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238        SEMBRANDO

En hileras los jocotes (1)
resguardan la propiedad
de aquel señor palidejo
que vive allá en la ciudad.  

Encorvado con los bueyes,
bajo la furia solar,
los jornaleros repliegan
la tierra para sembrar.

Y cuando las mieses cuajen,
en oro las guardará,
aquel señor palidejo
que vive allá en la ciudad.

Víctor Manuel Arroyo
(1921-  )
Costarricense.

 

239          CHISTE (*)

MOTE

Quem era soubesse
Onde o Amor nasce,
Que o semeasse!

VOLTAS

D'Amor e seus danos
Me fiz lavrador;
Semeava amor,
E colhia enganos;
Nao vi, em meus annos,
Homem que apanhasse
O que semeasse.

Viterra florida
De lindos abrolhos,

Lindos para os olhos,
Duros para a vida.
Mas a rez perdida,
Que tal herva pasce,
Em forte hora nasce.

Com quanto perdi.
Trabalhava en vao
Se semeei grao,
Grande dôr colhi.
Amor nunca vi
Que multo durasse,
Que náo magoasse.

Luiz de Camoes
(1525 - 1580)
Portugués.

 

240      RASTROJO

A paso de desdichas y trabajos,
el contenido azul del año
se hizo multitud de espigas.
El hombre en su telar de angustia
puso la hebra necesaria
y todo llegó a ser oro macizo
en la soberanía de la tierra.
El campo es oro entre los cerros.

Las herraduras del estero
suenan lejos
salpicando chilcos y pataguas.

El movimiento amarillo de febrero
se detuvo susurrante
por resolución de echona brazo.

El trigo horizontal
asume la flor de la paciencia.
Como un abuelo en su piso de paja,
el peumo | | (2) viejo cuida las gavillasqueriendo ser más sombra y menos árbol,
(Aquí el corazón de rulo ,
casi triste,
recuerda algo que entonces no entendía en los ojos maría deMaria).

| Rubén Campos Aragón
(1930-   )Chileno.

 

241        TIERRA

Está sembrado el grano.
Una gran paz desciende de la altura
sobre la tierra. Todo
calla porque en el surco
palpita el gran milagro de la vida.
El universo asiste
a las transformaciones silenciosas
de la materia, al lento
germinar de la nueva primavera.
Las fuerzas subterráneas
cuidan de la simiente. Las raíces
dejan filtrar una humedad fecunda,
y el tallo de las flores
hunde un rayo de luz bajo la tierra.

El sembrador anónimo,
de brazos varoniles,
de máscula esperanza,
de dolor altanero
y de rostro curtido por la lluvia,
se aleja. Todo calla.
Ha clavado su fe, tal como un dardo,
en el riñón | oscuro de la gleba.  

Ha dicho su oración, bajo la cúpula
que estremece las aves de los valles,
al dogma universal de la sagrada
fecundación. Ya dio su anillo de oro,
símbolo de las nupcias triptolémicas,
a la virgen morena que se curva
ofreciendo la gracia de su vientre.

Y el sembrador, nutrido
de las bellas y fuertes realidades,
que ha bebido su agua
en los inmensos ríos de la tierra
y estampado la planta
en el rojo aluvión ,o en los guijarros,
se marcha. Lejos arde
la lucecilla familiar que aguarda
sobre el códice antiguo donde duerme,
como la estatua en la cantera muerta,
el invencible espíritu del hombre.

| Rafael Maya
(1897 |- )
Colombiano.

 

EL SEMBRADOR

242   THE SONG OF THE SOWER (**) I

The maples redden in the sun;
In autumn gold the beeches stand;
Rest, faithful plough, thy work is done
Upon the teeming land.
Bordered with trees whose gay leaves fly
On every breath that sweeps the sky,
The fresh dark acres furrowed lie.
And ask the sower's hand.
Loose the tired steer and let him go.
To pasture where the gentians blow,
And we, who till the grateful ground,
Fling we the golden shower around,

II

Fling wide the generous grain; we fling
Over the dark mould the green of spring.
For thick the emerald blades shall grow,
When first the March winds melt the snow,
And | to the sleeping flowers, below,
The early bluebirds sing.
Fling wide the grain; we give the fields
The ears that nod in summer's gale,  

III

The shining stems that summer gilds,
The harvest that o'erflows the vale,
And swells, an amber sea, between
The full-leaved woods, its shores of green.
Hark! from the murmuring clods I hear
Glad voices of the coming year;
The song of him who binds tbe grain,
The shout of those that load the wain,
And from the distant grange there comes
The clatter of the thresher's flail,
And steadily the millstone hums
Down in the willowy vale.

IV

Nay, strew, with free and joyous sweep,
The seed upon the expecting soil;
For hence the plenteous year shall heap
The garners of the men who toil.
Strew the bright seed for those who tear
The matted sward with spade and share,
And those whose sounding axes gleam
Beside the lonely forest-stream,
Till its broad banks lie bare;
And him who breaks the quarry-ledge,
With hammer-blows, plied quick and strong,
And him who, with the steady sledge,
Smites the shrill anvil all day long.
Sprinkle the furrow's even trace
For those whose toiling hands uprear
The roof-trees of our swarming race,
By grove and plain, by stream and mere;
Who forth, from crowded city, lead
The lengthening street, and overlay
Green orchad-plot and grassy mead
With pavement of the murmuring way.
Cast, with full hands the harvest cast,
For the brave men that climb the mast,
When to the billow and the blast
It swings and stoops, with fearful strain,
And bind the fluttering mainsail fast,
Till the tossed bark shall sit, again,
Safe as a sea-bird en the main. |(continúa)

 

(1)  Jocotes = | Spondias purpurea L.,Anacardiáceas, llamadas en Colombia ciruelas calentanas. (regresar 1)
(2)   Peumo = | Cryptocarpa alba, árbol chileno,familia Lauráceas. (regresar 2)
(*)  CHISTE //| Tema: |/ Quien ahora supiese |/ dónde el Amor nace, |/ que lo siembre! // | | Glosas: |/ Del Amor y sus daños |/ me hice labrador; |/ sembraba amor |/ y cogíaengaños; |/ no vi en mis años |/ hombre que cosechase |/ lo que sembrase. // | Vi tierra florida / de lindosabrojos, / lindos para los ojos, / duros para la vida. / Pero lares perdida, / que tal hierba pace, / en dura hora nace./ Con loque perdí, / trabajaba en vano: / si sembré grano, / gran dolorcogí. / Amor nunca vi / que mucho durase, / que no lastimase. (regresar *)
(**)     EL CANTICO DEL SEMBRADOR //I  Los arces se enrojecen al Sol;/oro otoñal las hayas se yerguen; / descansa, fiel arado, tu tareaestá terminada / sobre la tierra prolífica. / Bordado de árbolescuyas gayas hojas vuelan / a cada soplo que barre el cielo, / losfrescos campos oscuros  yacen surcados, / y piden la mano delsembrador. / Desunce el cansado buey y déjalo ir / a pacer dondelas gentianas florecen / y nosotros, que labramos el sueloagradecido, / esparzamos en contorno lluvia dorada. / / IIEsparcemos el grano generoso; esparcémoslo / sobre la oscura tierraque enverdece la primavera. / Porque espesas las esmeraldinas hojascrecerán, / cuando los primeros vientos de marzo derritan la nieve,/ y para flujos ampliamente el grano; damos a los campos / lasespigas que cabe las adormecidas flores, abajo, / canten lostempraneros azulejos. / Esparzamos las ampliamente el grano; damosa los campos/ las espigas que cabecean en la brisa del verano,/III Los brillantes colmos que el verano dora, / la miesque rebosa el valle / e hincha, mar de ámbar, entre / los bosqueshojosos, sus bordes verdeantes /  Escucha! de los murmurantesterrones oigo / alegres voces del año que viene; / el canto dequien ata la mies, / el golpe de aquellos que cargan el carro, / yde la distante alquería viene / el resonar del mayal de latrilladora, / y firmemente zumba la muela del molino / abajo en elvalle poblado de sauces. / IV Más aún, esparce, con libre yalegre despliegue, / la semilla sobre el suelo expectante; / porquede aquí el opimo año colmará / los graneros de los hombres quetrabajan. / Esparce la brillante semilla para aquellos que rompen /la felpuda haza con azada y la reja, / y para aquellos cuyasresonantes hachas destellan / a la orilla de la solitaria corrientedel bosque, / hasta que sus amplias vegas quedan desnudas; / y paraaquel que rompe la cantera, / a golpes de martillo, rápidos yfuertes, / y. para quienes, con el pesado macho, / golpean el agudoyunque todo el día. / Esparzamos la línea pareja del surco, / paraaquellos cuyas diligentes manos elevan / las cumbreras de nuestrapululante raza, / por bosques y llanuras, por ríos y lagos; |/ por aquellos que adelante, de las populosas ciudades,endilgan |/ el alargamiento de las calles, y cubren |/verdes huertos y prados herbosos |/ con el empedradoresonante de la vía. |/ Arroja, con manos llenas la cosechaarroja, |/ por los bravos hombres que escalan el mástil, |/ cuando hacia el oleaje y la ráfaga |/ él oscila y sedobla, |/ con tremendo esfuerzo, |/ y amarran laflameante vela mayor bien sujeta, |/ hasta que la disparadabarca se asiente de nuevo / salva como un petrel en alta mar. |(continúa)  (regresar **)

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