INDICE




Prólogo
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Chipaque
Une
Fosca
Cáqueza
Quetame
Fómeque
Choachí
Villavicencio
Facatativá
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Funza
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Suba
Engativá
De Túquerres a Tumaco
Noticias de Pasto
El Sur de Colombia y el Ecuador
Importancia Militar  del Sur
Importancia Comercial del Sur
Riquezas Naturales, Agrícola y Manufacturera del Sur
Guatavita
Sesquilé
Chocontá
Guateque
Garagoa
De Guateque a Tunja
Tunja
Leiva
De Leiva a Chiquinquirá
Chiquinquirá
En el Ferrocarril de Girardot
Girardot
Honda
Ferrocarril de Puerto Wilches
Escándalos en el Rió Magdalena
Impresiones de Antioquia
Los Progresos de Medellín
Sopetrán
Liborina
Antioquia
El Ferrocarril de Amagá y la Población de Caldas
Amagá
Titiribí
Concordia
Salgar
Bolívar
Andes
Jardín
Jericó
Támesis
Valparaíso
Caramanta
Ríosucio y Supía
Anserma
Santa Bárbara
Fredonia
Copacabana y don Matías
Santa Rosa de Osos
Entreríos
Yarumal
Ituango
San Andrés
Angostura
Campamento
Anorí
Carolina
Amalfi
Remedios
Segovia
Yolombó
San Roque
Santo Domingo
CHOACHI

 

Señor Secretario de Gobierno del Departamento-Presente.

    Por haber tenido necesidad de venirnos de Choachí precipitadamente, por llamamiento que nos hicieron, no permanecimos allí más que una noche y unas cuantas horas del día 20 de enero. Por eso la visita de este Distrito todavía más incompleta que las anteriores. La de Ubaque no pudo practicarse; Choachí y Ubaque necesitan con urgencia de ser visitador por el señor Gobernador o por naced, y que el señor Prefecto de Oriente pase allí con frecuencia. La administración pública marcha muy mal, y reclama la constante vigilancia y presión de las autoridades superiores.

     Teniendo noticia desde Fómeque de lo mal que marchaba la administración pública en Choachí, y de alguna falta cometida por el Alcalde de este Distrito, le ordenamos convocar a los principales vecinos para el 20, a las doce del día, para tratar algunos asuntos de interés y aclarar ciertos puntos. Nos acompañaron a esta visita el señor Prefecto de la Provincia y su Secretario.

     Convencidos de que la persona que entonces ejercía el cargo de Alcalde, señor Patrocinio Pardo, no satisfacía, por varios motivos justificados, tuvimos necesidad de exigirle la renuncia y de nombrar en su  reemplazo al señor Pedro Ángel García, después de practicada la visita oficial, cuya diligencia dice así:

     " En el Distrito de Choachí, a los veinte días del mes de enero de mil ochocientos ochenta y siete, se constituyeron en el Despacho de la  Alcaldía los señores Prefecto General del Departamento, Prefecto de la Provincia y sus respectivos Secretarios, con el objeto de practicar la  visita oficial, la cual tuvo lugar así:

     " Es Alcalde el señor Patrocinio Pardo, por nombramiento que le hizo el señor Gobernador del Departamento.

     " El Despacho está en una pieza de la casa consistorial, y está dividido por medio de una baranda.

     " El mobiliario se compone de una mesa en mal estado, dos taburetes y un estante.

     " La Oficina carece de leyes existiendo solamente las de l880 a 1882, y una recopilación de leyes sobre instrucción pública hecha en 1874.

     " Los libros que se llevan en la Alcaldía son papeles sueltos, y el copiador de oficios no es sino no extracto de los que se ponen, y en tal  virtud se ordenó al Secretario que copie las notas íntegramente.

     " No hay libro de decretos, y existe en una hoja volante un Decreto por el cual se prohíbe sembrar rosales y fique o cabuya en las cercas medianeras; como este Decreto es arbitrario, y no hay razón ninguna legal en que se funde, se ordenó al señor Alcalde que lo derogase.

     " No se llevan en la Oficina los libros de ordenaciones, ni da recibos, ni de diligencias verbales, ni de resoluciones, ni de visitas ; así es que el señor Alcalde procederá inmediatamente a abrir los referidos  libros.

     " Del archivo anterior a 1886 no hay más que unos pocos periódicos; el de 1886 está legajado, pero sin índice, y se indicó cómo debe hacerse.

     " Cursan treinta y dos sumarios, los cuales están notablemente demorados, y se recomendó fuesen activados.

     " No hay útiles de escritorio ni está votada por la Municipalidad la partida correspondiente.

     " En el Distrito está todo en el mayor desgreño y abandono, no obstante ser muy rico y poblado.

     " El abandono y negligencia de los Alcaldes anteriores es sin duda la causa del atraso en que se encuentra el pueblo.

     "Con esto se termina la presente, y firman los que en ella intervinieron.

    "RUFINO GUTIÉRREZ -JESÚS MARÍA FORERO ACEBEDO-

PATROCINIO PARDO- Ernesto Restrepo-Isauro Hernández.

 

     Como se ve por la anterior diligencia, todo en Choachí marcha mal,  muy mal, por el poco y ningún espíritu público de los vecinos, porque las autoridades no han tomado interés por nada, y porque allí existe de años atrás una profunda división en el vecindario, que ha sido ocasión de riñas y escándalos constantes y aun de asesinatos.

     Resultado de esta falta de celo por la cosa pública y de las disensiones, es el abandono en que han estado los caminos, especialmente el  que conduce hoy a Bogotá, que se ha vuelto intransitable aun para peones. No hay edificio para escuela de niñas, y el espacio donde existió, que era en una esquina de la plaza, parece hoy una pequeña plazuela; tanto  tiempo hace que se destruya, que no se ven ni los cimientos; de la casa cural, que fue en otra época un buen edificio, sólo quedan ruinosos paredones. Las calles están muy descuidadas. En fin, todo se resiente de  la falta de autoridades.

     A la hora fijada tuvimos una conferencia con treinta o treinta y cinco de los principales vecinos, por la que nos convencimos de que entre éstos se encuentra muy buna disposición, y que lo que les falta es  iniciativa. Como el objeto principal era hacerles ver la necesidad de mejorar el camino que conduce a Bogotá, apenas les hicimos unas pocas indicaciones, ofrecieron apoyar con decisión a la autoridad que emprendiese la obra. Al efecto aconsejamos que cada uno de los concurrentes  formase la lista de los varones de su respectivo partido, de más de diez y seis años, para distribuir entre todos el trabajo. Todos estos honrados y sencillos agricultores se comprometieron a hacerlo así, y se despidieron contentos y agradecidos. La reparación de la vía principió a lasemana siguiente con un número considerable de trabajadores, pero no ha marchado con la rapidez que era de esperarse, porque unos pocos  vecinos, de los que más obligados están por su posición a propender al bien común, han presentado graves embarazos, pretextando que el Alcalde nombrado por nosotros, que es de lo más honorable de allí, no les  inspira confianza por no pertenecer a su credo político.

     El Distrito de Choachí hace parte de la Provincia de Oriente, y está  situado en la hoya del río Blanco. Su población, según el censo de 1884 es de 4,878 habitantes; el de 1870 leda 4,732, y 4,818 el de 1843. Dista de Bogotá 3 miriámetros; altura sobre el nivel del mar. 1,883 metros; temperatura, 20°; la propiedad raíz está avaluada en el catastro en $ 293,825. Alcedo dice en un Diccionario : "Chiguachi y pueblo del Corregimiento de Ubaque, en el Nuevo Reino de Granada, situado detrás de los montes de Guadalupe y Monserrate, de la ciudad de Santafé, de donde dista 5 leguas al Oriente; es de temperamento agradable y delicioso, abundante en trigo, maíz, cebada, papas, caña de azúcar y plátanos ; tiene de vecindario más de 200 familias de españoles, y muy pocos indios." Produce además muchas frutas que se expiden al mercado de Bogotá. Pudo agregar, con razón, como al hablar de otras poblaciones. de Oriente,que tiene la pensión de muchas culebras venenosas.

     La cabecera del Distrito está situada en lo plano inclinado  es de aspecto triste y desapacible, y consta de 16 manzanas, 8  calles, 1 plaza y 67 casas, de éstas sólo 5 de teja, con pocos solares cercados. La población urbana es de unos 700 habitantes. Está regada por la quebrada Quinehica. Su horizonte es montañoso y estrecho, y está dominado por los altos de Gacha, Quiñones y Pulpito.

     Por falta de tiempo no pudimos visitar los edificios públicos, que parece no son más que la iglesia parroquial, la casa consistorial, la escuela de niños y el cementerio. Por lo que pudimos observar en la oficina del Alcalde, la casa consistorial está muy descuidada y es estrecha. Sólo a la iglesia pudimos entrar muy de ligero, y nos llamó allí la atención lo siguiente : su magnífico altar mayor, construido por el arquitecto don Marianó Santamaría, que fue costeado por don Crisóstomo Pardo (costó $ 4,000); el coro, bien hecho, pero sin escalera; un órgano de buenas voces, y dos cuadros de San Francisco de Asís y de San Francisco de Paula, muy regulares. En la sacristía hay unos valiosos ciriales de plata y tres retratos al óleo de los Curas párrocos doctores Joaquín Méndez de Bastidas, Telésforo Cerezuela y José María Estévez.

    Parten del lugar cuatro caminos : para Bogotá, para Ubaque, para Fómeque y para La calera y Guasca.

    El territorio del Distrito es montañoso y seco, muy cultivado y fácil de recorrer. Está cruzado por una infinidad de veredas,     Se compone de los siguientes partidos :

    Herreras, Díaz, Chatasusá, Llanada, Maza, Ferralazada,  Barronegro y Granadillo, Chívate, Ríoblanco, Bobadillas. Guasca; y limita al Norte, partiendo de la peña de Junia, donde nace la quebrada La Palma, límite con el Distrito de La Galera, esta quebrada aguas abajo hasta su confluencia en el río Blanca; éste aguas arriba hasta la desembocadura de la quebrada Palmary y ésta aguas arriba hasta el origen de en principal vertiente septentrional en el páramo ; de aquí por toda la cima de la cordillera hacia el Sur hasta dar con la cuchilla de Churuguaco, antiguando los Tunjos, y siguiendo por ésta al Oriente, que ya allí tiene el nombre de Fontín, hasta La Peña, donde nace la quebrada de Carracas, por la cual se baja, hasta su desembocadura en el río Blanco; sigúese por éste abajo hasta su confluencia con el río Negro, el cual por su corriente abajo va indicando el límite hasta el puente de hierro sobre el camino nacional; de aquí se toma al Oriente, por la cresta de la cuchilla del Alto de la Cruz hasta llegar a la del Cerrado, y ésta arriba hasta el páramo de Choachí; del páramo se sigue al Norte por la parte más alta de la cordillera hasta la pena de Junia, punto de partida.

    Riegan al Distrito: el río Blanco, que lo atraviesa en toda su extensión de Norte a Sur, nace en el Distrito de La Calera y se junta con el río Negro en la Unión ; sus afluentes son las quebradas Palma, Potrerogrande, Raizal, Quinsa, Quinchica, que le caen por la derecha; y Blanca de Palmar, Caja, Pericos, Blanca, Paila, Granadillo y Carracas, que afluyen por la izquierda. El río Blanco es vadeable por cualquier punto, pero sólo en verano.

     De 1608 a 1615 fue Cura doctrinero de San Miguel de Chiguachí (que fue el primitivo nombre de este Distrito) fray Andrés de la Cueva, religioso agustino descalzo, quien enseñó a los indígenas la lengua castellana y el cultivo de la tierra. El abrió los libros parroquiales. Le sucedió fray Francisco Orejuela, que administró el Curato hasta el año de 1624, y a quien cupo el honor de recibir la visita pastoral del Arzobispo  Arias de Ugarte, el 20 de diciembre de 1619. Después han administrado allí los sacramentos : en 1625, fray Antonio Víllela ; 1631, fray José de Pimentel; 1648, fray Miguel de Vargas; 1653. fray Martín de Cañizares; 1656, fray Lorenzo de Calderón ; 1661, fray Francisco Plácido de la Zerda; 1661, fray Diego Solanilla Cabeza de Vaca; 1673, fray  Antonio de Castro; 1675, fray Francisco Sánchez; 1680, fray Alonso de Borja, Provincial de su orden, natural de Bogotá; 1683, fray Jerónimo de Escobar ; 1693, fray Guillermo de Morato y Bolívar; 1694,  fray Miguel de Munar ; 1702, fray Simón Fernández de Silva; 1706a 1.708, fray Nicolás de los Dolores ; 1709, fray Francisco Falcón ; 1710, fray Antonio de Arteaga; 1712, fray Antonio de los Líanos, 1716, fray Juan de Caicedo ; 1718. fray Alonso Mogollón; 1726, fray Bernabé de Quevedo ; 1729, fray Francisco Ruego; 1730, fray Juan Esteban Portillo, 1732 al742, fray Nicolás de Torres; 1742 a 1740, fray Francisco Tejeira; 1749 a 1751, fray Jorge de Alvarado; 1751-1756, doctor Juan Domingo Caballero y Neira , 1756, fray Martín de Nava y Guzmán ; 1762, doctor Juan Domingo Caballero; 1765, doctor Francisco Tobar y Pastrana; 1770, doctor Matías Antonio de Acero  1778 a 1795, doctor Joaquín Méndez de Bastidas , 1797, doctor Francisco Antonio Ramírez, 1799 a 1806. doctor José Joaquín de Terán ; 1808, doctor José María Estévez, 1822, doctor Isidro Chaves ; 1823, doctor Nicolás Quintana; 1828, fray Pedro José de Páramo : 1832, doctor Telésforo Cereznela ; 1843, doctor Cayetano Vargas, 1845, doctor Juan Agustín Vásquez ; 1847, doctor Juan Manuel García Tejada 1 ; 1861, doctor Gregorio Ardila 1862, doctor Francisco Jiménez Zamudio: 1863, doctor Martín Gaitán, doctor Garios Perelli y doctor José Toribio Alfonso; 1868, doctor Ramón María Leiva; 1871, doctor Ignacio Castañeda ; 1880, fray Mariano Buitrago  1885, doctor Manuel Antonio Almonacid; 1886, doctor Eusebio Díaz, que es actual Cura. El doctor Díaz, joven todavía, hizo sus estudios de ingeniero y obtuvo grado en Bogotá; después se trasladó a Roma, y allí recibió las sagradas órdenes ; es en extremo humilde, virtuosísimo, de mucha ciencia ; en fin, uno de los sacerdotes que más honra hacen al clero colombiano.

     Choachí era en tiempo de la Conquista un pobre caserío, de unos 200 indígenas, cuyo cacique era vasallo del de Ubaque. Allí tenía el Bogotá una guarnición para vigilar a éste. Fue repartido como encomienda  a Antonio Bermúdez, compañero de Quesada, que fue también encomendero de Ubaté, Suta y Tausa, Bermúdez fue uno de los fondadotes de Tunja y Remedios (en Antioquia), Regidor en Tunja, Corregidor de Remedios, Alcalde Ordinario y Procurador General en Santafé y por último Contador de Cartagena, donde murió.

   Dios guarde al señor Secretario.

RUFINO GUTIERREZ - Ernesto Restrepo, Secretario ad hoc.

   

 

1 A un distinguido sacerdote, que nos honra con su amistad, debemos los siguientes datos biográficos del Ilustrísimo señor doctor García Tejada:      El Ilustrísimo señor doctor don Juan Manuel García Tejada nació en Bogotá el 18 de diciembre de 1803; fueron sus padres el español don Pedro García Tejada y doña Juana Vargas, bogotana. Estudió desde las primeras letras hasta la Filosofía, inclusive, en la Universidad de Santo Tomás, dirigida por los Padres dominicanos, en una época en que dicha Universidad no había llegado al grado de decadencia que sufrió en años posteriores; estudió en seguida jurisprudencia en el Colegio del Rosa rió, y obtuvo con lucimiento el grado de doctor el 10 de agosto de 1825. A pesar de la oposición de sus amigos y de otras personas que esperaban se dedicaría a la política, tomó la resolución deseguir la carrera eclesiástica, y previos los estudios de Teología y Derecho Canónico, que hizo en el Colegio de Ordenandos, fundado por el señor Caicedo en el convento de capuchinos de Bogotá, fue ordenado de presbítero el 10 de septiembre de 1829 por el señor Arzobispo doctor don Fernando Caicedo y Flores. Fue nombrado Cura interine en el año de 1830 del pueblo de Zipacón; de ahí pasó  con el mismo carácter a Corrales, y después a Macaravíta: en todos estos pueblos se distinguió por su ardiente celo y buena conducta. Obtuvo por oposición ocho Curatos, presentando exámenes tan lucidos que mereció, por espacio de treinta años, ser Cura propio de las siguientes parroquias, sucesivamente: Corrales, Ventaquemada, Campa, Sopó, Gachancipá, Choachí, Santa Bárbara de Bogotá y Punza. En todos estos pueblos prestó, ya como sacerdote, ya como ciudadano, importantes servicios a la Iglesia y al Estado. El señor doctor José Torres Estáns, más tarde Obispo de Pamplona, era en el año de 1834 Vicario de los monasterios de religiosas del Arzobispado, destino muy delicado, y que nunca se ha confiado sino a sacerdotes de mérito, por sus talentos, y más que todo, por sus virtudes: no pudiendo este buen eclesiástico por sí solo desempeñar su destino en los monasterios situados fuera de la ciudad, nombró al señor García Tejada Capellán y Vicario de las monjas de la Villa de Leiva, cargo que ejerció satisfactoriamente, según consta de honrosos documentos.      Tuvo, además, el señor García Tejada diversos empleos, los que desempeñó con lucidez. Fue nombrado Vicario foráneo de Santa Rosa por el Ilustrismo señor Mosquera, en el año de 1836, y en 1850 del Cantón de Cáqueza por el mismo Arzobispo; en 1856 el señor Herrán lo nombró Vicario de las Vicarías de  San Andrés y San Pedro. Dichos Arzobispos lo distinguieron con el honroso título de Examinador Sinodal del Arzobispado; y el Obispo de Antioquía, doctor don Juan de la Cruz Gómez Plata, con fecha 19 de abril de 1839, le envió el título del mismo empleo en su Diócesis. El Ilustrísimo señor Mosquera, que tenía de él una idea muy elevada, le nombró, en mayo de 1841, Promotor Fiscal y defensor de obras pías en la Arquidiócesis; y el señor Herrán, por Decreto de 4 de noviembre de 1856, le nombró defensor de matrimonios.      Organizado debidamente el Seminario Conciliar de la Arquidiócesis por el señor Mosquera, el señor García Tejada ocupó el puesto de Vicerrector y Catedrático de Filosofía en 18 de septiembre de 1840, y en abril de 1841 fue nombrado Catedrático de Derecho Canónico. El Poder Ejecutivo le nombró también en 1843 miembro del Gran Consejo y de la Junta de Inspección y Gobierno de la Universidad Central de la República y del Colegio de San Bartolomé, y el 28 de abril de 1845, Capellán del Colegio del Rosario.     Este ilustrado sacerdote era tan humilde, que habiendo sido nombrado por la Gobernación de la Provincia de Bogotá, cuando era Cura de Choachí, Maestro de la escuela primaria de aquel pueblo, aceptó el cargo, dando además una prueba revelante de su amor a la ilustración; desempeñó esta escuela por más de un año, y después mantuvo siempre en su casa al Maestro que le sustituyó, pagando de su peculio el sueldo en una vez que el Distrito no pudo o no quiso hace.      El señor García Tejada también fue escritor Merecen consideración la enérgica y bien escrita protesta contra la usurpación de las Marcas de Ancona y Pézaro y de la Umbría, después de los asesinatos de Castelfidardo, asesinato llamados triunfos por el Rey de Cerdeña; los artículos que con el título de Unidad Católica escribió impugnándola propaganda anticatólica del Estado de Santander, y otros en los cuales defendió la veneranda memoria de la Santidad de Gregorio XVI y el honor del señor Arzobispo Mosquera.     Durante la persecución del General Mosquera, el señor García Tejada se condujo con cordura y energía, y a pesar de todo, no pudo librarse de los dardos de la calumnia, que le hizo aparecer como uno de los armadores de la guerrilla de Guasca.      Finalmente fue preconizado Obispo de Pasto en el Consistorio del 8 de enero de 1866. El Presidente. atribuyéndose el derecho de Patronato que no le correspondía, exigió al señor García Tejada presentación de las Bulas para darles o no el pase; el señor doctor García Tejada negó al Poder Ejecutivo semejante derecho, y el Presidente lo desterró por seis años del territorio colombiano; decretado el destierro, se mandó reducir a prisión al presunto reo él huyó antes de tiempo por la vía de Honda, en donde fue sorprendió a medía noche por los adictos al Gobierno. Preso en este puerto, se le permitía dar paseos por la ciudad. En una ocasión que los carceleros le permitieron ir en su compañía a conocer un vapor que estaba anclado en Caracoli y debía partir al día siguiente, notaron que el Ilustrísimo señor García Tejada tomaba datos con grande interés de la fecha en que debía marchar el vapor, de las escalas que haría, etc.; se preocuparon con ello y dictaron las providencias necesarias para evitar una fuga por allí. A la noche siguiente se propusieron vigilarlo de cerca y lo invitaron a jugar tresillo; muy tarde, el señor García Tejada se levantó de repente, sin sombrero, como a hacer una diligencia urgente, y salió al claustro, a pesar de que sus carceleros le observaron que podía hacerle daño salir estando acalorado. Mientras éstos lo aguardaban con los naipes en la mano, el ilustre prisionero huía a píe, sin sombrero, y sin un centavo, por la vía de Mariquita. A esta población llegó al amanecer, consiguió un caballo con el Cura, y fue a dar a Manizales, solo. Prófugo por entre ásperas montañas, Y muchas veces en medio de sus mismos enemigos, sin ser de ellos conocido, paso tres meses hasta que llegó a Guayaquil, el 20 de octubre de 1866, y en esta ciudad fue consagrado por el señor Aguirre el 11 de noviembre del mismo año. Permaneció en el Ecuador, en la Diócesis del Ríobamba, hasta que se derogó la Ley de "inspección de cultos'' en Colombia, y llegó a su Diócesis el 15 de noviembre de 1867. Organizó el Seminario; escribió varias pastorales; se distinguió por la cultura de su trato. Haciendo la visita de su Diócesis se encontró enfermo y se vio obligado a volver a Pasto, en donde murió santamente el 23 de octubre de 1869.

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