INDICE





PRESENTACIÓN DE CARLOS JOSÉ REYES

PRÓLOGO

PREFACIO

PRIMERA PARTE

CAPÍTULO I
Salida de Francia - Las Azores - La costa de los Estados Unidos – Norfock - Washington - Calma chicha - Cartagena de Indias - Salida para Bogotá - Turbaco - Barranca - De Cartagena al Magdalena.

CAPÍTULO II
Salida de Barranca – El pueblo de Tenerife – Zambrano – La isla de San Pedro – Pinto – Santa Ana – Mompós - El gobernador de Mompós - Comercio de Mompós - Salida de Mompós - Margarita – Guamal - Peñón – Banco - La Sierra de Ocaña - Regidor - Río Viejo - M

CAPÍTULO III
Brazos del Magdalena - La Miel – Río Negro - Guarumo - El promontorio de Garderia - Los escollos de Perico - Honda - Descripción del Magdalena

CAPÍTULO IV
Camino de Honda a Bogotá - Río Seco - Venta Grande - La Montaña de Sargento - El valle de Guaduas - Villeta – Facatativa - Descripción del llano de Bogotá - El Salto de Tequendama – El puente natural de Pandi (Icononzo)

CAPÍTULO V
Viaje por la provincia de Socorro, situada al norte de Santafé de Bogotá.

CAPÍTULO VI
Estado del país desde 1498 hasta 1781 - Antiguos habitantes - Sus usos - Sus costumbres - Con quistas comerciales - Conquistas religiosas - Conquistas militares - Quesada - Debilitamiento de la población India - Los negros - Su estado y condición - Mezcla

CAPÍTULO VII
La revuelta del Socorro - Movimiento de 1794 - Virreyes españoles - Insurrección de Caracas en 1810 - Insurrección de Nueva Granada - El virrey Amar - Miranda – Bolívar – Monteverde - Conquista de Caracas - Bolívar pasa a Curaçao Sale de allí -

CAPÍTULO VIII
El virrey Sámano - Soldados españoles - Soldados americanos -  Bolívar entra en Santafé, pasa a Quito y luégo a Guayaquil -  Características de los principales generales.

CAPÍTULO IX
Nuevo gobierno - Constitución de Cúcuta - División del territorio en Departamentos -Renovación de los Cabildos - Leyes civiles – La justicia - El Congreso - El Poder Ejecutivo.

CAPÍTULO X
Regreso a Bogotá - Puente Real - Minas de cobre de Moniquirá - Chinquinquirá - Minas de sal de Zipaquirá.

CAPÍTULO XI
Fundación de Santafé de Bogotá - Clima - Casas – Interiores - La Catedral - Los conventos - El Hospital - Los colegios - El Palacio del Presidente - El Palacio de los Diputados - El Palacio del Senado - Las cárceles - La Casa de la Moneda y el Teatro

CAPÍTULO XII
Finanzas – Aguardiente – Papel sellado – Alcabala - Impuestos directos - Guerra - El ejército - Las piazas fuertes – Marina - Relaciones extranjeras.

SEGUNDA PARTE

CAPÍTULO I
Salida de Bogotá para Popayán – Guaduas – Chaguaní – San Juan - Regreso a Guaduas - Breve estancia en esta ciudad - Beltrán - Ambalema - San Luis - Chaparral – Natagaima - Payandé - Samboja - Villavieja - Neiva.

CAPÍTULO II
Tambo del Hobo - Paso de Los Domingarios - Puente de cuerdas - La Plata - Pedregal - San Francisco - Inzá - La Montaña del Guanaco - Totoró - Paniquita - Popayán - El volcán de Puracé.

CAPÍTULO III
Descripción de Quito - Camino de Quito a Cuenca.

CAPÍTULO IV
Salida de Popayán - La mina de Alegrías Quilichao - El Cauca – Jamundí – Cali - Salida de Cali - Las Juntas.

CAPÍTULO V
Navegación peligrosa por el Dagua - Buenaventura - Descripción de la provincia del Chocó - Salida de Buenaventura en una goleta peruana - Llegada a Panamá - Observaciones acerca del Gran Océano.

CAPÍTULO VI
Descripción de la ciudad de Panamá - Las mujeres de Colombia.

CAPÍTULO VII
Descripción física de la República de Colombia – Montañas – Clima – Atmósfera – Estaciones – Temperatura – Vientos – Lluvias - Influencia tropical – Cosechas – Bosques – Ríos - Quebradas - Minas - Salinas - Volcanes - Lagos – Mares – Mareas

CAPÍTULO VIII
Población - Habitantes de los páramos - Los de las montañas en que se produce trigo - Los dos llanos - Indios bravos - Esclavos negros - Religión.

CAPÍTULO IX
Carácter de los colombianos.

CAPÍTULO X
Agricultura - Industria - Reflexiones sobre el banano – Minas - Moneda – Salinas - Comercio – Exportaciones - Importaciones.

CAPÍTULO XI
Vías de Comunicación por tierra y por agua - Leyes comerciales.

CAPÍTULO XII
Salida de Panamá - Cruces - El río Chagres - La Gorgona - Chagres.

CAPÍTULO XIII
Llegada a jamaica - Salida para Europa - Las Lucayas - Falmouth – Llegada a Francia.

NOTAS Y ACLARACIONES
| CAPÍTULO XII
 

 

Finanzas – Aguardiente – Papel sellado – Alcabala - Impuestos directos - Guerra - El ejército - Las piazas fuertes – Marina - Relaciones extranjeras.

 

La fortuna de los particulares, base de la del Gobierno, asciende: 1º. A 8.000.000 de piastras, importe de los productos de la tierra; en éstos sólo se incluyen los cereales, las legumbres y las frutas; 2º. A 8.000.000, valor de la exportación de los productos tales como el tabaco el cacao, el añil etc., 3º. A 2.000.000, importe de los metales que se dan a los extranjeros en pago de mercancías.

El total de estas cantidades asciende a 18.000.000 de piastras, lo que, suponiendo esa estimación exacta y una población de 2.700.000 almas, daría para cada habitante una suma de 33 francos 33 cts., de la que el Gobierno percibe de 9 a 10 francos por impuestos, quedando el resto para el vestido y la alimentación | ¹ .

La esclavitud de una gran parte de la población explica cómo la gente puede vivir con recursos tan exiguos; por otra parte, su excesiva sobriedad, la sencillez de sus vestidos, la vida solitaria que llevan, la abundancia de los campos y la bondad del clima, que les permite cosechar sin gran esfuerzo los frutos de la tierra constituyen otros tantos medios económicos que les impiden sentir los efectos de su miseria.

Al | detallar los distintos ramos de las rentas públicas, nos daremos cuenta de la situación, que no es muy halagüeña.

El Código de Aduanas (Memoria del señor Castillo, Ministro de Hacienda), que, simplificado, parece que habría de ser religiosamente observado, se burla por todos los ciudadanos. El contrabando se hace con el mayor descaro; si en el interior del país no es muy frecuente, en cambio en los puertos donde se está seguro de la impunidad, se hace a la luz del día. A esto obedece que los derechos de aduanas, que en tiempo de los españoles eran del 18 por ciento sobre las importaciones y del 12 por ciento de las exportaciones, que daban un rendimiento anual en La Guaira y en Cartagena de unas 800.000 piastras, no produzcan hoy sino seis octavas partes de esa suma, talvez por disminución del comercio o por prevaricación de los funcionarios.

El tabaco produce lo preciso para cubrir los gastos; hace algún tiempo el Gobierno tuvo que vender el que había en el depósito de Tunja, porque podía echarse a perder al quedar mucho tiempo en los almacenes; no había tenido salida por lo mucho que se introduce de contrabando.

El impuesto sobre aguardientes, cuya fabricación constituía antes un monopolio y que fue declarada libre, no ha producido al Estado las utilidades que esperaba el Gobierno; además la gente ha adquirido una afición funesta por los licores fuertes debido a la facilidad con que puede obtenerlos | ² .

El ministro de Hacienda ha creído encontrar la causa del escaso rendimiento de ese ramo de los impuestos en la introducción de aguardientes extranjeros, y ha pedido que se prohíba la importación, prohibición que casi con seguridad decretará el Congreso. El fraude es lo que motiva el escaso rendimiento de las licencias o patentes de destilación; todos los fabricantes se aprovechan de la ley fabricando una cantidad inferior a la que ésta exige para pagar la licencia. La fiscalización es tan deficiente en los bosques y en las montañas, que todo el mundo destila aguardiente, y muy pocos son los que pagan los derechos correspondientes.

El correo cubre gastos | ³ , el comercio es escaso y se escribe poco. El servicio de correos establecido por los españoles desde el extremo de California hasta Buenos Aires, continúa haciéndose aquí como antes; una vez por semana sale un correo para una de las tres grandes divisiones de la República.

La renta del papel sellado no ha sido de las menos productivas, debido a la obligación que hay de utilizarlo para todas las peticiones. Como las reclamaciones son numerosas y como el fraude es materialmente imposible el Gobierno obtiene sumas de consideración con este impuesto.

La alcabala sobre las mercancías extranjeras, que fue reducida a 2 ½ por ciento, produce pocos ingresos debido a las corruptelas. La ley sobre el impuesto directo ha sido mal interpretada y como además no se la ha hecho preceder ni seguir de un censo ni de una descripción exacta de los bienes no fue aplicada y se acabó por derogarla.

La exactitud de estos datos tomados de los discursos pronunciados por los ministros en la apertura del Congreso de 1823, puede fácilmente comprobarse con el estado de los ingresos y de los gastos del Tesoro Público durante el año 1822. Al | dar a conocer este interesantísimo documento hay que deplorar que no contenga los datos más que de una parte de las finanzas de la República, laguna que además es materialmente imposible de llenar, ya que la mayor parte de las provincias cubren las atenciones locales con impuestos extraordinarios y no publican ninguna clase de presupuesto.

| INGRESOS                                                       Piastras         Reales

Alcabala . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .     56.440 |             1/2
Impuestos (atrasos) . . . . . . . . . . . . . . .        7.369           3/4
Novena del diezmo . . . . . . . . . . . . . . . .      23.889             7
Inválidos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .         1.238         4 1/2
Quinto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .           578         5 1/4
Medias anatas seculares (derechos que                                                           pagaban los empleados al recibir sus                                                       nombramientos) . . . . . . . . . . . . . . . . . .            19            2 1/4
Fundición de oro . . . . . . . . . . . . . . . . .            272            1 1/4
Tierras . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .        1.303            4 1/2
Salinas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .     106.607
Papel sellado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .      1 6.779           1 1/2
Aguardiente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .          749            7 3/4
Pólvora . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .            156            2
Confiscación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .            506            4
Saldo de cuentas . . . . . . . . . . . . . . . . .           84            1
Multas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .          100
Reñideros de gallos . . . . . . . . . . . . . . .           528            3
Excedente de acuñación de moneda . . . .     125.000
Mejoras . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .          205             5 3/4
Venta de mercurio(14 onzas) . . . . . . . .             24            3/4
Depósitos y consignaciones . . . . . . . . . .    134.500
Entregas de la Caja de Honda . . . . . . . .           424              3/4
Entregas de la Caja de Antioquia . . . . . .       26.288             6
Entregas de la Caja de Cartagena . . . . .         1.994           1/4
Entregas de la Caja de Riohacha . . . . . .             15              2
Entregas de la Caja de Santa Marta . . . .        1.692             4
Entregas de la Caja de Caracas . . . . . . .          300
Empleos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .            53
Sobrante de ingresos . . . . . . . . . . . . . .           804
Temporal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .       10.850           2 1/2
Vacaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .      42.830           2
Vacaciones menores . . . . . . . . . . . . . . .      22.113           4 1/2
Medias anatas eclesiásticas . . . . . . . . . .          859           4 3/4
La cruzada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .      1.481           1 1/4
Indulto . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .          151           6
Tabaco . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .       5.093           7 1/2
Dón gratuito . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .      4.083           5 1/2
Empréstito  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 159.095          5
Sueldos del clero . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    3.505           1 1/4
Secuestro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    12.122            7 3/4
Novena de consolidación . . . . . . . . . . . . . .   26.876           1
Beneficios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    10.866           1/4
Noveno y medio del derecho de fábrica . . .       6.017           3

| INGRESOS

Depósitos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .   2.790            3 1/4
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .   4.297            7
Seminario . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  143            1 1/4
Montepío militar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  .   72           4 1/4
Montepío civil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 140
Hospitales sin afectación . . . . . . . . . . . . . . .  1.742           3 3/4
Correos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 672                 5
Moneda falsa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  831           6 1/2
Legados obligados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    89            6
Conventos suprimidos . . . . . . . . . . . . . . . . .    122             1/2
Contribución directa . . . . . . . . . . . . . . . . . .24.666            6 3/4
Mina de Baja . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  221              3/4

                                    Total . . . . . . . . . 852.547             6 3/4
                                             Aproximadamente fr. 4.262.739

 

                                       | GASTOS                 Piastras          Reales

Sueldo del presidente . . . . . . . . . . . . . . . . .    5.873            1 3/4
Sueldo del vicepresidente . . . . . . . . . . . . . .   16.500
Sueldo de los ministros y sus empleados . .        31.066            6 1/4
Sueldo de la Corte . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  6.603            5
Sueldo de las finanzas . . . . . . . . . . . . . . . . .   9.243            7 1/2
Sueldo del Tesoro Público . . . . . . . . . . . . . .     6.008            4 1/4
Sueldo de la intendencia del departamento                                                            de Cundinamarca . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    4.530            5 1/4
Sueldo de la Corte Suprema . . . . . . . . . . . . .  17.327            2 1/2
Sueldo de los curas (antiguamente                                                                       la Corona de España pagaba a los curas                                                            unas gratificaciones sobre el producto                                                                 de los diezmos) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    489             4 1/4
Sueldos de los sacristanes . . . . . . . . . . . . . .     162              1/4
Sueldos de los curas de los indios . . . . . . . .     1.235              4
Gastos generales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .   993               3 1/4
Empréstitos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .1.069               7 3/4
Devoluciones al Tesoro . . . . . . . . . . . . . . . . .    913               7 1/2
Sueldos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1.123               3 3/4
Diversiones públicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . .     47
Papel sellado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 261               6 1/4
Compra de papel blanco . . . . . . . . . . . . . . . .  3.291
Entregas a la Caja de Honda . . . . . . . . . . . .      423               7
Entregas a la Caja de Cartagena . . . . . . . . .    1.282               2
Entregas a la Caja de Santa Marta . . . . . . . .   1.044               6 3/4
Sueldos de los gobernadores y de                                                                       los jueces políticos del departamento . . . . .        385                4 3/4
Sueldo de la tropa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16.395                5 1/4
Inválidos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  278                3
Para la guerra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  166.500
Obreros y talleres . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .41.300
Compras de hierro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2.981                1 3/4
Compras de nitro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .5.837
Compras de víveres para el ejército . . . . . . .    9.239                6
Compras de fúsiles . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .1.170
Gastos de transpone . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2.000
Raciones y bagajes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2.290                  1 1/4
Vestuario de la tropa . . . . . . . . . . . . . . . . . . 30.051               3/4
Medicamentos para la tropa . . . . . . . . . . . . .   1.628                1/2
Enviado al ejército del Sur (Bolívar) . . . . . . .    53.065
Enviado al ejército del Norte . . . . . . . . . . . . . 33.743
Enviado al ejército de Ocaña . . . . . . . . . . . .    2.100
Gastos de impresión . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  4.555               3
A las manufacturas de tabaco . . . . . . . . . . . . 19.385               4 1/2
Para gastos de los enviados . . . . . . . . . . . . .  13.443               6 1/2
Deuda exterior . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .15.177                6 1/2
Comisión de revisión de la deuda nacional . . . . .     725               1 1/2
Enseñanza mutua . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  1.359               6
Becas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  504
Pensiones de retiro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .     365               6 1/4
Envío a la intendencia del Zulia . . . . . . . . . . .   69.725               6 1/4
Envío a la intendencia del Magdalena . . . . . .     67.134               1
Envío a la intendencia de Boyacá . . . . . . . . . .   6.000
Envío a la intendencia de Mariquita . . . . . . . .     1.000
Gastos de Palacio . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .   799                7 1/4
Gastos en reparaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . 11.000
Arreglo de las habitaciones . . . . . . . . . . . . . . .  1.000
Depósitos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 84.000
Tierras . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 128                 4
Moneda falsa . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 794                 2
La Cruzada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  150
Pagado a cuenta rentas del tabaco . . . . . . . .     3.303                  7 3/4
Seminarios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    40
Fábrica de las iglesias . . . . . . . . . . . . . . . . . .      113                  2 1/2
Biblioteca . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    34                  5 1/4
Temporal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1.613                  4 1/4
Empréstitos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .51.023
Rentas consolidadas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .   4.101                6 3/4
Secuestro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1.172               6

                        Total . . . . . . . . . . . . . . . . . . 827.501                2 3/4


Aproximadamente 4.137.506 francos contando                                                          la piastra a cinco francos.


Según esos resultados el balance arrojaría un saldo en más para los ingresos de 125.233 francos; pero el ministro de Hacienda colombiano se olvidó de cargar en la cuenta del Tesoro la suma de varios millones que proviene por una parte de la retención anual de un tercio de los sueldos y de otra de los suministros de todo género obtenidos por requisa. Esas partidas reunidas constituyen un saldo deudor muy considerable cuya liquidación se hará con los empréstitos contratados con los ingleses, ya que los reembolsos que el gobierno pudiera lograr y cuyo valor se estima en unos 654.294 francos no alcanzan para hacer frente a esa liquidación; además esos reembolsos en gran parte están constituidos por créditos correspondientes al Gobierno español y los patriotas, poco clarividentes, los consideran liquidados por el solo hecho de la revolución, y no consienten al gobierno republicano que pague esa deuda monárquica.

Los demás recursos del gobierno son todavía menos importantes; en efecto, a principios de 1823 no había en la Casa de la Moneda de Bogotá más de 7.022 castellanos, seis tomines de platino y 2.276 castellanos de oro, que a doce francos cada uno representan 27.312 francos.

De modo que antes de que los ingleses le hubiesen adelantado cerca de 40 millones de piastras, el nuevo gobierno, privado de la casi totalidad de sus rentas, estaba reducido, para llenar las arcas del Tesoro, a recurrir a los empréstitos forzosos, a las donadores de los patriotas y a todas las demás medidas revolucionarias que palian el mal sin curarlo y que en realidad lo agravan con los atrasos.

Sin embargo, con el dinero que se consiguió de los ciudadanos ricos, con los objetos en especie que obligó a entregar a los ciudadanos en situación menos desahogada, el Gobierno pudo terminar la guerra, bastante peligrosa, que sostenía Morales, y enviar al ejército del Sur una ayuda pecuniaria lo bastante considerable para permitirle entrar en el Perú, donde encontró |la paga, el vestuario y los víveres, de que carecía en el territorio patrio y cuya falta absoluta pudo haber dado lugar a una sublevación.

Estos milagros demuestran que los miembros del Gobierno no carecían de talento y de audacia. El ministro de la Guerra, sobre todo, no es el que tiene menos que hacer ni sobre el que pesan menos preocupaciones; cierto que en algunas ocasiones ha permitido a sus soldados que se provean de lo que necesiten en los países de cuya defensa están encargados; y también es verdad que un ejército que no esta organizado, como los nuestros, gasta mucho menos que los de Europa.

Los soldados que se designan con el nombre de granaderos, dragones, húsares, etc., no llevan uniforme parecido a los nuéstros. Es muy raro que tengan más de una guerrera, una camisa y unos pantalones de lienzo, no usan ni botas ni zapatos, costumbre ésta que tiene la ventaja de habituar al soldado a andar por cualquier terreno sin herirse los pies, lo que les da una superioridad tremenda sobre el soldado europeo, cuyos pies magullados, en cuanto se les rompen los zapatos, tienen que quedarse rezagados.

Los infantes van armados con fúsiles y los jinetes con lanza, y sólo un número muy reducido de éstos lleva sable y tercerola. La República tiene 50.000 fusiles, que están en muy mal estado, todos de fabricación Inglesa y de la peor clase que darse pueda.

La ración alimenticia está fijada en una libra de carne, una libra de pan y cuatro onzas de arroz por cita y por hombre, pero en realidad pocas veces consta de otra cosa que no sean plátanos.

La paga de la tropa, de la que el Gobierno retiene una tercera parte, es la siguiente:

                                                                                   Piastras

General en jefe . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 500
General de División . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 400
General de Brigada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 300
Coronel . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    200
Teniente coronel . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  150
Jefe de batallón . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 100
Capitán . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .     60
Teniente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    40
Subteniente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .    30
Médico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .     50
Capellán . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .     40
Sargento 1o. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .   18
Sargento 2o.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .  15
Cabo 1o . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .   12
Cabo 2o . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .   11
Soldado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .   10

 

En 1821 habla 22.975 hombres en filas. En estos últimos tiempos ese número se ha elevado a 32.466, así: 25.750 de infantería, 4.296 de caballería, y 2.520 de artillería; en éstos están comprendidos 400 obreros.

En cada departamento hay un comandante general cuyo Estado Mayor se compone de un jefe, dos ayudantes y dos secretarios; los comandantes de las provincias y de las plazas fuertes que haya en los departamentos forman parte de él.

La infantería está dividida en batallones; hay 25 de línea y 5 de tropas ligeras. Cada batallón consta de 8 compañías. En cada batallón de línea hay una compañía de cazadores, una de granaderos y seis de fusileros. Cada compañía consta de 100 soldados y de 4 oficiales.

La caballería está constituida por 24 escuadrones. Los seis escuadrones que forman la guardia del Presidente constituyen una brigada.

Cada escuadrón tiene 3 compañías para la táctica antigua y 2 para la moderna. Las primeras tienen 50 soldados y 3 oficiales; las segundas constan de 80 soldados y de 4 oficiales.

Hay 18 escuadrones de línea que se denominan dragones y lanceros y 6 ligeros de húsares.

Aunque la artillería está, en comparación con las otras armas, mejor atendida, se encuentra a pesar de todo completamente desorganizada; lleva uniforme de paño a la europea. Está de guarnición en todas las plazas marítimas.

Todavía no hay artillería ligera. Lo que llaman el cuerpo de ingenieros está representado por 2 o 3 oficiales.

La guardia presidencial está constituida por 2 batallones de infantería y por 6 escuadrones de caballería.

Se incorporan a este cuerpo los soldados que más se han distinguido en el ejército. Durante la última guerra fueron incorporados 2 batallones y un escuadrón.

El ejército es, en cuerpo y alma, del gobierno actual, menos talvez por entusiasmo por las instituciones que éste representa que por adhesión a los hombres que las establecieron; si Bolívar pidiera a sus soldados la corona, éstos le llevarían en triunfo.

Los soldados de Colombia que son tan aficionados a infringir la disciplina, no son exigentes en cuanto a la paga. Pocas veces la falta de pago de sus haberes constituye un caso de revuelta. Hoy en día se conforman con cobrar sólo los dos tercios.

El soldado andino no tiene tantos vicios como el de los Llanos. Es menos propenso a la crueldad y al pillaje, pero en cambio es más dado a emborracharse. Todos, sin embargo, ignoran los deberes que en todas partes se imponen al soldado y a veces se conducen en su propia tierra como en país conquistado. Se advierte que los desórdenes los cometen cuando están mandados por oficiales extranjeros, porque éstos, para hacer olvidar su origen, recurren con frecuencia a una tolerancia culpable; manera segura de hacerse adorar de los soldados, pues en efecto a sus órdenes se baten con una confianza ciega.

El colombiano aprende con sorprendente facilidad las maniobras y las evoluciones; la mayoría de los oficiales instructores son alemanes; los reclutas les oyen y les obedecen mejor que a los del país, quienes con demasiada frecuencia emplean los castigos corporales.

Al ser incorporados al ejército, los colombianos se muestran en los primeros momentos muy recalcitrantes, pero en seguida adquieren el espíritu militar y se muestran muy adictos a una profesión que lleva consigo muchos privilegios y una consideración tan grande, que teniendo el menor grado se puede hacer temblar a todo un pueblo.

Los ciudadanos oriundos de los Llanos son excelentes soldados de caballería y el choque de sus escuadrones es terrible; pero en cuanto encuentran la menor resistencia hacen como los árabes: se dispersan en el acto y cuesta trabajo agruparlos de nuevo. Los hombres de la cordillera entran bien en fuego, pero no se les estima en mucho para la guerra de sitio; para ésta se prefiere emplear a los negros de los Llanos.

En resumen el soldado colombiano es sobrio, sufrido y fuerte. Ni las fatigas, ni las privaciones, ni los vivaques le hacen mella con tal de que no se les haga pasar bruscamente del clima helado de las montañas al tórrido de los Llanos, o de las ciudades de la costa, pues el cambio súbito de temperatura les es tan funesto como a los europeos.

Lo que se llama milicia no es más que la reunión mensual de unos cuantos infelices indios reclutados los domingos a la salida de la misa para ejercitarlos en un oficio que les repugna. Las milicias de las ciudades reciben una instrucción mejor y se las puede considerar tan eficaces como las unidades de línea, con la diferencia de que, integradas por burgueses descontentos en su mayor parte, son mucho menos temibles.

Los | españoles tenían sus plazas fuertes en un estado tan admirable, que si hubieran sido mejor defendidas, si sus murallas estuvieran en mejor estado, hubieran sido inexpugnables; pero municiones, hombres, conocimiento del arte de defensa de las plazas, todo faltaba, y además hay que tener en cuenta que los españoles sólo saben atacar y tomar las plazas. En esas plazas es en donde únicamente hay parque de artillería, almacenes y cuarteles; en todos los demás sitios el soldado se aloja cómo y donde puede.

En las inmediaciones de Bogotá y de Quito el gobierno tiene dos fábricas de pólvora que no dan abasto para cubrir las necesidades, siendo los ingleses los que suplen lo que falta.

La flota de Colombia consta de diez y nueve navíos de guerra a saber: seis corbetas, siete bergantines y seis goletas. Desde luégo se advierte que no puede tener una gran eficacia en la protección de mil leguas de costa; sin embargo, ha prestado grandes servicios en la guerra de Morales al bloquear a Maracaibo. La necesidad de tener una flota no ha escapado al gobierno, que ha pedido, para ponerla a la altura debida, la suma de 4.770.845 | piastras y 2 reales. ¿Pero dónde se encontrará esa suma?

Si ha habido muchos ingleses que se han instalado en el ejército, en cambio muchos franceses se han enganchado en la marina colombiana, y a las órdenes del mulato Padilla, que es el comandante en jefe, han logrado todos los triunfos.

En favor de todos estos extranjeros se ha dado una ley que les concede los derechos de ciudadanía al cabo de dos años de residencia en el país, y a los que se casen o a los que compren una tierra por valor de 6.000 piastras, se les reconocen iguales derechos al cabo de seis meses.

Al | entrar un pueblo nuevo en la gran sociedad de naciones del mundo civilizado es natural que haya gran curiosidad por saber cuál es su disposición para con los otros Estados, con los que va a establecer relaciones de amistad y de alianza, de modo que voy a dar a conocer las de los colombianos.

A este respeto, lo mismo que en todas partes, se advierten dos clases de afectos: uno el del gobierno y otro el del pueblo.

Colombia está unida a España por una infinidad de costumbres, y desea vehementemente que le reconozca la independencia, tanto más cuanto que el carácter inflexible de los españoles inspira serios temores.

El pueblo también habla siempre con respeto de Roma, que sigue siendo para él la ciudad santa.

Los Estados Unidos creyeron que, dada su proximidad, podrían figurar en primer lugar entre los países amigos del nuevo Estado; pero se equivocaron de medio a medio; los ingleses les desplazaron haciéndoles colocar después de los nuevos gobiernos independientes de modo que en realidad, con respecto a Colombia, los Estados Unidos gozan casi de la misma consideración que el Perú, Chile y Buenos Aires.

Los imperios de Méjico y del Brasil inspiraron durante algún tiempo un poco de envidia y de temor, pero el derrumbamiento del primero y la distancia que separa a Colombia del segundo han disipado esos sentimientos.

El Perú, por su proximidad, llamo en seguida la atención de Bolívar. En la entrevista que en 1822 tuvo con San Martín, en relación con la ocupación de Guayaquil, el general chileno (sic) le propuso que accediese a la elección del príncipe de Sajonia-Coburgo para el trono del Perú; Bolívar pareció en un principio favorable a ese proyecto, pero al perder San Martín el protectorado Bolívar consideró rotos sus compromisos al respecto, y estimando que había llegado el momento de dar a los asuntos de un país limítrofe con la República una dirección menos favorable a las miras de los extranjeros, entró con su ejército en territorio peruano.

La influencia inglesa no tiene rival en Colombia; no se conocen sino sus armadas; sus productos son casi los únicos que se compran; sus comisionistas y sus representantes están en todas partes y sus soldados han contribuido en esta República al éxito de la causa de los independientes.

Estas relaciones con Inglaterra no son de ahora; datan casi desde el establecimiento de las colonias españolas en América, pues a medida que la metrópoli aumentaba las leyes prohibitivas, la audacia de los contrabandistas ingleses iba en aumento. Los americanos tenían, pues, relaciones incesantes con ellos; España las favoreció en distintas épocas, y muy especialmente en 1796, con leyes que las autorizaban abiertamente | 4 .

Al año siguiente adquirieron un carácter de intimidad todavía mayor | 5 . Los descontentos de las colonias españolas, arrogándose la calidad de diputados de América dieron a Miranda, el 22 de diciembre de 1797, el encargo de gestionar cerca del gabinete inglés que protegiese su independencia, ofreciéndole en cambio la suma de 750.000.000 de francos, el Istmo de Panamá y las Floridas. Esta última cesión de territorio estaba destinada a los americanos del Norte en pago del cuerpo de ejército que debían suministrar. El general Miranda era el designado para mandar la expedición.

Esta designación y aquellas condiciones fueron del agrado de Pitt; este ministro tuvo con Miranda una conferencia en enero de 1798: se convino un plan entre ellos; la ejecución de ese plan debía llevarse a cabo en seguida, pues en una carta escrita el 6 de abril de 1798 a Hamilton desde los Estados Unidos, Miranda se felicita de la próxima liberación de su país, y en otra carta de 19 de octubre se expresaba en términos mucho más esperanzados aún y hasta decía que sólo se aguardaba la decisión del Presidente. Por esta correspondencia se sabe que el Gobierno inglés se había comprometido a suministrar el dinero y los buques y que se esperaba que los Estados Unidos enviarían 10.000 soldados. Adams, presidente a la sazón de los Estados Unidos, no envió ninguna ayuda y la expedición no se llevó a cabo.

No se volvió a hablar del asunto hasta 1801, época en que Addington, hoy vizconde de Sidmouth, era primer ministro. Durante su Gobierno se volvieron a considerar los antiguos proyectos relativos a la América española; se redactaron los planes de campaña y hasta se hicieron preparativos que se interrumpieron por el Tratado de Amiens.

En 1803 estalla la guerra, y Pitt, de nuevo en la presidencia del Gobierno inglés, vuelve a sus antiguas proyectos sobre la América Española. Lord Melville y sir Home Popham fueron los encargados de ponerse de acuerdo con Miranda para su ejecución.

Los asuntos del continente y una expedición poderosa enviada contra Buenos Aires | 6 , sin conocimiento de Miranda, suspendieron la misión que se quería confiar a este general. Los descontentos de Venezuela y de Nueva Granada, refugiados en los Estados Unidos y en La Trinidad, no esperando ya ayuda de Europa ni de Norte América como consecuencia de los arreglos relativos a la Luisiana, decidieron liberar por sí mismos a sus patrias respectivas. En 1806 Miranda sale para Caracas al frente de esas fuerzas. Ya dije antes cuál fue el resultado de esta expedición.

Cuando en 1810 estalló la revolución, la gente se acordó menos de los estragos debidos a los almirantes y a los filibusteros ingleses y del ataque de Vernon a Cartagena en 1740, que de la ayuda que se podía esperar de Inglaterra.

Esta les facilitó ayuda de todo género, y a crédito: ¡armas, soldados, barcos y víveres, todo afluyó a América! Ayuda cara y onerosa que la ocasión la hacía parecer inestimable; se olvidó que en Buenos Aires la bandera británica había ondeado sobre sus murallas.

La conducta de los ingleses sirvió admirablemente las intenciones de su Gobierno; éstos, que en todas partes se caracterizan por su hostilidad contra las ceremonias del culto católico, se asociaron a ellas en Colombia con una devoción y un respeto iguales a los de los católicos más fervientes.

Además, los comerciantes de la Gran Bretaña, sabedores de la miseria que reinaba en las provincias de América del Sur, hicieron buenos negocios enviando allí telas magníficas, bonitos dibujos y bronces estupendos; empezaron por popularizar sus mercancías, poniéndolas al alcance de las fortunas modestas sin que la calidad se resintiese, ni el aspecto dejase qué desear, con el objeto de que las relaciones entre los países se estrechasen con el cebo de la |baratura, que es uno de los principales métodos del monopolio. De esa suerte fueron estableciendo una admirable progresión en el alza de los precios, cuyo punto de partida fue un real en espera de que la vanidad y los prejuicios le elevaran a onzas de oro, estando seguros de que el volumen del comercio nunca bajada del punto inicial en caso de que las fortunas en lugar de aumentar disminuyesen. Este cálculo era exacto. Las colonias fueron abandonando los gustos españoles para adoptar los Ingleses, y la Gran Bretaña se aprestó a acaparar mediante su industria los despojos de América que estaban a punto de ser arrebatados por la competencia de las otras naciones.

La previsión británica fue más lejos: presumiendo la ventaja que los americanos podrían obtener por el flete de sus buques, de estas naciones que Carecían de marina, asustó a los hispanoamericanos con el temor a los piratas. Los ingleses les persuadieron sin dificultad de que sus buques eran los mejores; extremaron las atenciones al punto de enviar sus barcos para recibir el dinero al médico precio de uno y medio por ciento, conduciéndoles además gratis a la Jamaica. Y no conformándose con todas estas atenciones les hacían escoltar por buques de guerra, de modo y manera que los colombianos estuvieron encantados viendo en la misma puerta de su casa las mercancías, los buques para transportarlas y las fragatas para defenderlas.

La antipatía religiosa se fue dominando. El agradecimiento unió a los pueblos y se recibió al herético como a un hermano. En cuanto los ingleses tomaron pie en el territorio establecieron sus factorías con grande habilidad, difundieron por todas partes sus mercancías, sus trajes y sus costumbres, introduciéndose de esta suerte en el país sin llamar demasiado la atención. El ejército adoptó sus uniformes, excepto en lo que al color rojo se refiere, pues en ese aspecto se prefirió el color de los uniformes franceses. Colombia tuvo periódicos ingleses para dirigir la opinión, del mismo modo que tuvo buques para proteger su comercio.

Los colombianos fueron generosamente recibidos en Jamaica; adquirieron algunas costumbres inglesas y por la opulencia de aquella isla dedujeron lo que debía ser el poderío de Inglaterra.

La primera sensación de los patriotas que viajaban fue de admiración; la segunda, de temor.

Los ingleses se dieron cuenta de ello; prometieron a los colombianos atemorizados por la última revolución de España, protegerlos contra ésta y ayudarlos. Para conseguir esa garantía los colombianos se estimaron dichosos con abandonarles las rentas del Estado: las salinas, las esmeraldas, la pesca de perlas los territorios de las Misiones, los buques de vapor los empréstitos; todo en una palabra fue entregado a Inglaterra o pedido a los ingleses.

Ventajas tan considerables debían ligar a éstos con la causa de la Independencia. El gobierno colombiano tuvo en seguida la prueba de ello.

Al principio de la revolución americana, los comandantes en jefe de las fuerzas navales inglesas en El Callao y en Jamaica eran los únicos agentes encargados de la protección de los súbditos británicos cerca de los gobiernos que se sucedían unos a otros. Esos jefes otorgaban a los capitanes de los buques que estaban a sus órdenes poderes discrecionales, autorizándoles a capturar, según la urgencia del caso, los buques de los patriotas y los de los realistas. Sin que ella se diera cuenta, resultaba que la América española dependía de la jurisdicción del Almirantazgo británico.

En 1823, el Gobierno británico movido por un sentimiento de benevolencia para con los nuevos Estados, restringió la inmensa jurisdicción de aquel tribunal marítimo enviando cónsules para amparar en forma más legal el comercio inglés en aquellos países, cuya independencia se prometía reconocer más adelante. ¡Y cosa rara! A pesar de esas mutuas pruebas de amistad y de consideración entre ingleses y colombianos la simpatía de éstos estuvo siempre del lado de Francia; en primer lugar porque en los franceses veían unos buenos parroquianos, en segundo porque la lengua, la literatura, las costumbres y la religión principalmente les acercaban más a los franceses.

 

 

1 Véase sección Notas y aclaraciones, al final dé la obra.
2 Véase sección Notas y aclaraciones al final de la obra.
3 Véase sección Notas y aclaraciones al final de la obra.
4 Véase Ulloa.
5 Journal of a residence and travels in Colombia during the years 1823-1824, by capt. ch. Stuart Cochrane, página 280, tomo I.
6 En 1806 el General Beresfort y Sir Home Popham se apoderaron de esa ciudad por sorpresa; pero un año después los ingleses, derrotados en Witlock tuvieron que abandonar sus conquistas.

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