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INDICE
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(continuación"The song of the sower")
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V
Fling wide the grain for those who throw The clanking shuttle to and fro, In the long row of humming rooms, And into ponderous masses wind The web that, from a thousand looms, Comes forth to clothe mankind. Strew, with free sweep, the grain for them,
VI
By whom the busy thread Along the garment's even hem And winding seam is led; A pallid sisterhood, that keep The lonely lamp alight, In strife with weariness and sleep, Beyond the middle night. Large part be theirs in what the year Shall ripen for the reaper here.
VII
Scatter the wheat for shipwrecked men, Who, hunger-worn, rejoice again In the sweet safety of the shore, And wanderers, lost in woodlands drear. Whose pulses bound with joy to hear Freely the golden spray be shed For him whose heart, when night comes down On the close alleys of the town, Is faint or lack of bread. In chill roof-chambers, bleak and bare, or the damp cellar's stifling air, She who now sees, in mute despair, Her children pine of food,
VIII
Shall feel the dews of gladness start To lids long tearless, and shall part The sweet loaf with a grateful heart, Among her thin pale brood. Dear, kindly Earth, whose breast we till! Oh, for thy famished children, fill Where'er the sower walks, Fill the rich ears that shade the mould With grain for grain, a hundredfold, To bend the sturdy stalks.
IX
Brethren, the sower's task is done. The seed is in its winter bed. Now let the dark-brown mould be spread, To hide it from the Sun, And leave it to the kindly care Of the still earth and brooding air, As when the mother, from her breast, Lays the hushed babe apart to rest, And shades its eyes, and waits to see How sweet its waking smile will be. The tempest now may smite, the sleet All night on the droned furrow beat, And winds that, from the cloudy hold, Of winter breathe the bitter cold, Stiffen to stone the mellow mould, Yet safe shall líe the wheat; Till, out of heaven's unmeasured blue, Shall walk again the genial year. To wake with warmth and nurse with dew The germs we lay to slumber here.
X
Oh blessed harvest yet to be! Abide thou with the Love that keeps, In its warm bosom, tenderly, The Life which wakes and that which sleeps. The Love that leads the willing spheres Along the unending track of years, And watches o'er the sparrow's nest, Shall brood above thy winter rest, And raise thee from the dust, to hold Light whisperings with the winds of May, And fill thy spikes with living gold, From summer's yellow ray; Then, as thy garners give thee forth, on what glad errands shall thou go, Wherever, o'er the waiting earth, Roads wind and rivers flow! The ancient East shall welcome thee To mighty marts beyond the sea, And they who dwell where palm-groves sound To summer winds the whole year round, Shall watch, in gladness, from the shore, The sails that bring thy glistening store.
William Cullen Bryant (1794- 1878) Estadounidense.
243 POEMA DO SEMEADOR
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Aspera é a terra, o esforço náo tem prémio, porém á sombra do pomar -rubro pomar!- dos péssegos do sol em ti eu vejo, ó torso de haste, o lirio nunca ausente. Nenhuma flor, é certo, aponta em meu caminho, mas desde que teus seios desabrocham na aridez, em pensamento ressucito a graça de uma vide ou faço resplender, á luz do ocaso, o rosto em fogo das romás.
Aspera é a terra: porém quando te despes, calmo trevo, contaminado pelo aroma de jasmins sem consistência ergue-se no ar um canto nupcial de pólens tontos; e ao embalo dos astros renascendo, eu semeador, confiante no futuro, lavro meu campo ensanguentado de papoulas com touros côr de mar ou potros como luas.
Péricles Eugênio Da Silva Ramos (1919- ) Brasileño.
244 EL SEMBRADOR
Al poeta Ricardo de los Ríos.
Sudorosa la faz, desnudo el pecho, de simientes henchida su escarcela, bajo el sol que furioso le flagela, va sembrando el buen hombre su barbecho.
Al pasar, vida siembra en el estrecho surco reciente que su pie nivela; en tanto sorda cólera revela el áspide traidor que está en acecho.
Y siempre así, bajo el flagelo ardiente, cegado por su afán a ver no alcanza la serpentina piel que flores miente.
A la postre hallará, como el Divino Sér que sembraba el bien y la esperanza, la traición y la muerte en su camino,
Francisco Lazo Martí (1864 -1909) Venezolano.
245 SEMBRADOR
A Jorge Carrera Andrade
En un campo blanco semillitas negras. "¡Que llueva, que llueva!" Cómo canta el surco! -Sembrador ¿qué siembras? "iQue llueva, que llueva!" -Yo siembro arco iris, albas y trompetas. "¡Que llueva, que llueva!"
Rafael Olivares Figueroa (1893- ) Venezolano.
246 EL SEMBRADOR
De mi mano inconsciente cayeron dos o tres minúsculas semillas de odio... Germinaron, crecieron... Son árboles de copas siniestras y agresivos troncos.
Para derribarlos, pasaré la vida el hacha en la mano y el llanto en los ojos...
Y pensar que los granos cayeron sin saber ni cuándo ni cómo!
Enrique González Martínez (1871-1951) Mejicano.
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(*)(continuación "The songof the sower")
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V /¡Lanza lejos el grano para aquellos que arrojan ¡ larechinante lanzadera de aquí para allá, / en la larga hilera dezumbantes cuartos, / y en ponderosas masas tejen / la tela que, demil telares, / sale para vestir a la humanidad. / Arroja, conamplio giro, el grano para aquellos VI /por quienes el Intrincadohilo a lo largo del ribete parejo de la tela / y la serpenteantecostura es llevado; / una pálida hermandad, que guarda / lasolitaria lámpara encendida, / en lucha con el cansancio y elsueño, / más allá de la media noche./ Larga parte sea suya en queel año / madurará para el cosechador. //
VII Esparce el trigo para los náufragos, / que hambrientos, seregocijan de nuevo / en el dulce resguardo de la playa, / y paralos extraviados, perdidos en lúgubres selvas, / cuyos latidos seaceleran al oír / de nuevo el esquilón de los rebaños. /Sueltamente el dorado reguero sea derramado / para quien, al caerla noche, / en las estrechas calles del poblado. / siente elcorazón desfallecer por falta de pan. /VIII En la heladabuhardilla, desportillada y desnuda, / o en el aire, sofocante delhúmedo sótano / aquella que en muda desesperación ve / su hijodesfallecer de hambre, / sentirá el rocio de la alegría / bañar suspárpados enjutos, y repartirá / la dulce hogaza con el corazónagradecido, / entre su enflaquecida y pálida progenie. / Querida,amable Tierra, cuyo seno cultivamos! / Oh, para tus hijoshambrientos llena, dondequiera que el sembrador camine, / llene lasricas espigas que sombrean el terreno / con grano para semilla,ciento por uno, / doblando los robustos colmos.
IX / Hermanos! La tarea del sembrador está cumplida. / Lasemilla yace en su lecho invernal. / Ahora, deja la oscura tierraque se esparza, / para proteger la semilla del sol; / líbrala a losamables cuidados / de la inmóvil tierra y del aire solicito, / comecuando la madre, retirando de su pecho / al sosegado infante, lodeja dormir, / sombreando sus ojos y esperando ver / cuán dulceserá su naciente sonrisa. / La tempestad puede ahora asolar fuera;la cellisca / puede toda la noche azotar el inundado surco, / y losvientos que del seno nuboso / del invierno soplan su amarga gelidez/ se endurecen para apedrear la tierra migajonuda, / pero el trigoyacerá a salvo: / hasta que, del inconmensurable azul celeste, /surja de nuevo el año tibio, / para despertar con calor y nutrircon rocío / los gérmenes que dejanos aquí dormitando.
X / Oh bendita cosecha que vendrá! / Mora tú con el Amor queabriga,! en su cálido seno, tiernamente, / la Vida que despierta yla que duerme. / el Amor que guía las complacientes esferas, / a lolargo de infinitas sucesiones de años, / y vigiia los nidos de losgorriones, / que empollan después del reposo invernal, / y teelevará del polvo, para aprisionar / leves murmullos con losvientos de mayo. / y llenará tus espigas con oro viviente, / de losrayos amarillos del verano; / entonces, como tus cosechadores tedarán andando el tiempo / alegres mensajes que irán / dondequiera,que sobre la expectante tierra, / caminos serpentean y nos corren!/ El viejo alisio te dará la bienvenida / para grandes emporiosallende el mar, / y aquellos que moran donde resuenan los palmares/ con vientos de verano que soplan todo el año, mirarán, alegres,desde la playa, / las velas que transportan tu resplandecienteprovisión. (regresar *)
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(**)
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POEMA DEL SEMBRADOR // Áspera es la tierra, el esfuerzo notiene premio, / pero a la sombra del pomar -rubio pomar!- de losalbaricoques del sol / en ti veo, o torso / de pedúnculo, el lirionunca ausente. // Ninguna flor, es cierto, apunta en mi camino, /pero desde que tus senos se sueltan en la aridez, / en pensamientoresucito la gracia de una vid / o hago resplandecer, a la luz delocaso, / el rostro en fuego de las granadas. // Áspera es latierra; / pero cuando te desvistes, calmado trébol, / contaminadopor el aroma de jazmines sin consistencia / se yergue en el aire /un canto nupcial de pólenes tontos: / y al balanceo de los astrosrenaciendo, / yo, sembrador, / confiado en el futuro, / labro micampo ensangrentado de adormideras / con toros color de mar opotros como lunas. (regresar** )
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