CHOACHI
Señor Secretario de Gobierno del Departamento-Presente.
Por haber tenido necesidad de venirnos de Choachí
precipitadamente, por llamamiento que nos hicieron, no permanecimos
allí más que una noche y unas cuantas horas del día 20 de enero.
Por eso la visita de este Distrito todavía más incompleta que las
anteriores. La de Ubaque no pudo practicarse; Choachí y Ubaque
necesitan con urgencia de ser visitador por el señor Gobernador o
por naced, y que el señor Prefecto de Oriente pase allí con
frecuencia. La administración pública marcha muy mal, y reclama la
constante vigilancia y presión de las autoridades superiores.
Teniendo noticia desde Fómeque de lo mal que marchaba la
administración pública en Choachí, y de alguna falta cometida por
el Alcalde de este Distrito, le ordenamos convocar a los
principales vecinos para el 20, a las doce del día, para tratar
algunos asuntos de interés y aclarar ciertos puntos. Nos
acompañaron a esta visita el señor Prefecto de la Provincia y su
Secretario.
Convencidos de que la persona que entonces ejercía el cargo
de Alcalde, señor Patrocinio Pardo, no satisfacía, por varios
motivos justificados, tuvimos necesidad de exigirle la renuncia y
de nombrar en su reemplazo al señor Pedro Ángel García, después de
practicada la visita oficial, cuya diligencia dice así:
" En el Distrito de Choachí, a los veinte días del mes de
enero de mil ochocientos ochenta y siete, se constituyeron en el
Despacho de la Alcaldía los señores Prefecto General del
Departamento, Prefecto de la Provincia y sus respectivos
Secretarios, con el objeto de practicar la visita oficial, la cual
tuvo lugar así:
" Es Alcalde el señor Patrocinio Pardo, por nombramiento
que le hizo el señor Gobernador del Departamento.
" El Despacho está en una pieza de la casa consistorial, y
está dividido por medio de una baranda.
" El mobiliario se compone de una mesa en mal estado, dos
taburetes y un estante.
" La Oficina carece de leyes existiendo solamente
las de l880 a 1882, y una recopilación de leyes sobre instrucción
pública hecha en 1874.
" Los libros que se llevan en la Alcaldía son papeles
sueltos, y el copiador de oficios no es sino no extracto de los que
se ponen, y en tal virtud se ordenó al Secretario que copie las
notas íntegramente.
" No hay libro de decretos, y existe en una hoja volante un
Decreto por el cual se prohíbe sembrar rosales y fique o cabuya en
las cercas medianeras; como este Decreto es arbitrario, y no hay
razón ninguna legal en que se funde, se ordenó al señor Alcalde que
lo derogase.
" No se llevan en la Oficina los libros de ordenaciones, ni
da recibos, ni de diligencias verbales, ni de resoluciones, ni de
visitas ; así es que el señor Alcalde procederá inmediatamente a
abrir los referidos libros.
" Del archivo anterior a 1886 no hay más que unos pocos
periódicos; el de 1886 está legajado, pero sin índice, y se indicó
cómo debe hacerse.
" Cursan treinta y dos sumarios, los cuales están
notablemente demorados, y se recomendó fuesen activados.
" No hay útiles de escritorio ni está votada por la
Municipalidad la partida correspondiente.
" En el Distrito está todo en el mayor desgreño y abandono,
no obstante ser muy rico y poblado.
" El abandono y negligencia de los Alcaldes anteriores es
sin duda la causa del atraso en que se encuentra el pueblo.
"Con esto se termina la presente, y firman los que en ella
intervinieron.
"RUFINO GUTIÉRREZ -JESÚS MARÍA FORERO ACEBEDO-
PATROCINIO PARDO- Ernesto Restrepo-Isauro Hernández.
Como se ve por la anterior diligencia, todo en Choachí
marcha mal, muy mal, por el poco y ningún espíritu público de los
vecinos, porque las autoridades no han tomado interés por nada, y
porque allí existe de años atrás una profunda división en el
vecindario, que ha sido ocasión de riñas y escándalos constantes y
aun de asesinatos.
Resultado de esta falta de celo por la cosa pública y de
las disensiones, es el abandono en que han estado los caminos,
especialmente el que conduce hoy a Bogotá, que se ha vuelto
intransitable aun para peones. No hay edificio para escuela de
niñas, y el espacio donde existió, que era en una esquina de la
plaza, parece hoy una pequeña plazuela; tanto tiempo hace que se
destruya, que no se ven ni los cimientos; de la casa cural, que fue
en otra época un buen edificio, sólo quedan ruinosos paredones. Las
calles están muy descuidadas. En fin, todo se resiente de la falta
de autoridades.
A la hora fijada tuvimos una conferencia con treinta o
treinta y cinco de los principales vecinos, por la que nos
convencimos de que entre éstos se encuentra muy buna disposición, y
que lo que les falta es iniciativa. Como el objeto principal era
hacerles ver la necesidad de mejorar el camino que conduce a
Bogotá, apenas les hicimos unas pocas indicaciones, ofrecieron
apoyar con decisión a la autoridad que emprendiese la obra. Al
efecto aconsejamos que cada uno de los concurrentes formase la
lista de los varones de su respectivo partido, de más de diez y
seis años, para distribuir entre todos el trabajo. Todos estos
honrados y sencillos agricultores se comprometieron a hacerlo así,
y se despidieron contentos y agradecidos. La reparación de la vía
principió a lasemana siguiente con un número considerable de
trabajadores, pero no ha marchado con la rapidez que era de
esperarse, porque unos pocos vecinos, de los que más obligados
están por su posición a propender al bien común, han presentado
graves embarazos, pretextando que el Alcalde nombrado por nosotros,
que es de lo más honorable de allí, no les inspira confianza por
no pertenecer a su credo político.
El Distrito de Choachí hace parte de la Provincia de
Oriente, y está situado en la hoya del río Blanco. Su población,
según el censo de 1884 es de 4,878 habitantes; el de 1870 leda
4,732, y 4,818 el de 1843. Dista de Bogotá 3 miriámetros; altura
sobre el nivel del mar. 1,883 metros; temperatura, 20°; la
propiedad raíz está avaluada en el catastro en $ 293,825. Alcedo
dice en un Diccionario : "Chiguachi y pueblo del Corregimiento de
Ubaque, en el Nuevo Reino de Granada, situado detrás de los montes
de Guadalupe y Monserrate, de la ciudad de Santafé, de donde dista
5 leguas al Oriente; es de temperamento agradable y delicioso,
abundante en trigo, maíz, cebada, papas, caña de azúcar y plátanos
; tiene de vecindario más de 200 familias de españoles, y muy pocos
indios." Produce además muchas frutas que se expiden al mercado de
Bogotá. Pudo agregar, con razón, como al hablar de otras
poblaciones. de Oriente,que tiene la pensión de muchas culebras
venenosas.
La cabecera del Distrito está situada en lo plano
inclinado es de aspecto triste y desapacible, y consta de 16
manzanas, 8 calles, 1 plaza y 67 casas, de éstas sólo 5 de teja,
con pocos solares cercados. La población urbana es de unos 700
habitantes. Está regada por la quebrada Quinehica. Su horizonte es
montañoso y estrecho, y está dominado por los altos de Gacha,
Quiñones y Pulpito.
Por falta de tiempo no pudimos visitar los edificios
públicos, que parece no son más que la iglesia parroquial, la casa
consistorial, la escuela de niños y el cementerio. Por lo que
pudimos observar en la oficina del Alcalde, la casa consistorial
está muy descuidada y es estrecha. Sólo a la iglesia pudimos entrar
muy de ligero, y nos llamó allí la atención lo siguiente : su
magnífico altar mayor, construido por el arquitecto don Marianó
Santamaría, que fue costeado por don Crisóstomo Pardo (costó $
4,000); el coro, bien hecho, pero sin escalera; un órgano de buenas
voces, y dos cuadros de San Francisco de Asís y de San Francisco de
Paula, muy regulares. En la sacristía hay unos valiosos ciriales de
plata y tres retratos al óleo de los Curas párrocos doctores
Joaquín Méndez de Bastidas, Telésforo Cerezuela y José María
Estévez.
Parten del lugar cuatro caminos : para Bogotá, para Ubaque,
para Fómeque y para La calera y Guasca.
El territorio del Distrito es montañoso y seco, muy
cultivado y fácil de recorrer. Está cruzado por una infinidad de
veredas, Se compone de los siguientes partidos :
Herreras, Díaz, Chatasusá, Llanada, Maza, Ferralazada,
Barronegro y Granadillo, Chívate, Ríoblanco, Bobadillas. Guasca; y
limita al Norte, partiendo de la peña de Junia, donde nace la
quebrada La Palma, límite con el Distrito de La Galera, esta
quebrada aguas abajo hasta su confluencia en el río Blanca; éste
aguas arriba hasta la desembocadura de la quebrada Palmary y ésta
aguas arriba hasta el origen de en principal vertiente
septentrional en el páramo ; de aquí por toda la cima de la
cordillera hacia el Sur hasta dar con la cuchilla de Churuguaco,
antiguando los Tunjos, y siguiendo por ésta al Oriente, que ya allí
tiene el nombre de Fontín, hasta La Peña, donde nace la quebrada de
Carracas, por la cual se baja, hasta su desembocadura en el río
Blanco; sigúese por éste abajo hasta su confluencia con el río
Negro, el cual por su corriente abajo va indicando el límite hasta
el puente de hierro sobre el camino nacional; de aquí se toma al
Oriente, por la cresta de la cuchilla del Alto de la Cruz hasta
llegar a la del Cerrado, y ésta arriba hasta el páramo de Choachí;
del páramo se sigue al Norte por la parte más alta de la cordillera
hasta la pena de Junia, punto de partida.
Riegan al Distrito: el río Blanco, que lo atraviesa en toda
su extensión de Norte a Sur, nace en el Distrito de La Calera y se
junta con el río Negro en la Unión ; sus afluentes son las
quebradas Palma, Potrerogrande, Raizal, Quinsa, Quinchica, que le
caen por la derecha; y Blanca de Palmar, Caja, Pericos, Blanca,
Paila, Granadillo y Carracas, que afluyen por la izquierda. El río
Blanco es vadeable por cualquier punto, pero sólo en verano.
De 1608 a 1615 fue Cura doctrinero de San Miguel de
Chiguachí (que fue el primitivo nombre de este Distrito) fray
Andrés de la Cueva, religioso agustino descalzo, quien enseñó a los
indígenas la lengua castellana y el cultivo de la tierra. El abrió
los libros parroquiales. Le sucedió fray Francisco Orejuela, que
administró el Curato hasta el año de 1624, y a quien cupo el honor
de recibir la visita pastoral del Arzobispo Arias de Ugarte, el 20
de diciembre de 1619. Después han administrado allí los sacramentos
: en 1625, fray Antonio Víllela ; 1631, fray José de Pimentel;
1648, fray Miguel de Vargas; 1653. fray Martín de Cañizares; 1656,
fray Lorenzo de Calderón ; 1661, fray Francisco Plácido de la
Zerda; 1661, fray Diego Solanilla Cabeza de Vaca; 1673, fray
Antonio de Castro; 1675, fray Francisco Sánchez; 1680, fray Alonso
de Borja, Provincial de su orden, natural de Bogotá; 1683, fray
Jerónimo de Escobar ; 1693, fray Guillermo de Morato y Bolívar;
1694, fray Miguel de Munar ; 1702, fray Simón Fernández de Silva;
1706a 1.708, fray Nicolás de los Dolores ; 1709, fray Francisco
Falcón ; 1710, fray Antonio de Arteaga; 1712, fray Antonio de los
Líanos, 1716, fray Juan de Caicedo ; 1718. fray Alonso Mogollón;
1726, fray Bernabé de Quevedo ; 1729, fray Francisco Ruego; 1730,
fray Juan Esteban Portillo, 1732 al742, fray Nicolás de Torres;
1742 a 1740, fray Francisco Tejeira; 1749 a 1751, fray Jorge de
Alvarado; 1751-1756, doctor Juan Domingo Caballero y Neira , 1756,
fray Martín de Nava y Guzmán ; 1762, doctor Juan Domingo Caballero;
1765, doctor Francisco Tobar y Pastrana; 1770, doctor Matías
Antonio de Acero 1778 a 1795, doctor Joaquín Méndez de Bastidas ,
1797, doctor Francisco Antonio Ramírez, 1799 a 1806. doctor José
Joaquín de Terán ; 1808, doctor José María Estévez, 1822, doctor
Isidro Chaves ; 1823, doctor Nicolás Quintana; 1828, fray Pedro
José de Páramo : 1832, doctor Telésforo Cereznela ; 1843, doctor
Cayetano Vargas, 1845, doctor Juan Agustín Vásquez ; 1847, doctor
Juan Manuel García Tejada
1
; 1861, doctor Gregorio Ardila 1862,
doctor Francisco Jiménez Zamudio: 1863, doctor Martín Gaitán,
doctor Garios Perelli y doctor José Toribio Alfonso; 1868, doctor
Ramón María Leiva; 1871, doctor Ignacio Castañeda ; 1880, fray
Mariano Buitrago 1885, doctor Manuel Antonio Almonacid; 1886,
doctor Eusebio Díaz, que es actual Cura. El doctor Díaz, joven
todavía, hizo sus estudios de ingeniero y obtuvo grado en Bogotá;
después se trasladó a Roma, y allí recibió las sagradas órdenes ;
es en extremo humilde, virtuosísimo, de mucha ciencia ; en fin, uno
de los sacerdotes que más honra hacen al clero colombiano.
Choachí era en tiempo de la Conquista un pobre caserío, de
unos 200 indígenas, cuyo cacique era vasallo del de Ubaque. Allí
tenía el Bogotá una guarnición para vigilar a éste. Fue repartido
como encomienda a Antonio Bermúdez, compañero de Quesada, que fue
también encomendero de Ubaté, Suta y Tausa, Bermúdez fue uno de los
fondadotes de Tunja y Remedios (en Antioquia), Regidor en Tunja,
Corregidor de Remedios, Alcalde Ordinario y Procurador General en
Santafé y por último Contador de Cartagena, donde murió.
Dios guarde al señor Secretario.
RUFINO GUTIERREZ - Ernesto Restrepo, Secretario ad hoc.
1 A un distinguido
sacerdote, que nos honra con su amistad, debemos los siguientes
datos biográficos del Ilustrísimo señor doctor García Tejada:
El Ilustrísimo señor doctor don Juan Manuel García Tejada
nació en Bogotá el 18 de diciembre de 1803; fueron sus padres el
español don Pedro García Tejada y doña Juana Vargas, bogotana.
Estudió desde las primeras letras hasta la Filosofía, inclusive, en
la Universidad de Santo Tomás, dirigida por los Padres dominicanos,
en una época en que dicha Universidad no había llegado al grado de
decadencia que sufrió en años posteriores; estudió en seguida
jurisprudencia en el Colegio del Rosa rió, y obtuvo con lucimiento
el grado de doctor el 10 de agosto de 1825. A pesar de la oposición
de sus amigos y de otras personas que esperaban se dedicaría a la
política, tomó la resolución deseguir la carrera eclesiástica, y
previos los estudios de Teología y Derecho Canónico, que hizo en el
Colegio de Ordenandos, fundado por el señor Caicedo en el convento
de capuchinos de Bogotá, fue ordenado de presbítero el 10 de
septiembre de 1829 por el señor Arzobispo doctor don Fernando
Caicedo y Flores. Fue nombrado Cura interine en el año de 1830 del
pueblo de Zipacón; de ahí pasó con el mismo carácter a Corrales, y
después a Macaravíta: en todos estos pueblos se distinguió por su
ardiente celo y buena conducta. Obtuvo por oposición ocho Curatos,
presentando exámenes tan lucidos que mereció, por espacio
de treinta años, ser Cura propio de las siguientes parroquias,
sucesivamente: Corrales, Ventaquemada, Campa, Sopó, Gachancipá,
Choachí, Santa Bárbara de Bogotá y Punza. En todos estos pueblos
prestó, ya como sacerdote, ya como ciudadano, importantes servicios
a la Iglesia y al Estado. El señor doctor José Torres Estáns, más
tarde Obispo de Pamplona, era en el año de 1834 Vicario de los
monasterios de religiosas del Arzobispado, destino muy delicado, y
que nunca se ha confiado sino a sacerdotes de mérito, por sus
talentos, y más que todo, por sus virtudes: no pudiendo este buen
eclesiástico por sí solo desempeñar su destino en los monasterios
situados fuera de la ciudad, nombró al señor García Tejada Capellán
y Vicario de las monjas de la Villa de Leiva, cargo que ejerció
satisfactoriamente, según consta de honrosos documentos.
Tuvo, además, el señor García Tejada diversos empleos, los
que desempeñó con lucidez. Fue nombrado Vicario foráneo de Santa
Rosa por el Ilustrismo señor Mosquera, en el año de 1836, y en 1850
del Cantón de Cáqueza por el mismo Arzobispo; en 1856 el señor
Herrán lo nombró Vicario de las Vicarías de San Andrés y San
Pedro. Dichos Arzobispos lo distinguieron con el honroso título de
Examinador Sinodal del Arzobispado; y el Obispo de Antioquía,
doctor don Juan de la Cruz Gómez Plata, con fecha 19 de abril de
1839, le envió el título del mismo empleo en su Diócesis. El
Ilustrísimo señor Mosquera, que tenía de él una idea muy elevada,
le nombró, en mayo de 1841, Promotor Fiscal y defensor de obras
pías en la Arquidiócesis; y el señor Herrán, por Decreto de 4 de
noviembre de 1856, le nombró defensor de matrimonios.
Organizado debidamente el Seminario Conciliar de la
Arquidiócesis por el señor Mosquera, el señor García Tejada ocupó
el puesto de Vicerrector y Catedrático de Filosofía en 18 de
septiembre de 1840, y en abril de 1841 fue nombrado Catedrático de
Derecho Canónico. El Poder Ejecutivo le nombró también en 1843
miembro del Gran Consejo y de la Junta de Inspección y Gobierno de
la Universidad Central de la República y del Colegio de San
Bartolomé, y el 28 de abril de 1845, Capellán del Colegio del
Rosario.
Este ilustrado sacerdote era tan humilde, que habiendo sido
nombrado por la Gobernación de la Provincia de Bogotá, cuando era
Cura de Choachí, Maestro de la escuela primaria de aquel pueblo,
aceptó el cargo, dando además una prueba revelante de su amor a la
ilustración; desempeñó esta escuela por más de un año, y después
mantuvo siempre en su casa al Maestro que le sustituyó, pagando de
su peculio el sueldo en una vez que el Distrito no pudo o no quiso
hace.
El señor García Tejada también fue escritor Merecen
consideración la enérgica y bien escrita protesta contra la
usurpación de las Marcas de Ancona y Pézaro y de la Umbría, después
de los asesinatos de Castelfidardo, asesinato llamados triunfos por
el Rey de Cerdeña; los artículos que con el título de Unidad
Católica escribió impugnándola propaganda anticatólica del Estado
de Santander, y otros en los cuales defendió la veneranda memoria
de la Santidad de Gregorio XVI y el honor del señor Arzobispo
Mosquera.
Durante la persecución del General Mosquera, el señor
García Tejada se condujo con cordura y energía, y a pesar de todo,
no pudo librarse de los dardos de la calumnia, que le hizo aparecer
como uno de los armadores de la guerrilla de Guasca.
Finalmente fue preconizado Obispo de Pasto en el
Consistorio del 8 de enero de 1866. El Presidente. atribuyéndose el
derecho de Patronato que no le correspondía, exigió al señor García
Tejada presentación de las Bulas para darles o no el pase; el señor
doctor García Tejada negó al Poder Ejecutivo semejante derecho, y
el Presidente lo desterró por seis años del territorio colombiano;
decretado el destierro, se mandó reducir a prisión al presunto reo
él huyó antes de tiempo por la vía de Honda, en donde fue
sorprendió a medía noche por los adictos al Gobierno. Preso en este
puerto, se le permitía dar paseos por la ciudad. En una ocasión que
los carceleros le permitieron ir en su compañía a conocer un vapor
que estaba anclado en Caracoli y debía partir al día siguiente,
notaron que el Ilustrísimo señor García Tejada tomaba datos con
grande interés de la fecha en que debía marchar el vapor, de las
escalas que haría, etc.; se preocuparon con ello y dictaron las
providencias necesarias para evitar una fuga por allí. A la noche
siguiente se propusieron vigilarlo de cerca y lo invitaron a jugar
tresillo; muy tarde, el señor García Tejada se levantó de repente,
sin sombrero, como a hacer una diligencia urgente, y salió al
claustro, a pesar de que sus carceleros le observaron que podía
hacerle daño salir estando acalorado. Mientras éstos lo aguardaban
con los naipes en la mano, el ilustre prisionero huía a píe, sin
sombrero, y sin un centavo, por la vía de Mariquita. A esta
población llegó al amanecer, consiguió un caballo con el Cura, y
fue a dar a Manizales, solo. Prófugo por entre ásperas montañas, Y
muchas veces en medio de sus mismos enemigos, sin ser de ellos
conocido, paso tres meses hasta que llegó a Guayaquil, el 20 de
octubre de 1866, y en esta ciudad fue consagrado por el señor
Aguirre el 11 de noviembre del mismo año. Permaneció en el Ecuador,
en la Diócesis del Ríobamba, hasta que se derogó la Ley de
"inspección de cultos'' en Colombia, y llegó a su Diócesis el 15 de
noviembre de 1867. Organizó el Seminario; escribió varias
pastorales; se distinguió por la cultura de su trato. Haciendo la
visita de su Diócesis se encontró enfermo y se vio obligado a
volver a Pasto, en donde murió santamente el 23 de octubre de
1869.