the blow
On the brown good earth God gave us
And let the blade bear song along
To the ears of those who hear us...

It is the time for digging now
For the sweat to fall from the honest brow...

Archie Lindo
(     ?     )
Jamaiquino.

(*)  PER RURA |// A Domicio de la Gama. |// Claramañana: rutilante |/ asciende el sol en el horizonte; |/ corre una brisa fragante |/ por valle, planicie ymonte, |/ trayendo en las frescas alas |/ alegre sonidode cánticos. |/ Encima de aquellas casas, |/ casitasblancas y amigas, |/ suben humos azulados; |/ y haypalomas en los tejados. |// Crece el rumor de las cantigas... |// Surge un golpe de gente / alegre, harta y contenta, / decanastas y de gigas. / Andan cogiendo las espigas / del maizalpardo y seco; / de alli es de donde viene el eco / de tan bonitascantigas... // Cantad, cantad, mozas! (regresar*)
(**) TIEMPO DE ARRANCAR / |/ Es ahora el tiempo de arrancar, |/ de arrancar ñames en la ladera, |/ de que el sudorcaiga de las honradas sienes... // | Es tiempo ahora de cantar,/ de recoger la cosecha de la siembra temprana, / de arrancar elñame que crece velozmente; / es tiempo ahora de arrancar... |// Ven, levanta la azada, y caiga el golpe |/ en lamorena tierra buena que Dios nos dio |/ y deja la láminallevar el sonido |/ para los oídos de quienes nos escuchan...// | Es ahora el tiempo de arrancar, / de que el sudor caigade las honradas sienes...  (regresar**)

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